lunes, 4 de junio de 2007

La Santísima Trinidad

Ayer celebrábamos en la liturgia dominical una de las fiestas más importantes del dogma cristiano. No pretendo aquí dar una clase de teología, ni tampoco desentrañar un misterio que de por sí es inabarcable. Pero sí me parece oportuno traer ese Misterio a la vida de cada día, que en el fondo, es de lo que tratan los dogmas cristianos.

En la Teología clásica se han propuesto dos explicaciones a la pregunta: ¿Cómo puede haber un solo Dios y tres personas?, ¿Cómo puede ser a la vez Dios Uno y Trino?...

La primera respuesta es la Analogía de la Mente, comenzada por Santo Tomás de Aquino. Según éste, Dios es como nuestro cerebro, con tres potencias –memoria, inteligencia y voluntad- que actúan independientemente pero en perfecta conjunción.

La segunda analogía es la del Amor, iniciada por Hugo de San Víctor. Según este otro autor, la Trinidad sería reflejo del amor, donde siempre se da un amante (en este caso el Padre), un amado (el Hijo) y el fruto de ese amor (El Espíritu Santo).

Hace unos quince días, un feligrés, menos intelectual pero para mi gusto muy acertadamente, me proponía otra analogía. Se le podrán poner muchas objeciones, pero la intuición me parece muy válida. “Mire usted, padre” –me decía- “Yo el misterio de la Trinidad me lo aplico a mi mismo y lo entiendo perfectamente. Yo fui hijo, y como hijo me comporté de una manera. Ahora soy padre, y como tal actúo. Y en todo momento soy espíritu, independientemente de mis relaciones familiares…” Bonita sugerencia, ¿no os parece?...

De todas formas, no deja de ser un intento, como decía antes, de penetrar en lo inabarcable para la mente humana. De esta fiesta, yo me quedo con su sentido más práctico: Dios no es solitario, sino comunión de personas. Tres personas que actúan como un solo Dios porque se aman tanto que tienen unidad de criterio, voluntad, acción etc. Un Dios en comunión que nos pide a los hombres que estemos en comunión de amor los unos con los otros. Como dijo el filósofo francés Voltaire, el Dios cristiano es tan grande que si no existiera habría que inventarlo…

4 comentarios :

  1. Efectivamente, lo importante creo que es la consideración de que Dios es Comunidad de Personas, Familia de Amor.-
    Yo acepto las proposiciones clásicas que se han hecho para intentar explicar lo inexplicable.-Pero como inexplicable que es, no me complico la vida intentando entender nada.-
    Sé que existe el Padre porque Jesús hablaba de Él.- Y si Jesús habla de su Padre, obviamente Él es el Hijo.- Y también nos habló del Espíritu, el Paráclito, el Defensor, que el Padre enviaría, en nombre de Jesús, a sus discípulos.-
    Nosotros tenemos tendencias hacia el Hijo, que desempeña un papelón en la Historia Absoluta.-
    La Creación se atribuye al Padre, pero mediante el "hágase", o sea, la Voluntad manifestada en Palabra.- Y esa misma Palabra se hizo hombre, de manera que podemos decir, sin miedo alguno al error, que en la Santísima Trinidad hay "uno de los nuestros", que volvió junto al Padre "para prepararnos sitio".-
    Y el Espíritu, ese Aliento Divino, ese Soplo de Amor Infinito que hace que, como nos enseñó Jesús, podamos llamar a Dios "Padre" y, a los demás, "hermanos".-
    Hasta ahí medio entiendo, y con eso me apaño.-

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  2. Qué gran misterio el de la Santísima Trinidad. Hace tiempo que no escribo, pero hoy me he lanzado a escribir. Yo, viendo las críticas a las primeras comuniones, invito e este momento, aunque no hay que dejar de hacerlo, la comunión de la Santísima Trinidad, que al fin y al cabo es la comunión que tiene que desarrollar la Iglesia(nosotros, que somos Iglesia). Entrando en esa comunión, entramos a descubrir el misterio de la comunión en la Santísima Trinidad. Es un aspecto importantísimo para acercarnos cada día más a Cristo Y ofrecernos totalmente a Él, a pesar de todos los problemas que nos acarrean estos tiempos. El amor siempre es el que vence. ¡creemos comunión! saludo a todos

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  3. Pajarillo verderón7 de jun. de 2007 20:47:00

    Habitualmente tenemos que creer un montón de cosas que somos incapaces de comprender o demostrar. A una mente normalita como la mía, cosas tan habituales como una retransmisión via satelite o un simple mando a distancia nos calentaría la cabeza para razonarlo en profundidad. El concepto de infinito o el de vacío me cuesta. Hay muchos que todavía no creen que el hombre estuvo en la luna, que fue un montaje, y que el que lo cree es solo por un acto de fe. Así que si intento abarcar con la razón el dogma de la Trinidad, quizá me caliente los cascos y seguro que no lo consigo, o me meto sin darme cuenta en algun fango por donde anduvieron arrianos, ebionistas, cristadelfianos, o andan ahora los testigos de Jehová. Si hay en este mundo tantas cosas inabarcables para mí, ¿porqé me voy a cuestionar ésta?, ¿porqué no voy a confiar tranquilamente mi fe tal como la expreso en el Credo?. De todas formas, buscando una idea o analogía que haga el Misterio más comprensible, me gusta la de San Irineo: que Dios actúa en el mundo con su Hijo y el Espíritu Santo como sus dos manos. Compagina de esta manera que son tres personas, consustanciales, y un solo Dios.

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  4. Buenos días. ¿Sería usted tan amable de explicarme el origen del concepto de la Trinidad? Pues me he estado informando y si no me equivoco ese término surgió 4 siglos después de Cristo. También me gustaría preguntarle por las Escrituras originales pues todo lo que encuentro son copias de copias que han sido traducidas a los diferentes idiomas sin dar la posibilidad de conocer las Escrituras originales en su lenguaje original, que como tal puede tener connotaciones que no se aprecian en las traducciones. Si no le importa le dejo aquí mi correo para que me responda ahí si usted lo ve correcto: mjvg_12@hotmail.com

    muchas gracias

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