martes, 23 de septiembre de 2008

Saber escuchar: Historia de la Carreta

El otro día, mi amiga Fátima me mandó una frase de Ambrose Bierce que tiene mucho de razón.

Dice así: "Una persona aburrida es la que habla cuando deseas que te escuche".

Yo le añado, que además de aburrida, suele tratarse de personas con nula empatía y poca vida interior.

La capacidad de escucha es una de las mayores virtudes en los tiempos que corren, tan propensos a la saturación informativa que soportamos todos los días.

Y al hilo de esta frase se me vino a la mente un cuento que escuché de pequeño y que he encontrado en internet (esto del Google es una maravilla...). Dice así:

"Caminaba con mi padre cuando nos detuvimos en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

- Además del cantar de los pájaros, ¿Escuchas algo más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:

- Estoy escuchando el ruido de una carreta.

Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía.

Pregunté a mi padre:

- ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aun no la vemos?

Entonces mi padre respondió:

- Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace."

Creo que no merece mayor comentario. Cuando vemos personas que hablan sin parar, que interrumpen a los demás, que no saben escuchar, que sólo presumen de lo que tienen o de lo que saben, recuerdo la sabiduría de ese hombre diciendo"Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace."

Y para terminar, y como el día va de frases célebres, ahí va una de Hector Álvarez que creo que no tiene desperdicio: "La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas".

3 comentarios :

  1. Y ya no es tanto tan importante el saber escuchar, sino el guardar silencio.
    Yo admiro a los religios de vida contemplativa.
    En Jerez, yo me quedo boquiabierto en el convento de las Reparadoras con esa monja que está las 24 horas en silencio, adorando al Santísimo.
    Muda. Bueno, muda con respecto al mundo, pero hablando con Dios.
    Pero yo no sería capaz.

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  2. hola este blog es mu bueno, yo estoy en silencio por que nuestra vida es de silencio y oración , uno nunca se aburre al contrario lo siente tan delicioso, estar con Jesús y la oración y el silencio nos ayuda a relacionarnos mejor con los hermanas con quien comparto toda una vida,por que tenemos dos horas de recreo para cantar ,comentar lo del día entonces allí se ve el fruto de la oración y del silencio.
    Padre una oración especial por usted , yoy carmelita de valencia.
    yajaire http://tumehasllamadojesus.blogspot.com/

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  3. Que dificil es ponerse en el lugar del otro, de escuchar con paciencia y atender sus palabras sin responder lo que nos interesa sino lo que le puede ayudar.

    Me paso el día comprobando que cada vez que le digo a mi mujer que "me duele algo", me contesta que a ella también le duele. Y ni se interesa en saber porqué me duele y ni me ayuda a calmarlo. Conclusión: no le diré que me duele, no vaya a ser que a ella también le duela. Y yo no quiero que ella tenga dolores.

    Y pasa muy a menudo, la gente prefiere contestar que a ellos también les pasa y pasan un "kilo" de cómo ayudarte, ya que sólo les interesa que tú sepas su comentario y no recibas su ayuda.

    Asi que me vuelvo Cartujo y hablo con Dios, que si me ayuda. Además, sin contarme sus batallitas, jeje.

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