martes, 16 de diciembre de 2008

Curiosidades sobre la Navidad

¿Creías que ya lo sabías todo sobre la Navidad? Una fiesta tan antigua y tan rica es fuente abundante de anécdotas y de símbolos que a menudo caen en el olvido. Hoy os propongo refrescar la memoria con algunos datos curiosos de las fechas que se acercan:

El término Navidad proviene del latín "Nativitas" y significa Nacimiento. El día de Navidad fue oficialmente reconocido en el año 345, cuando por influencia de San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianceno se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad de Cristo. La misa que se celebra el 24 de diciembre duraba hasta el amanecer, hasta el canto del gallo, de donde le quedó su sugestivo nombre.

La tradición de poner el Belén en el mundo se remonta al año 1223, en una Navidad de la villa italiana de Greccio. Cuenta la leyenda que en esta localidad, San Francisco de Asís reunió a los vecinos para celebrar la misa de medianoche. En derredor de un pesebre, con la figura del Niño Jesús, moldeado por las manos de San Francisco, se cantaron alabanzas al Misterio del Nacimiento; en el momento más solemne de la misa, aquella figura inmóvil adquirió vida, sonrió y extendendió sus brazos hacia el Santo de Asís. El milagro se había producido ante la vista de todos, y desde entonces la fama de los "Nacimientos" y su costumbre se extendió por todo el mundo. El Papa Juan Pablo II, en 1.986, a petición de las asociaciones belenistas de todo el mundo, proclamó a San Francisco de Asís Patrón Universal del Belenismo.

El árbol de Navidad decorado es una costumbre más reciente, apareciendo a principios del siglo XVII, en Alemania. En 1605, un árbol fue decorado con luces para ambientar la fría Navidad, costumbre que se difundió rápidamente por todo el mundo.

La Biblia habla de Sabios o Magos que acudieron a adorar al niño. Hace dos milenios, se llamaba Reyes Magos a los filósofos y los consejeros reales, estudiosos de la astronomía y la astrología. No se sabía con certeza cuántos eran los Reyes Magos, hasta que el Papa San León, en el Siglo V, estableció que eran tres: Melchor, que representa a los europeos, ofreció al Niño Dios un presente de oro que atestigua su realeza. Gaspar, representante de los semitas de Asia, cuyo bien más preciado es el incienso, lo ofreció al Niño como símbolo de su divinidad. Y por último, Baltasar, negro y más joven, se identifica con los africanos, que entregan la mirra, en alusión a su futura pasión y resurrección. Las reliquias de los Reyes Magos estuvieron durante trescientos años en Constantinopla, en lo que antes era Bizancio y ahora Estambul, en Turquía. Luego fueron trasladados a Milán hasta 1162, en que el emperador Barbarroja saqueó Milán y entregó los restos de los Reyes Magos al arzobispo Reinaldo de Dassel, quien decidió que dichos restos fueran trasladados a Colonia, Alemania. Los restos de los tres Reyes Magos descansan en un cofre de oro y plata que pesa unos 350 kg, y se halla en una capilla que hizo construir a tal efecto el emperador Carlomagno en Colonia.

El buey que acompaña a San José es símbolo de la paciencia y del trabajo. El asno, animal que acompaña a la Virgen en el nacimiento, es símbolo de humildad. Ambos son reflejo de la procedencia divina del niño Jesús. El buey es un toro castrado y la mula una yegua estéril, de ninguno de los dos se puede esperar descendencia.

Hacia el siglo II un sacerdote cristiano llamado Nicolás abandonó Italia, para difundir en Asia la palabra de Dios. Siendo misionero, fue trasladado a Myra, para ser nombrado obispo. Murió un 6 de diciembre, fue proclamado santo e inspiró la figura de Papá Noel. La figura de Santa Claus, con la estética que ahora conocemos, es una invención estadounidense del siglo XX, si bien se basó en la vida y la leyenda de San Nicolás. Actualmente, se designa al mismo personaje en los distintos países, como Santa Claus, Papá Noel o San Nicolás. El nombre Santa Claus es una contracción de Sanctus Nicolaus, y se refiere específicamente a San Nicolás de Bari, quien fuera Obispo de Mira en el S. IV, personaje de una enorme bondad y protector sobretodo de los niños.

“Noche de Paz” el villancico más popular del mundo fue creado por casualidad, porque se había estropeado el órgano de la iglesia. En 1818, dos días antes de Navidad, el viejo órgano de la iglesia de San Nicolás en Salzburgo, la parroquia del padre Joseph Mohr, pasó a mejor vida. Para no decepcionar a sus feligreses, el sacerdote pidió a su amigo Franz Xaver Gruber, maestro y organista del vecino pueblo de Arnsdorf, que compusiera una melodía para un texto de Navidad. En la misa del gallo de ese 24 de diciembre, Joseph Mohr, cura con voz de tenor y que tocaba la guitarra, y Gruber, que poseía una bella voz de bajo, interpretaron por vez primera en alemán “Noche de Paz”. En 1831, un coro que se dedicaba a cantar aires populares tiroleses incorporó el villancico del padre Mohr a su repertorio durante una gira por Prusia. De allí, la canción viajó a Nueva York, donde fue interpretada por un coro tirolés en 1839 pero donde sus autores y su origen permanecieron desconocidos. Treinta y seis años más tarde, la corte real de Prusia, que buscaba el original de la partitura, consultó al párroco de San Pedro de Salzburgo, quien, para sorpresa general, respondió que Mohr y Gruber, muertos en el anonimato respectivamente en 1848 y 1863, eran los autores del villancico que se había atribuido al compositor austríaco Michael Haydn.

Y para terminar, algo más pagano pero de nuestra tierra… El primer sorteo de la Lotería de Navidad se celebró en Cádiz en 1812.

2 comentarios :

  1. Interesante entrada, habia datos que desconcia por completo, como el de San Nicolás de Bari. Felices fiestas

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  2. La verdad que muy interesante y muy curioso.
    Le a faltado rizar el rizo de explicarnos que hace el tio cagando en el belén y de donde viene que hay que comer pavo.
    Por cierto un día de estos nos deberías deleitar con un post sobre Juan Crisóstomo, quien para muchos es el "quinto" Evangelista.
    Tengo un par de libros de homilías sobre el Evangelio de San Juan por Crisóstomo es una delicia. Un fuerte abrazo y Feliz Navidad.

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