martes, 24 de junio de 2008

En defensa de los signos cristianos

Leyendo la prensa el otro día me tropece con esta carta de Pedro Aliaga, religioso residente en Roma, quien asombrado por unas declaraciones de Gaspar Llamazares, pidiendo la retirada de los crucifijos en las tomas de posesiones del Gobierno, le responde con esta carta a la vez irónica y contundente.

Espero que más allá de vuestras creencias políticas la disfrutéis porque no tiene desperdicio.

"Sr. Llamazares: leo en la prensa que ha cursado solicitud formal para retirar la cruz y la Biblia de las juras de cargos públicos ante el Rey, y que está preocupado porque aún quedan cruces en los colegios y desfilan militares en las procesiones. En Italia, donde vivo, esa cuestión quedó zanjada con la sentencia judicial favorable al mantenimiento de la cruz en los lugares públicos porque se trata de un símbolo referente para la cultura italiana. Sin embargo, para usted no es así, y cree que se trata de un atentado a la laicidad del Estado. Le pregunto: ¿va usted a pedir la retirada de nuestros museos, como ofensivos, de los Cristos de Velázquez o de las Vírgenes de Murillo? ¿Usted se va a presentar a trabajar en el Congreso el día de Navidad, por la terrible injusticia que representa el descanso para todos los españoles del día del nacimiento de Cristo? ¿Se va a aupar a la torre de la catedral de Toledo, para tapar sus cruces, que ofenden los aires de los millones de turistas que visitan la ciudad? ¿Se va a emplear con los billetes de 20 euros por representar la ventana gótica de una catedral europea, intolerante muestra de agresión religiosa? ¿Va a pedir prohibir la Semana Santa de Sevilla, la Romería del Rocío o de San Isidro, por su carga de ofensiva católica en las calles que a todos pertenecen? ¿Pedirá la retirada de nuestras bibliotecas, estatales y que pertenecen a todos, de las obras de Gonzalo de Berceo, de Lope de Vega y de Galdós, por su propaganda clerical, impensable en un Estado laico? ¿Borrará al Magistral de La Regenta? ¿Pedirá que la Real Academia declare que las Glosas Silenses y Emilianenses ya no son los testimonios más antiguos del castellano? ¿Borrará los apellidos de Navas de San Juan o de Villanueva del Arzobispo, o se empleará con los nombres de San Sebastián o de Sant Feliù de Llobregat por imponer a todos los ciudadanos un membrete con creencias religiosas adheridas? ¿Raspará con su cincel las cruces de Calatrava o de Santiago de los escudos municipales? ¿Liberará al cochino de San Antón de la oscurantista gorrinera católica, o pedirá usted que la pava de Cazalilla sea arrojada desde la Casa del Pueblo, en vez del campanario de la parroquia? ¿Empezará una cruzada para que el 'Viva San Fermín' se transforme en un 'Viva la serenidad laica de un Estado igualitario en sus manifestaciones lúdicas y/o festivas'? Señor Llamazares: le aconsejo que, antes de que su partido desaparezca definitivamente del Congreso, haga lo posible por cambiar su nombre en el registro civil, pues es indigno de un Estado como España que usted se llame Gaspar, como uno de los Reyes Magos, con evidentes reminiscencias católicas y monárquicas que pueden ofender al pueblo al que usted representa."

martes, 17 de junio de 2008

Paternidad responsable

El otro día, ojeando algunos cuentos cortos en Internet, me tropecé con éste de Carlos Alfaro que, para que os voy a decir otra cosa, me puso los pelos de punta. Fue pura casualidad, ya que lo que en primera instancia me había atraído era su título, en el que esperaba encontrar algo referente a ese valor moral cristiano que es la paternidad responsable. Después de leerlo, concluí que es difícil transmitir tantos sentimientos y hacer calar tanta emoción en apenas unas líneas de texto. Luego, al no encontrar un contenido especificamente cristiano, dudaba sobre si incluirlo en el blog o no. He optado por publicarlo porque es tremendamente humano, y si es humano a la fuerza debe ser cristiano…
Sirva este texto como mi más sincero homenaje a los padres, a todos los buenos padres, a aquellos que se toman la paternidad en serio y que están siempre al lado de sus hijos.

"Era tu padre. Estaba igual, más joven incluso que antes de su muerte, y te miraba sonriente, parado al otro lado de la calle, con ese gesto que solía poner cuando eras niño y te iba a recoger a la salida del colegio cada tarde. Lógicamente, te quedaste perplejo, incapaz de entender qué sucedía, y no reparaste ni en que el disco se ponía rojo de repente ni en que derrapaba en la curva un autobús y se iba contra ti incontrolado. Fue tremendo. Ya en el suelo, inmóvil y medio atragantado de sangre, volviste de nuevo tus ojos hacia él y comprendiste. Era, siempre lo había sido, un buen padre, y te alegró ver que había venido una vez más a recogerte."

martes, 10 de junio de 2008

Frases sobre la Esperanza

Tres son las virtudes teologales del cristiano: Fe, esperanza y caridad. Todo cristiano es persona de fe –a pesar de lo dificultoso que es mantener convicciones religiosas en los tiempos que corren- , intenta vivir en el amor al prójimo – a pesar de nuestros egoísmos e insolidaridades…-, pero yo me pregunto… ¿mantiene hoy la Iglesia la esperanza?, ¿Somos los cristianos sal de la tierra y luz del mundo como nos pide Jesucristo en el Evangelio de hoy?
Creo que a menudo caemos en la sutil trampa de la desesperación. Vemos a nuestro alrededor que las cosas no cambian –o si lo hacen generalmente lo hacen a peor- y ello va minando nuestra confianza en el género humano. También a nivel personal podemos sentirnos defraudados o decepcionados en el trato con los demás… y como solemos decir a base de palos se va endureciendo nuestro corazón para no ser demasiado ingenuos o confiados en las relaciones personales. Por último, podemos incluso perder la esperanza en nosotros mismos, cuando vemos que las cosas no nos van como nos gustaría y cuando vemos que acumulamos más años de la cuenta sin que nuestra vida tenga un norte o una dirección convincente y satisfactoria.
La pérdida de la esperanza es el cáncer de nuestro siglo. Recuperarla debe ser tarea prioritaria de la Iglesia y de todos los cristianos. No puede haber fe en Dios ni amor al prójimo sino hay esperanza en un mañana mejor.
Yo voy a poner hoy mi granito de arena, aunque sea sólo recopilando una serie de sentencias sobre la esperanza que espero os ayuden a fortalecer las vuestras:

"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes". Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.

"Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción". Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés.

"Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano". Martir Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.

"La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada, y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo"Maurice Maeterlinck (1862-1949) Escritor belga.

"La esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado"Ovidio (43 A.C.-17) Poeta latino.

"Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres"Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

"La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia". John Ruskin (1819-1900) Crítico y escritor británico.

"En la adversidad una persona es salvada por la esperanza". Menandro de Atenas Dramaturgo Griego

"Si la mañana no nos desvela para nuevas alegrías y, si por la noche no nos queda ninguna esperanza, ¿es que vale la pena vestirse y desnudarse?". Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

"La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido la poseen aún". Tales de Mileto (624 AC-546 AC) Filósofo y matemático griego.

"Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas"Anatole France (1844-1924) Escritor francés.

"El ocaso de una gran esperanza es como el ocaso del sol: con ella se extingue el esplendor de nuestra vida". Henry Wadsworth Longfellow (1807-1882) Poeta estadounidense.

"La esperanza es como el sol, que arroja todas las sombras detrás de nosotros"Samuel Smiles (1812-1904) Escritor y reformista escocés.

"El temor y la esperanza nacen juntos y juntos mueren". Pietro Metastasio (1698-1782) Poeta italiano.

"Todo hombre no vive más que por lo que espera". Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano.

martes, 3 de junio de 2008

Rezar con la Mano (Cardenal Bergoglio)

Muchas veces habremos usado nuestros dedos (ante la ausencia de un rosario cerquita…) para contar los diez Avemarías preceptivos entre misterio y misterio. Hoy me han enviado una original manera de rezar con nuestros dedos de otra forma. Es la siguiente:

1. Mira tu dedo pulgar, es el que está más cerca de ti. Ponte en presencia de Dios y comienza orando por aquéllos que están más cercanos a ti. Son los más fáciles de recordar. Reza por tus padres, esposo-a, hijos-as. Reza por tus amigos, por aquellos que más quieres y que no te fallan nunca. Reza por tus necesidades y dale gracias a Dios por tantas personas que Él ha puesto en tu camino.

2. El próximo dedo es el índice: Ora por los que enseñan, instruyen y curan. Ellos necesitan apoyo y sabiduría al conducir a otros por la dirección correcta. Aquí entran sacerdotes, religiosos, maestros, médicos… y todos aquellos cuya labor es para el bien de los otros.

3. El siguiente dedo es el corazón, el más alto. Reza por las autoridades civiles y religiosas. Son los responsables de tomar decisiones que afectan a toda la sociedad, y necesitan la iluminación divina para que esas opciones sean las más acertadas.

4. El penúltimo dedo es el anular, llamado así por ser el portador del anillo. Reza por todas las familias, por todos los matrimonios, especialmente por los que sepas que están atravesando alguna dificultad.

5. Y finalmente tenemos nuestro dedo pequeño. El meñique debería recordarte orar por los más insignificantes de este mundo. Reza por los pobres, los ancianos, los enfermos, los drogadictos, los presos… por todos aquellos que no cuentan y son marginados de nuestra sociedad.

Repite esta oración todos los días y piensa que Dios te escucha como un padre a sus hijos. No hay mayor satisfacción que la de devolver un poco de tu tiempo diario al que te lo ha regalado todo.