lunes, 20 de agosto de 2012

Cartas a Dios (Oscar et la dame rose, Francia, 2009)


Cine francés del bueno, aunque algo desconcertante. Cartas a Dios (Eric-Emmanuel Schmitt, 2009) nos presenta un drama que toca nuestras fibras más sensibles. Su protagonista, un niño llamado Óscar se encuentra ingresado en un extraño Hospital para niños con enfermedades poco comunes. Los médicos, sus padres y él mismo saben que apenas le quedan unos pocos días de vida. Esas horas infelices, llenas de amargura y tristeza, van a ser alegradas por Rosa, una simple vendedora de pizzas que le plantea dos juegos: El primero, que cada día de los pocos que le quedan lo viva como si fueran diez años en su existencia. El segundo, que al terminar cada día, le escriba a su mejor amigo: Dios. Ambos entretenimientos van a provocar un cambio total en la vida de Óscar y de quienes están a su alrededor.

El desconcierto viene provocado por determinadas escenas de la película que no terminan de encajar bien para mi gusto. Hay que sufrir los 45 tediosos primeros minutos para gozar, emocionarse y llorar con los 45 finales. Más desconcertante es que la película, plenamente religiosa, cristiana y católica, sea de nacionalidad francesa, adalid del laicismo europeo. Grata sorpresa y atrevida apuesta la de los productores y del director galos, creando una película “contracorriente” en el país vecino.

El tema sensibilizaría a cualquiera. ¿Por qué un niño de apenas 10 años tiene que morir?, ¿Por qué hay un Dios que lo permite?, ¿Se puede mantener la fe en esos momentos?, ¿Cómo reaccionan unos padres ante el sufrimiento de su hijo?... Estas y muchas otras preguntas van surgiendo y van siendo respondidas acertadamente dentro de un clima de tragicomedia que hacen que la película mantenga la tensión hasta el inevitable desenlace. No hay milagros, no hay soluciones, pero se presenta acertadísimamente por una simple vendedora de pizzas la única respuesta que la Iglesia Católica y todos sus teólogos dan a estas cuestiones: El mal, el sufrimiento, el dolor -y en última instancia- la muerte, forman parte de la condición humana y Dios lo compartió con nosotros en la cruz. No creemos en un Dios ajeno al dolor, sádico o poseedor de una varita mágica, sino en el Dios Crucificado que sufre con y para el hombre. La respuesta cristiana al dolor, a la enfermedad y la muerte es y será siempre la misma: Cristo y su madre, la Virgen María, entienden cualquier sufrimiento físico o psíquico porque ellos lo han experimentado en primera persona. No fueron actores que ejecutaron a la perfección un guión preestablecido, sino que realmente sufrieron y padecieron hasta el extremo para ser solidarios con cualquier dolor de cualquier persona de cualquier momento de la historia.

Hace unos días chateé vía facebook con un compañero de la infancia. Su hijo de cuatro años tiene leucemia, y están pasando un calvario que sólo pensarlo pone los pelos de punta. La quimioterapia, el dolor físico, los llantos, el aislamiento, los porqués… lo están viviendo en primera persona, nada de mera palabrería. Las sesiones son duras y los períodos de recuperaciones más aún. No cabe otra cosa que rezar y confiar en que Dios está a vuestro lado. Cuando andamos bien de salud nos olvidamos que los Hospitales están llenos de sufrimiento. Sufrimiento multiplicado por mil si quien está en la planta de oncología es una criaturita de 48 meses. Ánimo, José Manuel, rezo contigo, y mis lectores, a partir de hoy, también. A todos os recomiendo esta película que nos hace más humanos y más cristianos.

6 comentarios :

  1. Hola Jaime,

    yo siempre he sido creyente, aunque reconozco que llevo cierto tiempo alejado de la iglesia (los motivos ahora no vienen al caso). Con los que nos está pasando con nuestro hijo, no te voy a negar que los cimientos de mi fe se han tambaleado. Cuesta mucho entender porqué Dios permite que un niño tan pequeño tenga que pasar por esto. Hace dos semanas una niña que está en la planta con mi hijo con la misma enfermedad, falleció por compliaciones con el tratamiento. La semana pasada, casualmente vi a sus padres y fue muy duro el no saber qué decirles a esos padres. Sólo supe darle el pésame y mostrarles mi afecto. Yo ahora mismo en muchas ocasiones intento orar para pedir por mi hijo, pero siento como si no hubiera nadie al otro lado que me escuchara. Por ello, agradezco tus oraciones y las de tantas personas que se que están orando por él.

    Un abrazo.

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  2. Gracias por tu comentario, José Manuel. Yo también he pasado lo que San Juan de la Cruz llama "La Noche Oscura del Alma", donde no se ve a Dios por ningún lado, pero aunque no lo veamos, Él sigue a nuestro lado. "Después de la tormenta siempre llega la calma". Mucho ánimo y cuenta con esas oraciones.

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  4. Esta película me ha hecho darme cuenta de que siempre se debe de mantener la fe, sobre todo en los momentos más difíciles.
    Óscar desde mi punto de vista, es un niño muy fuerte y con mucha fe ( a pesar de que al principio no supiese de quien era Dios) ya que conociendo su gravedad, animaba a sus padres y a penas se quejaba para que no se preocupasen por él.
    Me llamó mucho la atención que Rosa que no conocía a Óscar de nada, le dedicara tiempo, cosa que no todos hoy hacen de buenas a primeras.
    En mi opinión pienso que siempre hay que mantener la fe en Dios y tener esperanzas porque aunque el problema no tenga solución, se puede pasar de mejor forma, en vez de estar viendo siempre el lado negativo de las cosas.
    Paloma Benítez.

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  5. Ana Martínez Agudo20 mar. 2014 19:56:00

    El pequeño niño con cáncer ha demostrado tener un gran corazón y muchísima fortaleza. Algunas veces tenemos que tener en cuenta también que hay gente que lo esta pasando peor que nosotros y aún así nos quejamos. Me ha llamado la atención la bonita relación que la "reparte-pizzas" y el niño han mantenido durante la película, que le ha ayudado a enfrentar mejor el día a día, el sufrimiento de saber cuando se iba a ir y sobre todo lo mucho que el niño cree en Dios desde que conoce a la mujer. Quisiera destacar a la misma vez lo preciosa que me pareció la carta que escribió el pequeño y lo preparado que estaba para el día de su muerte. Me ha gustado mucho la idea de habernos puesto esta película ya que la verdad, he aprendido muchísimo. Y al tocar el tema del cáncer también me ha llegado más que ninguno.

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  6. Esta película me ha parecido bastante reflexiva,para darnos cuenta de lo que tenemos,a apreciar la vida y a querer más a los que nos rodean.Óscar se refugia en Dios en sus últimos días de vida con la ayuda de la repartidora de pizzas que le convierte ese poco tiempo que le queda en alegría.Le manda cartas a Dios y cada vez que va cumpliendo años se le hace todo muy difícil, solo quiere estar con esa mujer que le visita todos los días y se distancia de sus padres porque ve que son falsos con él y no le quieren decir la verdad.En el hospital le ocurren muchas cosas como enamorarse de una chica que tiene una enfermedad pero al final se recupera.Pienso que lleva un mensaje tranquilizador, alegre, que te quita los miedos y te deja ser feliz. A mí, personalmente me ha hecho recapacitar en algunos aspectos y aprender cosas nuevas.El final de la película me pareció muy emocionante porque después de todo lo que había pasado algún día le tenía que tocar y Dios lo eligió a él para que hiciera ese viaje.Hay cosas fáciles y difíciles en la vida, y no siempre hay que ir a por lo que te resulte menos complicado de hacer, porque puede que eso simplemente te llene durante un tiempo, pero te cansarás de eso; en cambio si sabes luchar porque lo que verdaderamente quieres, si no decaes y tienes esperanzas algún día lo habrás conseguido, y esa felicidad si te durará durante mucho tiempo.Tenemos que confiar en Dios,rezarle y darle gracias por todo lo que tenemos pero sobre todo tratar bien a nuestros seres queridos porque hay que disfrutar de la vida y afrontar nuestros problemas y miedos.

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