lunes, 24 de septiembre de 2012

El Padre Antonio y su monaguillo Andrés (Rubén Blades, 1984)


Hablando hoy en un recreo del Colegio con mi compañero de música Julio, y poniendo en común nuestros gustos musicales, me ha recomendado esta canción que hoy comparto con vosotros. Lo primero que tengo que hacer es pedirle perdón por etiquetar esta música salsera y caribeña en música pop cristiana, pero es lo más cercano que he encontrado....
La canción en sí está basada en el asesinato del arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, que tuvo lugar el 24 de marzo de 1980 en la ciudad de San Salvador. Un disparo realizado por un francotirador impactó en su corazón momentos antes de la Sagrada Consagración. Es conocido como "El Santo Romero", aunque aún no haya subido oficialmente a los altares. Su causa de canonización sigue abierta, ya que en 2005, la Congregación de la Doctrina de la Fe (presidida aquel entonces por Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI) sentenció: "Romero no era un Obispo Revolucionario, sino un hombre de la Iglesia, del Evangelio y de los pobres
El día antes de su muerte hizo un estremecedor llamamiento de paz al ejército salvadoreño que posiblemente fue el detonante de su asesinato:
"Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles... Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: "No matar". Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión.




El Padre Antonio Tejeira vino de España,
buscando nuevas promesas en esta tierra.
Llegó a la selva sin la esperanza de ser obispo,
y entre el calor y en entre los mosquitos habló de Cristo.

El padre no funcionaba en el Vaticano,
entre papeles y sueños de aire acondicionado;
y fue a un pueblito en medio de la nada a dar su sermón,
cada semana pa' los que busquen la salvación.


ohohohohoh....


El niño Andrés Eloy Pérez tiene diez años.
Estudia en la elementaria "Simón Bolivar".
Todavía no sabe decir el Credo correctamente;
le gusta el río, jugar al fútbol y estar ausente.



Le han dado el puesto en la iglesia de monaguillo
a ver si la conexión compone al chiquillo;
y la familia está muy orgullosa, porque a su vez se cree
que con Dios conectando a uno, conecta a diez.



Suenan la campanas un, dos, tres,
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.
Suenan la campanas otra vez
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.


El padre condena la violencia.
Sabe por experiencia que no es la solución.
Les habla de amor y de justicia,
de Dios va la noticia vibrando en su sermón.



Suenan las campanas: un, dos, tres
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.
Suenan la campanas otra vez
 del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.


Al padre lo halló la guerra un domingo en misa,
dando la comunión en mangas de camisa.
En medio de un padrenuestro entró el matador
y sin confesar su culpa le disparó.



Y Antonio cayo, hostia en mano y sin saber por qué
Andrés se murió a su lado sin conocer a Pelé;
y entre el grito y la sorpresa, agonizando otra vez
estaba el Cristo de palo clavao a la pared.
Y nunca se supo el criminal quién fue
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.



Pero suenan las campanas otra vez,
por el Padre Antonio y su monaguillo Andrés
 Que matan a la gente pero no matan
a la idea, ¿Verdad?


Suenan las campanas
y tierra va a temblar
suenan las campanas
por nuestra América
suenan las campanas
oh; Virgen señora
suenan las campanas
y quien os salva ahora
suenan las campanas
centroamericana
suenan las campanas
desde El Salvador
suenan las campanas
vamos que nos llaman
suenan las campanas
sonido de Amor
.......
Suenan las campanas
Para celebrar
Suenan las campanas
vuestra libertad
Suenan las campanas
porque un pueblo unido
Suenan las campanas
jamás será vencido.
.......
(esta última parte es un añadido posterior a la canción, durante muchos años se ignoraba que estaba dedicada a Monseñor Romero)

Suenan las campanas
barrucuda güero
Suenan las campanas
de Arnulfo Romero
Suenan las campanas
de la libertad
Suenan las campanas
por nuestra América

Arriba América Latina ¡Eh!

5 comentarios :

  1. Recomiendo la película Romero. Es impactante

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  2. Maria Fernanda Passos28 may. 2015 12:23:00

    Gracias, Jaime, por compartir. En el cielo, el Beato Romero
    intercede por los pueblos en guerra, los pobres y oprimidos!

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  3. FUE UN GRAN HOMBRE DE PAZ,A PESAR YO DE SER VENEZOLANO,LO ADMIRO MUCHO

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  4. Romero sigue con nosotros, cada día, igual que otros mártires de nuestra fe como los padres polacos y el italiano que fueron martirizados en Perú y hoy nos acompañan en los altares y la fe.

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  5. suenan las campanas
    por un cura bueno
    suenan las campanas
    de Arnulfo Romero

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