domingo, 30 de septiembre de 2012

¿San? Aldo Moro

Quizás esta noticia (como todas las que tienen un carácter positivo hacia la Religión) haya pasado desapercibida para los que vivimos en España y en los países de habla hispana, pero los que hemos tenido la suerte de vivir en Italia y mantenernos en contacto con el país transalpino sabemos que ha sido un titular que ha impactado y mucho en dicho territorio. El Gran Wyoming, Buenafuente u otros abrazafarolas del tres al cuarto no la han considerado rentable electoralmete. Prefieren hacer saña de los manifestantes del 25-s y de los ¿abusos? policiales. Mejor -para ellos- es callar esta noticia y silenciarla porque puede ser potencialmente peligrosa:
El que fue dos veces primer ministro italiano y fuera asesinado el 9 de mayo de 1978 por la izquierda comunista, Aldo Moro, podría ser declarado santo en breve.

El más destacado político de la Democracia Cristiana Italiana, considerado un intelectual y un hábil negociador incluso por los partidos menos compatibles con sus ideas, fue secuestrado y finalmente ejecutado por las Brigadas Rojas afines al Partido Comunista Italiano. Resulta cuanto menos curioso que quien más luchó por una unidad y tolerancia nacional en Italia muriera a manos de aquellos que precisamente habían visto abrirse las puertas del gobierno de Andreotti gracias a su directísima intervención. En sus apenas dos meses de cautiverio escribió varias cartas a Pablo VI (quien después oficiaría su funeral) manteniéndose firme en su fe y en sus creencias políticas y católicas. Su amistad con el Santo Padre fue pública y es una de las fuentes para reforzar su subida a los altares. Su correspondencia fue trágicamente interrumpida pocos días después cuando su cadáver fue encontrado en el maletero de su Renault 4. Previamente fueron asesinados los cinco miembros de su escolta personal. Unido al martirio y a un posible milagro en Mozambique que está siendo investigado, su proclamación como Siervo de Dios ya fue un hecho y ahora se espera su beatificación.

Ni que decir tiene que en un momento en el que toda la clase política está puesta en entredicho por su baja catadura moral, bajo sospecha por sus turbias actividades económicas y por sus afanes de protagonismo (por decirlo de manera educada) la figura de Aldo Moro emerge como ejemplo de que se puede ser político, católico y santo al mismo tiempo. No sé en Italia, pero en España media docena de Aldos Moros nos vendrían de perlas, en un país donde claramente se ha perdido el norte (y el nordeste) y que se desintegra por momentos.

No tenemos un partido que represente a los cristianos, no tenemos políticos que dejen a un lado sus complejos, no tenemos dirigentes que no posean más que una fe vergonzante y no tenemos una clase política que  proclame su fe y que defiendan la doctrina cristiana. Ésa es la triste realidad de este país (o lo que queda de él....) y de sus chupópteros. Los habrá más afines y menos al cristianismo, pero se echa de menos un partido político que sea la voz de los que no compartimos ni la ideología laicista, anarquista y anticlerical de la izquierda, ni el capitalismo salvaje  y antisocial de la derecha.

Ojalá Aldo Moro sea en breve santo, y ojalá ello sea impulso para que en España y en otros tantos países alguien se proponga crear un partido político que defienda la doctrina y la moral cristiana. Que cuente desde ya con mi voto, y supongo, contará con el de cientos de miles de personas como yo que en el panorama político actual no nos sentimos identificados con con ningún programa electoral ni con ninguna ideología contemporánea. 

viernes, 28 de septiembre de 2012

Como Dios (Bruce Almighty / Todopoderoso, EEUU, 2003)


Hoy os presento una película del divertidísimo Jim Carrey, en la que Dios y la Religión ocupan la parte esencial del argumento. Como Dios (Bruce Almighty / Todopoderoso, EEUU, 2003) se trata de una película recubierta de una trama romántica, pero cuyo objetivo último no es otro que el de plantear al espectador la siguiente pregunta: ¿Qué haría una persona a la que Dios le concediera sus plenos poderes durante una semana?. Precisamente en la versión original estadounidense Almighty significa “Todopoderoso”, y éste es el título con el que fue estrenada y se conoce en Sudamérica.

Siendo un argumento muy serio, el tema (Con Carrey de por medio no podía ser de otra manera…) está tratado desde el punto de vista de la comedia. Su acción se ubica en Búfalo -Estados Unidos- en una época que puede ser perfectamente la nuestra. El argumento es más bien simple: Bruce Nolan es un reportero insatisfecho que quiere convertirse en presentador de noticias, trabajo que consigue su gran rival Evan Baxter. Después de pasar el peor día de su vida en el que todo le sale mal y fracasa en todas las iniciativas que toma, Bruce maldice a Dios diciéndole que es un chapucero y que la toda la creación es un caos sin sentido. Lo que no imagina Bruce es que, al quejarse a Dios, éste se personificará y le concederá un deseo: tener sus poderes y saber lo difícil que ser el todopoderoso. Durante unos días Bruce podrá hacer todos los milagros que Dios hace, pero al mismo tiempo tendrá que hacer todo su trabajo. Todo ello complicará enormemente la vida de Bruce y, especialmente, su relación con Grace.

La moraleja de la película os la podéis imaginar sin verla, aunque yo como siempre (y en este caso más…) os aconsejo que paséis un buen rato viéndola… A Bruce, pronto se le va a subir el ego a la cabeza, olvidándose de cuidar la relación con la persona con la que comparte su vida y de valorar todo lo que posee gracias a su esfuerzo, y comienza a actuar como ese chiquillo omnipotente y sabelotodo que de alguna manera todas las personas llevamos dentro. Deja a un lado todo lo espiritual para centrarse única y exclusivamente en lo material, se comporta como si fuera el ombligo del mundo, se vuelve insoportable para todos los que están a su alrededor…. Poco a poco se va convirtiendo en un ser despreciable y sin afecto ni contacto con nadie a su alrededor.

En definitiva, la película es una sátira muy divertida y bien creada cuyo mensaje último y fundamental coincide plenamente con la doctrina cristiana: la felicidad no se encuentra en los bienes materiales y externos al hombre, sino en la paz interior y en el agradecimiento a una vida que nos ha sido regalada y que tenemos que disfrutar respetando al prójimo y dejando a Dios ser Dios. Excepcionales también las interpretaciones de Morgan Freeman y Jenifer Aniston. Entre todos consiguen crear una película divertida pero a la vez profunda y bajo la cual subyacen preguntas inquietantes: ¿Cómo actuaríamos nosotros si fuésemos Dios por un día?, ¿Cuáles serían nuestras prioridades…?

Espero (y estoy seguro) que os gustará.


lunes, 24 de septiembre de 2012

El Padre Antonio y su monaguillo Andrés (Rubén Blades, 1984)


Hablando hoy en un recreo del Colegio con mi compañero de música Julio, y poniendo en común nuestros gustos musicales, me ha recomendado esta canción que hoy comparto con vosotros. Lo primero que tengo que hacer es pedirle perdón por etiquetar esta música salsera y caribeña en música pop cristiana, pero es lo más cercano que he encontrado....
La canción en sí está basada en el asesinato del arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, que tuvo lugar el 24 de marzo de 1980 en la ciudad de San Salvador. Un disparo realizado por un francotirador impactó en su corazón momentos antes de la Sagrada Consagración. Es conocido como "El Santo Romero", aunque aún no haya subido oficialmente a los altares. Su causa de canonización sigue abierta, ya que en 2005, la Congregación de la Doctrina de la Fe (presidida aquel entonces por Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI) sentenció: "Romero no era un Obispo Revolucionario, sino un hombre de la Iglesia, del Evangelio y de los pobres
El día antes de su muerte hizo un estremecedor llamamiento de paz al ejército salvadoreño que posiblemente fue el detonante de su asesinato:
"Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles... Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: "No matar". Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión.




El Padre Antonio Tejeira vino de España,
buscando nuevas promesas en esta tierra.
Llegó a la selva sin la esperanza de ser obispo,
y entre el calor y en entre los mosquitos habló de Cristo.

El padre no funcionaba en el Vaticano,
entre papeles y sueños de aire acondicionado;
y fue a un pueblito en medio de la nada a dar su sermón,
cada semana pa' los que busquen la salvación.


ohohohohoh....


El niño Andrés Eloy Pérez tiene diez años.
Estudia en la elementaria "Simón Bolivar".
Todavía no sabe decir el Credo correctamente;
le gusta el río, jugar al fútbol y estar ausente.



Le han dado el puesto en la iglesia de monaguillo
a ver si la conexión compone al chiquillo;
y la familia está muy orgullosa, porque a su vez se cree
que con Dios conectando a uno, conecta a diez.



Suenan la campanas un, dos, tres,
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.
Suenan la campanas otra vez
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.


El padre condena la violencia.
Sabe por experiencia que no es la solución.
Les habla de amor y de justicia,
de Dios va la noticia vibrando en su sermón.



Suenan las campanas: un, dos, tres
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.
Suenan la campanas otra vez
 del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.


Al padre lo halló la guerra un domingo en misa,
dando la comunión en mangas de camisa.
En medio de un padrenuestro entró el matador
y sin confesar su culpa le disparó.



Y Antonio cayo, hostia en mano y sin saber por qué
Andrés se murió a su lado sin conocer a Pelé;
y entre el grito y la sorpresa, agonizando otra vez
estaba el Cristo de palo clavao a la pared.
Y nunca se supo el criminal quién fue
del Padre Antonio y su monaguillo Andrés.



Pero suenan las campanas otra vez,
por el Padre Antonio y su monaguillo Andrés
 Que matan a la gente pero no matan
a la idea, ¿Verdad?


Suenan las campanas
y tierra va a temblar
suenan las campanas
por nuestra América
suenan las campanas
oh; Virgen señora
suenan las campanas
y quien os salva ahora
suenan las campanas
centroamericana
suenan las campanas
desde El Salvador
suenan las campanas
vamos que nos llaman
suenan las campanas
sonido de Amor
.......
Suenan las campanas
Para celebrar
Suenan las campanas
vuestra libertad
Suenan las campanas
porque un pueblo unido
Suenan las campanas
jamás será vencido.
.......
(esta última parte es un añadido posterior a la canción, durante muchos años se ignoraba que estaba dedicada a Monseñor Romero)

Suenan las campanas
barrucuda güero
Suenan las campanas
de Arnulfo Romero
Suenan las campanas
de la libertad
Suenan las campanas
por nuestra América

Arriba América Latina ¡Eh!

viernes, 21 de septiembre de 2012

Testimonio de un sacerdote con cáncer

Acabo de leer este testimonio y me he quedado pasmado, perplejo. Tiene ya unos años, fue parte de la campaña del "Día del Enfermo" del año 1998, que la Iglesia Católica celebra el 11 de febrero, el día de la Virgen de Lourdes. Por aquel entonces yo era seminarista y no recuerdo ni siquiera haberlo leído. Hoy gracias a Internet, esta carta circula en múltiples foros católicos. Lo comparto con todos vosotros para que juntos reflexionemos en el misterio del sufrimiento y de la muerte.

En primer lugar, permitidme que me presente: me llamo Jesús Muñoz, tengo 32 años y soy sacerdote católico de la diócesis de Toledo, España. Desde el año 1996 he ejercido como misionero en Bolivia.

Al volver el año pasado a España para descansar y tener unas vacaciones me diagnosticaron un cáncer colo-rectal con metástasis hepática. He sido sometido a varias operaciones: me extirparon el ano, el recto y 30 cm. del colon, y me hicieron un ano artificial. Posteriormente me quitaron una cuarta parte del hígado. También he sido sometido a otras operaciones de menor consideración. He sido sometido a tratamiento de radioterapia y actualmente estoy en tratamiento con quimioterapia.

Llevo ya tanto tiempo que el cuerpo se deteriora y por esta razón no puedo viajar, ni muchas veces salir de casa. Bueno, aunque es aceptable mi calidad de vida, varía mucho de mes en mes e incluso de día a día. Nunca es igual, es imprevisible cómo me voy a encontrar a la mañana siguiente. Es un misterio. El sufrimiento es un misterio que solamente desde la fe se ilumina.

El tiempo pasado en Bolivia fue fantástico. De niño siempre quise ir a las misiones y el Señor me lo ha concedido. Fue un tiempo de renovación sacerdotal, pues yo era un "burgués". No me preocupaba de nada, salvo de mí mismo. Sin santidad, sin intimidad con el Señor ni con su Palabra, sin oración asidua. Muy despreocupado por la liturgia y por quien me tocaba pastorear. No era capaz de morir por nadie. Pero, aparecía ante los feligreses como muy trabajador, preocupado por las cosas, buen cura, humilde... Mentira todo. Pues soy un egoísta y un orgulloso, que sólo me busco a mí en lo que hago. Un cura de pueblo que sólo hace cosas; pero no lleva el evangelio a su pueblo. Y apegado al dinero, pues lo último que hice antes de salir para Bolivia fue dar clases en un instituto de enseñanza secundaria y tener una nómina abultada. Pues, el mayor peligro para un cura es el dinero -también para cualquier cristiano-. "Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero" (1Tm 6,10).

Pero los milagros que he visto en la evangelización y sobre todo mi equipo de evangelización me ayudaron mucho. Me corrigieron a tiempo. Siempre con cariño o, mejor aún, con amor evangélico. No siempre recibía las correcciones con agrado: mi egoísmo y el ser educado para ser el primero en todo, y un líder como cura, se manifestaba con toda claridad. Ciertamente que les estoy muy agradecido, ha sido un segundo seminario de formación. Una regeneración sacerdotal. En definitiva tener que pasar por la puerta de la humildad, la cual yo rehusaba. Ver mis pecados con una claridad que antes me estaba velada. Y rezaba al Señor que si yo era un lastre para la evangelización, que si iba a añadir problemas a los que ya había en la misión que me retirase de ella. ¡Y cómo lo hizo! El Señor, también me lo concedió.

En el postoperatorio, aunque estaba sedado con morfina, recuerdo que en una ocasión desperté y miré el crucifijo que tenía delante, miré a Jesucristo y le decía que estábamos iguales: con el cuerpo abierto, con los huesos doloridos, solos ante el sufrimiento, abandonados, en la cruz... Yo me fijé en mí y me revelé. No lo entendía. Dios me había abandonado. No me quería. Y de pronto recordé las palabras que desde el cielo Dios-Padre pronuncia refiriéndose a Jesucristo el día del bautismo y posteriormente en el Tabor: "Este es mi Hijo amado, mi Predilecto". Y el Hijo amado de Dios estaba colgado frente a mí en la cruz. El amor de Dios, crucificado. El Hijo en medio de un sufrimiento inhumano. Entonces reflexioné: Si me encuentro en la misma situación que Él, entonces yo también soy el hijo amado y predilecto de Dios. Y dejé de revelarme. Y entré en el descanso. Y vi el Amor de Dios.

La razón humana no encuentra sentido al sufrimiento, no tiene lógica. Solo mirando al Crucificado el hombre entra en la paz que el sufrimiento le ha robado. Pues, con el dolor y el sufrimiento el hombre pierde la capacidad de razonar y la voluntad. Y ya está perdido, le han vencido. Ha dejado de ser hombre; pero el sufrimiento y la resurrección de Cristo nos ha hecho hombres nuevos.

Aunque también es cierto que, ¡cuántas veces he llorado en el silencio de la cama cuando llegan los dolores y el sufrimiento, y al ver que llega el final de los días!. Y aparece como una desesperanza; aunque yo rápidamente digo "todo sea por la evangelización". ¡Por la evangelización!. Aunque, a veces, ese "todo" resulta una carga dura y pesada.

Al igual que en la clínica he colocado un icono de la Virgen enfrente de mi cama, pues quiero morir mirándola a ella. Y quiero morir sin agonía, sin lucha, sino entregándome como ella me ha entregado a su Hijo.

Actualmente mi enfermedad se agrava: tengo tumores en el hígado y en el hueso sacro. Es decir, la metástasis comienza a extenderse; aunque con la quimioterapia parece que la retienen un poco. De todos modos los médicos me han pronosticado que no viviré más de un año, dos a lo sumo; Pido a Dios tener una calidad de vida lo suficientemente aceptable como para evangelizar desde mi situación.

Me siento como una barca varada en la orilla del lago de Tiberiades. Ya no saldrá más a pescar; pero tengo la esperanza de que Cristo también suba a ella para proclamar desde allí la Buena Nueva a la muchedumbre. Esta es ahora mi misión: ser barca varada, púlpito de Jesucristo.

* * * *

Jesús Muñoz murió el día 11 de septiembre de 1999 en Coria, acompañado de su familia.










miércoles, 19 de septiembre de 2012

Si hay Dios (Alejandro Sanz, 1997)

Esta canción me trae infinitos recuerdos de juventud. Pertenece a su cuarto album "Más" (1997), posiblemente el más completo y el que hizo a Alejandro Sanz internacionalmente conocido con canciones como Corazón Partío, Amiga Mía o Y si fuera Ella.

Lo bonito de esta canción es que hay un cierto halo de misterio en torno a ella. Podéis leer y releer la letra, yo lo habré hecho unas mil veces, y cada vez que lo hagáis llegaréis como yo a una conclusión distinta... Es, como toda buena obra de arte, un poliedro con tantas aristas que nunca podrán ser agotadas por el espectador (en este caso el oyente...) y que está abierta a infinitud de interpretaciones, todas ellas verosímiles. Por un lado, se puede pensar que la canción es una afirmación de la existencia de Dios, de un Dios que es Amor y entiende de emoción. Pero es que lo contrario también tiene cabida: se puede interpretar que Alejandro Sanz está indirectamente negando su existencia basándose en los momentos trágicos de la existencia humana. Lo que parece claro es que al menos en la canción Dios es una duda, una posibilidad, quizás una quimera o una utopía. Lo único que Alejandro Sanz afirma es que en caso de existir, Dios debe ser Amor. Desde luego, eso no lo ha inventado él, lo tenemos en la Biblia, en el capítulo 3 versículo 16 de la Primera Carta de San Juan.

Otra interpretación (no oficial y no reconocida nunca por el autor) que circula por los foros de Internet plantea la hipótesis de que Alejandro Sanz habría compuesto esta canción tras conversaciones junto a sus íntimos amigos Miguel Bosé y Ricky Martin, tratándose entonces este tema de una sutil crítica a la Iglesia Católica acerca de su postura intransigente (a su parecer) en el tema de la homosexualidad. Podría ser una explicación plausible, como he dicho antes, múltiples interpretaciones tienen cabida en depende que contexto se interprete.

Lo cierto es que la canción fue un éxito y quizás lo atractivo de la misma sea eso, el misterio que la rodea y hace que por ella no pasen los años.

Un último apunte interesante: si os fijáis en la letra, en la última estrofa, el tercer "Si hay Dios" se transforma en "Ay Dios". No es una errata, es intencionado. Es, sin lugar a dudas una queja, un lamento.... ¿Será entonces este lamento la proclamación de la existencia de Dios...? Solo Alejandro podría responder a esta pregunta....



Eh, si hay Dios,
seguramente entiende de emoción, si hay Dios...
eh, si hay Dios,
seguramente entiende de emoción, si hay Dios...

Podrás llevarte a aquellos que me importan,
despojarme de mis ropas, desviarme de la luz.
podrás llenar de oscuridad mis sueños,
podrás porque eres tú.

Podrás romper de nuevo el juramento,
deshaciendo las cadenas que te ataron una vez.
pero dame tú el valor, que tengo miedo.
o, puedes darme una esperanza
o, arrancarme, al fin las ganas de seguir por ti
buscando entre mi almohada
qué es una dama blanca...

Eh, si hay Dios,
seguramente entiende de emoción, si hay Dios...

Podría haberte dicho que me importas,
eso... y un millón de cosas. pude hacerlo
y no lo hice y no sé por qué,
será porque es más fácil escribirlo
o demostrarlo, que
montar un numerito de esos de fatalidad,
según lo que establece el reglamento
del aparentar.

Podría haber llorado un mar de lágrimas
saladas, arrojarme a los abismos
y partirme en dos el alma, desatar la tempestad
y el huracán de mi garganta,
y confesar desesperado que no puedo con mi rabia.
Aunque en mi actitud no soy tan evidente,
no puedo sufrir más...

que el dolor cuando es por dentro es más fuerte,
no se alivia con decírselo a la gente.

Lloraré... si sé llorar,
como el tímido rocío del clavel, en soledad.
Estaré... todos se irán, ya lo sé
a tu lado en cada golpe,
como lo hacen las orillas y la mar,
como lo hace el campo y el agua que lloverá.

Podría ser más educado
pero, el alma sólo entiende de emoción
y si hay dios, seguro entiende de emoción.

Eh, si hay Dios,
seguramente entiende de emoción, si hay dios...

Podría haber llorado un mar de lágrimas
saladas, arrojarme a los abismos
y partirme en dos el alma, desatar la tempestad
y el huracán de mi garganta,
y confesar desesperado que no puedo con mi rabia.
Aunque en mi actitud no soy tan evidente,
no puedo sufrir más....

que el dolor cuando es por dentro es más fuerte,
no se alivia con decírselo a la gente.

Lloraré...
como el tímido rocío del clavel, en soledad.
Estaré... todos se irán, ya lo sé
a tu lado en cada golpe,
como lo hacen las orillas y la mar,
como lo hace el campo y el agua que lloverá.

Podría ser más educado
pero, el alma sólo entiende de emoción
y si hay dios, seguro entiende de emoción.

eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios...
eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios...
eh, si hay Dios, sea como sea es simplemente amor, ¡ay Dios!...
eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios...
eh, si hay Dios, seguramente entiende de tu amor, si hay Dios...
eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, ...

sábado, 15 de septiembre de 2012

La Pastillita Blanca


Ayer me encontré en un Centro Comercial a mi amiga Fátima. La conozco desde hace muchos años, y siempre que la veo nos ponemos al día de nuestras respectivas vidas. Ella conoce el giro que dio mi vida hace unos años, me respetó y me apoyó en su momento, y es algo que le agradeceré siempre. Después de charlar un poco de nuestras vidas, salió (como no) el tema de la Religión y de algunas cosas de la Iglesia. Me contó una anécdota que me llamó la atención y que hoy quiero compartir con vosotros.

Resulta que Fátima, además de tener la suerte de trabajar (con la que está cayendo en este país es una afortunada…) dedica parte de su tiempo a ayudar a los demás. En concreto es catequista de una Parroquia de Jerez y el año pasado hicieron la comunión “sus niños”, como ella me dijo. Estuvo dos años con ellos, a razón de una hora a la semana, salen aproximadamente 80 horas intentando transmitir la fe a esos niños. Me consta que Fátima es una mujer preparada. Estudió una carrera, le gusta leer, tiene además otra hora de preparación para catequistas en dicha Parroquia y se preocupa por su fe y por transmitirla. Os estoy poniendo en antecedentes para que veáis que ella no va por las tardes a perder el tiempo o a pasar el rato con 10 o 12 niños. Quiere enseñarles a ser mejores cristianos y pone en ello toda su dedicación y buena voluntad.

Como hago siempre que comento una conversación intento transcribir literalmente lo que Fátima ayer me contó. No serán las palabras exactas, pero sí una traducción fiel de lo que ella me dijo:

“¿Sabes lo que me paso el otro día, Jaime? Pues resulta que me encontré a una niña de las que habían hecho la Primera Comunión en mayo. Iba con sus padres y nos saludamos. ¿Quieres creerte lo que me dijo, Jaime? Me dijo que ya no había tomado más “la pastillita blanca” porque el día de su Primera Comunión le supo raro, que el vino no le gustó y que pasó un mal rato al tomársela”.

Desde esa conversación de ayer, mi cabeza no ha parado de darle vueltas al tema. ¿80 horas con una niña para que termine llamando al Cuerpo de Cristo “la pastillita blanca”? Algo falla en nuestras Catequesis, y de refilón en las clases de Religión (donde supongo que esa niña ha pasado otras 80 horas en estos dos últimos años). Evidentemente este post no es una crítica a Fátima. No voy a poner en duda su dedicación y sus esfuerzos por transmitir su fe. Pero algo está fallando. Además de la Catequesis y la Religión, yo creo más bien que son los padres los principales responsables de la incultura religiosa de esa niña. Es más, sin conocerlos, pondría la mano en el fuego porque esa niña (ingenua ella) no sólo no ha tomado “la pastillita blanca” porque no le gustara, sino porque no ha vuelto a pisar una Iglesia ni volverá a hacerlo en muchos años. ¿Cuántos niños de los que hicieron la Primera Comunión en España el año pasado hicieron hasta día de hoy su Última Comunión...? Muchos. Muchísimos. Demasiados. La familia es la primera escuela, el primer catecumenado, y si no se dan las condiciones mínimas, podremos estar 80, 200 o 1.000 horas con una niña, que si en casa no se le transmite la fe seguirá siendo una absoluta ignorante en materia de fe.

Fátima me dijo que eso no la desanimaba. Bendita ella. Este año coge otro grupo de niños que dentro de dos años harán su Primera Comunión. Te deseo, Fátima, que tengas otros padres que te respalden un poco más esta vez en tu labor. Ánimo y adelante.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Más Allá de los Sueños (What Dreams May Come, EEUU, 1998)


Tengo que reconocer que Robin Williams es una de mis debilidades cinematográficas. Hace un tiempo escribí un post sobre Patch Adams, y pronto tendré que escribir otros sobre El Club de los Poetas Muertos o Despertares. Ninguna de las tres citadas es cine específicamente religioso, pero todas ellas tienen en común el intentar transmitir valores humanos, lo que quiere decir que no están muy lejos del mensaje de Jesús de Nazaret.

La película que os presento hoy si es religiosa, es más, en un 90% de su contenido se transmite una visión bastante cercana a lo que en Teología se llama Escatología, o sea, la doctrina sobre qué es lo que sucede al final de la vida. Lástima que el director haya incluido finalmente elementos ajenos a la religión cristiana y más cercanos al budismo y al hinduismo, concretamente, transformando el concepto de resurrección por la reencarnación. A ello alude la frase de la portada "El final es sólo el principio"
Hecha esta salvedad, la película es una auténtica gozada visual y espiritualmente hablando. Es cierto que es un filme muy simbólico y con continuos flashbacks que hacen que su comprensión sea algo más difícil de lo normal, pero merece la pena verla y reverla.

El argumento no puede ser más dramático. Tras la muerte de sus dos hijos, el doctor Chris Nielson y su esposa Annie intentan con dificultades continuar con sus vidas. Poco tiempo después Chris también muere en un accidente de coche, y cuando llega al Cielo conocerá a Albert y Leona, los cicerones que le irán desvelando que aquello es más maravilloso de lo que nunca nadie se podría esperar. Sin embargo, en la tierra, la soledad sume a Annie en una locura que le alejará de las ganas de vivir, llevándola al suicidio y privándola de la compañía de sus seres queridos en el Cielo. Cuando su esposo Chris se entera en el Cielo de este suceso iniciará un apasionante viaje hacia el Infierno para rescatar el alma de su querida esposa…

Como veis, es un drama religioso con pinceladas cómicas (nunca faltan en las películas de Williams) y su toque de romanticismo. No se puede pedir más por el mismo precio. La película aborda temas como el amor de dos almas gemelas, la depresión, el tránsito a la otra vida, la resurrección, el sentido de la vida, la familia, la amistad, la fe… Un cocktail espiritual y moral que no debe ser desaprovechado por quienes disfrutéis con una película que hace disfrutar y reflexionar a partes iguales. Nada que ver con el Cine “de cama” o “de Guerra Civil” en que se ha convertido el Cine Español de 30 años hasta día de hoy.

Hay una frase en la película que se repite hasta por tres veces (Como las negaciones de Pedro) y que es el eje transversal de la misma: “A veces, cuando se gana, se pierde; y cuando se pierde, se gana”. No quiero extenderme en demasía, pero una de las claves de esta frase, de la película y de la vida real queda clarificada con estas palabras. Seguro que todos tenéis experiencia en vuestras vidas (yo también) de cosas que aparentemente eran buenas y el tiempo han demostrado que eran malas y viceversa. Hace falta tiempo, mejor dicho, hace falta que pase el tiempo, conocer el final de las historias, para hacer un balance correcto de nuestras experiencias y de nuestras existencias.

No dejéis de verla, os gustará y os sorprenderá gratamente…

sábado, 8 de septiembre de 2012

CR7 está triste...


Esta semana han sorprendido en España las declaraciones de Cristiano Ronaldo. “Estoy triste. El club sabe porqué…” han sido sus declaraciones. Yo no daba crédito a lo que estaba escuchando. Hasta ese momento, yo creía que tenía motivos para estar triste mi vecino del 4º izquierda, que lleva tres años en el paro y tiene cuatro bocas que alimentar. O la viuda del 3º derecha, que con su pensión a duras penas puede llegar a fin de mes. Pero… ¿Cristiano Ronaldo triste…?, ¿Se ha vuelto el mundo loco?...

Como no ha dado más explicaciones que un escueto comunicado y se ha ido un par de semanas con su selección dejándonos sumidos en la incertidumbre, permitiendo que cada periodista deportivo haga sus propias cábalas, yo me atrevo a lanzar también unas cuantas, con la esperanza de que con alguna acertaré…:

Hipótesis A: Quizás esté triste porque su vida como deportista de élite haya tenido que coincidir en el tiempo con un tal Leo Messi, un chico que desde la modestia, la humildad y el silencio, va recogiendo todos los trofeos internacionales como mejor futbolista del mundo. ¡Qué mala suerte ser siempre el segundo!, ¿No podría haber nacido yo diez años antes o diez años después…? pensará el bueno de Cristiano….

Hipótesis B: Quizás esté triste porque gana “sólo” 10 millones de Euros al año (8 millones de dólares), mientras Samuel Etoó, un futbolista Camerunés inferior a él y ya en el ocaso de su carrera, gana 20 millones de € (16 mill. de $). Zlatan Ibrahimovic, otro jugador menos determinante, gana 5 millones de € (4 mill. de $) más que él y Messi (otra vez Messi…) gana medio millón de € (400.000 $) más que él. Sé que las cifras marean, y si encima las pongo por duplicado para que hagan sus cálculos nuestros amigos de América marean el doble. Tratándose del segundo mejor jugador del mundo, posiblemente no sea un baremo justo, pero… ¿No le bastan sus estratosféricos ingresos…?, ¿Acaso tiene envidia de lo que ganan los otros…?, ¿No será que el dinero siempre quiere más dinero…?

Hipótesis C: Quizás este triste porque convivir con él es difícil. Ha alcanzado un status de semidios que tiene como compañeros de plantilla a otros muchos semidioses y el choque de egos será difícil de soportar…. No debe ser fácil ganar el dinero que hemos dicho antes y que la soberbia no se te suba a la cabeza… (no le culpemos, seguramente a mi o a ti, querido lector, nos pasaría igual…)

Hipótesis D: Quizás esté triste porque su vida privada no le llena. No la conozco a fondo, pero sé que tiene una hija, pero sin embargo nunca se le ha conocido una pareja estable. Él sabe de sobra que podría tener a gran parte de las mujeres de este mundo suspirando a sus pies, pero también intuirá que quizás le querrían sólo por su dinero y que en lo que le quede de vida le va a ser imposible separar a la Estrella de la persona…. ¿Me querrán a mi como persona o a la estrella mediática…? Se puede preguntar todas las noches…

Hipótesis E: Quizás esté triste porque no puede salir a tomar una cerveza como cualquier chico de su edad sin que mil personas le pidan un autógrafo o una fotografía. Porque no conoce la intimidad de vivir en el anonimato, de pasear por la calle sin que nadie te moleste, de ir al cine o a tomar una copa cuando te dé la gana sin ser molestado… Él tiene que pagar el precio de la fama, de verse acosado permanentemente por cientos de paparazzis y miles de seguidores que no le dejan salir de su castillo de oro, precioso por fuera pero solitario por dentro…

Hipótesis F: Quizás está triste porque, con veintipocos años, ha descubierto que el dinero, la fama o el lujo no dan la felicidad, sino que hay valores más importantes en esta vida que intenta descubrir. El fútbol es su pasión, vive por y para ser el mejor, pero un deporte no puede llenar el corazón de nadie porque en el fondo no es tonto y sabe que dentro de 5 o de 10 años habrá jóvenes que serán más famosos y mejores que él…

No quiero que este post sea interpretado como una crítica fácil. Sólo él sabe lo que se cuece en su interior y sólo Dios lo juzgará, ni yo ni nadie somos quien para juzgar su interior. En este Blog religioso, dejo a un lado las cuestiones futbolísticas y personales, y me centro en lo que me interesa, lo espiritual. Aparco las tres primeras hipótesis para centrarme en las tres últimas. Voy a mi terreno, donde mejor me desenvuelvo: el sentido de la vida. Quizás la frase de CR7 sea sólo una mera anécdota, y estoy seguro que no pasará de ahí, pero dejando a un lado este caso concreto, tirando de memoria y sin ser muy rebuscado, podría citar cientos, casi miles de personas que han tenido a lo largo de la historia todas las cosas materiales de este mundo y sin embargo han llegado hasta tal punto de angustia de quitarse la vida. Para mí, por lo tanto, la frasecita de marras (ya que su autor aún no ha revelado el misterio de su tristeza) es una oportunidad para proclamar una vez más el mensaje de Jesucristo:No amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los corroen, y donde los ladrones socavan y roban. Acumulad mejor tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.” (Mateo 6, 19-21). El dinero, las cosas materiales, el poder, la fama, el prestigio…. nunca podrán llenar completamente el corazón del hombre. Dios y las cosas espirituales, en cambio, sí. Me quedo con eso. El porqué de su aflicción, ya lo revelará él si le apetece…

sábado, 1 de septiembre de 2012

Pena de Muerte (Dead Man Walking, EEUU, 1995)

No entraba en mis planes comentar dos películas seguidas, ya que pretendo tener más variedad de repertorio, pero los acontecimientos se han precipitado. Esta semana ha salido a la luz en España la noticia de que tras diez meses desaparecidos, parece confirmarse la hipótesis de que presuntamente un padre ha secuestrado y quemado a sus hijos. Ya comentaba la semana pasada que no cabe mayor atrocidad, y que corresponde ahora a la justicia hacer su trabajo. Han sido varias las voces que han pedido cadena perpetua para el presunto asesino, pero me he sentido profundamente dolido cuando he oído a algún que otro exaltado solicitar la pena de muerte para este tipo de delito. Tal afirmación me parece una barbaridad y un paso atrás en nuestra sociedad democrática, por muy gordo que sea el crimen y muy enervados que estén los ánimos. Quiero creer más en la capacidad de perdón y de reconciliación que Cristo vino a traer al mundo, y ello no resta un ápice la aplicación íntegra de la Justicia. Ello me ha inducido a presentaros esta película.


El filme “Pena de Muerte” (Dead Man Walking, EEUU, 1995) está basado en el libro “Dead Man Walking”, historia real escrita por la Hermana Helen Prejean, en la que la religiosa católica narra cómo fue su relación de consejera espiritual de Patrick Sonnier, un homicida condenado a muerte en el estado de Luisiana en 1982 por asesinar a dos adolescentes. Se trata de un testimonio espiritual y profundamente conmovedor sobre el sistema judicial criminal norteamericano. Es una película netamente cristiana y católica, ya que unida a la presencia de una religiosa en el papel principal femenino, se habla de amor, perdón, arrepentimiento… Es una película durisima, pero a la vez profundamente humanizante.

En la película de Tim Robbins, el preso Matthew Poncelet (Sean Penn) reclama desde la prisión la ayuda de la hermana Helen Prejean (Susan Sarandon), quien trabaja en un gueto de negros en Nueva Orleans. Durante la semana anterior a la ejecución, Helen intentará que Matthew consiga la absolución y la paz espiritual. Sin embargo, a la hermana Helen no sólo le angustia la espantosa agonía del condenado, sino también el dolor de las familias de las víctimas. La película recoge las continuas visitas al corredor de la muerte para charlar con Matthew, así como a los destrozados familiares de las víctimas. Mientras tanto, con la ayuda de la defensa del recluso, se intenta desesperadamente evitar la ejecución que lenta y angustiosamente aterrorizan a Matthew y a sus seres queridos en una inevitable cuenta atrás.

"Pena de muerte" es por tanto un alegato contra la pena de muerte, una historia de dolor humano, de injusticias entre ricos y pobres, de política… pero también de la capacidad de perdonar, ser perdonado y comprendido. Yo destacaría de esta película que consigue su objetivo (sensibilizar al espectador en contra de la Pena de Muerte) desde el respeto al sufrimiento ajeno. Una cosa no quita la otra. La justicia debe ser impartida, pero una sociedad que no encuentra otra fórmula de acabar con la violencia sino con más violencia nunca podrá ser una sociedad que se llame justa.

Anexo I:
Doctrina de la Iglesia Católica sobre la Pena de Muerte (Catecismo de la Iglesia Católica)

2266 A la exigencia de la tutela del bien común corresponde el esfuerzo del Estado para contener la difusión de comportamientos lesivos de los derechos humanos y las normas fundamentales de la convivencia civil. La legítima autoridad pública tiene el derecho y el deber de aplicar penas proporcionadas a la gravedad del delito. La pena tiene, ante todo, la finalidad de reparar el desorden introducido por la culpa. Cuando la pena es aceptada voluntariamente por el culpable, adquiere un valor de expiación. La pena finalmente, además de la defensa del orden público y la tutela de la seguridad de las personas, tiene una finalidad medicinal: en la medida de lo posible, debe contribuir a la enmienda del culpable.

2267 La enseñanza tradicional de la Iglesia no excluye, supuesta la plena comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, el recurso a la pena de muerte, si esta fuera el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas.
Pero si los medios incruentos bastan para proteger y defender del agresor la seguridad de las personas, la autoridad se limitará a esos medios, porque ellos corresponden mejor a las condiciones concretas del bien común y son más conformes con la dignidad de la persona humana.
Hoy, en efecto, como consecuencia de las posibilidades que tiene el Estado para reprimir eficazmente el crimen, haciendo inofensivo a aquél que lo ha cometido sin quitarle definitivamente la posibilidad de redimirse, los casos en los que sea absolutamente necesario suprimir al reo «suceden muy [...] rara vez [...], si es que ya en realidad se dan algunos» (Evangelium Vitae, nº 56)


Anexo II

La Pena de Muerte en el Mundo


Amnistía Internacional clasifica los países en cuatro categorías:

Sesenta aún mantienen y aplican la pena de muerte en su legislación.
Noventa y uno la han abolido completamente. (En España abolida en 1978 por su Constitución).
Once la mantienen para crímenes cometidos en circunstancias excepcionales, como, por ejemplo, crímenes cometidos en tiempo de guerra.
Treinta y cinco mantienen leyes que permiten la aplicación de la pena de muerte para crímenes ordinarios, pero han legislado que la pena no se use durante por lo menos 10 años.
Listado completo en: http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pena_de_muerte_por_pa%C3%ADs

Esto funciona (y muy bien...)

En la primera etapa del Blog (2006-2009) mi única referencia para saber si la página estaba teniendo éxito o no eran los comentarios que hacíais a mis posts. A veces me sentía cansado, o desanimado cuando escribía con mucha ilusión un artículo y después veía que sólo tenía dos o tres comentarios. En esta segunda parte de mi aventura (2012-?) juego con la ventaja de tener un contador de visitas que me “canta” muchas cosas: el número de visitas diarias, los lugares de procedencia de los lectores y las páginas más vistas. Ahora no me importa tanto que no haya comentarios, porque veo que cada día entráis aquí entre 200 y 300 personas de todos los rincones del mundo. Me sigue doliendo, eso sí, que España no sea ni de lejos el país donde las personas tienen más interés y preocupación por los asuntos religiosos. Mi gran público está "cruzando el charco", aunque ni yo mismo me lo crea... Sé que cuesta trabajo comentar las entradas, os animo no obstante a que lo hagáis y así nos enriqueceremos todos aún más, pero si no es así, de todas formas, ese público que me permanece fiel me estimula a seguir escribiendo y compartiendo mis-nuestras “Reflexiones Cristianas”.


Muchas gracias y saludos a tod@s.