domingo, 21 de diciembre de 2014

Feliz Navidad

Ya es Navidad. Bueno, casi. En realidad faltan tres días, pero como este año he cogido la costumbre de postear durante el fin de semana será Navidad en el transcurso de estos días que pasen hasta la próxima entrada.

Navidad, tiempo de amor y de paz, de solidaridad, de alegría y de esperanza. Pero tiempo también para el odio y la guerra, el consumismo egoísta, para la tristeza que produce la nostalgia  y para la búsqueda del placer inmediato. Pues sí, según se quieran vivir estos días habrá momentos para lo uno o para lo otro. Poniendo ambos en una balanza a mi aún me siguen ganando los aspectos positivos, aunque no dejo de reconocer que difícilmente volveré a disfrutar de la Navidad como lo hacía cuando apenas levantaba medio metro del suelo y esperaba con ingenua ilusión la llegada de unos Reyes Magos que con el tiempo fui descubriendo que eran más cercanos que los del lejano oriente.

Navidad para reunirse con la familia, para disfrutar con los que se van incorporando y para echar de menos a los que hasta hace unos años levantaban la copa de champán y felicitaban un año que quizás para ellos era el último en el peregrinaje de la vida.

Navidad de Navidades, la 2014, que nos recuerda que desde hace esos años (más o menos, por no entrar en polémicas ni debates) estos días tienen sentido porqué un pequeño niño que iba a cambiar la Historia del Mundo estaba naciendo pobre y humilde en un portal de Belén. Y que ni Herodes, ni Pilato, ni los Sumos Sacerdotes, ni toda la maldad humana de este mundo han conseguido ahogar su Voz y su Palabra que sigue sonando fresca y lozana cada vez que un corazón está dispuesto a escucharlo....

Tal y como hice hace unos años, me ha dado por teclear la palabra "Navidad" y buscar en Google una imagen para adornar este post de felicitación. De nuevo, y como viene siendo tradición, he tenido que esperar hasta la número 70 para que, casi ahogados entre  entre árboles de Navidad, Papás Noeles, renos, muñecos de nieve y bolas de adorno... aparecieran casi escondidos y sin querer llamar la atención los Reyes Magos que tenéis al principio de la entrada... La primera imagen con contenido Bíblico se hizo de nuevo esperar... En fin, que se ve que más de uno sigue despistado y sin saber lo que verdaderamente se celebra estos días...

¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!

sábado, 13 de diciembre de 2014

El extraño: Una reflexión para meditar...

Hace unos días he leído esta reflexión en una red social y no me he podido resistir a compartirla con vosotros. Aunque tiene algunos “toques” religiosos, no es una historia específicamente cristiana, aunque sí supone una crítica a uno de los “diosecillos” de nuestra sociedad. Es algo más larga que mis entradas habituales, pero no os adelanto más, salvo que merece muy mucho la pena leerla hasta el final….

Pocos meses antes de que yo naciera, mi papá conoció a un extraño recién llegado a nuestro pequeño pueblo. Desde el comienzo, mi papá estaba fascinado con sus encantos, y no tardó en invitarlo a vivir con nosotros. Fue aceptado rápidamente y en pocos meses se convirtió en uno más de la familia.

Mientras crecía nunca cuestioné su lugar en la casa; en mi mente infantil, cada miembro tenía su lugar: mi hermano, Guillermo, cinco años mayor que yo, era mi modelo; Francisca, mi hermanita menor, era mi compañera de travesuras y riñas. Mis padres fueron mis grandes educadores, ambos me enseñaron a ser buena persona, a ser trabajador, honrado, responsable, fiel, a amar a Dios y a los demás... El extraño, por su parte, complementaba a la educación familiar; él parecía saberlo todo, y podía urdir las historias más fascinantes. La aventura, el misterio o la comedia eran sus conversaciones diarias. Podía tener a toda la familia hechizada por horas en las que hablaba sin parar. Si yo quería saber de política, historia o ciencia, él se sabía muchas historias y siempre tenía algo que decir. Era una gran suerte que el extraño hubiera decidido quedarse a vivir con nosotros.

El extraño nos contaba cosas del pasado (a su manera), nos explicaba el presente (desde su punto de vista), y aparentemente podía predecir el futuro. La manera en que nos contaba las cosas era tan real que a veces hasta me reía o lloraba mientras lo veía y lo escuchaba. Fue como un amigo para toda la familia. Nos llevó a mi papá, a Guillermo y a mí a nuestro primer mundial de fútbol. Nunca lo olvidaré. Casi todos los fines de semana nos proponía ver una película y siempre aceptábamos gustosamente. 

Poco a poco, se le iba permitiendo todo al extraño. El extraño hablaba sin cesar. A mi papá no le molestaba, pero mi mamá en ocasiones se levantaba harta de oírlo y se iba a su cuarto a leer la Biblia y a rezar. Cuando le preguntábamos porqué lo hacía nos decía que era más importante escuchar a Dios que al extraño, lo cual nos sorprendía. Un día estaban hablando mi mamá y el extraño a la vez, y mi papá le dijo a mi mamá con brusquedad que se callara, que no le dejaba oír con claridad al extraño. Mi mamá agachó la cabeza y se fue a su habitación, en aquel día no se si para rezar o para llorar, o quizás las dos cosas…

En casa no se permitían palabrotas, ni nuestras, ni de nuestros amigos, ni de los adultos. Recuerdo un día que nos castigaron a los tres hermanos porque nos reíamos y no parábamos de decir una palabra malsonante. Sin embargo, el extraño utilizaba muchas de esas palabras (especialmente una de cuatro letras) que lastimaban nuestros oídos constantemente. Hasta donde yo sé, nunca se le dijo nada. Papá nunca le llamó la atención, y mamá se resignaba y se encogía de hombros cada vez que lo escuchaba. Tampoco podíamos pelearnos, pero el extraño no paraba de traer gente a casa cada vez más vulgar. A veces no hablaban; gritaban; se insultaban y le faltaban al respeto a todo el mundo. A veces llegaban a las manos, y comenzó a ser algo frecuente ver sangre, mucha sangre. Al principio nos daba miedo, pero poco a poco nos acostumbramos y lo veíamos como algo normal.

Mi papá y mi mamá eran abstemios que no permitían el alcohol en su casa, ni siquiera para cocinar. Tampoco fumaban. Pero el extraño pensó que ya éramos mayores, y nos proponía otros modos de vida: en muchas ocasiones nos ofreció cerveza y otras bebidas alcohólicas; nos presentó los cigarrillos como cosa deseable; los puros como cosa de hombría, y las pipas para fumar como de la alta clase. Pocos años después empezó a hablarnos de las drogas, de lo mala que era, pero hablaba tantas y tantas veces, y nos ponía tantos ejemplos de personas que la consumían que lo terminamos también viendo como una cosa normal.

El extraño nos hablaba sin reservas del sexo, un tema que a nuestros padres les daba vergüenza tocar con nosotros. Sus comentarios algunas veces eran descarados; otras, sugestivos; pero generalmente, vergonzosos. Algunas veces, creíamos que llegaba al límite: nos enseñaba imágenes con las partes más íntimas del hombre y de la mujer, hablaba sin cesar de posturas sexuales, de homosexualidad, bisexualidad, transexualidad, pederastia, pornografía…. Todo era normal y respetable para él. El extraño se oponía a los valores de mis padres. Hablaba con desprecio de la virginidad o la fidelidad matrimonial. Sin embargo, nunca se le reprendió ni nunca le pidieron que se fuera de casa. Se había hecho un sitio en nuestro hogar y ya tenía carta blanca para hacer o decir lo que quisiera. 

Han pasado más de cuarenta años desde que el extraño vino a vivir con mi familia. Ahora ya no es tan novedoso para mis papás como en aquellos primeros años. Pero si hoy entráis en la casa de mis padres, todavía lo veréis sentado en una esquina, esperando a que alguien lo escuche hablar y a que alguien mire sus dibujos. Está mucho más alto, más ancho, aunque su silueta dice mi mamá que es mucho más estilizada ahora que hace unos años. Yo diría que está incluso más joven y con mejor aspecto. A veces el extraño se ponía enfermo, pero se lo llevaban, lo ponían al lado de un contenedor de basura y parecía que se había marchado de casa. Pero a las pocas horas llegaba mi papá acompañando al extraño que como por arte de magia venía con mucha mejor salud, aparentemente como nuevo.

¿Qué no he dicho todavía el nombre del extraño? Se me habrá olvidado… Todavía no sé si es chico o chica… En casa le llamamos “la Tele”, aunque su nombre completo es “El Televisor”. Sus hijos, los ordenadores, vinieron años después, y hace poco han llegado sus nietos, los Smartphones… Os advierto que todos son iguales de peligrosos, y una vez que llegan a tu vida, se quedan en ella para siempre….

lunes, 8 de diciembre de 2014

La Inmaculada: El milagro de Empel

Hace ya unos años escribí una entrada sobre el sentido teológico de la solemnidad de hoy. 

Hoy vamos a hablar más bien de una curiosidad, que deberíamos comenzar con una pregunta: ¿Pueden Dios o la Virgen María intervenir en una guerra para decidir su suerte? Seguramente, en nuestra mentalidad actual responderíamos rápidamente que no, que ambos tienen cosas más importantes que hacer y que ninguno de ellos actuaría en una acción violenta entre dos ejércitos para decidir un vencedor y un perdedor. 

Sin embargo, respondiendo tajantemente que no, estaríamos borrando de un plumazo una gran parte de la historia de muchas naciones, entre ellas España, que durante siglos ha achacado sus victorias o derrotas en el campo de batalla a la intercesión o abandono de la divinidad. Y ni que decir tiene que el pueblo de Israel y gran parte del Antiguo Testamento se basan en la noción de Pueblo escogido de Dios que cuenta con el favor o el castigo de Yahvé en todos los aspectos de la vida, también en el militar.

Por ello creo que esta leyenda-historia militar merece un poco de atención. Hoy es festivo en España gracias a ella. Según la misma, el 7 de diciembre de 1585 el Tercio Español combatía en la Guerra de los Ochenta Años en los Países Bajos, siendo su situación desesperada por la escasez de víveres y el cerco al que estaba siendo sometido por las tropas enemigas.

El Almirante Holak ofreció la rendición a cambio de conservar la vida, pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.

En ese crítico momento, de acuerdo con la tradición, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción. Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada:

Según indica la citada tradición, un viento completamente inusual e intensamente frío se desató aquella noche helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: «Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro».

Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia,  300 años antes de que el Papa proclamara en la bula Ineffabilis Deus como dogma de fe católica la Concepción Inmaculada de la Virgen María.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Un cuento de Adviento: Dios y el zapatero

Esta tarde comenzará como cada año un nuevo Adviento. Como sabéis, el Adviento no es tiempo de penitencia o de sacrificios como la Cuaresma, sino que es un tiempo especial para fomentar y fortalecer nuestra Esperanza. Jesús tiene que nacer de nuevo en cada uno de nosotros y hay que irle preparando un sitio bien acogedor para que cuando venga encuentre un corazón dispuesto y bien adecentado. 

Al hilo del Evangelio de la semana pasada, el del juicio final de Mateo 25, os propongo hoy este tradicional cuento que une ambas ideas y ambos sentimientos, la caridad con el prójimo y la esperanza en la venida del Salvador.

Espero que os guste y lo disfrutéis tanto como yo:

Martín era un humilde zapatero de un pequeño pueblo de montaña. Vivía solo. Hacía años que había enviudado y sus hijos habían marchado a la ciudad en busca de trabajo.
Martín, cada noche, antes de ir a dormir leía un trozo de los Evangelios frente al fuego del hogar. Aquella noche se despertó sobresaltado. Había oído claramente una voz que le decía. ‘Martín, mañana Dios vendrá a verte’. Se levantó, pero no había nadie en la casa, ni fuera, claro está, a esas horas de la fría noche...
Se levantó muy temprano y barrió y adecentó su taller de zapatería. Dios debía encontrarlo todo perfecto. Y se puso a trabajar delante de la ventana, para ver quién pasaba por la calle. Al cabo de un rato vio pasar un vagabundo vestido de harapos y descalzo. Compadecido, se levantó inmediatamente, lo hizo entrar en su casa para que se calentara un rato junto al fuego. Le dio una taza de leche caliente y le preparó un paquete con pan, queso y fruta para el camino; y le regaló unos zapatos.
Llevaba otro rato trabajando cuando vio pasar a una joven viuda con su pequeño, muertos de frío. También los hizo pasar. Como ya era mediodía, los sentó a la mesa y sacó el puchero de la sopa excelente que había preparado por si Dios se quería quedar a comer. Además fue a buscar un abrigo de su mujer y otro de uno de sus hijos y se los dio para que no pasaran más frío.
Pasó la tarde y Martín se entristeció, porque Dios no aparecía. Sonó la campana de la puerta y se giró alegre creyendo que era Dios. La puerta se abrió con algo de violencia y entró dando tumbos el borracho del pueblo.
– ¡Sólo faltaba este! Mira, que si ahora llega Dios...– se dijo el zapatero.
– Tengo sed –exclamó el borracho.
Y Martín acomodándolo en la mesa le sacó una jarra de agua y puso delante de él un plato con los restos de la sopa del mediodía.
Cuando el borracho marchó ya era muy de noche. Y Martín estaba muy triste. Dios no había venido. Se sentó ante el fuego del hogar. Tomó los Evangelios y aquel día los abrió al azar. Y leyó:
– ‘Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estaba desnudo y me vestistes...Cada vez que lo hiciste con uno de mis pequeños, a mí me lo hicistes...’
Entonces se le iluminó el rostro al pobre zapatero. ¡Claro que Dios le había visitado! ¡No una vez, sino tres veces! Y Martín, aquella noche, se durmió pensando que era el hombre más feliz del mundo..."

domingo, 16 de noviembre de 2014

Reflexiones cristianas: Nuevo cumpleaños

Ayer cumplí ocho añitos ya. Lo celebramos con un lazo de chocolate con bastante mejor pinta que el de la foto, pero no teníamos la cámara a mano para hacerle una foto. Sí, como os habréis dado cuenta, hoy no os escribe Jaime, sino yo, el Blog "Reflexiones Cristianas", ya que con 8 años ya sé leer y escribir tan bien que me voy a atrever con mi primera entrada... Por cierto, cumplidos mis 8 años este año tendría que haber comenzado la catequesis y Jaime no me ha apuntado, que despistado es... 

El año pasado, cuando cumplí siete añitos, Jaime (al que le encantan los números) os dio unas cifras que voy a repetir para compararlas con las que a día de hoy tengo almacenadas en mis registros. Como veréis, año a año van creciendo los números al igual que yo... 

Año 2013: 267 entradas, 411.766 visitas, 2.213 comentarios, 4.623 "me gusta" en las entradas, 102 "me gusta" en Google+ y 63 seguidores.

Año 2014: 312 entradas, 619.373 visitas, 2.362 comentarios, 5.973 "me gusta", en las entradas, 172 "me gusta" en Google+ y 80 seguidores. Este año, Google posibilita asociar el Blog a los seguidores de Google+, y el número que aparece es 643.

Este año quería compartir con vosotros el pódium de honor de las entradas. La entrada más vista, "Huellas en la arena", ha sido visitada por 65.753 personas de casi todos los rincones del mundo. Esta es una historia que Jaime se limitó a copiar y retocar un poco de otra que encontró en la web. Lo mismo sucede con la historia que aparece en el número 2, "El niño tranquilo", con 43.793 visitas. La número 3, "Perder a un ser querido" sí es una reflexión personal de Jaime, y cuenta con 22.673 visitas.

En fin, que gracias a Dios sigo funcionando bien gracias a vuestra fidelidad. Muchas gracias a todos y espero que el año que viene nos volvamos a ver para seguir comentando los avances....

domingo, 9 de noviembre de 2014

Moscati: El médico de los pobres (Giuseppe Moscati: L'amore che guarisce, Italia, 2007)

Ayer vi esta película italiana dirigida por Giacomo Campiotti que narra la vida de Giuseppe Moscati (1880-1927), santo Napolitano del siglo pasado canonizado por Juan Pablo II en  1987.

De familia noble y acomodada, Moscati renuncia en su vida a todo lo material (sin profesar votos religiosos ni  acceder al sacerdocio) por atender en cuerpo y alma el “Hospital de los incurables”, institución napolitana donde se albergaban los enfermos más pobres y dejados de la mano de Dios de su tiempo. En el film se narran muchas de las historias verificadas en su proceso de canonización, su especial preocupación por los niños abandonados y sus continuas visitas a los suburbios de la ciudad, donde el tifus campaba a sus anchas a comienzos del siglo XX. Se refleja su inquebrantable fe aún en los momentos de máximo dolor, su ayuda desinteresada a todas las personas, la venta de todas sus propiedades para costear las medicinas de quienes no tenían nada, su extraordinaria labor tras la erupción del Vesubio en 1906 y un largo etcétera.

La película fue producida por la RAI como Teleserie de 4 horas de duración en 2007. En el año 2013 se ha realizado esta versión cinematográfica de dos horas, convirtiéndose en el programa de televisión más visto en esa cadena durante todo el año. Sé que he comentado esto ya en muchas ocasiones, pero tendré que hacerlo una vez más. Que pena me da que haya países como Italia donde el país entero hace alarde de sus santos y otros como España donde nuestros beatos y santos son ocultados y silenciados por la industria cinematográfica. Una película sobre un Santo/a español/a en la actualidad me parece poco más que una quimera, sino es, por supuesto, como la que hace unos años se hizo sobre Santa Teresa de Ávila para burlarse de ella y presentarla más o menos como una esquizofrénica, o como Camino, en la que se nos presenta a la futura Beata Alexia González Barros como una perturbada mental. Llevamos dos sacerdotes misioneros que han fallecido por el ébola entregando su vida por los más pobres de Sierra Leona pero no me imagino a ninguna cadena de televisión española costeando una producción para contarnos sus vidas. La santidad no interesa en este país.


Pues nada, habrá que seguir tirando de DVDs y esperar que vengan tiempos mejores en nuestra patria, que se terminen los complejos y que el Estado aconfesional no se confunda con un estado laicista, que es lo que estamos sufriendo en la actualidad.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Bertin Osborne y su hijo Kike

Esta semana me ha conmovido leer en una revista el testimonio de mi paisano Norberto Juan Ortíz Osborne, conocido en el mundo de la farándula como Bertín Osborne. Ya lo había visto varias veces en programas de televisión (muchos de ellos incluso en programas donde se frivoliza bastante con estos temas) dando un testimonio próvida que va contracorriente en nuestra cultura de la muerte.

Frente a todos aquellos que proclaman que la vida de un discapacitado debe ser eliminada, el jerezano Bertín Osborne nos presenta un ejemplo de como su vida cambió a mejor a raíz de una decisión muy difícil. Su opinión es muchas veces ridiculizada, otras veces valorada, pero él no se cansa de manifestarla aunque le cueste ser tachado de retrógrado o de conservador. Sin duda alguna, a Bertín le sería más cómodo no mojarse en este tema y dejar para la intimidad su opinión en estas cuestiones, pero bien es sabido que “de la abundancia del corazón habla la boca”, y su corazón está lleno por su hijo Kike.

Su testimonio, además, cuenta con el aval de la experiencia. Muchos partidarios del aborto se jactan de decir que ningún cura, obispo o ni siquiera el mismo Papa puede dar una opinión respecto a ese tema ya que no tienen hijos y no se van a ver nunca en la coyuntura personal de tener que decidir si su pareja aborta o no. Pues bien, más allá de que este argumento sea una chorrada comparable a que nadie podría dar una opinión de un asunto que no le incumbiera en primera persona, Bertín habla desde la experiencia de un padre que desde que se levanta hasta que se acuesta dedica gran parte de su vida a alguien que no debería haber nacido.

Y no debería haber nacido porqué así se lo recomendaron los médicos. En sus propias palabras, le dijeron a su mujer y a él:  "No intentéis nada, nada funciona, no hay nada que hacer. Dedicaos a otros hijos, no os esforcéis con este: dejadlo irse, no os hagáis los héroes. Si logra sobrevivir al parto, toda su vida será un vegetal".

Bertín cuenta ahora que "Mi ´vegetal´ es el que más alegrías me ha dado en 59 años de vida. El que más". Con 5 años de vida, Kike ve, oye, entiende y puede comunicarse.

Cuando le preguntan que aconsejaría a alguien que pasara por su misma situación, Bertín no es nada extremista: “Yo no soy nadie para aconsejar, nadie. Creo que su conciencia tiene que estar tranquila, sea la decisión que sea, pero les diría algo que muchos médicos no dicen: muchísimos niños que de entrada están desahuciados hoy en día son la alegría de la casa. Al final, cada uno en su conciencia, sabrá lo que tiene que hacer. Nosotros lo supimos. Si mañana volviera a ocurrir yo lo sabría: yo estoy con la vida ".


Sobre la actual ley del aborto ha afirmado algo que es de sentido común: “Lo que no puede ser, y me parece absolutamente descerebrado, es que una niña de 15 o 16 años pueda abortar sin que sus padres lo sepan. Es una cosa que va contra la más lógica de las lógicas. Eso hay que quitarlo, hay que reformarla  y si hay que reformarla 7 veces que lo hagan.

Cada vez que te veo, me siento orgulloso de ti, Bertín. Hoy han anunciado tu presencia en "El Chester". Volveré a verte y a disfrutar con tu sabiduría de vida.

domingo, 26 de octubre de 2014

Vídeo de Cáritas: One Human Family: Food for All (Una familia humana: Comida para todos)

Me ha encantado este vídeo de apenas un minuto en el que seis personajes tienen dificultad para comer cuando lo hacen de manera egoísta y pueden hacerlo sin problemas cuando colaboran unos con otros. Basado en el antiguo cuento de las cucharas largas que ya hemos publicado en este Blog, es una preciosa alegoría que nos invita a ser solidarios y a apoyarnos los unos en los otros para beneficio común.

El vídeo se presenta con música pero sin diálogos, ya que al ser una campaña internacional se presenta en un formato comprensible para cualquier cultura o lengua. Me alegro mucho que la Iglesia utilice las Nuevas Tecnologías para difundir su mensaje en un lenguaje actual e ingenioso.

Os dejo el enlace para que lo disfrutéis también vosotros. De momento lleva ya más de un millón de reproducciones...

lunes, 13 de octubre de 2014

My City of Ruins (Bruce Springsteen, 2000)

Vaya suerte he tenido. En mi rastreo de contenidos cristianos me he encontrado con una canción de Bruce Springsteen que es toda una oración. My city of ruins (mi ciudad en ruinas) fue una balada escrita por Bruce para promover la recuperación de un parque de New Jersey en el año 2.000. Sin embargo, el ataque a las torres gemelas del 11-S del año 2001 en New York  hizo que la canción pronto se asociara a la reconstrucción de la zona 0. 

Bruce Springsteen, por cierto, no es un roquero usual. Lo de sexo, drogas y rock´n´roll no va con él. Siempre concienciado con la solidaridad, es uno de los mayores benefactores de un gran número de asociaciones benéficas. En su última gira en España el año pasado, sin ir más lejos, donó un 20% de sus ganancias de su gira española a Cáritas Española. Lo más grande no fue eso, sino el hecho de que Bruce le pidió a Cáritas que no hiciera pública su donación hasta que no terminara la gira. Hay detalles que hablan de la calidad humana de una persona. Basta que pongáis en Google "Bruce Springsteen solidario" y veréis la multitud de páginas que podéis consultar.

The Boss, a sus 65 años, es un gran ejemplo de una vida dedicada a la familia a su vocación (la música) y a la ayuda a los más necesitados. Muchos como él harían falta para mejorar el mundo en el que vivimos.

La canción, como os comento, es una oración en toda regla. Comienza narrando un paisaje desolador para terminar con una llamada a la esperanza. Cristiano a más no poder... 

Os dejo el enlace y las letras en versión original y en castellano.




There is a blood red circle
on the cold dark ground
and the rain is falling down.
The church door's thrown open.
I can hear the organ's song
but the congregation's gone.
My city of ruins.
My city of ruins.

Now the sweet bells of mercy
drift through the evening trees.
Young men on the corner
like scattered leaves,
the boarded up windows,
The empty streets
mhile my brother's down on his knees
My city of ruins.
My city of ruins.

Come on, rise up! Come on, rise up!
Come on, rise up! Come on, rise up!
Come on, rise up! Come on, rise up!

Now's there's tears on the pillow
darlin' where we slept.
And you took my heart when you left
without your sweet kiss.
My soul is lost, my friend
Tell me how do I begin again?
My city's in ruins.
My city's in ruins.

Now with these hands,
With these hands,
With these hands,
I pray Lord
With these hands, 
With these hands,
I pray for the strength, Lord
With these hands,
With these hands,
I pray for the faith, Lord
We pray for your love, Lord
We pray for the lost, Lord
We pray for this world, Lord
We pray for the strength, Lord
We pray for the strength, Lord

Come on
Come on
Come on, rise up
Come on, rise up
Come on, rise up
Come on, rise up
Come on, rise up
Come on, rise up
Come on, rise up
Come on, rise up
Come on, rise up

Hay un círculo de color rojo sangre 
en el suelo oscuro y frío 
y la lluvia está cayendo 
Las puertas de la iglesia se abrieron.
Puedo oír la música del órgano 
sin embargo, la congregación se ha ido. 
Mi ciudad en ruinas. 
Mi ciudad en ruinas. 

Ahora las dulces campanas de la misericordia 
resoplan a través de los árboles de la noche. 
Los hombres jóvenes en la esquina 
como las hojas esparcidas, 
El tapiado las ventanas, 
Las calles vacías 
mientras que mi hermano está de rodillas 
Mi ciudad en ruinas. 
Mi ciudad en ruinas. 

Vamos, levántate! Vamos, levántate! 
Vamos, levántate! Vamos, levántate! 
Vamos, levántate! Vamos, levántate! 

Ahora hay lágrimas en la almohada 
querida 'donde dormimos 
Y te llevaste mi corazón cuando te fuiste 
sin tu dulce beso. 
Mi alma está perdida, mi amigo 
Dime cómo puedo empezar de nuevo? 
Mi ciudad en ruinas. 
Mi ciudad en ruinas. 

Ahora, con estas manos, 
Con estas manos, 
Con estas manos, 
Pido Señor
Con estas manos, 
Con estas manos, 
Yo rezo por la fortaleza, Señor 
Con estas manos, 
Con estas manos, 
Yo rezo por la fe, el Señor 
Te pedimos por tu amor, Señor 
Oramos por los perdidos, Señor 
Oramos para que este mundo, Señor 
Oramos por la fortaleza, Señor 
Oramos por la fortaleza, Señor 

Vamos 
Vamos 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate 
Vamos, levántate

domingo, 5 de octubre de 2014

Un hombre para la eternidad (A Man for All Seasons, U.K., 1966)

En estos días he vuelto a ver este clásico del Cine histórico ganador de 6 premios de la Academia, entre ellos los de mejor película, mejor director (Fred Zinneman) y mejor actor (Paul Scofield) lo cual para ser una película no estadounidense no es moco de pavo. Aunque para mi gusto, más importantes que esos premios son los de “Mejor Película” de la Oficina Católica de Cinematografía y el premio al “Tratamiento Religoso” del Consejo de las Iglesias Protestantes. Como os podéis imaginar, que ambas instituciones coincidan en reconocer la fiabilidad histórica y el tratamiento preciso y objetivo de los personajes históricos, supone que estamos ante un acercamiento bastante certero a las figuras de Enrique VIII y Tomás Moro. Más si la película está realizada por el mismo país que condenó a muerte a Tomás Moro y que siglos después realiza esta revisión cinematográfica de la injusta condena. 

La película narra los últimos 7 años de la vida de Tomás Moro, hombre de Estado, filósofo, abogado, escritor y pensador de la Corte de Enrique VIII. En esos años, pasa de ser Lord Canciller de Inglaterra a ser decapitado por no reconocer la validez del matrimonio del monarca con Ana Bolena. Los valores del juramento, de la integridad y de la honestidad se sitúan en la cúspide de un personaje que brilla en una época de corrupción, falsedad y ansias de poder. Obedecer a la conciencia y a Dios (y no a los reyes de este mundo) supone para Tomás Moro un cambio radical en su vida, el desprecio de todos, la marginación, la persecución a él y a toda su familia, la cárcel y, finalmente, la muerte. Un hombre sin miedo que será capaz de poner en entredicho a un rey sin conciencia.

La forma de vivir -y de morir- de Tomás Moro le valdrían su canonización por Pio XI en 1935, y aún hoy suponen un ejemplo de integridad moral al alcance de unos pocos elegidos. Enfrentarse a un rey que sólo quiere tener a su lado a personas que dicen sí a todo (Cromwell y Norfolk quedan perfectamente retratados) conceden una altura ética difícil de ver en aquellos -y en estos- tiempos.

Humanista y cristiano, el creador de la obra “Utopía” es uno de los máximos representantes del intento desde la política de unir una sociedad justa con el Reino de Dios predicado por Jesucristo. Ni esa sociedad justa, ni el Reino de Dios, desgraciadamente, forman parte del programa político de unos personajillos que desde hace varios siglos se perpetúan en los cargos cambiando los nombres, los apellidos, y las siglas políticas; pero sin desaparecer los intereses personales no las codicias terrenales.


Valga la siguiente genial cita como paradigma de su pensamiento, ya que aunque no aparece en la película, sí que resume a la perfección sus ideas: El hombre no puede ser separado de Dios, ni la política de la moral. Muchos deberían tomar nota de esta cita del patrón de los políticos y gobernantes, especialmente aquellos que quieren sustituir nuestro Estado aconfesional por un Estado ateo que silencie todas las voces contrarias al pensamiento único que se está imponiendo.

Os invito a ver la película y a disfrutar con la integridad y la coherencia de Santo Tomas Moro.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Aborto, política y medios de comunicación

El aborto de la Ley del aborto (Valga la redundancia) que va a dejar las cosas como estaban ha sido una de las noticias de la semana. He escuchado tantas insensateces en uno y otro posicionamiento que me gustaría exponer mi postura (creo que la misma que la de la Iglesia) y realizar algunas matizaciones.

En primer lugar, la ley mal-llamada de Gallardón (quien ha dimitido por decencia política, algo que escasea y es de agredecer) no era suya, sino del Partido Popular. Iba incluido en su programa electoral, por lo que habrá que preguntarse si el que debería haber dimitido no es el Sr. Rajoy por incumplimiento de programa. En última instancia, sus votantes deberían pasar factura en las urnas si se han sentido traicionados por un programa que prometía una cosa y ha cumplido otra. Claro que si la opción a ese voto es para dárselo a quienes a viva voz están propugnando la supresión de todo lo religioso de los espacios públicos (clases de religión, imágenes religiosas… etc) o a los nietos de quienes hace unos años quemaban Iglesias y asesinaban a curas y monjas, mucho me temo que los votantes insatisfechos pensarán que “más vale malo conocido que peor que ya conocemos de otras veces o peor por conocer” (me acabo de inventar el refrán trastocándolo, pero es justo la idea que quería expresar…). Gallardón, como se puede ver en el gráfico, ha sido el chivo expiatorio de una ley que no contaba con el respaldo de una mayoría social, ni siquiera entre los votantes del PP.

Dicho esto, es evidente pensar que en el espectro político español no hay un partido político afín al cristianismo, lo cual ya se sabía. Los cristianos se ven obligados a votar al menos malo de los partidos, porque aquellos que defienden los valores cristianos son tan insignificantes que votarlos a ellos es poco menos que favorecer al partido más votado, sea el que sea. Cierto que en conciencia habría que hacerlo, pero resulta curioso que como respuesta ciudadana en España haya surgido un fenómeno popular como el de Podemos y no haya surgido un partido político (como algún purpurado ha sugerido) que se llame Creemos o algo así. Supongo que tendría votantes, y sino, mala señal. Ello sería síntoma de que el cristianismo español es muy irrelevante en cuanto a política se refiere. Muchas veces la Iglesia recibe la crítica de que se reduce a “curas y monjas”, pero me temo que el cristianismo de base deja mucho que desear en participación social. Las manifestaciones pro-vida del pasado domingo eran irrisorias en comparación con una manifestación ante, por ejemplo, la desaparición de un equipo de fútbol. La ciudadanía muestra así su jerarquía de valores y es lo que hay.



Otra tontería hace referencia a lo que se nos ha contado como “El triunfo de las mujeres”. Falso. Conozco muchas mujeres que estaban a favor de la ley y no por ello son menos mujeres que las que estaban en contra. También conozco a varones que estaban en contra de la ley y tampoco por ello son menos varones que los que estábamos a favor. Enfrentar a los géneros es una manipulación más de unos medios de comunicación cada vez más sectarios y menos plurales, y una subliminal captación de votos. Es de notar que La Sexta ha adelantado por la izquierda (nunca mejor dicho) a Tele5, antaño defensor de la progresía más recalcitrante de nuestro país. Los grandes ideólogos del ateísmo se han mudado de canal y han encontrado un nuevo acomodo campando a sus anchas sin ninguna voz en contra. Ver un debate de la Sexta se ha convertido en algo tan aburrido como ver uno de Intereconomía. Ambos presentan el mismo esquema: una mayoría de lobos feroces (el presentador el primero) en contra de uno o dos corderillos a los que apenas se les deja hablar, que son objeto de burla y a los cuáles el público en plató tiene prohibido aplaudir, por muy convincentes que sean sus argumentos. Los debates plurales ya no existen, desde el punto y hora en el que hay un regidor que manipula los aplausos a su antojo. Del mismo modo, los informativos de la Sexta son menos objetivos que el Nodo. El análisis de los medios de comunicación españoles merece un post aparte, si alguna vez tengo tiempo y ganas me desahogaré con más tranquilidad.

Mi crítica al sector conservador  vienen en el sentido de que me parece que no ven que España ya no es un país cristiano. Creo que tienen un antifaz que les impide percibir la realidad como es, no como a ellos les gustaría que fuera. Siguen creyendo que se puede legislar en función de unos pocos, y eso no me parece justo. Está bien que defiendan la vida (yo también lo hago) pero hay que ser cada vez más realistas y menos ingenuos: la batalla mediática está perdida. La fuerza de los medios de comunicación es tal, y el adoctrinamiento de nuestra sociedad neoliberal es de tal calibre que me parece que harían mejor en explicar bien su postura más que en quejarse de las leyes del gobierno de turno. Puesto que la mayor parte de la ciudadanía está a favor del aborto (o el tema le trae sin cuidado) habrá que defender la vida desde el testimonio y la razón, pero no ya desde las leyes. Es triste pero es así. Cierto que he reconocido que iba en el programa electoral del PP y que por ello se pueden sentir traicionados, pero hay que recordar que el PP tampoco es un partido que se defina como pro-vida o cristiano, y que en última instancia lo que se iba a conseguir es un endurecimiento de la ley y de las sanciones, pero no la supresión del aborto como sí propugna la Iglesia y los partidos pro-vida. Una parte de la población española (un porcentaje elevado sin duda) pasa del aborto, del divorcio, de la eutanasia, de la pena de muerte o de tantos y tantos temas morales en los que la voz de la jerarquía de la Iglesia no coincide ni por asomo con lo que el pueblo fiel piensa o dice. Esta incongruencia el Papa, los cardenales, los obispos o quien corresponda se lo tendrían que hacer mirar. ¿De qué sirve decir que en España el 85-90% de la población está bautizada si ni de lejos está evangelizada?, voy más allá: Si la pena de excomunión (la más dura de la Iglesia Católica) alcanza a todos los que promueven el aborto,  ¿Da miedo excomulgar al Congreso y al Senado en pleno y junto a ellos a toda la población que pasa olímpicamente de la doctrina cristiana?, ¿No suena el no hacerlo a mantener "el chiringuito" cueste lo que cueste? Creo que la voz de los Obispos debería ser más contundente y menos reservona, aunque por otra parte entiendo también sus miedos y temores a un cambio drástico del statu quo actual.

En fin, ese al menos es mi parecer ante lo reflexionado estos días. Sé que no estoy en posesión de la verdad absoluta, por ello espero vuestros comentarios o discrepancias que me sigan iluminando en estos temas tan complejos.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Los dos enfermos

Vuelvo a compartir hoy con vosotros una de esas historias con un mensaje precioso y motivador. Es curioso cuántas veces en nuestras cortas  vidas nos complicamos la vida y se las complicamos a quienes están a nuestro alrededor. Pues la historia de hoy es justamente lo contrario. Un homenaje a todas aquellas personas (afortunadamente hay muchas) que cada día intentan hacer más agradable la existencia de quienes están a su lado. Una historia (basada en hechos reales o no, es lo de menos) que intenta hacernos ver que cada pequeño gesto y cada acción que hagamos por los demás puede dar ilusión y esperanza a quien la necesite.

Dice así:


"Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. La cama de uno de ellos daba a la única ventana de la habitación. Su compañero, pegado a la puerta, estaba completamente inmovilizado, sin ni siquiera poder girar el cuello para mirar a través de ella. Cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana. La ventana daba a un parque con un precioso lago, patos y cisnes que jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la silueta de la ciudad. Mientras el hombre de la ventana describía todo ésto con detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba las idílicas escenas. Así pasaron días y semanas. 

Una mañana, cuando la enfermera de turno entró al cuarto para bañarlos, encontró el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía. Ansioso por tener unas mejores vistas, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama del lado de la ventana. La enfermera le cambió encantada y, le dijo que le ayudaría a colocarse de forma que pudiera ver algo. Lentamente y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior en muchas semanas. Un pequeño esfuerzo más y lo conseguiría... Encontrada la posición, se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana… y se encontró con la pared de un edificio contiguo. 

El hombre, desconcertado, preguntó a la enfermera qué podría haber motivado a su compañero el describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo: 

"Su compañero era ciego, ni siquiera sabía que enfrente había una pared. Está claro que lo único que pretendía era animarlo a usted...”.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Aleluya (Il Divo, 2008)

El principio de curso me está suponiendo dedicar bastante tiempo a organizar el mismo, ya que se me ha presentado con algunas novedades que hay que encajar en el ya de por sí apretado horario que dispongo.
La semana pasada ni siquiera pude agregar ninguna entrada, y en esta, me voy a tener que conformar con subir este enlace de una canción que el otro día llegó a mis oídos y me pareció preciosa.

Se trata de la canción de Leonard Cohen Aleluya (Hallelujah) versionada hace unos años con éxito como tantas otras por el grupo Il Divo. La letra es una auténtica maravilla que no necesita mucha explicación, un poema-oración donde me gustaría destacar las palabras "Porque la norma sea el Amor". Es un canto utópico, un deseo de que nuestra sociedad y nuestro mundo cambien a mejor desde cada uno de nuestros corazones. Como solemos asentir al final de nuestras oraciones, digamos "Amén" e intentemos desde hoy ponerla en práctica en nuestras vidas.

Os dejo, como siempre, el enlace del vídeo y la letra:



Un soldado a casa hoy regresó 
Y un niño enfermo se curó 
Y hoy no hay trabajo en el bosque de la lluvia 

Un desamparado se salvó 
Por causa de una buena acción 
Y hoy nadie lo repudia, 

Aleluya 
Aleluya, Aleluya, Aleluya, Aleluya 

Un ateo que consiguió creer 
Y un hambriento hoy tiene de comer 
Y hoy donaron a una iglesia una fortuna 

Que la guerra pronto se acabará 
Que en el mundo al fin reinará la paz 
Que no habrá miseria alguna, 

Aleluya
Aleluya, Aleluya, Aleluya, Aleluya

Por que la norma sea el Amor 
Y no gobierne la corrupción 
Sino lo bueno y lo mejor del alma pura 

Porque Dios nos proteja de un mal final 
Porque un día podamos escarmentar 
Con que acaben con tanta furia, 

Aleluya 
Aleluya, Aleluya, Aleluya, Aleluya
Aleluya, Aleluya

domingo, 31 de agosto de 2014

Encontrarás Dragones (There be Dragons, EEUU, 2011)

Una película sobre la Guerra Civil Española. Pues vaya novedad, diréis... Lleváis razón, pero esta es un poco distinta, se sale de lo que hemos venido viendo en los últimos 40 años. La guerra en este caso no es el argumento central, sino únicamente el contexto en el que se nos narra la biografía de San Josémaría Escrivá de Balaguer y los orígenes de la prelatura del Opus Dei. Y por si fuera poco este novedoso punto de vista, el film no es español, sino estadounidense. Para rematar la jugada, tampoco se toma partido por el bando republicano, como estamos acostumbrados a ver en el cine nacional. Por lo tanto, aunque el tema está muy manido, la perspectiva que adopta le confiere grandes dosis de novedad. Su director, Roland Joffe (La Misión, 1986), consigue en esta ocasión a base de una buena fotografía y grandes efectos especiales un resultado bastante digno para un presupuesto mucho más bajo con unos actores poco mediáticos.

Tengo que reconocer que conozco muy poco a esta prelatura de la Iglesia, por lo que tiene más mérito que la película me haya cautivado. No es tampoco una película política. En la historia se narran las atrocidades de ambos bandos (lo cual, repito, es una novedad, ya que rara vez se ven en el cine los asesinatos del bando republicano) pero por encima de confrontaciones fraticidas, emerge portentosa la figura del Santo de Barbastro, el “Borrico de Dios” como él mismo se denominaba. 

Aunque en mi Espiritualidad siguen sin encajar muchos de los elementos expuestos, como por ejemplo la disciplina corporal, muchas de las frases de los diálogos son para enmarcar. La entrega a Dios por encima del miedo, el perdón a los asesinos y torturadores, la defensa de los valores cristianos en medio de las persecuciones y muchas más virtudes heroicas hacen de esta película un soplo de aire fresco a lo ya visto cientos de veces.

San Josemaría, el grano fecundo caído en tierra buena es un ejemplo en los tiempos que corren, tiempos de persecución y de odio a la fe. Un ejemplo de reconciliación y de entrega a Dios y a los más necesitados. Perdón y reconciliación son las palabras que más se repiten a lo largo del film y el mensaje que se intenta transmitir. Deberían tomar nota todos aquellos que en virtud de una memoria histórica deformada pretenden rescribir la historia y destapar odios que deberían estar ya superados.

Invito a todos los que a veces se mueven por prejuicios respecto a su figura y su Obra (el dinero, el poder, la riqueza… etc.) a que visionen este film y posiblemente cambien sus esquemas, como me ha pasado a mí. Son muchos los que en la actualidad critican al Opus Dei y se centran sólo en dichos tópicos, sin conocer siquiera ni adentrarse en lo valioso del mensaje de su fundador. Un mensaje, repito, revolucionario para su tiempo y evangélico a más no poder. Un hombre austero nacido en una familia humilde y capaz de transformar los corazones de quienes le rodeaban. Si la Prelatura actual no responde exactamente al mensaje de su fundador es su problema, pero su doctrina es en esencia evangélica. La misma crítica se le puede hacer a muchas órdenes religiosas que con el tiempo han perdido la autenticidad del mensaje de sus fundadores.

Por ello es preciso, constantemente, volver a las fuentes y retomar la esencia del mensaje. Creo que esta película consigue este objetivo, con fidelidad exquisita.

domingo, 24 de agosto de 2014

El tamaño de Dios

Cuentan que un periodista ateo le preguntó a la Beata Teresa de Calcuta si Dios es grande o pequeño, a lo que la futura santa respondió: "Dios es tan pequeño que cabe dentro de mi corazón, y tan grande que no cabe en tu cabeza".

Al hilo de esta ingeniosa respuesta que el otro día alguien compartió en mi muro, he recordado un pequeño relato no menos interesante sobre la misma cuestión y que a su vez hoy comparto con vosotros. 

Es el siguiente:

"¿Papi, de qué tamaño es Dios?"  Le pregunto un día un hijo a su padre

El padre, desconcertado por aquella pregunta, miró al cielo en busca de ayuda divina para encontrar una respuesta, y al ver un avión que pasaba, le respondió a su hijo con otra pregunta: "Hijo, ¿de qué tamaño ves aquel avión?"

El chico dijo: "Es muy pequeño, casi ni se alcanza a ver. Sólo se ve su estela..."

Entonces el padre lo llevó al aeropuerto, y al estar cerca de un avión le preguntó de nuevo: "Y ahora, de qué tamaño dices que es un avión?"

El chico le respondió con asombro: "¡Papá, es enorme!"

El papá le dijo entonces: "Pues así es Dios, el tamaño que tenga va a depender de la distancia que tú estés de Él. Cuanto más cerca estés de Él, más grande será su presencia en tu vida."

domingo, 17 de agosto de 2014

Sobre las matanzas de cristianos en Irak

Llevo casi tres semanas sin escribir en el Blog, tomándome un pequeño respiro veraniego aderezado con varias dosis de pereza intelectual. Durante este tiempo, mis redes sociales se han colapsado de las peores imágenes que creo he visto en mi vida: Niños descuartizados, hombres y mujeres decapitados, bárbaros que hacen alarde de su religión sosteniendo en sus manos las cabezas de sus ejecutados, y un sinfín más de atrocidades que hoy con las redes sociales nos hacen llegar lo que hasta hace un año se autocensuraban los mismos periodistas por no herir la sensibilidad de nadie.

No son, ni mucho menos, imágenes agradables a la vista. Por ello no voy a iluminar este post con ninguna de ellas. Basta que el interesado/a busque en Google Imágenes con algunas palabras clave y las encontrará todas ellas. Suficientes como para alimentar las ansias de morbo y encender el odio visceral de quienes claman venganza. No son ésos los propósitos de este post. Si me he decidido a escribir unas líneas sobre este drama, es porqué mi conciencia me lo reclamaba a voces y porqué quería clarificar los siguientes puntos:

1. Estas matanzas-genocidios no son hechos aislados. Sistemáticamente, facciones politico-religiosas del Islam aniquilan a miembros de otras religiones. Lo sé, no es lo políticamente correcto, pero es así. Es más bonito hablar de la "Alianza de las Civilizaciones" o del "Diálogo Interreligioso", pero dentro del Islam (no es justo tampoco generalizar) hay varias corrientes muy poderosas que varios siglos después de que los cristianos cesasen en sus hostilidades siguen manteniendo la Guerra Santa como uno de los pilares de su fe. Apoyados por supuesto en gobiernos totalitarios y teocráticos que alientan las masacres. Nigeria, Libia, Argelia, Siria, Sudán, Uganda, Ruanda, Afganistán... han precedido a Irak y forman ya una lista donde los mártires cristianos se cuentan por cientos de miles. Es curios que incluso en la India los cristianos son masacrados no por los hindúes, sino por los musulmanes que cuentan, eso sí, con el silencio cómplice de las autoridades indias. En este mismo Blog, sin ir más lejos, el 10 de agosto de 2012 tenéis una entrada sobre una de las masacres de Nigeria. Cambia el país pero los protagonistas son siempre los mismos, tanto las víctimas como los verdugos.

2. Debemos intentar que nuestra bilis amarga y nuestro odio visceral no clamen venganza, sino que se transformen en admiración hacia los mártires y en oraciones de conversión hacia los asesinos, además de nuestra colaboración económica cuando se nos solicite. Flaco favor le haríamos a nuestra fe sino optamos por este camino. No se trata de mirar para otro lado ni de no auxiliar a las víctimas, pero sí de honrar su memoria. Luchar con todas las armas legales y militares posibles es compatible con el mayor de los homenajes a quienes dieron su vida PERDONANDO a sus asesinos. No se nos olvide que la condición sine qua non para abrazar la palma del martirio es la defensa de la fe y el perdón a los enemigos hasta el último hálito vital, a ejemplo de Cristo crucificado. Con miedo y sudando sangre por el terror como Cristo en Getsemaní, sí; pero con el alma llenos de amor y de perdón de aquellos a quienes arrebatan la vida terrenal pero confían en la recompensa celestial.

3. Debemos hacer examen de conciencia de nuestra mediocre vida como cristianos. Pienso en primer lugar en mi. En mi vida acomodada, en una persecución que no pasa de lo verbal y de aquella que los medios de comunicación realizan a todo lo cristiano en nuestro país. Cuánto me quejo y nos quejamos de esa intransigencia que se ha apoderado de nuestra sociedad, pero que en el fondo, se conforma con eliminar los símbolos religiosos o que todo lo más se limita a ridiculizar lo que para nosotros es sagrado (leánse Carnavales, cabalgatas de orgullo -dejémosló ahí-, programas politicos laicistas... etc). Como he dicho antes, pienso y me acuso en primer lugar a mí, pero tampoco puedo dejar de pensar en estos momentos en muchos "cristianos" que a la vista de los mártires dudo mucho que sean dignos de llevar ese nombre. Me refiero a los que se pegan codazos en Semana Santa por llevar una vara, o a los que acuden en masa al Rocío para que lo único que sufra sea su hígado, o a los que acuden a una Iglesia y protestan porque no había suficientes flores el día de su boda, o los que reclaman que el turno de la primera Comunión de sus hijos no puede ser a las diez de la mañana porqué es una mala hora para la comilona posterior, o a aquellos que protestan porqué el cura se les hace pesados, o etc, etc, etc. A todos ellos, conmigo el primero, repito, los ponía en la fila de un pelotón de fusilamiento para comprobar si su fe es digna del nombre de cristianos-nazarenos. Si a mi me pusieran el símbolo nun en mi casa quizás no sería tan valiente ni tan elocuente como lo soy con estas palabras. Sólo le pido a Dios que me de fuerzas si llega ese día y que se la dé a los que en estos momentos pasan por la prueba de la persecución y el martirio. A ellos la Gloria y la recompensa eterna.