sábado, 1 de marzo de 2014

Miércoles de Ceniza

El próximo miércoles comenzaremos una nueva Cuaresma. Y lo haremos con la tradicional imposición de la Ceniza sobre nuestras cabezas, rito cargado de simbolismo con el cual expresamos nuestra intención de intentar mejorar espiritualmente en estos días. Hoy me gustaría clarificar cuatro preguntas recurrentes de este símbolo, tan antiguo como condensado de múltiples significados.

¿Por qué en concreto usamos ceniza? La ceniza se usaba en el pueblo judío para hacer penitencia. Implicaba suciedad externa reflejo de la miseria interna, dolida por haber cometido un pecado. Quien veía a alguien con ceniza, sabía que el portador era un pecador necesitado de Penitencia. En el cristianismo también lo hemos asociado al fin último de nuestros días: “Polvo eres y en polvo te convertirás” en alusión clara al fin de nuestras existencias (la cremación hace este proceso más visible que nunca en apenas unas horas…).

¿De dónde sale esa ceniza? La ceniza que se impone sobre nuestras cabezas proviene de quemar los ramos de olivo y las palmas del último Domingo de Ramos. Son, por lo tanto, cenizas ya benditas, aunque en el rito de la imposición se vuelvan a bendecir.

¿Por qué la Cuaresma dura 40 días? El número 40 es muy simbólico en la Biblia. El número implica un cambio, un antes y un después: 40 días duró el Diluvio de Noé, 40 años estuvo Moisés en el desierto antes de entrar en la Tierra Prometida, y  40 días estuvo Jesús en el desierto para ser tentado por el Diablo antes de comenzar toda su vida pública.

¿Qué se nos pide en el comienzo de la Cuaresma? Se nos hace una llamada a prepararnos espiritualmente ante la llegada de los días más importantes del cristiano: La Semana Santa y la Pascua, esto es, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Para ello se nos ofrecen tres “armas” para el combate espiritual: Ayuno (Una comida fuerte y abstinencia de comer carne los viernes de Cuaresma), Limosna y Oración. En la sociedad que vivimos, el anacronismo que puede suponer la práctica de la abstinencia hace que en cierto modo se haya reformulado espiritualmente por sacrificarnos privándonos de algo que nos guste. El sacrificio -claro está- entendido como dominio de los propios instintos, no como la búsqueda del sufrimiento en sí. Las tres prácticas son una llamada a salir de nuestros propios egoísmos para hacernos más cercanos al sufrimiento de los demás y a Dios.

Muchas más cosas se podrían añadir, pero la esencia es ésa.  Esperemos que esta Cuaresma sea provechosa y -en boca del Profeta Ezequiel-, Dios arranque nuestro corazón de piedra y nos lo cambie por un corazón de carne (Ez. 11,19). Esa será la prueba de que nos hemos tomado en serio este tiempo de Conversión.

  

3 comentarios :

  1. Maria Fernanda Passos2 mar. 2014 11:14:00

    Gracias de acordarnos. És tiempo muy importante de reflexion sobre la Palabra de Dios. Que El nos ayude a convertirnos cada dia!

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  2. Gracias amigo,siempre es importante recordar el origen de estos actos.

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  3. los alumnos de 5º A y C pensamos que es importante recordar la información dada sobre la Cuaresma, es muy interesante y nos ha gustado mucho. Gracias D. Jaime !! :)

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