miércoles, 12 de abril de 2017

La Pasión (The Passion of the Christ, EEUU, 2004)

Es imperdonable que hayan tenido que pasar 13 años para escribir esta entrada. De hecho creía que ya la había realizado, pero el otro día, repasando las 32 películas cristianas que hasta la fecha he analizado me percaté de que faltaba esta. 

Y no será porque no la haya visto veces. Recuerdo que el año que la estrenaron en los cines fui dos veces a verla. Como dijo por aquel entonces un amigo mío en tono jocoso: "La primera vez, a ver la paliza que le daban, y la segunda a ver si le daban lo mismo o se escapaba antes...". Bromas aparte -en un  tema que se presta poco a ellas- desde aquel entonces raro es el año que no termino viéndola completa o al menos algún fragmento que engancho en la Tv. 

Creo que en estos años que han pasado se ha hablado mucho de la película, y el tiempo transcurrido desde entonces la ha puesto en su sitio. Aquellos que la acusaban de excesiva violencia ahora tienen que callar, ya que cualquier telediario de la actualidad o incluso cualquier película contemporánea presenta más violencia gratuita que La Pasión de Mel Gibson. 

Precisamente el matiz que a mi juicio diferencia a esta película de cualquier otro film histórico es que desde un punto de vista artístico intenta apoyar la espiritualidad y la mística cristiana. De hecho, la mayor parte del film se basa en las revelaciones de la Beata Ana Catalina Emmerick, además por supuesto de los Evangelios y la tradición popular de la Iglesia. Quien ve la película no permanece impasible ante tanto sufrimiento. Un sufrimiento que no es únicamente físico, sino espiritual de todo un Dios hecho hombre que se deja humillar por la maldad de la condición humana pecadora. 

¿De qué me sirve a mi ver la tortura de cualquier otro personaje de la historia? Creo que absolutamente de nada, y sin embargo existe todo un universo comercial gore que se recrea en la violencia por la violencia. El caso de Cristo es distinto, ya que no se ve la película por contabilizar cuantos golpes recibió o cuantas gotas de sangre derramó. El mensaje que intenta transmitir el film para un creyente es que todo ese sufrimiento tuvo un sentido redentor. Cada uno de nuestros pecados está representado de alguna manera en la tortura que Cristo sufrió, y su mansedumbre y aceptación del dolor obtuvieron para nosotros el perdón de los pecados cuando nos arrepentimos de corazón de ellos. Si la película mueve al arrepentimiento y al cambio de vida habrá conseguido su fin último. Si se queda solo en una perspectiva histórica creo que se queda a medias, haciendo disfrutar a los más sádicos y sufrir a los más sensibles.

En mi caso concreto no hay una sola vez que vea la película y no me mueva a una oración, con lo que creo que ya consigue su propósito...

2 comentarios :

  1. No tolero mucho ver el sufrimiento ...si esto sucedió aún y cuando fuera un loco que se creyó dios es espantoso que se haga esto con una persona .... y menos con cientos como se hace a diario especialmente en la guerra

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  2. Rocio: Que esto sucedió, esta suficientemente documentado. Que fue un loco,si,pero no porque se creyera Dios, sino porque siendo Hijo de Dios, permitió que se le inmolara por obediencia a su Padre y por amor a los hombres y por supuesto mujeres, entre las cuales estabas indudablemente tu. Esto es sin duda es un misterio difícil de entender, pero que a Jesucristo le gustaría que reflexionaras en ello.

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