miércoles, 18 de octubre de 2017

Contact (EEUU, 1997)

No había visto esta película hasta hace unos días, y tengo que reconocer que me ha sorprendido gratamente. Esperaba ver algo de temática relativa a la Ciencia Ficción, pero Contact es mucho más que eso. Es de esas películas que al terminar de verlas te dejan un poso de reflexión, lo que como ya hemos comentado en otras ocasiones es una de mis debilidades.

A mi juicio la película presenta una reflexión completa sobre la fe en sus múltiples facetas. Fe en Dios, pero también fe en la Ciencia. Y fe en el progreso, fe en la humanidad, fe en lo que uno cree y realiza en el día a día. ¿Son complementarias estas fes? Todas ellas tienen algo en común. Para creer en Dios se necesita fe, pero también para que la Ciencia avance el científico necesita fe en su trabajo y en los postulados de sus colegas anteriores. La fe, la voluntad y la búsqueda honesta de la verdad caminan de la mano en la película y en la vida misma. 

Para ilustrar esta realidad la película muestra dos estereotipos de personas aparentemente opuestas pero que en el fondo no están tan lejanas en sus planteamientos. Más allá de que se enamoren y mantengan una relación romántica durante la película lo importante son los roles que desempeña cada una de ellas.

Por un lado, la protagonista, Eleanor Arroway (Jodie Foster), quien tras perder a sus padres siendo niña se declara atea y busca en la Ciencia y en una posible comunicación con otras civilizaciones extraterrestres el sentido a las preguntas trascendentales del ser humano: ¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿A dónde vamos?. Su fe y su constancia hacen que dedique toda su existencia a esta labor, y cuándo finalmente tiene una experiencia paranormal, le resulta imposible describirla con palabras ni tiene pruebas para demostrarla, por lo que requiere a su vez de la fe de sus oyentes para no ser tenida por loca.

Por otro lado tenemos a Palmer Joss (Matthew McConaughey) como prototipo del creyente en Dios. Al hablar de su experiencia vital y de su "enamoramiento" de Dios, expone la fe y la vocación como un sentimiento imposible de explicar con palabras (semejante al de la Dra. Arroway) que condiciona toda la vida y la existencia de quien lo percibe. Quizás por haber tenido esta experiencia es finalmente uno de los pocos que creen en las revelaciones de Eleanor

Los encuentros y diálogos entre ambos son a mi juicio lo más interesante de la película, ya que ninguno de los dos intenta imponer su opinión sobre el otro y ambos respetan y se muestran comprensivos con la otra postura. La intolerancia hacia la religión o el fundamentalismo que se opone a la Ciencia desde la propia religión se reservan para personajes secundarios y sí son vistos de manera negativa. 

Por otro lado esta el tema de la posibilidad de la existencia de otras civilizaciones en otros planetas. Para avalar esta hipótesis, por tres veces (la Dra. Arroway, su padre y Joss) repiten la frase "si solo estamos nosotros… cuanto espacio desaprovechado.", que dicho sea de paso, era una de las frases favoritas de Carl Sagan, el inspirador de la película. La película se muestra partidaria de esta vida extraterrestre, pero deja abierta asimismo la posibilidad de la existencia de un Dios o Ser Supremo, con lo que finalmente ambos protagonistas ven avaladas sus posturas como juiciosas. Por todo ello me parece una película bastante interesante para una reflexión posterior.

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