A pesar de lo apretado de mi calendario (como el de todos vosotros, supongo...) no puedo dejar pasar este día sin al menos una breve reflexión.
¿Habéis visto alguna vez esa imagen de una carrera de atletismo de velocidad corta (100 metros o 400 metros) en el que los atletas están en tensión esperando el pistoletazo de salida? Pues esa es la mejor imagen que se me ocurre para definir este día. El cuerpo rígido, los pies y manos en el suelo y la mirada fija en la meta al frente. esa es la actitud cristiana de estos días. Estar alerta para que la carrera de la vida llegue a buen término.
Si me permitís otro símil, la Iglesia nos compara a poderosos guerreros. Nuestra batalla no es contra nadie excepto contra el maligno. Y nuestras armas; ayuno, limosna y oración. Ayuno como moderación del propio cuerpo, limosna como apertura a las necesidades de los otros y oración como relación indispensable con Dios.
Que aprovechemos esta Cuaresma, ya iremos comentando más cosas estos días...