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lunes, 19 de febrero de 2024

Otra cruz que desaparece

Hace unos años, algunos sectores políticos radicalizados en España pusieron de moda  la retirada de cruces de lugares públicos tales como plazas, ayuntamientos y monumentos urbanos. La secularización es lo que tiene, que parece que la simbología cristiana molesta y hay que ocultarla. 2.000 años después se sigue persiguiendo y ocultando una simbología que de hecho es preciosa. A veces la motivación de esta eliminación es meramente económica. En 2013 escribí una entrada de cómo el Real Madrid y el F.C. Barcelona eliminaban las cruces de sus escudos en los países musulmanes con el único objetivo de ganar más pasta y ampliar el mercado a los países donde la cruz está prohibida. En esta ocasión, me temo, lo que está detrás es una cuestión de pura ideología y de incultura supina.

Vamos a verlo. La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) fue fundada en 1953 por el empresario textil de Tarrasa José Biosca Torres, quien con un grupo de amigos empresarios realizó durante una cacería la primera cuestación para recaudar fondos en la lucha contra el cáncer. Nacía así en germen lo que posteriormente sería una ONG, formada inicialmente por empresarios afines al régimen franquista y con firmes creencias religiosas cristianas. Esa es la historia y no se puede cambiar ni borrar, aunque algunos lo pretendan. Con el tiempo esa ONG ha ido creciendo hasta convertirse en el referente número uno de la lucha contra el cáncer en España. Me quito el sombrero ante la labor tan valiosa que la ONG ha realizado a lo largo de todos estos años, y que en la actualidad sigue realizando. No obstante, hace tres años, en 2021, la AECC decidió en una controvertida asamblea telemática (año post-covid) lo que a mi juicio es un error: un cambio de logo. Como consecuencia de ello se eliminó la tradicional cruz de Santiago que la identificaba en banderines y huchas; cruz que yo recuerdo desde que tengo uso de razón. ¿Ampliación de mercado?, ¿Evitar la identificación con una simbología cristiana?... Por más que busco documentación no encuentro la justificación de este cambio, más allá de las palabras de la responsable de marketing: "...nos haga más relevantes, nos permita conseguir nuestros objetivos de una forma más eficiente, el paciente se sienta representado, nos ayude a llegar a más personas y permita movilizar a la sociedad, para que podamos realmente transformar la realidad del cáncer y trabajar en equidad". Parece ser que la cruz no cumplía estos objetivos en el nuevo plan estratégico de la ONG. Una pena. En la imagen que ornamenta el post os dejo el antes y el después del logo identificativo de la Asociación. 

Mi reflexión parte del convencimiento de que renunciar a nuestras raíces occidentales es renunciar a la propia identidad. El tiempo dirá si el cambio de logo ha sido económicamente rentable, pero lo que a buen seguro no lo ha sido es para la imagen corporativa de la ONG.

A nivel religioso veo proféticas las palabras del Evangelio, tanto de Jesucristo en Mateo 11,6 "Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí" como de San Pablo en 1 Corintios 1,22: "Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles".

Un último apunte. En España hay registradas en la actualidad 111 ONGs y Asociaciones que luchan contra el cáncer. Eso quiere decir que hay más opciones para hacer donativos y que el dinero contribuya a la misma causa, que por cierto me sigue pareciendo loable y necesaria. Toca investigar el ideario de cada una de ellas y ver cuál es la destinataria de la limosna cuaresmal.

sábado, 11 de febrero de 2017

Simbolos Cristianos (IV): Símbolos de la Pasión

Ya he realizado tres entradas sobre símbolos cristianos. Allí se pueden consultar los Símbolos de cruces, los Símbolos de animales y una entrada de Símbolos varios.

La cuarta y última (de momento, nunca se sabe...) entrada sobre los símbolos cristianos va a ser la más larga. El motivo es que la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo son los momentos de su vida -que junto a su nacimiento- más repercusión han tenido en la Historia Universal del Arte. Es por ello que en la práctica totalidad de Iglesias desde la Edad Media hasta la actualidad se encuentran símbolos que aluden directa o indirectamente a estos momentos de la vida de Cristo, siendo el total de estos símbolos casi incontable. De manera general se conoce al conjunto de estos elementos como Arma Christi.














Nuevamente he realizado una selección de los mas representativos de entre estos símbolos, sin el propósito de ser exhaustivo ni agotar el tema. Unos son más evidentes y otros más rebuscados, pero todos ellos los podemos encontrar en muchas decoraciones pictóricas o escultóricas de las Iglesias. En esta ocasión quedan recogidos 30 símbolos que unidos a los 41 de las tres entradas anteriores hacen un total de 71 símbolos cristianos, lo cual no está nada mal. Para enriquecer la reflexión, en esta ocasión aporto la cita Bíblica donde se encuentra recogido el símbolo en el Nuevo Testamento. Están ordenados además por orden cronológico según los relatos de la Biblia.

1. Las 30 monedas de plata: Es el precio que las autoridades judías pagaron a Judas por traicionar a Jesús y revelar el sitio donde se iba a encontrar en la noche de Pascua. ¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré? Ellos le asignaron treinta monedas de plata (Mt. 26, 15)Como es lógico las 30 monedas de plata han quedado para la historia como símbolo de la ambición humana y de la traición, aunque posteriormente también del arrepentimiento imperfecto de Judas:  Entonces Judas, el que le entregó, viendo que había sido condenado, fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: «Pequé entregando sangre inocente.» Ellos dijeron: «A nosotros, ¿qué? Tú verás. El tiró las monedas en el Santuario; después se retiró y fue y se ahorcó. (Mt. 27, 3-5).



2-3. El Cáliz - el vino: Símbolos de la sangre derramada por Cristo en la cruz. "De igual modo, después de cenar, tomo el cáliz, diciendo: «Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros." (Lc. 22,20).




4-5. La espiga - el pan: Tanto el pan como el elemento del que procede se convierten en la Última Cena en símbolos de la Eucaristía. "Tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo." (Mt. 26,26).


6. La antorcha: Refleja que el prendimiento de Jesús ocurrió durante la noche, simbolizando la hora de las tinieblas. "Judas, pues, llegó allí con la cohorte y los guardias enviados por los sumos sacerdotes y fariseos, con linternas, antorchas y armas." (Jn. 18, 3)


7. La espada de Pedro: Los 4 Evangelios narran que uno de los discípulos uso la espada para defender a Jesús. Solo San Juan dice el nombre de quien la usó: San Pedro. "Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al siervo del Sumo Sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco" (Jn.18,10).


8. La mano de la bofetada: Símbolo de otro de los ultrajes a los que fue sometido durante los interrogatorios, en este caso, en los de los Sumos Sacerdotes Anás y Caifás: Cuando dijo esto, uno de los alguaciles que estaba cerca, dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al sumo sacerdote? (Jn. 18,22)


9. La palangana de Pilato: A partir de esta acción, la expresión "lavarse las manos de un asunto" simboliza el desentenderse del mismo. Pilato se lavó las manos para dejar constancia de que no era responsable de la sangre de Jesucristo, a quienes los dirigentes judíos querían ver crucificado. "Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.»" (Mt. 27, 24).



10-11. La columna y los látigos de la flagelación: representan el castigo que sufrió Jesús antes de ser crucificado: "Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado" (Mc.15,15)



12-13-14. La Corona de espinas, la caña y el manto: Atributos de burla que los soldados de Pilato ponen a Jesús como "rey de los judíos" para humillarlo: "Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!" (Mt. 27, 28-29).














15: La Santa Faz: La aparición de una mujer que enjuga el rostro de Cristo mientras carga con su cruz no aparece en ninguno de los 4 Evangelios canónicos, pero forma parte de la tradición piadosa de la Iglesia. Como reliquia se la conoce con el nombre de Mandylion, del que se tiene constancia que desapareció en Edesa en el año 609. La primera referencia a nuevas reliquias de este tipo se tienen del año 1137. Su nombre procede probablemente del latín "vera-icon" (verdadera imagen). Fuera de los 4 evangelios canónicos, en el evangelio apócrifo de Nicodemo tampoco aparece esta escena pero aparece la mujer Verónica en otro contexto: sería el nombre de la mujer de la que Jesús curó los flujos de sangre, milagro atestiguado por los tres evangelios sinópticos. Quizás la tradición haya unido estas dos ideas, pero lo cierto es que artísticamente la faz del Señor plasmada en un lienzo es uno de los temas más recurrentes de la Pasión.



16. La cruz: Por su gran importancia y diversidad de formas fue presentado en un post aparte. Pinchando en el link se encuentran los 14 tipos de cruces más representativas del cristianismo. "Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz..." (Jn. 19, 17).



17. La calavera: Es muy frecuente ver un cráneo a los pies de las representaciones de la cruz de Cristo. Dicho hueso es símbolo universal de la muerte y a su vez traducción literal del nombre del monte en el que fue crucificado Jesucristo"Llegaron al sitio llamado Gólgota, que quiere decir lugar de la calavera" (Mt. 27, 33).


18. Las tres cruces: "Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda" (Lc. 23,33). Los evangelios, por lo tanto, nos narran que junto a Jesús fueron crucificados dos bandidos o malhechores, uno a cada lado. Uno de ellos es conocido como el buen ladrón por su arrepentimiento y la promesa que Jesús le hace: "Te lo aseguro, hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lc. 23,43). Sus nombres quedaron recogidos en el ya mencionado evangelio apócrifo de Nicodemo: Dimas (el buen ladrón) y Gestas.


19-20. Los clavos de la cruz y el martillo: Con frecuencia no es la cruz sino algunos elementos accesorios de ella  los que son representados a modo de símbolos, como los tres clavos de la cruz o el martillo para clavarlos. El número de clavos es tres ya que aunque no hay certeza de ello, se piensa que los pies fueron clavados con un solo clavo. Respecto al martillo no se suele representar en exceso en la iconografía actual, posiblemente pos su cercanía a otros símbolos como el comunista o el masón.


21. El letrero INRI: Al igual que el anterior, el letrero INRI remite a la cruz. Se trata de un acrónimo de la causa de la condena de Cristo, tal y como nos narra el Evangelista San Juan: "Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos. Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Jesús estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego." (Jn. 19, 19-20)INRI, por lo tanto, es el acrónimo de Iesvs Nazarenvs, Rex Ivdæorvm. En representaciones de las Iglesias orientales, hay una letra final que varía, ya que se cambia Rex por Basileus, siendo el acrónimo resultante INBI: Ἰησοῦς ὁ Ναζωραῖος ὁ Bασιλεὺς τῶν Ἰουδαίων. Por motivos lógicos de espacio no suele aparecer casi nunca la frase completa, sino únicamente la abreviatura:












22. Los dados: "Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: «No la rompamos; sino echemos a suertes a ver a quién le toca." (Jn 19, 23-24). Los dados son, por lo tanto, símbolo de echar a suertes la túnica de Cristo, aunque el Evangelista San Juan no habla específicamente de dados. Sin embargo, sí parece que era la forma más común en la que en aquella época se jugaban la suerte, tal y como se han encontrado en muchos yacimientos arqueológicos de la época.


23. La vara con la esponja empapada en vinagre: Se trata de un elemento que refrescaba la boca de los torturados prolongando su agonía. Las últimas palabras de Jesús en vida hacen alusión a esta escena: "Jesús dijo: «Tengo sed.». Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca." (Jn. 19,29)


24. La lanza: Es un símbolo más que recuerda la muerte física de Cristo, en este caso, la manera en que los soldados romanos se aseguraron de que verdaderamente estaba muerto: "Al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua" (Jn. 19, 33-34).


25-26. Las tenazas y las escaleras:  Elementos relacionados con el descendimiento del cadáver de Cristo de la cruz. "Había un hombre llamado José, miembro del Consejo, hombre bueno y justo,(...) se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y después de descolgarle..." (Lc. 23, 50-53). Como tal no aparecen en la Biblia ni las escaleras ni las tenazas, pero ambos fueron elementos imprescindibles para bajar el cuerpo de la cruz.


27-28. El sol y la luna: Los evangelios narran ciertos fenómenos extraños tras la muerte de Jesús: terremotos, oscuridad y aparición de resucitados. De entre todos ellos se suele utilizar el símbolo del sol y la luna unidos a la cruz para representar el dominio de Dios sobre los elementos de la naturaleza. "Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona." (Lc. 23,44)



29. El velo del templo: De la misma manera tras la muerte de Jesús nos narran los evangelistas que se rasgó el velo del templo. "En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron" (Mt. 27, 51). Dicho velo era símbolo a su vez de la separación entre Dios y los hombres. Al rasgarse, se da a entender que con la muerte de Jesús se elimina esa separación existente.


30. El sudario: Al igual que la Santa Faz es una de las reliquias más veneradas por los cristianos. La existencia de esta sábana o síndone queda atestiguada por los evangelistas: "José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en su sepulcro nuevo" (Mt. 27,59). Muchos identifican esta sábana bíblica con la que a día de hoy se conserva en la Catedral de Turín, la cual sigue siendo objeto de estudio y de controversia por la comunidad científica y religiosa.



Otras entradas relacionadas:

sábado, 4 de febrero de 2017

Símbolos Cristianos (III): Símbolos varios

Tercera entrega sobre simbología, y mantengo la impresión que cuanto más lee uno sobre el tema más cosas interesantes aprende y más aspectos relevantes aparecen. De momento, después del estudio de la cruz y de los símbolos de animales, hoy toca el turno a otros elementos no menos interesantes aunque sin una temática específica que los aglutine. Dejo para otra entrega todos los símbolos relacionados con la Pasión de Cristo, que son muchos y muy variados. En esta ocasión han salido 14 símbolos que vienen a enriquecer los que ya hemos señalado en posts anteriores.

1. Alfa y Omega. Primera y última letra del alfabeto griego. "το 'Αλφα και το Ωμέγα" quería decir "El primero y el último". El libro del Apocalipsis aplica esta definición a Dios: "Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso." (Ap. 1, 8). Hay que notar que en el alfabeto griego las letras son distintas en mayúsculas o en minúsculas, por lo que  hay cuatro combinaciones posibles, Α-Ω, α-ω,  Α-ω o α-Ω.


2. El ancla. En las catacumbas de Roma aparece el ancla como un compendio de símbolos. Por un lado tiene forma de cruz para relacionarla con los misterios cristianos. Por otro lado aparece unida al pez (Ichthus),  símbolo de Cristo. Como símbolo propio, el ancla representa la fe y la esperanza en Jesucristo, siendo imagen de la firmeza, solidez y tranquilidad que proporciona un elemento estable (la fe) en medio de las tormentas de la vida (las contrariedades y dificultades).


3. El buen pastor. Uno de los símbolos más antiguos aparecidos en las catacumbas cristianas es el que refiere a Jesucristo con la figura del Buen Pastor, a la que alude en varias ocasiones a lo largo de N.T.: "¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra?" (Lc. 15, 4). De hecho, el Buen Pastor es un título con el que llega directamente a identificarse: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas" (Jn. 10,11). Por ello los primeros cristianos escogieron esta imagen como reconocible para un cristiano pero que a su vez pasaba desapercibida para los perseguidores de la fe.



4. El orante: Representación de una persona levantando las manos al Cielo en señal de oración. Era muy común encontrar esta representación en las tumbas cristianas de los primeros siglos. Como curiosidad se puede apuntar que suele ser siempre una figura femenina - incluso en las tumbas de los varones-, ya que lo que se representa es el alma de la persona que se dirige a Dios una vez terminada su peregrinación por el mundo. Los brazos están siempre extendidos y levantados, postura en la que rezaban en la antigüedad tanto los paganos como los judíos y los primeros cristianos.   


5. El sembrador: Una nueva imagen Bíblica, que aunque no fue usada por los primeros cristianos sí ha sido muy desarrollada posteriormente. Procede de la parábola del sembrador (Mt. 13,3), en la que Jesucristo compara a cualquier persona que anuncie el Evangelio con un sembrador: "Una vez salió un sembrador a sembrar..."


6. El Staurograma. Es, posiblemente, uno de los primeros símbolos cristianos de la literatura escrita. Se trata de una abreviatura procedente de la unión de dos letras griegas contenidas en la palabra cruz (σταυρός). De esta forma, la ρ se ubica encima de la τ dando como resultado una figura que se asemeja a un crucificado.
7. Monograma XP o Crismón: Procede de la intersección de  las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego: Χριστός (el ungido). Fue adoptado por el emperador Constantino tras el edicto de Milán (313) para acuñar las monedas romanas y los estandartes romanos, universalizando su significado.


8. Monograma IHS: Su origen son las tres primeras letras griegas del nombre de Jesús.  ΙΗΣΟΥΣ. Con el paso de los años, la Σ (S mayúscula griega) fue sustituida por la minúscula s, llegando al actual IHS, siendo en latín el origen de las palabras Iesus Hominum Salvator (o JHS Jesús Salvador de los Hombres). San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, adoptó el monograma como sello personal y extendió su uso y su iconografía por todo el mundo conocido.


9. La concha de vieira: Con origen en una antigua leyenda gallega, la concha se convirtió con el paso de los siglos en símbolo de la peregrinación cristiana a Santiago de Compostela, adornando monumentos, calles y señalando el recorrido del camino. Posteriormente ha adquirido un significado bautismal, y muchos de los objetos litúrgicos para coger el agua en el momento del bautismo tienen forma de concha de vieira. 


10. La vid: Símbolo tomado también del Evangelio de San Juan, en el que el propio Jesucristo se compara con el arbusto del que procede la uva:  "Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada." (Jn.15,5). Se trata de un símbolo más desarrollado en la pintura que en la escultura, aunque también se puede encontrar en decoraciones de Iglesias.



11. Ojo de la providencia o panóptico: Símbolo controvertido porque tiene un origen pagano (el ojo de Horus egipcio) y a su vez es usado por la secta masónica con otro sentido diverso al cristiano. No obstante, se puede encontrar en muchas Iglesias cristianas a partir del s. XVI, con el sentido de Dios que es omnipresente, providente y vigila a los hombres desde el Cielo. 


12. Rosa: Un nuevo símbolo no específicamente cristiano, pero que podemos encontrar en muchas decoraciones de Iglesias. La rosa es un objeto de la naturaleza que ha sido objeto de múltiple simbología: pasión, respeto, virginidad, prudencia, santidad... en concreto, la rosa como símbolo cristiano suele ser de 5 pétalos, en referencia a las cinco heridas de Cristo en la cruz. 


13. Palma: La hoja de la palmera se convirtió en signo de la victoria de los mártires frente a la muerte. Cuando alguien era martirizado, recibía "la palma del martirio", Posiblemente, el origen de este signo sea un recuerdo de aquellas palmas con la que se recibían a los triunfadores. Tenemos un testimonio de ello en la propia Biblia, cuando el pueblo de Jerusalén las agitaba el Domingo previo a la crucifixión de Jesucristo: "tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: ¡ Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, y el Rey de Israel!" (Jn. 12,13)

14. La barca: Se relaciona evidentemente con la Iglesia, como espacio físico de salvación. La Iglesia peregrina por el mundo en medio de las tempestades pero con la presencia de Cristo, que aunque aparentemente dormido vela por ella y la protege (Cf. Mt. 8, 24). De hecho, a la Iglesia se le conoce como "La barca de Pedro". Se trata de un elemento muy presente en la literatura cristiana, pero sorprendentemente no hay muchas imágenes que la representen. Ninguna de ella pertenece a los símbolos de los primeros cristianos, que prefirieron el ancla para simbolizar esta imagen, por lo que podemos considerarlo un símbolo moderno, al menos en su iconografía. 


Continuación:



domingo, 22 de enero de 2017

Símbolos cristianos (II): Animales

La semana pasada comencé una serie de entradas sobre simbología cristiana con un post sobre los distintos tipos de cruces cristianas. Hoy seguimos con esa exposición destacando otros símbolos cristianos muy presentes en todo el arte cristiano a lo largo de los siglos. Creo que están siendo unos post divulgativos sobre elementos que seguramente forman parte de nuestra vida desde pequeños, que hemos visto en muchas ocasiones pero sobre los que probablemente nunca hemos recibido una explicación. Por ello creo que viene bien que sigamos profundizando en alguno de ellos.

En el día de hoy, en concreto, expondremos catorce animales relacionados directamente con el cristianismo de una u otra forma a través de los símbolos.

1. El Cordero: Los dos primeros símbolos los aporta directamente la Biblia. En este caso, Juan Bautista presenta a Jesucristo como "El cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Jn. 1,29). ¿Por qué compara a Cristo con un cordero y no con un pato o una ardilla?... Para comprender esta comparación tenemos que adentrarnos en la mentalidad judía de la época. La religión judía se basaba en el sacrificio cruento de todo tipo de animales para agradar a Dios y obtener el perdón de los pecados del oferente. Dichos animales no podían tener ningún defecto o mancha. Isaías anunciaba que el futuro Mesías sufriría y tendría un final semejante al de los corderos sacrificados: "no abrió su boca, como cordero fue llevado al matadero" (Is. 53,7), haciendo referencia al silencio con que un cordero afronta el final de su vida, incluso aunque la muerte se produzca de manera violenta. Este tema fue recogido de manera profana en uno de los libros-películas más exitosos de la narrativa-cine contemporáneos, "El silencio de los corderos". La tradición cristiana inmediatamente asoció la mansedumbre de Cristo en su sacrificio en la cruz y el no tener "mancha" (pecado) como elementos identificadores entre el cordero y Jesucristo.


2. La Paloma: En este caso tampoco tuvo que ser la imaginación de los primeros cristianos la que buscara similitudes, analogías o comparaciones entre la paloma y el Espíritu Santo, sino que los 4 evangelistas dejaron constancia de ello tras el Bautismo de Jesús en el río Jordán:  "y en ese momento los cielos se abrieron, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y se posaba sobre él." (Mt. 3, 16). ¿Fue el posarse la paloma una acción histórica o hay alguna simbología detrás de estos relatos?. Bien pueden ser ciertas las dos cosas, ya que es indudable que la paloma para el pueblo judío era símbolo de la paz entre Dios y los hombres (La paloma que soltó Noé tras el diluvio (Gen 8, 8-12), y que volvió con una rama de olivo en el pico aún hoy es símbolo de la paz).


3. El Pez. (Ichthus). Comenzamos con los símbolos ideados por los primeros cristianos. Uno de los principales símbolos cristianos desde sus comienzos es el pez. No en vano, gran parte de los apóstoles -entre ellos San Pedro- eran pescadores de profesión, a quienes el Maestro transformó en "pescadores de hombres" (Mt. 4, 19). Durante la persecución a los cristianos en el Imperio Romano se convirtió en el símbolo más usado por encima incluso de la cruz, ya que en una simple imagen se escondía un significado oculto que pasaba desapercibido para los perseguidores. La palabra pez se escribe en griego ΙΧΘΥΣ, anagrama de ησοῦς Χριστός Θεοῦ Υἱός Σωτήρ. Por no enrevesar mucho con el griego, baste con decir que su traducción es Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios, el Salvador. 


    

4. El Pelícano. La simbología del siguiente animal es aplicada directamente a Jesucristo, especialmente entre los siglos XVII al XIX. En la antigüedad se creía que el pelícano era un animal que en caso de necesidad se autolesionaba abriéndose el pecho para dar de comer a sus crías antes de que perecieran de hambre. Esta creencia hizo que se asociara con el Salvador, que derrama su Sangre por todos los hombres en la cruz, muriendo para que la humanidad recobre la Vida perdida en el Jardín del Edén. Hoy en día se sabe que esta acción realizada por el pelícano no es de autolesión, pero no está exenta de un sentido muy bonito y materno: el ave se golpea repetidamente el pico contra el pecho para vaciar completamente el alimento que ha ingerido y que entrega por completo a sus crías, no reservando nada para sí.


5. El Pavo Real. Símbolo paleocristiano bastante menos extendido en su uso, pero a pesar de ello se encuentran muchos mosaicos y pinturas con el pavo real. En la mentalidad europea el pavo real representa la vanidad y la ostentación, pero no es ese su significado religioso. De hecho, el pavo real cristiano casi nunca tiene su cola desplegada para evitar esta asociación. Su origen como símbolo parece estar en el hecho de que los antiguos griegos creían que la carne de los pavos reales no se descomponía después de su muerte, y así fue como los pavos reales se convirtieron en un símbolo de inmortalidad. Los primeros cristianos lo adoptaron como símbolo para representar su fe en la vida eterna en el cielo con Dios, por eso es usualmente representado junto al árbol de la vida del Edén. Otras opiniones afirman que se utilizaba como símbolo de la resurrección de Cristo porque en primavera, tiempo de Pascua, el ave cambia totalmente de plumaje, con una dinámica parecida a la muerte-resurrección. En muchas ocasiones se representa bebiendo de la copa de la Salvación que es el Cáliz de Cristo.


6. El Ciervo: Tradicionalmente el ciervo ha sido un animal relacionado con la bondad y la nobleza. El ciervo era considerado un avezado cazador de serpientes. Dado que la serpiente es en la cultura semita el símbolo del maligno era evidente que se utilizó al ciervo como imagen gráfica de la lucha espiritual contra el mal. En la época romana, Plinio el viejo afirmaba que el único remedio contra la picadura de una serpiente era la placenta de un ciervo, lo que aumentó la estima hacia este animal. Además, la cornamenta de los machos se renueva cada año, prestándose a la dinámica muerte-resurrección que se ha indicado con el plumaje del pavo real. En este tipo de imágenes, por lo tanto, el ciervo representa al propio Jesucristo combatiendo al mal. Otra utilización del ciervo como símbolo cristiano tiene una base bíblica tomada del Salmo 42, versículo 2:"Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma, te busca a ti, mi Dios.". El ciervo representa en este otro caso el alma humana que se sacia de los dones de Dios. Al igual que con el pavo real, casi siempre se representa al animal en esta otra iconografía bebiendo de la fuente de la Salvación, el Cáliz de Cristo.



7. El León: Los tres siguientes animales se corresponden con la simbología de los Evangelistas en el último libro de la Biblia, el Apocalipsis. Allí se habla de 4 seres vivientes: "El primer Viviente, como un león; el segundo Viviente, como un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; el cuarto viviente es como un águila en vuelo". Todos ellos son portadores de alas. La tradición ha asociado esos cuatro seres vivientes con los Evangelistas. El león se ha identificado con San Marcos, cuyo Evangelio comienza directamente con las tentaciones de Jesús en el desierto y con las palabras de Juan Bautista, el último profeta. El rugido del león fue asociado en la Biblia a la voz fuerte y poderosa de los profetas, razón por la cual probablemente se escogió a San Marcos portador de este icono.

8. El Toro. En este caso se asocia a San Lucas, posiblemente porque su evangelio comienza con la visión de Zacarías en el Templo, donde se sacrificaban animales como bueyes, terneros y ovejas.


9. El Águila: San Juan siempre ha sido considerado el evangelio más "elevado" en cuanto a dificultad teológica y profundidad comprensiva. Por ello probablemente se asoció al águila, el que se encuentra más alto de los cuatro seres vivientes. 


10. El Gallo: En la Última Cena Jesús anuncia a San Pedro: «Yo te aseguro: esta misma noche, antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces.» (Mt. 26, 35). El gallo es el animal que anuncia el amanecer, el fin de la vigilia y el comienzo de un nuevo día. Es, por lo tanto, el "despertador" más antiguo que existe. Para los primeros cristianos, además de símbolo de las negaciones de Pedro, su imagen era como un recuerdo de la inminencia de la segunda venida de Cristo, y una llamada a la vigilancia, ya que en palabras del propio Cristo: "Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora." (Mt. 25, 13).


11. La Gallina: Es uno de los símbolos más difícil de ver. De hecho, que a mí me conste, solo se pueden contemplar en la Iglesia del Dominus Flevit de Jerusalén (el original) y dos copias en un par de Iglesias de Francia: Notre Dame de Fourvière (Lyon) y la capilla de Dressy (Villa Entrelacs, Saboya). Representa a Jesucristo en su frase pronunciada en el Monte de los Olivos y recogida por San Mateo en 23,37: "¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a los pollitos, y tú no quisiste!".


12. La Serpiente: Incluyo este animal a pesar de ser un símbolo negativo (como ya se ha dicho al explicar la simbología del ciervo que come serpientes), representando la presencia del mal en el mundo, a Satanás o Lucifer. Es muy frecuente la iconografía en la que la Virgen María aplasta la cabeza de la serpiente, basada en las palabras de Dios a la serpiente tras el pecado original "Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: ella te pisará la cabeza mientras tú acechas su talón." (Gen 3, 15).  


13-14. El buey y la mula. Ninguno de los cuatro Evangelios menciona animal alguno en el establo de Belén. ¿Por qué entonces en todos los nacimientos, belenes o pinturas sobre el portal de Belén encontramos un buey y una mula? La explicación más probable es precisamente la simbólica. El buey es un toro castrado y la mula es un animal estéril fruto del cruce entre una yegua y un burro. Presentarlos junto a la Virgen María y a San José en el Belén hace referencia clara a la imposibilidad de engendrar vida. El buey representa en este caso a San José y la mula a la Virgen María, dando a entender que de donde no puede nacer una vida nueva Dios obra el milagro a través de la virginidad de María.


15. La ballena. Representa a la muerte, debido a que el profeta Jonás estuvo 3 días en su vientre antes de ser expulsado a tierra firme, arquetipo de los tres días de Cristo en el sepulcro. Cristo aplica este paralelismo en Mateo 12,40: "Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches"



16: La tórtola. Simboliza el amor incondicional, para toda la vida. Está presente en la presentación de Cristo en el Templo narrada por San Lucas 2, 22-24: "Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor
y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor". La tórtola es un animal monógamo, solo tiene una pareja en la vida, por lo que es símbolo de la fidelidad matrimonial. 

17: El burro. Aparece en la Entrada de Jesús en Jerusalén ("Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un burro atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo." San Marcos 11,2). Representa al que lleva a Jesús sin buscar protagonismo, símbolo también del trabajo en silencio. San José María Escrivá de Balaguer se identificaba con el burrito de Dios, destacando las cualidades de este animal: dócil, perseverante, austero, humilde y trabajador.


18. El dragón. Animal mitológico que representa al Diablo en el libro del Apocalipsis 12,9: "Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, quien engaña a todo el mundo; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él".


19: Leviatán: Monstruo marino mitológico que aparece mencionado en el libro de Job 41,19 ("De su boca salen hachones de fuego; centellas de fuego proceden. De sus narices sale humo, como de una olla o caldero que hierve. Su aliento enciende los carbones, y de su boca sale llama") y referido en el Apocalipsis 20 como "la serpiente antigua".


20: Langosta: Aparece como la alimentación de Juan Bautista en el Evangelio de San Juan 1,6: "Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero a la cintura, y comía langostas y miel silvestre". No obstante es más extendido su uso como símbolo de hambre y calamidad, pues arruinaba las cosechas al comérselas, como es el caso en las plagas de Egipto. 






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