La película está dirigida por
Tom Shadyac, quien ya había coincidido con
Carrey en
Ace Ventura y
Mentiroso compulsivo. En este
Blog ya he comentado otra película suya muy interesante,
Patch Adams. Aunque
Como Dios está recubierta de una trama romántica, el objetivo último del
film no es otro que el de plantear al espectador la siguiente pregunta reflejada en su eslogan:
"Si pudieras ser Dios por una semana, ¿Qué harías?". Precisamente se alude a la omnipotencia de
Dios, ya que en la versión original estadounidense
Almighty significa
“Todopoderoso”, y éste es el título con el que fue estrenada y se conoce en
Sudamérica. Es curioso que en
Egipto la película fue prohibida por sacrilegio. No me parece que sea para tanto, la verdad...
La acción se ubica en Búfalo -Estados Unidos- en una época que puede ser perfectamente la nuestra. El argumento es más bien simple: Bruce Nolan es un reportero insatisfecho que quiere convertirse en presentador de noticias, trabajo que consigue su gran rival Evan Baxter (Steve Carell). Después de pasar el peor día de su vida -en el que todo le sale mal- y fracasar en todas las iniciativas que toma, Bruce maldice a Dios diciéndole que es un chapucero y que la toda la creación es un caos sin sentido. Sus palabras exactas son: "¡Bien! ¡nos quitamos los guantes, Dios! ¡Vamos, déjame ver un poco de ira! "¡Azótame, oh poderoso azotador! ¡Es a ti al que deberían despedir! ¡El único que no cumple su trabajo eres tú! ¡Contéstame!". Lo que no imagina Bruce es que, al quejarse a Dios, éste se personificará (Morgan Freeman) y le concederá un deseo: tener sus poderes y saber lo difícil que ser el todopoderoso. Durante unos días Bruce podrá hacer todos los milagros que Dios hace, pero al mismo tiempo tendrá que hacer todo su trabajo. Todo ello complicará enormemente la vida de Bruce y, especialmente, su relación con su novia Grace (Jennifer Aniston).
Siendo un argumento muy serio, el tema (Con Carrey de por medio no podía ser de otra manera…) está tratado desde el punto de vista de la comedia. A mí especialmente me resultó muy gracioso el truco de los siete dedos ("Le hice el mismo truco a Gandhi, no comió durante tres semanas...") y este diálogo:
Bruce: ¿Adónde vas?
Dios: Me voy de vacaciones.
Bruce: Dios no se toma vacaciones. ¿Eh? ¿... y tú?
Dios: ¿Alguna vez has oído hablar de la Edad Media? Además, estoy cubierto. Puedes arreglar todo en cinco minutos, si quieres... ¿no?.
Vamos con el contenido bíblico del film, que es muy abundante:
- En la escena en la que Bruce acude a la oficina de Dios, en el exterior del edificio se lee en inglés "Omni-present" (Omnipresente). Todas las oficinas están en la planta 7 y Dios le dice a Bruce: "Nos vemos el día 7 a las 7". Evidentemente, el 7 es en este caso un símbolo de la divinidad.
- Dios se presenta como "Yo soy el elegido. El creador. El Alfa y la Omega". Se trata de una referencia al Apocalipsis 1,8, libro al que poco después hace mención Bruce: "Gracias por el Cañón del Colorado y buena suerte con el Apocalipsis". En esa primera entrevista Dios utiliza una frase de Jesucristo en Mt 4,7: "No tentarás al Señor tu Dios"
- Bruce y Dios caminan sobre las aguas como hizo Jesucristo en Mt 14,22. En otra escena, Bruce también camina por un charco sin mojarse, aunque aún no sabía que tenía los poderes divinos.
- En la cafetería donde almuerza, divide la sopa en dos como Moisés separó las aguas del Mar Rojo en Éxodo 14,21 (la música de fondo es la de Elmer Bernstein de los Diez Mandamientos).
- El servicio de mails que inventa es "Yahweh.com", que es el nombre que Dios se da a sí mismo en Éxodo 3,14.
- En la fiesta que da en un palacio, Bruce convierte el agua en vino (Juan 2, 8) y hay una figura de un becerro de oro sobre la que se apoya, que aparece como un ídolo en Éxodo 32,4.
- Cuando lo felicitan por el trabajo de un día, Bruce responde "Imagina lo que podría hacer en siete", en clara referencia a la creación del Génesis.
- Dios le pone dos condiciones a Bruce para ser Dios: "Solo hay dos reglas. No puedes decirle a nadie que eres Dios, créeme, no querrás ese tipo de ventaja, y no puedes forzar el libre albedrío". El tema del libre albedrío es interesante teológicamente hablando. Se basa en la libertad de las personas, que ni siquiera Dios puede violentar. Dios siempre respeta esa libertad humana, aún a costa de su perjuicio. Es como el padre de la parábola del hijo pródigo, que aunque sabe que lo que su hijo pide no es justo y lo conduce a la perdición lo deja marchar con la esperanza de que un día se arrepienta y vuelva.
La moraleja de la película os la podéis imaginar sin verla, aunque yo como siempre (y en este caso más…) os aconsejo que paséis un buen rato viéndola… En primer lugar, Bruce es solo una criatura, no el Creador. Por ello, su visión de las cosas es siempre reducida y parcial. Todos hemos tenido un momento en el que nos gustaría que Dios nos arreglara nuestra vida milagrosamente sin que nos tengamos que esforzar: "Dios es un niño malo sentado en un hormiguero con una lupa, y yo soy la hormiga. Podría arreglar mi vida en cinco minutos si quisiera, pero prefiere quemar mis antenas y verme retorcerme". A Bruce pronto se le va a subir el ego a la cabeza ("¡Soy Bruce Todopoderoso! ¡Hágase mi voluntad!"), olvidándose de cuidar la relación con la persona con la que comparte su vida y de valorar todo lo que posee gracias a su esfuerzo, y comienza a actuar como ese chiquillo omnipotente y sabelotodo que de alguna manera todas las personas llevamos dentro. Deja a un lado todo lo espiritual para centrarse única y exclusivamente en lo material, se comporta como si fuera el ombligo del mundo, se vuelve insoportable para todos los que están a su alrededor…. Poco a poco, creyendo que actúa sabiamente se va convirtiendo en un ser despreciable y sin afecto ni contacto con nadie a su alrededor. Ello queda perfectamente reflejado en este diálogo:
Dios: "Hace una semana que tienes mis poderes. Dime, ¿A quién has ayudado?"
Bruce: "Verás... Me he encargado de unas cuantas cosas. Antes, por supuesto, me he encargado de algunas injusticias en mi vida. Después me iba a encargar de los demás"
La visión de Dios que se transmite es, a mi juicio, bastante acertada. Especialmente me gusta verlo simbolizado en un limpiador de edificios (en realidad limpiador de corazones) que nos deja esta frase para la meditación: "Por mucho que se ensucie una cosa siempre puede limpiarse de arriba a abajo...". En esa misma escena hay un diálogo entre Dios y Bruce que me parece la clave de toda la película:
Bruce: "¿Cómo puedo hacer que me quiera (Grace) sin interferir en su voluntad?"
Dios: "Bienvenido a mi mundo, Bruce. Si encuentras la respuesta a esa pregunta, avísame".
Respecto a los milagros, la reflexión final de Dios me parece muy acertada y digna de ser subrayada: "Dividir tu sopa en dos no es un milagro, Bruce. Es un truco de magia. Una madre soltera que tiene dos trabajos y todavía encuentra tiempo para llevar a su hijo a entrenar fútbol, eso es un milagro. Un adolescente que dice "no" a las drogas y "sí" a la educación, eso es un milagro. La gente quiere que yo haga todo por ellos. Pero lo que no se dan cuenta es que ellos tienen el poder. ¿Quieres ver un milagro, hijo? Se tú el milagro.". Al final Bruce termina renunciando a suplantar a Dios y renunciará a sus poderes. Lo hace con esta bonita oración: "No quiero ser Dios. Quiero que tú decidas lo que es mejor para mí. Me someto a tu voluntad". Comprende que nadie está preparado para ser Dios, es más, Dios nos acusa en un diálogo muy interesante (a toda la humanidad) de algo que es cierto: "Pero... ¿Desde cuando sabe la gente lo que quiere...?".
En definitiva, la película es una sátira muy divertida y bien creada cuyo mensaje último y fundamental coincide plenamente con la doctrina cristiana: la felicidad no se encuentra en los bienes materiales y externos al hombre, sino en la paz interior y en el agradecimiento a una vida que nos ha sido regalada y que tenemos que disfrutar respetando al prójimo y dejando a Dios ser Dios. Entre todo el elenco se consigue crear una película divertida pero a la vez profunda y bajo la cual subyacen preguntas inquietantes: ¿Cómo actuaríamos nosotros si fuésemos Dios por un día?, ¿Cuáles serían nuestras prioridades…?
Espero (y estoy seguro) que os gustará.