lunes, 19 de octubre de 2026

Dar testimonio de Cristo: Hechos de los Apóstoles

El libro de los Hechos de los Apóstoles es la segunda parte del Evangelio de San Lucas, y se cree que fue escrito entre los años 60 al 90 d.C. Narra la expansión de la Iglesia desde la Ascensión de Cristo hasta la llegada de San Pablo a Roma, teniendo que lidiar con asuntos tan espinosos como la hostilidad del judaísmo tradicional o el recelo frente a una nueva religión de las autoridades romanas. 

Las claves teológicas varían entre la cristología (centralidad de Cristo), la pneumatología (Pentecostés), la eclesiología (apertura a los paganos) y una incipiente apologética que legitimase la fe cristiana frente a las religiones oficiales de la época.

A lo largo de 28 capítulos se cuenta una de las etapas más apasionantes de la Iglesia. No resulta sencillo quedarse con un versículo representativo, pero he intentado afinar en la búsqueda. He descartado finalmente los dos textos que se refieren a la puesta en común de los bienes materiales (muy conocida la expresión "todo lo ponían en común") y me he quedado con otro texto duplicado (se encuentra con algunas variantes en 4, 19-20 y 5, 29-30) porque me parece más interesante recalcar el espíritu misionero del conjunto del libro.

Hechos 4, 19-20 

"Pedro y Juan les respondieron: «Juzgad si está bien a los ojos del Señor obedeceros a vosotros antes que a Dios. Nosotros no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído»". 

lunes, 12 de octubre de 2026

Dios nos dará un corazón de carne: Ezequiel

El Libro del profeta Ezequiel se enmarca dentro del cautiverio que el pueblo de Israel sufrió en Babilonia en el siglo VI a.C. Perteneciendo el autor a la primera ola de deportados, su escrito está marcado por la fuerte impresión de la reciente caída de Jerusalén, así como por el consiguiente desarraigo y la sensación de abandono por parte de Yahvé. 

Todo ello se refleja en los temas tratados. Siendo el sexto libro de la Biblia con más capítulos (48) abarca muchas temáticas diversas. A través de ellos se manifiesta que Dios está en todas partes (no solo en el Templo de Jerusalén) y se alienta la esperanza en un futuro retorno. Una nueva Jerusalén y un nuevo Templo aguardan en el futuro, para lo que es necesario una auténtica conversión.

Para escoger un versículo espiritualmente representativo he tenido bastantes dudas, así que como he hecho otras veces os pongo dos: uno referido al Dios de la vida y otro al corazón de carne que ese Dios infundirá en sus auténticos seguidores. Ninguno de ellos tiene desperdicio:

Ezequiel 18,32

"Yo no deseo la muerte de nadie –oráculo del Señor–. Convertíos, entonces, y viviréis". 

Ezequiel 36,26

"Os daré un corazón nuevo y pondré en vosotros un espíritu nuevo: Les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.