lunes, 13 de julio de 2026

El amor de Cristo es inmenso: Carta a los Efesios

La Carta a los Efesios es una misiva dirigida a los cristianos de Éfeso, ciudad de Asia Menor compuesta mayoritariamente por paganos evangelizados por San Pablo. Tradicionalmente se ha atribuido el escrito a dicho apóstol, dentro de las llamadas "cartas de la cautividad", junto a Filipenses, Colosenses y Filemón. No obstante, hoy en día se pone en seria duda su autoría y se propone a un escritor anónimo de la segunda generación de cristianos como su más probable creador.

En seis capítulos se tratan temas de profundidad teológica como La Iglesia como Cuerpo de Cristo, Templo del Espíritu Santo o Esposa de Cristo. También aparece el concepto de Mysterion que posteriormente se desarrollará como un concepto clave en Teología, el de Sacramento. Y termina con la gracia como salvación regalada por Dios que conduce a una vida nueva. Entre tantos temas tan densos y espirituales, me voy a quedar con un versículo del capítulo 3, en el que se habla de la inmensidad del amor de Cristo, ya que me parece espiritualmente bellísimo:

Efesios 3,19:

"En una palabra, podréis conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para ser colmados de toda la plenitud de Dios."

lunes, 6 de julio de 2026

La promesa de Dios nunca falla: 2 Samuel

Hace aproximadamente 4 meses comenté el Primer Libro de Samuel y hoy le toca el turno a su continuación. El Segundo Libro de Samuel es algo más corto que el primero (24 capítulos) y abarca el periodo histórico del reinado del Rey David, tomando como inicio la muerte de su antecesor Saúl y finalizando con la muerte del propio David.

La figura de David (con sus luces y sus sombras) emerge como el que se convertirá en uno de los grandes reyes de Israel, unificador del pueblo judío y conquistador de Jerusalén, su centro neurálgico y espiritual desde ese momento. La fidelidad de Dios y la debilidad -pecado- humana se entretejen para establecer un nuevo pacto en el que queda claro una vez más que solo Dios cumple su parte, siendo la monarquía una institución que sólo tiene éxito cuando se ejerce desde Yahvé y que fracasa cuando el rey toma sus decisiones al margen de los planes divinos.  

Para escoger un versículo espiritual me he fijado especialmente en el capítulo 22, que tiene un claro paralelismo con el Salmo 18. El versículo en cuestión es el 31, que incide de nuevo en la idea de la fidelidad de Dios para quienes confían en Él:

2 Samuel 22,31: 

"El camino de Dios es perfecto, la promesa del Señor es digna de confianza. El Señor es un escudo para los que se refugian en él"