lunes, 28 de septiembre de 2026

El amor de Dios no se acaba: Lamentaciones

El Libro de las Lamentaciones no necesita mucha aclaración, ya que su nombre lo indica todo. Si acaso el contexto histórico sí es necesario ser clarificado. Casi con toda seguridad fue escrito en torno al año 550 a.C., en época del exilio de Babilonia. Fue compuesto por un autor anónimo, aunque durante muchos siglos fuera atribuido a Jeremías. De hecho, en algunas Biblias aparece aún como "Libro Profético" cuando me parece más sensato situarlo entre los "Libros Sapienciales y Poéticos".

Se compone de 5 cantos o lamentaciones que coinciden con los capítulos en que está dividido. Fueron escritos siguiendo el paradigma del acróstico con las letras del alfabeto hebreo. En cuanto a su temática, se interpreta el destierro como castigo divino en respuesta a los pecados del pueblo y se invoca su piedad y su misericordia en medio del llanto.

A la hora de escoger un versículo representativo me he decantado por un par de ellos del capítulo 3, ya que en medio de la tristeza y la desesperación aparece una rendija abierta a la esperanza:

Lamentaciones 3, 22-23

Que el amor del Señor no se ha acabado, ni se ha agotado su ternura; cada mañana se renuevan: ¡grande es tu fidelidad!

lunes, 21 de septiembre de 2026

La fragilidad humana de los ministros de Cristo: 2 Corintios

Hace un par de semanas comentábamos la Primera Carta a los Corintios y hoy abordamos la Segunda. Esta segunda epístola está escrita a finales del año 57, dos años después de la Primera. La comunidad de Corinto durante ese periodo sufrió tremendos problemas y disensiones, pero en el momento en el que San Pablo redacta la versión definitiva de la Carta, su ayudante Tito vuelve de su estancia en Corinto con noticias esperanzadoras pues el ambiente en la comunidad se ha calmado bastante. Algunos estudiosos creen que la Carta está escrita de una sola vez, mientras que otros piensan que es una colección de cartas escritas a lo largo de esos dos problemáticos años. 

La Segunda Carta a los Corintios se compone de 13 capítulos con dos temas principales: El ministerio apostólico y la solidaridad entre las distintas comunidades cristianas. A la hora de escoger una cita representativa no he tenido dudas esta vez, pues si bien hay muchos versículos interesantes uno de ellos siempre me ha llamado la atención, y es el referente a la fragilidad humana de los portadores de la Buena Noticia. Lo dejo para vuestra meditación. Como muchas personalidades públicas, la figura de sacerdotes, obispos o el mismísimo Papa ha sido objeto de juicios populares, unos más acertados que otros. Pero no podemos olvidar que los representantes de la jerarquía eclesial son eso, personas humanas que pueden acertar o equivocarse en sus decisiones. San Pablo nos lo recuerda:

2 Corintios 4,7

"Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria procede de Dios y no de nosotros".