lunes, 10 de agosto de 2026

El Dios del perdón y la fidelidad: Nehemías

La semana pasada comentábamos el Libro de Esdras y esta semana le toca el turno a Nehemías, ya que -como dijimos en la entrada anterior- en el pasado ambos formaban una sola obra. En 13 capítulos se aborda el tema de la restauración física de las murallas de Jerusalén y la restauración espiritual del Pueblo de Israel

Siendo un libro eminentemente histórico, el apartado espiritual se condensa en el capítulo 9, una preciosa invocación al Dios Salvador de los judíos. De esta plegaria escojo el versículo que más me ha gustado, en el que el autor, el copero del imperio persa, exclama un resumen de las cualidades de Dios. De hecho, desde que comencé la tarea de escoger un único versículo de cada libro bíblico es la primera vez que me basta y me sobra con medio versículo...: 

Nehemías, 9, 17b:

"Pero tú eres el Dios del perdón, compasivo y misericordioso, lento para enojarte y rico en fidelidad; por eso, no los has abandonado".

lunes, 3 de agosto de 2026

El resto de Israel: Esdras

Los libros de Esdras y Nehemías formaron en el pasado un único libro, escrito tras la vuelta del Exilio (alrededor del año 500 a.C.) una vez que Persia conquista Babilonia y los judíos son autorizados a volver a Jerusalén. Tras su vuelta, el objetivo fundamental de los líderes espirituales es la reconstrucción de Templo y de la identidad del pueblo hebreo basado en el cumplimiento de la ley de Dios (Torá). El Libro de Esdras se compone de 10 capítulos destinados a narrar este periodo histórico. Para fortalecer el sentimiento de pertenencia al Pueblo judío se declaran nulos todos los matrimonios mixtos con otras culturas, tema al que se le dedican los últimos capítulos.

Como libro histórico y legal no presenta demasiado contenido espiritual, por lo que es difícil resaltar algún versículo en este sentido. No obstante, he seleccionado un versículo que habla de un concepto muy importante en el Antiguo Testamento: "El resto de Israel". Se trata del reconocimiento de que a pesar de la infidelidad de la mayoría del Pueblo escogido, siempre ha existido un pequeño resto que no se ha separado de la observancia de la Ley y de la fe en Yahvé

Esdras 9,8:

"Más he aquí que el Señor, nuestro Dios, nos ha concedido la gracia de dejarnos un resto y de darnos un refugio en su Lugar santo. Así nuestro Dios ha iluminado nuestros ojos y nos ha dado un respiro en medio de nuestra esclavitud".