lunes, 21 de septiembre de 2026

La fragilidad humana de los ministros de Cristo: 2 Corintios

Hace un par de semanas comentábamos la Primera Carta a los Corintios y hoy abordamos la Segunda. Esta segunda epístola está escrita a finales del año 57, dos años después de la Primera. La comunidad de Corinto durante ese periodo sufrió tremendos problemas y disensiones, pero en el momento en el que San Pablo redacta la versión definitiva de la Carta, su ayudante Tito vuelve de su estancia en Corinto con noticias esperanzadoras pues el ambiente en la comunidad se ha calmado bastante. Algunos estudiosos creen que la Carta está escrita de una sola vez, mientras que otros piensan que es una colección de cartas escritas a lo largo de esos dos problemáticos años. 

La Segunda Carta a los Corintios se compone de 13 capítulos con dos temas principales: El ministerio apostólico y la solidaridad entre las distintas comunidades cristianas. A la hora de escoger una cita representativa no he tenido dudas esta vez, pues si bien hay muchos versículos interesantes uno de ellos siempre me ha llamado la atención, y es el referente a la fragilidad humana de los portadores de la Buena Noticia. Lo dejo para vuestra meditación. Como muchas personalidades públicas, la figura de sacerdotes, obispos o el mismísimo Papa ha sido objeto de juicios populares, unos más acertados que otros. Pero no podemos olvidar que los representantes de la jerarquía eclesial son eso, personas humanas que pueden acertar o equivocarse en sus decisiones. San Pablo nos lo recuerda:

2 Corintios 4,7

"Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria procede de Dios y no de nosotros".

lunes, 14 de septiembre de 2026

La paz de los difuntos: Sabiduría

Continúo la tarea de escoger un versículo de cada Libro Bíblico. Soy consciente de que hoy abordo una tarea muy compleja, ya que el Libro de la Sabiduría es muy extenso (19 capítulos) e intenta establecer un largo camino para alcanzar la verdadera sabiduría. Es cronológicamente el último libro escrito del Antiguo Testamento, datándose por los expertos entre los años 50 al 30 a.C. Escrito en Alejandría, pretende mostrar las Sagradas Escrituras como el culmen de la sabiduría griega. Realiza una adaptación de los contenidos bíblicos a la cultura, la filosofía y la ética helenas, criticando la idolatría y presentando la propia Sabiduría como un atributo divino.  

Siempre que se han leído en la Iglesia (normalmente en unas exequias) me han gustado mucho estos versículos del capítulo 3 que hoy quiero compartir con vosotros. Bien es cierto que todo el capítulo 9 es una petición a Dios para que conceda la Sabiduría que también merecen la pena ser resaltados. Pero los versículos que pongo a continuación hablan de la fe en la resurrección, que bajo mi punto de vista son el mejor ejemplo de la Sabiduría que Dios puede poner en el corazón del ser humano:

Sabiduría 3, 1-3

Las almas de los justos están en las manos de Dios, y no los afectará ningún tormento. A los ojos de los insensatos parecían muertos; su partida de este mundo fue considerada una desgracia y su alejamiento de nosotros, una completa destrucción; pero ellos están en paz.