lunes, 22 de junio de 2026

La fe en Cristo es superior a la ley: Gálatas

La Carta a los Gálatas es considerada por muchos biblistas la primera carta cronológicamente escrita por San Pablo, entre los años 48 y 55, es decir, unos 15 años después de la muerte y resurrección de Cristo. En 6 densos capítulos, San Pablo escribe a los cristianos de Galacia, una comunidad que entendemos -por el contenido de la misiva- sufre una fuerte disensión interna entre los cristianos provenientes del gentilismo (paganos) y los neo-conversos del judaísmo (judaizantes), pretendiendo estos últimos mantener tradiciones y leyes de la religión judía. El tono es brusco y de reprimenda, para cortar de raíz esas florecientes divisiones internas.

Por este contexto, entendemos que las temáticas fundamentales de la Carta sean: 1. La salvación por la fe (no por el cumplimiento de la ley). 2. La libertad cristiana y una vida basada en el Espíritu Santo y 3. La igualdad de todos los seres humanos en Cristo. En esta ocasión, y debido a estos tres temas tan importantes y espirituales en vez de un versículo he tenido que escoger tres.. No he podido evitarlo... 

Gálatas 2, 20 

"Y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí."

Gálatas 3, 28 

"Por lo tanto, ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos vosotros no sois más que uno en Cristo Jesús."

Gálatas 5, 22-23 

"Por el contrario, el fruto del Espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia. Frente a estas cosas, la Ley está demás."

domingo, 14 de junio de 2026

La paz de la sangre de Cristo: Colosenses

La Carta a los Colosenses es una misiva escrita a los habitantes de Colosas en las que Pablo (o un discípulo suyo, puesto que al final de la Carta afirma que ya está encadenado y en prisión) quiere recalcar la supremacía de Cristo sobre toda la creación, refutando tanto ideas filosóficas paganas como legalismos judaizantes. Los dos primeros capítulos son doctrinales y los dos últimos exhortativos. 

Lo más conocido de esta Carta es el Himno Cristológico de su primer capítulo. El último versículo de ese Himno es una belleza literaria, poética y espiritual. Es precisamente el que he seleccionado para compartirlo con vosotros. No obstante, merece la pena leerlo completo (1, 15-20) así como la definición de "hombres nuevos" en Cristo (3, 5-17). Espero que ambos textos os aprovechen espiritualmente.

Colosenses 1,20:

"Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre derramada en la cruz".