martes, 6 de febrero de 2007

Un dilema

Ayer se presentó un hombre en mi archivo con muy mala pinta. Estaba extremadamente delgado, tenía las muñecas tatuadas y presentaba un aire medio agresivo medio histérico, que hacía presagiar un “mono” galopante. Los peores pronósticos se confirmaron. Enseñando un papel en el que demostraba ser portador del VIH, me pedía dinero para ir a un viaje. Creo que en el fondo no me engañó, porque el viaje alucinógeno que se pegaría a mi costa sería de aupa… En fin, que le dije que no podía ayudarle siempre, pero que por esta vez le pagaría su “viaje”.

A la noche, con el silencio y la soledad es cuando llegan las preguntas. ¿Hice bien en darle dinero aún a sabiendas de que seguramente era para droga?; pero, ¿No hubiera sido peor que lo hubiera robado?; y mañana, ¿Cómo conseguirá su dosis?; aunque, ¿No tiene ya bastante desgracia con su “condena a muerte” como para negarle uno de sus últimos caprichos...?; por otro lado, ¿No he colaborado cómodamente a mantener una situación de dependencia?...

Las preguntas no son fáciles de responder. Sí es mas sencillo presagiar que este hombre terminará sus días mal. Es una víctima de la sociedad que lo ha engendrado. Ha actuado y ha caído en la droga libremente, de eso no cabe duda; pero seguramente condicionado por una penosa vida familiar y educacional. Ahora, rechazado y estigmatizado por esa misma sociedad, apura sus días pordioseando unos cuantos Euros para sus “picos” diarios. Si tiene suerte no terminará sus días en la calle, sino en la casa de acogida “Siloé” (la única casa para enfermos terminales de Sida en toda la provincia, “curiosamente” gestionada por la Iglesia…).

No se si lo volveré a ver más, pero ahora que lo pienso fríamente ese hombre puede ser la experiencia más cercana que he tenido del rostro de Cristo sufriente. Enfermo, abandonado, sentenciado a muerte y menesteroso pasa su particular calvario físico y espiritual. Yo me acostaba calentito y bien cenadito mientras él, ¿Dónde estaría…?

En fin, que no se si practiqué la caridad o fui un imbécil, sólo me pregunto que habría hecho Jesucristo en mi lugar…

14 comentarios :

  1. Yo no doy dinero... pero, como tu dices, algunas veces no te queda otra que pensar si es mejor que se pegue ese "viaje", que por un tiempo lo mantendrá abstraído de su triste realidad, o que deambule como un perro abandonado, "estaba tan desfigurado que no parecía hombre ni tenía aspecto humano (...) como alguien a quien no se quiere mirar, lo despreciamos", ¿te suena? Lo proclamamos todos los Viernes Santos y en la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.

    Por otra parte, en esta sociedad del bienestar y del laicismo, es curioso que sea la Iglesia la única que disponga de un centro de acogida para enfermos de VIH... es curioso que una "despreciada" de la sociedad (la Iglesia) sea quien cargue con los desechos de esa sociedad que devora a sus hijos.

    Un abrazo y te comunico que he vuelto a abrir el blog tras haber pasado una gripe de las que hacen época.

    ResponderEliminar
  2. pajarillo verderón7 feb. 2007 10:20:00

    Como tengo muy poquito tiempo, comento sólo su párrafo final: Desde luego no fue Ud. imbécil. Eso me lo enseñó una buena persona que ambos apreciabamos, y que hace algo más de un año que Dios lo tiene en su Gloria. Hablando de un caso parecido, en una de las convivencias de hermandades que acogía en su casa, nos decía: “ no te preocupes porque te engañe, y pídele a Dios que seas tú siempre el engañado”.

    ResponderEliminar
  3. Pues Padre Jaime y a todos los Sacerdotes que ojean y a otros que participan de este blog. Con la Educación que se está impartiendo en las escuelas, el materialismo de la sociedad donde vivimos y el gran sueldo (generalizando siempre) de chavales de 17 años y que están metidos asta el pescuezo de la "maldita" droga, la justicia que anda un poco despistada, llegará el dia de aquí a 10 ó 15 años que tengais que repartir asta numeros en el archivo para pagarle la dosis a estas personas que en su día se equivocaron de camino. Pues el trabajo es variable, y la dependencia fija.
    D. Jaime, a ver si es posible de hablarnos sobre la llegada del anticristo ó a quien se denomina asín. Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. La droga es una de las armas mas potentes que utiliza el demonio en estos días y creo que no se vence dando más. Yo, realmente, no se que hubiese hecho en su caso porque tambien me vienen las mismas preguntas que nos comenta.Un saludo

    ResponderEliminar
  5. pajarillo verderón7 feb. 2007 20:58:00

    Yo creo que nunca estaré seguro de si he hecho lo correcto en una situación como ésta, e incluso creo que la respuesta no será la misma siempre. Dependiendo de cómo toque mi ánimo, a lo mejor alguna vez soy más objetivo, estoy seguro de que pide para droga, y la cabeza me dice que no debo darle dinero, porque le ayudo a persistir en su situación. Pero quizá otro día el corazón me impida pensar tanto, y con más voluntad que razón, le conceda una mínima posibilidad de que dice la verdad, me deje llevar por la compasión y haga lo que hizo Ud. Quiero creer que puedo quedarme tranquilo las dos veces (aun sin saber si acerté), puesto que ni soy perfecto, ni tengo la certeza absoluta de qué es lo mejor, así que si actúo en conciencia en cada momento, intentando hacer el bien ¿qué otra cosa puedo hacer?... Total, si me engaña y el dinero era para droga, ya opiné antes sobre estos engaños, pero ¿y si resulta que decía la verdad y me he dejado llevar por la “pinta” y los “prejuicios”? (es muy raro, pero a 1 de cada 100000 números le toca el gordo).
    Como última observación, le prevengo de reincidencias en estos casos, puesto que si la persona no es de paso, e interpreta su ayuda como flaqueza, cada vez que tenga el problema acudirá, y si se le añaden otros con quienes lo comente, puede encontrarse sin darse cuenta con algun problema serio.

    ResponderEliminar
  6. Yo nunca he tenido claro qué hacer en casos como éste.- Pero siempre he intentado ponerme en su lugar.- Y eso me lleva a pensar que no se trata únicamente un "drogata", sino que, en el fondo, debe haber alguna razón para encontrarse en esa situación.-
    El comienzo pudo haber sido de forma libre, por simple curiosidad.- O quizás no.- Pudo tratarse de una persona con problemas de distinta índole (paro, enfermedad, orfandad, desengaños...); a veces puede haber momentos en la vida en que "todo nos da lo mismo", incluso morir.- Y en situaciones así podemos acabar arruinando nuestra existencia para siempre.-
    Yo creo que las personas así son las más queridas de Dios (es una forma de hablar, porque nos quiere a todos), porque se encuentran en la desesperanza, en la soledad, en el abandono y, a veces, hasta en el desprecio de una gente que, si le ayuda, no siempre lo hace "porque tú lo necesitas y yo puedo", sino, en bastantes casos, para "comprar" el cielo; (aquí nos suelen venir a la memoria frases evangélicas como "venid, benditos de mi Padre, porque tuve...", el vaso de agua que no quedará sin recompensa, etc.- Pero pocas veces damos con amor, creo, sino como "comerciantes" ante un Dios "contable".-
    También, cuando damos unas monedas a quienes nos las piden, nos creemos en el derecho, a veces, de largarles un rollo moralista, desde una realidad que, por ser la nuestra y no la del necesitado, no puede entender, y si la entiende, no puede vivirla por razones que se nos escapan, generalmente.-
    En fin, todo esto viene a cuento de que yo, cuando alguien me pide algo, en lo que pienso es en si puedo darlo o no.- Lo demás (para qué va a usarlo o si me engaña) no me lo planteo porque me llevaría a hacerme a mí mismo unas preguntas que no podría responderme ya que, mi realidad, no es la del que acude a mí.-
    Adg

    ResponderEliminar
  7. A lo mejor haberle acompañado a sacar el billete para el lugar de destino o haberse encargado de ello, en cualquier caso está bien hecho.

    ResponderEliminar
  8. LUZ Y FERnando8 feb. 2007 9:34:00

    No os ofendais, pero me parece mogigateria blanducona. Pues no se le da un duro y punto. Contra el vicio de pedir la virtud de no dar, que recogiendo se junta mas que dando, y a la Iglesia se le da mejor pedir dinero y dar consejos,que no al reves.

    ResponderEliminar
  9. Señor cura, todo se ve muy facil cuando no le toca, se podria hacer muchas cosas y en definitiva nada, le podias dar dinero, un consejo, una orientación, un vale para el viaje, acompañarlo a comprar el billete, etc. al final, el, haría lo que le diera la gana, de lo que hiciese sería y será siempre una duda, lo que tienes que mirar es, con que Amor actuaste, de eso tendrás que dar cuenta a Dios de lo demas todo es pasajero.

    ResponderEliminar
  10. El Peregrino Ruso8 feb. 2007 17:39:00

    A veces aunque te enganñen y sabes que das el dinero a para droga, más vale mirarlo con cariño y dejarse engañar como usted lo hizo. ¿No crees que Jesucristo se dejo engañar muchas veces por lo pobres?. El solo intentaba mostrar el rostro amoroso del Padre cosa que la Iglesia y como estructura adolece de ello.

    ResponderEliminar
  11. Es muy difícil decir que hacer en aquellos casos. Me pasa a menudo por ser yo también párroco. Pero no es malo sacrificar algo de su tiempo para "escuchar" y ayudar a que la gente reflexione.
    Animo.

    ResponderEliminar
  12. Refiriéndome al anónimo, tengo que decirle que, aunque Jaime haya actuado de esa manera, sí hay que hacerse esas preguntas. Muchas veces con dar ese dinero hacemos una descarga de conciencia. Es necesario hacerse esas preguntas. Sí que es verdad que no hay que caer en moralismo y nos justificamos con ello para no dar. Pero cristo, si dijo que diésemos al pobre. Y a veces hay que actuar de distinta manera. Yo en este caso no sé cómo hubiese actuado, pero conozco quien ha mandado a algien a comprarle el billete de viaje o quien ha ido con él para comprarle comida. Son distintas maneras de ayudar al pobre, que no siempre con dinero están bien. Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. No entiendo muy bien eso que dice Antonio Luis: "Pero cristo, si dijo que diésemos al pobre. Y a veces hay que actuar de distinta manera."

    Y en otro orden de cosas, creo que es cierto que a veces, dar dinero puede ser lo más facil, y hasta puede que con ello descarguemos nuestra conciencia.- Pero también creo que eso no puede deducirse de mis palabras.- Lo que quiero decir es que no vale que me pregunte si me mentirán o no cuando me piden algo, porque eso no lo voy a saber nunca, y, por tanto, si se me pide ayuda y yo puedo ofrecerla, la cosa, al menos para mí, está clara...

    ResponderEliminar
  14. que tipico decir que la culpa es de la sociedad, de la educacion, de este mundo malvado e injusto
    jojojo
    me parece k no se deberia plantear si lo ha hecho bien o mal (a juicio de cada uno) sino que deberia hacer a partir de ahora para que esta situacion se provoke lo menos posible en el futuro
    aunk la culpa fuera de todas esas cosas, usted es otro culpable, cmo tantos otros, al ver visto tan cerca esa cara del jesus enfermo y no solo ser capaz de plantearse la accion en si
    muxa suerte ;D

    ResponderEliminar