lunes, 8 de febrero de 2021

Proyecto Lázaro (España, 2016)

Ayer vi esta película atraído por su título y su argumento. Aunque no se trata de un film de temática específicamente religiosa, sí que tiene una escena basada en los Evangelios (en la que aparecen Jesucristo y Lázaro) y también nos plantea un interesantísimo debate ético-moral mezcla de filosofía y religión, por lo que me parece oportuno incluirla en esta categoría de "Cine religioso". La cinta está dirigida por Mateo Gil (Nadie conoce a nadie) aunque está interpretada por actores en su mayoría angloparlantes.

El argumento, como os podéis imaginar, es muy sugerente. La acción comienza en 2015, año en el que Marc Jarvis (Tom Hughes) es presentado como un rico y afamado artista a quien le detectan un cáncer terminal. En presencia de sus amigos y de su pareja Naomi (Oona Chaplin), Mark desvela sus planes: criogenizar su cuerpo para que en el futuro pueda ser tratado de su enfermedad. Setenta años después, en 2084, es presentado en un ambiente festivo por los médicos como el primer hombre resucitado de la historia, aunque Mark, tras la euforia inicial, irá descubriendo poco a poco la cara más amarga de su nueva vida. 

"Cuando te deshaces de todo lo que has sido te queda lo que deseabas ser". frases tan enigmáticas y cargadas de sentido como esta van salpicando el desarrollo de una trama en el que cada afirmación en off del protagonista o cada diálogo entre los personajes requieren máxima atención para que ningún detalle importante se escape. 

El título del film tiene, en efecto, reminiscencias bíblicas. Lázaro es el hermano de Marta y María -las amigas de Jesús- a quien el Nazareno resucita tras llevar tres días enterrado. En la película se recuerda esa escena (en una interpretación libre) ya que Lázaro es presentado como contrariado con Jesucristo por sacarlo del sueño eterno. En la escena posterior, se presenta a Mark resucitado (sería mejor hablar de revivido) con una expresión literal (Lázaro, "levántate y anda") errónea, ya que si bien esta frase sí aparece en los evangelios sinópticos, no se aplica a Lázaro sino a la curación de un paralítico. Un fallo del guión que demuestra que no se trata de una película en la que los detalles religiosos sean relevantes ni se hayan tenido excesivamente en cuenta.

Acerca del debate moral que plantea hay que decir que este debate presenta diferentes aristas. En primer lugar, la decisión de una persona que decide crionizarse y vivir en otra época diferente a la suya es, ya de por sí, problemática desde un punto de vista ético. Así se lo hace ver Naomi a Mark reprochándole el egoísmo que se oculta en sus intenciones. Naomi lo ha dejado todo para estar con él en su último año de vida cuando se entera que él tiene otros planes distintos para su futuro, alejado de ella y de sus seres queridos. En el caso de la película, Mark cierra este debate con la afirmación «Ya habrán personas a las que querer, y que me amen». Evidentemente, esta frase no cierra el debate y solo presenta el planteamiento más bien egoísta del protagonista, quien con una mentalidad posmoderna antepone su propia vida a cualquier otro valor externo a uno mismo.

En segundo lugar, la criogenización implica -al menos en el planteamiento del film- un suicidio asistido que también necesitaría ser objeto de una disquisición moral. La fe ciega en la Ciencia y la Tecnología, en este caso, fundamentan la única esperanza de Mark, excluyendo todo planteamiento trascendente y religioso. De nuevo hay una frase que nos da una pista del planteamiento ateo del film:"¿Recuerdas algo de estos 60 años entre tú muerte y ahora?" Pregunta el doctor West a Mark. "No". Es la respuesta lacónica de Mark, quien cierra así cualquier posible planteamiento trascendente.

Una tercera vía de debate se abre precisamente en los instrumentos y métodos que la Ciencia necesitaría para un proyecto de este tipo. La película visualiza este problema presentando brevemente a modo de flashes los diferentes "Lázaros" que no llegaron a vivir una vida digna de ese nombre, siendo experimentos fallidos e intentos estériles de reviviscencias. El doctor West lo verbaliza con estas palabras: "¿Crees que volver a vivir iba a ser un milagro, Mark? La ciencia es un proceso, no un milagro." Quizás este debate es hoy más necesario y actual que nunca, en un mundo en el que Ciencia y Técnica parecen no querer reconocer un límite ético a su actuación, con los problemas anexos que hoy estamos experimentando. La experimentación con fetos y órganos humanos abren aquí un cuestionamiento que no es sencillo de responder y que parece que reclaman un discernimiento serio. Se ha pasado de puntillas el tema de que la vacuna para el coronavirus haya podido tener su origen en experimentos con fetos humanos. Nadie lo ha afirmado categóricamente, pero tampoco nadie lo ha negado, lo cual abre este tema a múltiples interrogaciones.

En definitiva una película muy interesante, de las que dejan poso y te hacen pensar en ella y en su planteamiento los siguientes días posteriores a su visionado. Como toda película española no faltan escenas de sexo que no aportan nada relevante a la trama pero sin las cuales la película no sería subvencionada. También se presenta la noción de "los grupos de sexo" normalizando las relaciones sexuales como algo separado del amor. Es curioso que el film no revela prácticamente nada de cómo será la vida en 2070 excepto en la materia sexual, lo que revela que los directores españoles siguen obsesionados con este tema. 

Hecha esta salvedad su visionado es muy interesante. Os invito a que lo hagáis y que meditéis sobre los distintos temas que plantea ya que merecen la pena dedicarles un tiempo.