Mostrando entradas con la etiqueta Documentales religiosos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Documentales religiosos. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de octubre de 2018

Combatiendo al Diablo: Hablan los exorcistas (España, 2009)

Combatiendo al diablo es un documental muy interesante para conocer mejor el tema de los exorcismos y la acción del Demonio en el mundo. Además de su carácter divulgativo, presenta información de primera mano dada por exorcistas de reconocido prestigio como el Padre Fortea o el ya fallecido Padre Amorth, el que fuera exorcista oficial de la diócesis de Roma.

El documental comienza con una presentación del origen de Satanás, Lucifer, el Diablo, el Demonio o Luzbel; que son algunos de los nombres con los que la Biblia personifica el Mal proveniente de una rebelión de ángeles acontecida tras la creación del ser humano. Tras el pecado de Adán y Eva, el hombre fue condenado a un castigo temporal por tratarse de un pecado de debilidad, pero el de los ángeles caídos fue un castigo eterno al tratarse de un pecado de rebelión. Para los más escépticos en este campo, se aporta un dato contundente: solo en los Evangelios, el diablo aparece nombrado 53 veces, y gran parte de la misión de Cristo fue una lucha contra los espíritus inmundos. A este respecto se precisa también que en la oración del Padrenuestro, la traducción más literal sería “líbranos del Maligno” como una entidad real y personal.

Posteriormente se mencionan algunas frases del Magisterio reciente, como de Pablo VI El humo de Satanás ha entrado por alguna fisura en el Templo De Dios” o de León XIII, quien instituyó una oración a San Miguel para concluir la Eucaristía que hoy ha caído en desuso. A este respecto, se afirma que la táctica del Maligno hoy en día es la de no revelarse directamente, sino a través de las causas segundas. 

Comienzan aquí los estudios de los casos de posesiones, obsesiones, vejaciones o infestaciones en las que la Iglesia siempre comprueba que no se trate de una enfermedad mental con la ayuda de profesionales de la medicina y la psiquiatría. La Oración, el óleo, el agua bendita o el crucifijo son las únicas armas espirituales para luchar contra el mal. 

En estos últimos años se experimenta un auge en estos casos, debido en parte a que al reducirse la fe verdadera han aumentado las prácticas supersticiosas como el espiritismo, el ocultismo, la magia o el tarot. Es interesante el comentario del Padre Amorth, según el cual no le cabe duda que el 99% de las personas que realizan estas prácticas son charlatanes, pero el 1% no... Unido a ello se presenta el tema igualmente grave del maleficio o del hechizo alentados todos ellos por las proliferantes sectas satánicas como el Luciferismo o la masonería.

Un dato escalofriante es que de la visión del Maligno no se libraron ni muchos Santos, como atestiguan las hagiografías del Padre Pio, del Cura de Ars o de las visiones de Fátima o Medjugorje.

No obstante, el documental termina con un mensaje tranquilizador. Con una vida de fe fundada en los sacramentos y en la oración es el Diablo el que debe temblar ante un cristiano, no al revés. Dios se vale de la tentación -y la permite- para santificar al hombre pero Satanás no tiene mayor poder que el de un perro atado a una cadena. Si no te acercas no te puede hacer nada. Por ello es esencial mantenerse alejado de las prácticas demoníacas citadas anteriormente.

domingo, 23 de febrero de 2014

Alexia (España 2011)

Comentamos hoy un documental que cuenta la corta vida de Alexia González Barros (1971-1985), una niña madrileña en proceso de beatificación desde 1993 debido a la fe, la entereza y el optimismo vital con el que afronto su penosa enfermedad y su cercanía a la muerte.

El documental de Pedro Delgado surge como respuesta a la repugnante y malintencionada película “Camino” (2007) que ridiculiza la fe de Alexia y de sus padres, en lo que fue un nuevo ataque de la farándula laicista -que se ha apoderado del cine español- contra la fe católica.

Indignados por la visión demoledora que transmitía dicha película, el Opus Dei y los padres de la malograda Alexia decidieron contar su verdadera historia, basándose en testimonios de la propia familia, de los amigos, de los médicos y enfermeros que la atendieron.

Que conste que no soy simpatizante del Opus Dei, una prelatura excesivamente conservadora bajo mi punto de vista eclesial, pero sí me parece acertado que haya respondido a las críticas con las mismas armas con las que ha sido atacada, en este caso, con las cinematográficas. Además, con el nivel tan lamentable que presenta el cine español contemporáneo, no le resultó demasiado difícil contrarrestar el efecto de la película mencionada anteriormente. Cierto que Alexia (a diferencia de Camino) no fue proyectada a bombo y platillo en las mejores salas de España, que tampoco contó con cuantiosas subvenciones públicas del Ministerio de Cultura y que nunca será estrenada en canales públicos nacionales, pero la verdad nada más que tiene un “camino” (valga el juego de palabras) y quien quiera conocer la historia de esta joven haría mejor en acercarse a este documental rodado con el consentimiento de sus padres que no a la aviesa película cuyas intenciones antieclesiásticas se huelen a la legua.

El documental está realizado con una narración en primera persona de Alexia y su ángel de la guarda Hugo, quienes nos cuentan su historia, su familia, su enfermedad y finalmente, el fatal desenlace. Mención especial merece el tema del pecado y el demonio, palabras tabúes que parece que hoy no son políticamente correctas siquiera nombrarlas, pero que forman la columna vertebral de la experiencia religiosa de Alexia.

Para todos aquellos que quieran profundizar en la vida (real, no la inventada…) de Alexia, pueden hacerlo en su página oficial: http://www.alexiagb.org/ . Allí encontráis más vídeos, fotos, bibliografía… etc.

En fin, que os invito a que la veáis. Por cierto, a día de hoy -al menos- se puede ver por la web. Como no me parece demasiado legal poneros el enlace por aquello de los derechos de autor, os sugiero que en Google Vídeos pongáis “Alexia” y pinchéis en el vídeo que dura 67 minutos. 

Que la disfrutéis.

miércoles, 5 de junio de 2013

La Última Cima (España, 2010)

Bueno, en primer lugar tengo que reconocer que esta entrada tendría que haberla publicado hace ya casi tres años, ya que es un “crimen” no haber dedicado antes unas líneas a este maravilloso  trabajo sobre la vida del malogrado sacerdote Pablo Domínguez, pero como bien sabéis el Blog estuvo unos añitos en barbecho y coincidió con el lanzamiento de esta producción.

Me dispongo hoy, por lo tanto, a hacer justicia y a recomendaros la visión obligada de este título que sin lugar a dudas hará vuestras delicias. Es verdaderamente magistral la manera tan original en la que se nos presenta la figura de un sacerdote actual, la técnica con la que está realizado y lo que es más importante, el mensaje que nos intenta transmitir.

El documental se centra en contarnos la vida de Pablo Domínguez Prieto (Madrid, 03-07-1966/ Moncayo, 15-02-2009), quien fue un sacerdote diocesano de Madrid y que a pesar de la fugacidad de su existencia escribió varios libros espirituales y de teología. Su talento fue tal que llegó a ser Decano de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid

Yo no conocí a Pablo personalmente, pero viví su muerte muy de cerca. Recuerdo como en unos Ejercicios Espirituales en la casa de La Inmaculada de El Puerto de Santa María, el ponente y Obispo de Huesca D. Jesús Sanz (hoy de Oviedo) nos pidió una tarde que rezáramos por un sacerdote amigo suyo que había desaparecido escalando el Moncayo. A la mañana siguiente nos comunicó la trágica noticia. Pablo y su compañera de escalada Sara habían sido encontrados sepultados por un alud. Uno de los dos debió resbalar y al escalar amarrados se precipitaron ambos al vacío. Monseñor Sanz nos hizo una breve semblanza de Pablo, destacando no sólo su evidente faceta intelectual, sino sobre todo su humanidad y cercanía con todos. Desconcertado y abatido, se marchó al funeral y los Ejercicios Espirituales quedaron marcados por aquella impactante noticia.

Un año después me emocioné al ver este documental. A una manera actual y original de presentarnos la figura de Pablo se une la cercanía y el cariño de quienes lo trataron de cerca. Es evidente que si entrevistamos a los padres, hermanos, amigos y compañeros de cualquier persona fallecida podríamos sacar un producto parecido a éste. Las alabanzas y las anécdotas no dejan de ser lo secundario, aunque dejan traslucir que hablamos de alguien excepcional. Lo realmente novedoso -y genuino- del mensaje cristiano y del documental es la manera en la que se habla de la muerte. La muerte no es vista en ningún momento como un drama, como algo lamentable, sino como la puerta necesaria que hay que atravesar para el encuentro definitivo con el Padre. Pablo se encontró con la muerte haciendo escalada y probablemente a las pocas horas de celebrar la Eucaristía. Pablo murió haciendo lo que le gustaba y disfrutando de la vida hasta el límite. Cierto que nos desconsuela no ver más a nuestros seres queridos, pero la esperanza en la resurrección da una perspectiva nueva a cualquier drama humano.

¿Fue Pablo un santo? Posiblemente sí. ¿Subirá a los altares? No tengo ni idea. Pero de lo que sí estoy seguro es que el mundo necesita muchos y santos testigos del amor de Dios. Pablo era uno de ellos. Y un testigo alegre. El documental hace hincapié en el sentido del humor de Pablo, algo que lo acercaba más aún a Cristo si cabe. Citando textualmente al Papa, en unas declaraciones recientes, “Algunos cristianos tienen cara de pepinillos en vinagre” (Francisco I, homilía del 10 de mayo de 2013). Tenemos que ser personas alegres y transmisoras de esperanza, al mismo tiempo que sabemos que sólo estamos aquí de paso. No podemos evangelizar con caras ásperas y con reprimendas constantes. Se consigue más con miel que con hiel.

Y, por que no decirlo también, nuestra sociedad también necesita muchos Juan Manuel Cotelo, el productor y director de esta “rara avis” que consiste en hablar bien de un sacerdote en España dentro de la industria cinematográfica de nuestro país. Olé por su valentía y por su talento. Podéis encontrar el documental en la red, y os aseguro que verlo será para vosotros una inyección de fe y de ganas de vivir. Yo os recomiendo que os lo compréis y lo tengáis en vuestra videoteca, así ayudaremos a que el talento y la creatividad de estos autores sigan adelante. 

Yo no me canso de verlo y reverlo. Siempre encuentro una frase nueva, un gesto nuevo, algo que me ayuda a creer que sí, que las personas buenas existen y están a nuestro alrededor, aunque desgraciadamente -y aquí interviene sin duda la envidia humana- sólo solemos hablar bien de ellas cuando ya no están entre nosotros…Lo dicho, que lo veáis y lo disfrutéis...

domingo, 9 de septiembre de 2007

Quart

Este sacerdote, con apellido más bien anglosajón que de la lengua de Cervantes, protagoniza la nueva serie española de Antena 3 para la noche de los martes. El otro día vi su primer capítulo y no me desagradó en exceso. Tampoco es para tirar cohetes, pero como está la tv creo que es un mal menor bastante sufrible. La trama, aunque un poco vista ya (conspiraciones vaticanas, facciones violentas dentro de la Iglesia y el rentable asunto del celibato…) enganchan, aunque mejor será que no os fijéis en los detalles litúrgicos que puedan aparecer (ayer por ejemplo, apareció durante una misa una estola cruzada, que no se ve desde antes del Concilio Vaticano II; 1965-68…).

No se la audiencia como irá, pero creo que tendrá su público, ansioso de ratificar sus temores sobre la corrupción en la Iglesia y de ver a nuestro protagonista liado con su antigua novia reaparecida años después… Creo que el mayor problema lo va a tener no la serie, sino los espectadores que la ven. Ya hemos afirmado otras veces que muchos van una película o una teleserie de la misma manera que ven el telediario de las tres. No sólo le pasa a las personas mayores, sino sobre todo a las víctimas de la LODE, la LOGSE y la ESO exenta de suspensos y repeticiones de curso. Gran parte de los telespectadores no saben distinguir muchas la realidad de la ficción, y la tv. se convierte en auténtica palabra de Dios. A muchos les falta sólo hacer genuflexión cada vez que pasan por delante de ella, porque es el verdadero y nuevo ídolo de nuestra sociedad.

Debido a mi edad, caso y conozco a muchos matrimonios jóvenes. Si son mis amigos o primos, voy a sus casas a preparar la ceremonia o a bendecirlas. Os aseguro que en todas ellas hay un plasma de nosecuantas (muchísimas) pulgadas. Es presentado la mayoría de las veces como el objeto estrella (ídolo) del hogar. En ella basan la gran parte de sus horas de convivencia matrimonial tras la vuelta de los respectivos trabajos. A falta de compartir la vida se compartirán imágenes… En fin, que os voy a contar…

Bueno, ya veremos como avanza la serie, pero de momento, y a falta de que comience la champions la noche de los martes creo que la voy a ir siguiendo, ya os contaré…

sábado, 9 de diciembre de 2006

El Evangelio de Judas (EE.UU., 2006)

Mi amigo Rondán me prestó el otro día el documental de National Geografic "El Evangelio de Judas" para que lo viera. Accedí gustoso y le dije que escribiría en mi Blog un comentario sobre el mismo. Mi conclusión, mencionando la excelente obra de Shakespeare es que su contenido proporciona "Mucho Ruido y Pocas Nueces".

Dirigido por James Barrat, se van entremezclando investigaciones históricas y arqueológicas al tiempo que se escenifican diversos pasajes bíblicos en los que intervienen, de manera especial, Jesucristo y Judas Iscariote. Un narrador hace de nexo de conexión entre toda la historia que fue rodada en Egipto, con un presupuesto escaso y resultados decentes.

Para los que no lo hayan leído, decirles que el texto en cuestión es un manuscrito aparecido en Egipto que se data sobre el año 220 d.C. y que cuenta la Pasión de Cristo desde el punto de vista de un Judas Iscariote que no es el traidor de los otros Evangelios, sino el más sabio y predilecto de los discípulos. De este modo, Jesucristo le habría encomendado la traición como la forma de liberarse de la cárcel que es el cuerpo humano. Se trata de un texto de origen gnóstico, uno de cientos de textos apócrifos escritos por corrientes filosóficas de los primeros siglos del cristianismo, pero muy posteriores a los cuatro Evangelios canónicos (San Marcos, el más antiguo data del año 50 d.C.; San Juan, el más moderno, se suele datar sobre el año 110 d.C.). No están escritos por testigos visuales de la vida de Cristo, sino que son reflexiones filosóficas de corrientes neoplatónicas. Estos textos fueron rechazados como heréticos por los cristianos de su época. De hecho, conocíamos la existencia de un original de este Evangelio apócrifo gracias a San Ireneo de Lyon, quien en su obra "Contra los Herejes" condenó específicamente el "Evangelio de Judas" en el año 180 d.C.

Los gnósticos aparecen como un conjunto de personas con su propia filosofía y teología, la cual era incompatible en muchos aspectos con el cristianismo. Despreciaban al cristianismo ortodoxo por considerarlo una religión para la plebe ignorante del conocimiento "oculto" que sólo ellos, la élite mística, podían descifrar. Además profesaban un dualismo según el cual el cuerpo es una cárcel para el alma, que es la única inmortal y creada por Dios, muy al estilo de la filosofía platónica.

Podemos afirmar, sin riesgo de equivocarnos, que este Evangelio apócrifo no aporta nada a la fe cristiana, ni es ningún peligro para nuestra doctrina, como los más sensacionalistas vendían. Es un gran descubrimiento de la ciencia y la arqueología, que han conseguido rescatar un manuscrito del siglo III de nuestra era, pero no nos dice nada nuevo ni nada sorprendente. Su intención no es religiosa sino filosófica, y la Iglesia ni siquiera tiene que condenarlo porque ya lo hizo un obispo en el año 180 d.C.

El verdadero peligro para nuestra fe no son los falsos evangelios sino la mediocridad, la ignorancia y la falta de interés en buscar la verdad de nuestros días. Muchos cristianos han sido bautizados pero no viven la vida en el Espíritu Santo. Eso sí que hace un daño terrible a la Iglesia, de eso sí que tendríamos que defendernos con uñas y dientes.