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lunes, 12 de mayo de 2025

El que entra como Papa, sale como cardenal

Han pasado ya 4 días desde que la fumata bianca anunciara al Cardenal Prevost como el nuevo Papa de la Iglesia, León XIV. Tras la vorágine de emociones, noticias, reacciones, búsqueda desaforada de información del nuevo sucesor de Pedro... quizás sea buen momento para volver la vista atrás y ver lo que decían los medios "especializados" sobre quién tenía más posibilidades de ser elegido Sumo Pontífice.

Eran muchas las quinielas, pero Prevost no salía en casi ninguna de ellas. Nunca aparecía como un claro favorito sino como de "segunda fila". Una vez más, se ha cumplido el refrán romano "Chi entra Papa, esce cardinale" que tumba casi siempre a las candidaturas más poderosas.

De los últimos cuatro cónclaves, quizás solo en el caso de Benedicto XVI los vaticanistas acertaron con el que era hasta entonces brazo derecho de Juan Pablo II. En las otras tres ocasiones, un "desconocido" se impuso a lo largo de las variaciones en las votaciones. El Espíritu Santo sopla como quiere y donde quiere.

A modo de curiosidad, ilustro este post con algunas imágenes curiosas.

En la primera de ellas, aparecen los favoritos del cónclave que eligió en 2013 al Papa Francisco. Se puede comprobar que el argentino Bergoglio no aparecía entre ellos:


Es curioso que tras 12 años de Pontificado de Francisco todos ellos han caído en el olvido, excepto el húngaro Erdó, que en el último cónclave volvía a estar entre los papables. Ni rastro de Prevost:


Termino con unas imágenes no menos curiosas. En una sociedad donde el dinero manda, las casas de apuestas también han hecho su negocio con el cónclave. Según se iban sucediendo las votaciones, las cuotas que se pagaban iban variando. Esta imagen corresponde al estado de dichas cuotas tras la segunda votación:


Una vez decidido el resultado, algunas casas de apuestan han hecho públicos las cantidades invertidas por los apostantes. Mucha gente ha perdido dinero optando por Parolín (27% de los apostantes) y muchos menos (un 1%, imagino que en su mayoría estadounidenses) han pegado un pelotazo con Prevost. En este caso -como en todos- las que han ganado son las casas de apuestas, que se han embolsado el 99% del total de lo jugado.



jueves, 8 de mayo de 2025

León, el mejor amigo de Francisco

Hace unas horas hemos conocido el nombre del nuevo Papa. Robert Francis Prevost Martínez se ha convertido en Leon XIV para dar continuidad en la Sede de Pedro al difunto Papa Francisco. No estaba entre los favoritos, y sin embargo la fumata bianca se ha producido relativamente pronto, a la cuarta votación. Los entendidos dicen que será un continuador de Francisco, pero sin embargo se ha presentado con muceta y estola, marcando así diferencias con su antecesor. 

Seguramente este gesto quiere ser una señal de consenso con el resto de cardenales más tradicionalistas. Va a ser continuador de Francisco, sí. Pero diferente a él con ideas propias y otra forma de gobernar. Su discurso, donde la palabra paz ha sido repetida hasta la saciedad ha alternado italiano y español, pero ni una sola palabra en inglés, su lengua de nacimiento.

Respecto al nombre, es más que curioso y me ha dado mucho que pensar. En un primer momento, como todos los que comentaban las noticias, he pensado... "Hay que buscar información de Leon XIII, pues seguro que ha escogido ese nombre para darle continuidad". Así que encontré lo siguiente:

"Es conocido por su intelectualismo y sus intentos de definir la postura de la Iglesia Católica respecto al pensamiento moderno. Reforzó los lazos con la Iglesia estadounidense, fomentando la expansión del catolicismo en Estados Unidos. Frente al creciente problema obrero escribió la Encíclica "Rerum novarum", en la que deploraba la opresión y virtual esclavitud de los numerosísimos pobres por parte de «un puñado de gente muy rica» y exigía salarios justos y el derecho a organizar sindicatos (preferiblemente católicos), aunque rechazaba vigorosamente el socialismo y mostraba poco entusiasmo por las instituciones de la democracia liberal y el sindicalismo obrero".

Puede ser un buen punto de partida, pero escoger ese nombre -tan extraño a los tiempos modernos- pensé que podría estar motivado por otras razones. Hace un rato he caido en la cuenta de algo que no he escuchado aún a ningún comentarista: ¡¡¡¡La estrecha relación entre San Francisco de Asís y el hermano León!!!! 

Así que manos a la obra y de nuevo a buscar información:

"El Hermano León fue el discípulo favorito, secretario y confesor de San Francisco de Asís. Fue sacerdote. Debido a su gran pureza de alma y a su sencillez, Francisco lo escogía con frecuencia como compañero y le hacía confidente de sus secretos. Le llamaba «ovejuela de Dios». Era su confesor y también su secretario. Fue el único testigo de la estigmatización de San Francisco. De él recibió el conocido autógrafo con la bendición y las alabanzas de Dios, que llevó siempre junto al pecho como reliquia preciosa."

Ahora ya me encaja todo. Solo lo sabrá él, pero sospecho que si va a ser un Papa continuista la elección de su nombre tiene más que ver con esta estrecha relación entre San Francisco y León que con la sucesión en el papado del último León XIII.

El tiempo dirá, pero de momento....

¡¡¡¡Habemus Papam!!!!!


lunes, 23 de octubre de 2023

Carta a Diogneto

Muchas veces he tenido la oportunidad de leer fragmentos de esta carta pero hasta ahora no se me había ocurrido compartirla y comentarla con vosotros. La Carta a Diogneto es un documento extenso (12 capítulos) del que aquí solo voy a comentar el 5 y el 6. Es una obra datada en el siglo II del que sin embargo no se tuvo constancia hasta que fue descubierta en el siglo XV. Fue muy curioso su descubrimiento, pues se hallaba escondida en una pescadería de Constantinopla, de ahí el dibujo que ilustra este post. No deja de ser simbólico, ya que uno de los primeros símbolos del cristianismo fue el pez, escrito en griego ἰχθύς, que es el acrónimo de Ἰησοῦς Χριστὸς Θεοῦ Υἱὸς Σωτήρ, traducido como "Jesucristo Hijo de Dios Salvador". La epístola comienza con las palabras "Veo, excelentísimo Diogneto, que tienes gran interés en comprender la religión de los cristianos", las cuales dan nombre a la Carta. En el texto en cuestión que hoy os presento, se expone el estilo de vida de los cristianos, de una forma muy bella y casi poética. Merece la pena una lectura sosegada, reposada, ya que la carta en sí es casi una oración y una llamada a la santidad, una santidad que desconcierta al resto de habitantes de la sociedad. Creo que en ese sentido no ha perdido actualidad, ya que cuando el cristianismo es vivido con radicalidad suscita miles de interrogantes a su alrededor. Es algo más discutible el dualismo platónico alma-cuerpo que presenta el final de este capítulo, pero haciendo abstracción de la filosofía que subyace -no necesariamente cristiana- su mensaje sigue siendo igualmente bello. Sin más preámbulos, os la comparto para vuestro disfrute/oración:

Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres. 

Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho. 

Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el Cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida.Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo.Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida.Los.judíos los combaten como a extraños y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad. 

Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo, pero su religión es invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber recibido de ella agravio alguno, sólo porque le impide disfrutar de los placeres; también el mundo aborrece a los cristianos, sin haber recibido agravio de ellos, porque se oponen a sus placeres. 

El alma ama al cuerpo y a sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; también los cristianos aman a los que los odian. El alma está encerrada en el cuerpo, pero es ella la que mantiene unido el cuerpo; también los cristianos se hallan retenidos en el mundo como en una cárcel, pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal; también los cristianos viven como peregrinos en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupción celestial. El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber; también los cristianos, constantemente mortificados, se multiplican más y más. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito desertar.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Francisco, persona del año 2013

No lo digo yo. Lo dicen ya medios internacionales tan dispares como la revista Time, el periódico Le Monde o la red social Facebook. Desde que fuera escogido como Papa el pasado 13 de marzo, Francisco no ha dejado de sorprender a propios y extraños. Gratamente recibido por los que anhelaban un cambio en la marcha de la Iglesia, su proyección está siendo tal que no deja indiferente a nadie. De momento, y a falta de que se cumpla su primer año de Pontificado, todo son alabanzas hacia sus gestos y sus palabras. Nadie ha ocupado más páginas, ni más minutos de televisión, ni más conversaciones, ni más retuiteos que el Obispo de Roma. En mi Blog ha sido objeto de nueve -con este diez, uno al mes- posts.

En el caso del Time, además, se da la circunstancia de ser la primera vez en la historia que alguien acapara tres portadas en un mismo año. Eso sí, vuelven a enmarcarlo con los cuernecillos que ya comentábamos en la segunda de ellas. El morbo vende.

Han sido 9 meses intensos, que esperemos se conviertan en muchos más años de disfrute. Aquellos agoreros que proclamaban la cercana muerte del Papa están ahora callados e impertérritos esperando una mejor oportunidad para desacreditar a la Iglesia. Su "Yo ya lo sabía" tendrá que esperar.

Mientras tanto, los que celebramos el nacimiento de Jesús tenemos un motivo más para la esperanza. El Espíritu de Dios sopla donde quiere y cuando quiere, pero en estas fechas se nota claramente su aliento de Vida. 

Termina el año, y el último post, como no podía ser de otra manera, va dedicado al Santo Padre. Por cierto, ahora caigo en la cuenta de que ya nadie le llama así. Y sin embargo, en mi opinión, anda sobrado de esas dos cualidades. 

viernes, 9 de agosto de 2013

El Papa Francisco, los homosexuales y el lobby gay

El Papa Francisco ha realizado unas declaraciones muy aplaudidas por todos los sectores de la sociedad. No quiero ser yo “más papista que el Papa”, pero sí me gustaría rebajar la euforia de quienes ven en sus palabras una aceptación sin más de la homosexualidad. No nos equivoquemos, lo primero es ir a las fuentes, así que leamos bien lo que ha dicho y lo comentamos. Trascribo el diálogo con los periodistas en el avión de vuelta de las JMJ de Río.

PREGUNTA.- El tema de monseñor Ricca ha dado la vuelta al mundo. ¿Cómo va a afrontar este asunto y todo lo relacionado con el lobby gay en el Vaticano?
RESPUESTA.- Con monseñor Ricca [diplomático que dirigía la Casa Santa Marta y que el Papa nombró nuevo “prelado” (secretario) del IOR el 15 de julio, y al que se acusó posteriormente de "comportamientos inadecuados] he hecho lo que manda el Derecho Canónico, que es la investigación previa. No hemos encontrado nada. Tantas veces en la Iglesia, con relación a este y otros casos, se van a buscar los pecados de juventud. Y se publican. Y hablo de pecados, no de delitos, como los abusos a menores. Pero si alguien –laico, cura o monja– comete un pecado y luego se arrepiente, el Señor lo perdona. Y cuando el Señor perdona, olvida. Y esto para nuestra vida es importante. Cuando confesamos, el Señor perdona y olvida. Y nosotros no tenemos derecho a no olvidar. Luego hablaba del lobby gay. Se escribe mucho de eso. Aún no me encontrado con ninguno que me dé el carnet de identidad en el Vaticano donde lo diga. Dicen que los hay. Cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir entre el hecho de ser gay y el de hacer lobby, porque ningún lobby es bueno. Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla? El Catecismo lo explica de forma muy bella. Dice que no se debe marginar a estas personas por eso. Hay que integrarlas en la sociedad. El problema no es tener esa tendencia. Debemos ser hermanos. El problema es hacer lobby de ella, o de los avaros, los políticos, los masones… 
PREGUNTA.- La sociedad brasileña ha cambiado, los jóvenes han cambiado. Usted no ha hablado sobre el aborto ni sobre el matrimonio ente personas del mismo sexo. ¿Por qué? 
RESPUESTA.- La Iglesia se ha expresado ya perfectamente sobre eso, no era necesario volver sobre eso, tampoco hablé sobre otros temas. Están en el Catecismo de la Iglesia. No era necesario hablar de eso, sino de las cosas positivas que abren camino a los chicos. Además, los jóvenes saben cuál es la postura de la Iglesia. 
PREGUNTA.- ¿Pero cuál es su postura en esos temas? 
RESPUESTA.- La de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia. 

Ahora vienen las matizaciones. Tocar este tema convierten a este post en algo muy arriesgado. Muy políticamente incorrecto en los tiempos que corren. Tengo la convicción de que no va ser del agrado de muchos, pero la verdad sea dicha, me la trae al pairo. De hecho, puedo presumir de tener varios amigos homosexuales, a los cuales respeto y saben que la palabra “homófobo” no me define en absoluto. Así que este post no es un ataque ni a ellos ni a su colectivo ni a sus libertades, ni a sus derechos como ciudadanos, los cuales respeto. Respeto que por cierto no suele tener carácter recíproco, ya que la ofensa, la burla y el escarnio de los símbolos religiosos suelen ser una característica habitual de una gran parte de este colectivo (tampoco sería justo generalizar, pero los documentos gráficos con los que vamos a ir "adornando" este post me han costado 15 escasos segundos encontrarlos en Google imágenes…)

Dejando en un primer momento a un lado la relación cristianismo-homosexualidad, a la que me referiré más tarde, me gustaría comenzar con la relación homosexualidad-medicina, la cual comenzó oficialmente en 1886, cuando Richard von Krafft-Ebing, uno de los padres de la psiquiatría moderna consideraba la homosexualidad como una enfermedad degenerativa en su manual «Psychopatia Sexualis».

Resumiendo mucho para no cansar al personal, un siglo después, el 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros problemas de Salud. ¿Qué pasó en esos 100 años?, ¿Qué estudio hizo que la comunidad científica cambiara de parecer?...

Para responder a estas preguntas, como para casi todas las cosas modernas, nos tenemos que trasladar a EE.UU. Allí diversos estudios científicos de mediados del s.XX comenzaron a pensar que la homosexualidad no es una patología genética ni hereditaria, sino más bien una alteración de la conducta social. En ese siglo, la homosexualidad pasó por las siguientes definiciones dadas por la Asociación Norteamericana de Psiquiatría (APA): Enfermedad, trastorno de desviación sexual, perturbación en la orientación sexual, homosexualidad egodistómica, y finalmente, trastorno sexual no especificado. 

Unos años antes que la OMS excluyera a la homosexualidad de sus listados, en 1972, la APA realizó una votación entre todos sus profesionales y se decidió no considerarla una enfermedad… ¡Por el 58% de los votos! Como veis, 4 de cada 10 profesionales americanos en la materia seguía considerando la homosexualidad como una enfermedad que podía ser tratada, medicada y curada. Es curioso que quienes afirman que la homosexualidad no es una enfermedad a menudo obvian este dato estadístico para mi gusto muy revelador. Se aferran a la conclusión final pero en todo momento ocultan lo ajustado y estrecho de la votación final, que dio un giro a esta historia.

Para añadir más picante al tema, no pocos de los profesionales que se manifiestaron en contra de la decisión de suprimir el término enfermedad declararon que la decisión fue el resultado de la presión política de grupos activistas –los famosos lobbys- de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales (LGBT), y no producto de la investigación científica. Afirmaron que muchos colegas suyos habían cambiado su voto por amenazas de muerte a ellos y a sus familiares, amenazas que también ellos y sus familias habían sufrido. Leyenda o realidad, nunca sabremos la verdad. Lo cierto es que 50 años después de esta resolución, la comunidad científica aún anda dividida, y se encuentran médicos, psicólogos y psiquiatras igual de respetables en ambas posiciones: los que la consideran un trastorno y los que no. A menudo los estudios de los primeros son silenciados. La realidad (aunque nos quieran vender otra en nuestra querida España) es que no hay ningún estudio científico definitivo que demuestre si la homosexualidad es o no es un trastorno genético, cromosómico o hereditario. Quizás, con los avances en el campo de la genética lo haya dentro de unos años, pero a día de hoy no existe, mal que le pese a muchos. Enfermedad o trastorno, lo cierto es que queda mucho en este campo por descubrir. Hasta ahora, me he ceñido a lo estrictamente científico, independientemente de mis creencias.

Comienzo mi reflexión. Si a pesar de las fuertes campañas que recibimos todos los días desde los grupos de presión homosexuales -el famoso lobby gay al que se refiere el Papa Francisco y que controla gran parte de los medios de comunicación- sigue habiendo tantas dudas razonables: ¿Por qué se puede dudar de todo pero hay que creerse a pié juntillas todo lo que parcial y subjetivamente nos cuentan sobre la homosexualidad?, ¿Por qué con el relativismo moral de nuestra sociedad y con la destrucción de la familia tradicional se extiende la homosexualidad?, ¿No hay un claro componente social y educacional que se está fomentando desde una sociedad que moralmente deja mucho que desear?, ¿Por qué me tienen que decir que soy un homófobo simplemente por tener un criterio distinto y unos valores distintos a los de este colectivo?, ¿Por qué no puedo esperar a que la comunidad científica llegue a un consenso mayor en este campo?, ¿Por qué en la cultura africana no existe o es insignificante la homosexualidad?, ¿Por qué las uniones de este colectivo se llaman “matrimonio” si este término procede del latín “matris” (madre) “munium” (cuidado de la)?, ¿Por qué no puedo decir que mientras no se clarifique su situación la adopción por parte de una pareja homosexual me parece un ataque a los derechos del niño?, ¿Por qué todos los días vemos personas que ponen a parir a la monarquía, a la Iglesia o a cualquier otro estamento pero nunca oigo decir ninguna discrepancia en contra del colectivo homosexual...?, ¿Porqué el lobby gay impone que en cualquier libro, película, programa o serie de televisión... tenga que salir un/os homosexual/es?, ¿Porqué tengo que soportar callado sus continuos ataques a mi fe y a mis símbolos religiosos? Todas ellas son preguntas que me gustaría que alguien en un tono sosegado y sin aspavientos ni exabruptos me contestara. A lo mejor, y si no me faltan al respeto, estoy seguro que podemos llegar a un consenso en muchos puntos…

Yo, como el Papa, no condeno a nadie, no soy quien, pero sí pido respeto a mis –nuestras- creencias. Y aquí es donde entra la opinión de la Iglesia. La Iglesia Católica y el cristianismo en general se basan en la doctrina de San Pablo y de los Santos Padres para condenar los actos homosexuales (no la homosexualidad en sí, que es muy distinto) condena que por cierto era ya anterior al cristianismo en los escritos romanos de Tácito y Suetonio. Cierto que existe el perdón al pecador, pero también la condena al pecado. San Pablo en su Carta a los Romanos lo expone en los versículos 25 y 26: “Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.” En su Carta a los Romanos, capítulo 6 versiculos 9 y 10 añade: "¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios."

En el Catecismo de la Iglesia Católica al que el Papa Francisco se refiere se expresa la doctrina actual, más a tenor de los tiempos que corren, más pastoral, menos hostil que la de San Pablo, pero en la misma línea: “Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición. Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.” (números 2358-2359).

En su documento de 1994 “Matrimonio, Familia y uniones homosexuales” la Conferencia Episcopal Española expone que «la inclinación homosexual, aunque no sea en sí misma pecaminosa, debe ser considerada como objetivamente desordenada, ya que es una tendencia, más o menos fuerte, hacia un comportamiento intrínsecamente malo desde el punto de vista moral». 

Es su Magisterio, su doctrina y debe ser respetada y acatada por quienes libremente formamos parte de ella. El que la comparta que continúe en la barca de Pedro –y de Francisco- y el que no la comparta que se baje de la misma. Así de sencillo.

Lo que no le aconsejo a quien abandone el catolicismo por esta razón es que se cambie de religión. La homosexualidad se expone a la Pena de Muerte en Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Irán, Mauritania, Nigeria, Pakistán, Sudán y Yemen, mientras que también es perseguida y castigada con Cadena Perpetua en: Birmania, Malasia, Bangladesh, Bután, Guyana, India, Maldivas, Nepal, Singapur y Uganda. Como podéis ver y comprobar, países todos de una clara herencia cultural cristiana. Y sin embargo, al menos aquí en España, nunca escucho una palabra de crítica al Islam, al Hinduismo o al Budismo que sustentan a dichos países. En este caso, como en muchos otros, y parafraseando el dicho: “Todos los palos conducen a Roma”.

Lo dicho, el que quiera ser homosexual, allá él. Yo lo respeto. Pero que no me cuenten historias. Y si me las cuentan, que me las argumenten. Y de paso, que me respeten. Termino el post con una foto de una lesbiana masturbándose con una imagen de la Virgen y varios crucifijos en público en Río durante las JMJ. Muy ilustrativo y representativo de la tolerancia y el respeto. Eso sí, me parece que mi post, aunque discrepe de este tipo de manifestaciones, es más respetuoso.

viernes, 2 de agosto de 2013

Seis imágenes del Papa Francisco

Resulta imposible resumir con palabras toda la experiencia de las JMJ de Río de Janeiro. Sé que es una tarea arduo complicada hacerlo también con imágenes, así que sin pretender agotar el tema voy a intentar condensarlo en seis imágenes gráficas, las cuales para mí, al menos, son las más simbólicas o curiosas, las que encierran un significado profundo para que cada uno saque sus propias conclusiones.

La primera de ellas es la del zapato desgastado de Francisco. Lo primero que hay que destacar -ya lo he hecho en otros posts- es que sus zapatos no son los correspondientes rojos pontificios, sino unos zapatos negros como el común de los mortales. Y ahora hemos descubierto, que además de ser normales, están gastados por su uso. Ha sido grato oírlo hablar de pobreza en Lampedusa o en las favelas de Río de Janeiro, pero si esas palabras van acompañadas de gestos como éste, su discurso es más creíble y más coherente. no se trata de unos simples zapatos sino de todo el mensaje que se oculta detrás... Hay quien quiere más gestos y más rápidos, y yo les pediría a ellos que tengan paciencia, que es mucho y muy grande lo que este Papa está haciendo a lo calladito…

La segunda es el abrazo enternecedor de un niño que rompió todas las medidas de seguridad, consiguió subirse al Papamóvil y estar casi un minuto abrazado al Papa Francisco. Un niño que rompió a llorar en la conversación con el Papa. El niño le dijo que quería ser sacerdote y el Papa le respondió -una vez más, y van no sé cuántas- que rece por él. Luego siguieron hablando hasta que la comitiva tuvo que seguir su marcha. En una época donde la negra sombra de la pederastia se cierne sobre algunos miembros de la Iglesia Católica, gusta ver un abrazo así, de cariño, ternura, amor, -sí, amor- que consigue que un niño llore por la emoción y no por la humillación. Que los aludidos tomen nota y que los críticos callen y no generalicen, pues es una injusticia tan cruel como injusta.

La tercera ha pasado más desapercibida. Lo que lleva el Papa en la mano no es un Rosario Católico -al que seguro que también le tiene devoción-, sino un Chotki Ortodoxo. Ya le ha costado muchas críticas internas. Pero sin lugar a equívocos, se trata de un guiño a la Iglesia hermana Ortodoxa a la que el Papa Francisco tiene tanto cariño y con la que está teniendo tantos acercamientos. Ya ha anunciado su próximo encuentro con varios Patriarcas Ortodoxos, y quién sabe, a lo mejor está más cercana la unión de lo que hace ya casi diez siglos se separaron. Sería una gran noticia para la Iglesia de Jesucristo. Necesitamos unidad y no divisiones internas, y este Papa está por la labor… Sería una bonita manera de cumplir las palabras de Cristo en su Última Cena en el Evangelio de San Juan: "Te pido, Padre, que todos sean uno como Tú y Yo somos Uno". El escándalo de la división de las Iglesias cristianas no debería durar ni un día más, por el bien de todos...

La siguiente es la confesión de un joven por el Papa Francisco. Y no porque el Papa perdone los pecados “mejor” que cualquier sacerdote, sino porqué cuántos jóvenes habrán encontrado el perdón y la reconciliación en estos días en Río. Muchos llevarían años sin confesar, y a buen seguro habrán encontrado paz de espíritu y reconciliación con Dios y consigo mismos. Los confesionarios están cada vez más vacíos, las consultas de los psicólogos y los psiquiatras más llenas. La relación, me temo, es directamente proporcional. Quienes hayan confesado con el Papa Francisco no lo olvidarán nunca. Afortunadamente, quienes simplemente hayan confesado en Río con cualquier sacerdote -millones de jóvenes- tampoco.

La quinta no es del Papa Francisco en sí, sino de la playa de Copacabana (a menudo lugar propicio para la lujuria y el desenfreno) con ¡Tres millones de jóvenes en una misa! Sin un incidente, una bronca, un altercado, nada. Jóvenes pacíficos y en comunión con Dios y la Iglesia. Cuando uno va a misa los domingos y ve cincuenta, cien o doscientas personas, piensa “que poquitos somos…” Claro que si los multiplicáramos por los miles de parroquias que hay en España, y por los cientos de miles que hay en el mundo entero, ya no somos tan poquitos… Nada congrega cada domingo a tanta gente en el mundo, ni siquiera el “dios” fútbol, y mirad que estoy poniendo el listón alto….

La última tampoco es del Papa Francisco, bueno, si es de él pero no de su viaje. Es la portada del “Time” en la que aparece por segunda vez en lo que va de año (record absoluto de popularidad en dicha revista). La portada está levantando ampollas, ya que más allá del titular "El Papa de la gente", lo que más llama la atención es la colocación de la “M” –o lo que queda de ella- que no parece la más oportuna. ¿Casualidad, Marketing o la respuesta del Lobby Gay que controla la mayoría de los medios de comunicación a las críticas directísimas a este grupo de poder del Papa Francisco en su viaje de regreso a Roma? Cada uno que piense lo que quiera, yo lo tengo muy clarito…. 

En fin, como se suele decir, son sólo seis imágenes. No son todas las que son, pero sí son todas las que están….

Por cierto, en el día de hoy, felicidades a mi amiga Mari Ángeles en el día de su onomástica. Debido a su timidez no escribe nunca, pero me asegura que lee todos mis posts y seguro que éste le encanta…

lunes, 15 de julio de 2013

La cruz del Papa Francisco

Que el nuevo Papa es un generador incesante de noticias no es ya algo sorprendente, y por suerte, es algo a lo que nos estamos acostubrando semana tras semana, o mejor dicho, día tras día. La revista Vanity Fair lo ha declarado “Hombre del año 2013” ¡En el mes de julio!... Es impresionante la popularidad y la repercusión mediática que ha conseguido alcanzar en apenas cinco meses de Pontificado… 

Pero bueno, títulos mundanos aparte, que no creo que al Papa Francisco le preocupen lo más mínimo, el post de hoy tiene como objeto resaltar otra curiosidad que ha llegado a mis oídos, de la cual he reflexionado y de la que me hago eco.

Lo primero que quiero dejar claro al publicar este post es que no pretendo enjuiciar la labor de sus antecesores en el Pontificado ni establecer comparaciones. Todas las comparaciones son odiosas, dicen, y en este caso más todavía. No podemos juzgar con nuestros ojos de hoy otras actitudes y otros comportamientos que sólo la Historia dirá en qué medida -para bien o para mal- afectaron a la Historia de la Iglesia y a sus máximos representantes. Pero desde nuestra óptica de la fe debemos tenerlo claro: La canonización de Juan Pablo II está ya cercana, y ello es prueba de algo en lo que creo firmemente: El Espíritu Santo suscita en cada momento histórico al sucesor de Pedro más conveniente para dirigir la barca de la Iglesia. Hecha esta salvedad, creo, honradamente, que la Iglesia Católica clamaba a gritos en la actualidad un Papa con el carisma y los gestos que el Papa Francisco está demostrando y teniendo. En un mundo convulso y una Iglesia con cada vez menos credibilidad y menos presencia en los espacios públicos, la llegada del Cardenal Jorge Mario Bergoglio al Pontificado ha supuesto una bocanada de aire fresco sólo comparable quizás a la elección del también próximamente santo Juan XXIII.

Hecha esta introducción, vamos al post de hoy. Mirad esta fotografía, ¿Veis algo extraño?....

A primera vista, la diferencia queda clara. Los antecesores de Francisco, tenían cruces de oro en lo que se conoce como la cruz pectoral papal. La del Papa Francisco es de plata. “Poca cosa, qué más da que sea de oro o de plata, que la venda y se la dé a los pobres…”, dirán los críticos de siempre. Quienes hacen semejante afirmación muestran su total ignorancia y desconocimiento acerca de lo que están hablando. Un Papa tiene que tener una cruz pectoral, símbolo de Cristo, y la pobreza de este mundo no se va a acabar porque el Papa venda su cruz. La labor social de la Iglesia es ingente e incuestionable, pero bueno, no entro en este debate porque no hay peor sordo que el que no quiere oír... La dimensión de este gesto, además, es otra. Es un gesto que a mi parecer está en consonancia con la dimensión que el nuevo Pontífice está potenciando en la Iglesia Católica: La Colegialidad. No es sólo un gesto de austeridad -que también de rebote puede serlo- sino que ha renunciado a la cruz de oro papal, para mantener su cruz de plata cardenalicia, y eso, esconde mucha miga detrás… Es un querer decir “Soy el Obispo de Roma, el sucesor de Pedro, pero no dejo de ser compañero de mis compañeros Cardenales, sucesores igualmente de los Apóstoles…”. Detrás de todo acto se oculta una causalidad, y seguro que no ando muy descaminado. Se está poniendo de igual a igual con sus compañeros, asimilando el Primus inter pares que le confiere un matiz ecuménico con la Iglesia Ortodoxa. Para mi sí es importante que no sea de oro y sí de plata, porque es romper esquemas en una Institución donde el más mínimo cambio es analizado con lupa, y donde el peso de la Tradición es tan grande que hay que tener una personalidad enorme para tener gestos de este tipo.

Pero es que ahí no acaba la cosa. Si acercamos la imagen, percibimos otro dato curioso, cuándo no chocante y revolucionario. Vamos a darle al zoom….

¿Qué veis?. Lo mismo que yo, ¿verdad?... Una cruz… ¡Sin crucificado!

Tras las primeras chorradas iniciales, en las que muchos iluminados decían que la cruz era la representación del Dios egipcio Osiris o símbolo de la masonería (no es broma, se han llegado a decir esas cosas y peores…) o que era una reproducción del escudo de los frailes menores capuchinos, los Vaticanistas han llegado a otro consenso para mi gusto mucho más certero y que de nuevo marca la originalidad de este Papa: El Buen Pastor que aparece en la cruz asistido por el Espíritu Santo en forma de paloma es también la potenciación de Cristo resucitado en detrimento de Cristo crucificado. No deja de ser una imagen, pero en el fondo, toda una declaración de intenciones y un eco de las palabras de San Pablo en 1ª Corintios 15, 14: “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe…”. No se trata de negar la crucifixión, que nadie busque herejías, pero sí de potenciar la resurrección, que a fin de cuentas, es el núcleo central de nuestra fe. Ahora se entienden mejor las palabras del Papa Francisco en su homilía de la Misa Crismal dirigidas especialmente a los sacerdotes: “...el sacerdote que sale poco de sí, que unge poco, se pierde lo mejor del pueblo... precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con olor a oveja, pastores en medio de su rebaño...”

Os dejo la cruz del Papa Francisco en primer plano - en su ropa cardenalicia- para que la observéis bien y la comparéis con las distintas simbologías con las que la han relacionado: El Dios Osiris, el escudo de los frailes menores Capuchinos y el símbolo de la masonería. Que cada uno saque sus propias conclusiones, pero yo me quedo con la última que os he comentado, que para mi gusto es la más plausible.





Qué más queréis que os diga… A mi esté hombre me cautiva por días, está abriendo caminos insospechados en una iglesia muy falta de novedades, en un mundo necesitado de verdaderos pastores y harta de falsos profetas….

Y ahora, las JMJ… ¡Qué bien me lo voy a pasar escuchando sus “perlitas”…!. Estemos atentos, porque, este hombre, cada vez que abre la boca, es para sentar cátedra... Nunca mejor dicho...

domingo, 7 de julio de 2013

La valentía del Papa Francisco

El Papa ha publicado su primera Encíclica, Lumen Fidei. Sin embargo, para mí el titular de la semana ha sido otro bien diferente. Mientras las redes sociales católicas se colapsaban con la publicación de la primera Encíclica del Papa Francisco (En la que el propio Papa ha reconocido que el texto es de Benedicto XVI, que él ha puesto la firma y poco más), el Papa Francisco a seguido a lo suyo: repartiendo verdades como puños a los cuatro vientos.

Ya me la he leído, y la Encíclica no está mal, pero como digo, yo espero con ansiedad a que se publique la segunda, en la que empiece a marcar sus propias prioridades. Ésta ha sido un homenaje en vida a su predecesor -otro gesto que le honra- y un broche al año de la fe. Poco más

Más entrañable y bonita ha sido el anuncio de la próxima canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II. Milagros aparte, yo creo que es un acto de justicia el que ambos sean reconocidos (con sus defectos, ser santo no significa que no tuvieran pecados, sino que lucharon sin desfallecer contra ellos) y elevados a los altares. Tampoco tuvo desperdicio sus palabras sobre la próxima beatificación del Cardenal Francisco Javier Van Thuan, quien estuvo preso 13 años en una cárcel de Vietnam. Sí, he dicho “Cardenal” y “preso” en una misma frase. Algunos piensan en la palabra Cardenal y piensan en fasto y lujo. Van Thuan estuvo 13 años preso por sus creencias católicas en un país comunista, jugándose el tipo por su comunidad cristiana todos los días. Para romper prejuicios.

Pero como digo, además de bonitas palabras y emotivos anuncios, ha seguido repartiendo cera a diestro y siniestro. El día 3 invitó a 200 mendigos a cenar con él en el Vaticano. Ya me gustaría a mí ver a tantos otros iluminados a los que se les va todo por la boca teniendo gestos de este tipo. Políticos que critican la injusticia social mientras se enriquecen a costa del pueblo. Gente que habla de “solidaridad”, de compartir, de amor al prójimo pero que después sólo piensan en sí mismos. Omito dar nombres, pero a buen seguro ya vosotros les habéis puesto nombres y apellidos...

Y sigue dando estopa. Ayer, en un sermón (totalmente improvisado, sin papeles por delante) delante de 6.000 seminaristas y novicias, el papa Francisco dijo que "duele cuando se ve a una monja o un cura con el último modelo de coche. Yo sé que el coche es necesario porque hay que hacer mucho trabajo e ir de aquí a allá, pero es mejor un coche humilde. Si os viene la tentación de un buen coche, pensad en los niños que se mueren de hambre". Tras seguir hablando de los peligros de las riquezas y del mal de los cotilleos y de las quejas (qué bien conocía al público que tenía delante…) El Papa termino pidiéndoles que recen por él porque también es "un pobre pecador".

No menos interesante fue la homilía dada en santa Marta ese mismo día. Allí se despachó a gusto diciendo: "En la vida cristiana, y también en la vida de la Iglesia, hay estructuras antiguas, estructuras caducas: ¡es necesario renovarlas! Y la Iglesia siempre ha estado atenta a esto, a través del diálogo, con las culturas”. Lo que esté rondando por su cabeza no lo sé, pero a buen seguro es algo grande y hermoso…

Todo ello, enmarcado en una semana en la que ha entrado a saco en la Banca Vaticana. A la detención del prelado Nunzio Scarano -sí, lo han empapelado, y el papa no ha movido un dedo por él-, han seguido las dimisiones del director y subdirector de la misma. ¿casualidades? Para nada. El pasado 26 de junio el Papa Francisco creó una comisión formada por cinco expertos para investigar y aportar transparencia al IOR (Instituto para las Obras de Religión, conocido como el Banco Vaticano), envuelto desde hace años en numerosos escándalos financieros. Ya han caído los primeros, pero esto no ha hecho sino empezar. 

Todavía tiene pendiente la reforma de la curia romana. También ha creado una comisión y ha dado unas pistas de trabajo: "Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe y abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños”. Este hombre, cada vez que habla, me daja embobado... Tenía que ser argentino, vaya labia...

Yo llevo ya unos meses tocando las palmas con las orejas, pero tenemos que seguir apoyándolo. Recemos y recemos sin desfallecer por él. El Papa Francisco no para de pedirnos que oremos por él. Está siendo valiente, muy valiente. Se está exponiendo, y mucho. Se está ganando muchas alabanzas, pero también muchos enemigos, y eso es peligroso, muy peligroso. Sobre todo, porque los enemigos los tiene en casa… Quizás por ello -y por ser coherente con lo que predica- sigue sin vivir en las lujosas estancias pontificias y sigue residiendo en una humilde habitación de Santa Marta…

Señor Obispo de Roma, Papa Francisco, sucesor de San Pedro: mi más sincero reconocimento, admiración y alabanza. Estoy orgulloso de usted. Nos representa a más de mil millones de católicos de todo el mundo, y eso es mucha responsabilidad… Hasta hace poco he tenido que defender lo indefendible, entrar en foros y partirme literalmente la cara sacando pecho por mi Iglesia. Ahora no hace falta. Sólo es necesario abrir un periódico y leer cualquier noticia referente al Santo Padre… a usted no hace falta defenderlo de nada, usted solito se basta y se sobra… Gracias

viernes, 14 de junio de 2013

La alegría de Francisco I y Juan XXIII

Decía San Francisco de Sales que “Un Santo triste es un triste Santo”, haciendo alusión a que el cristiano debe vivir alegre y transmitir alegría a su alrededor. El Papa Francisco ha actualizado esa sentencia afirmando que “Algunos cristianos tienen cara de pepinillos en vinagre” (homilía del 10 de mayo de 2013). Por frases como ésta, algunos ya han empezado a ver claras sintonias entre las maneras de entender la vida del Papa Francisco y la del Beato Juan XXIII (El Papa Bueno).

El pasado 3 de junio se cumplieron 50 años de su fallecimiento, ocasión que podemos aprovechar para conocer algunas anécdotas de Angelo Roncalli. Yo no tuve la suerte de conocerlo, pero todo lo que he leído de él y sobre él es bueno. Quienes lo conocieron destacaban su espontaneidad, su naturalidad y su ingenio.

La primera (y para mi gusto más genial ocurrencia de Juan XXIII) fue cuando en una entrevista, le preguntaron: “Santidad, ¿Cuántas personas trabajan en el Vaticano?” a lo que el Papa Bueno respondió: “Más o menos la mitad”… Creo que sobran los comentarios, se comenta que las risas de los periodistas todavía hacen eco entre las columnatas de Bernini….

Cuentan también que una vez salió del Vaticano a escondidas (en plan Cirilo Lakota en “Las Sandalias del Pescador”) a visitar a un amigo sacerdote enfermo. Al llamar a la puerta del Hospital del Espíritu Santo, la portera fue a avisar a su Superiora, quien se presentó diciendo: “Santo Padre, soy la Madre superiora del Espíritu Santo”. Ante tal afirmación, la respuesta de Juan XXIII fue “¡Qué carrera ha hecho usted, Madre! Yo sólo soy el siervo de los siervos de Dios!”. Esta costumbre de andar sólo por las calles de Roma para visitar enfermos, presos, vagabundos, hizo que se ganara el sobrenombre de una famosa marca de Whisky: “Johnny Walker” (Juanito el caminante…).

Otra anécdota curiosa la contó el Rabino Jefe de París. Ambos fueron presentados en una recepción y entablaron una amistosa charla. Cuando fueron reclamados para sentarse a la mesa, al ir a pasar por la puerta de entrada, el Rabino le indicó al Santo Padre que pasara primero, a lo que éste respondió: “No, por favor, el Antiguo Testamento va antes...”.

También contaba en tono jocoso su condición de Papa. En su biografía escribió: “Con frecuencia me desvelo a media noche y empiezo a pensar en un algún problema grave y decido que a la mañana siguiente se los expondré al Papa. Después, me despierto completamente y ¡me acuerdo de que yo soy el Papa!”. En ese mismo escrito y en un tono sarcástico afirmaba: “Todo el mundo puede ser Papa. La prueba es que yo lo soy”.

Como veis el buen humor y la espiritualidad no están enfrentadas, más bien al contrario, deben ser complementarias la una de la otra.

Quizás con el declive de su progresiva enfermedad la imagen del Beato Juan Pablo II la tenemos un poco distorsionada. Muchas personas, tienden más a recordarlo achacoso y torpón en la última y dolorosa etapa de su vida que con la jovialidad y alegría que caracterizaron su extenso Pontificado. Sin embargo, esto no se corresponde con la realidad. Juan Pablo II destacó sobremanera por sus “puestas en escena”, su naturalidad, su sentido del humor y por su sonrisa. Para muestra, os dejo este vídeo con el testimonio de Japo, el payaso español que todos los años actuaba para Juan Pablo II. 







Son 5 minutos espectaculares... Sencillamente, para enmarcar

jueves, 4 de abril de 2013

Más del Papa Francisco


El Papa Francisco ha retomado la cuenta de twitter de su antecesor Benedicto XVI. Hoy acaba de escribir su décimo mensaje, y la verdad es que ninguno tiene desperdicio. Los va lanzando con cuentagotas, pero con una profundidad y una carga simbólica que invitan a la meditación y la oración.

Personalmente, si me tengo que quedar con uno y comentarlo con vosotros subrayaría el tercero, twiteado el 19 de marzo y en el que nos decía: “El verdadero poder es el servicio. El Papa ha de servir a todos, especialmente a los más pobres, los más débiles, los más pequeños”.

Muchos han dicho ya que son palabras de cara a la galería, pero la trayectoria personal y los primeros gestos del hasta hace poco Cardenal Bergoglio nos hacen pensar que su reflexión parte del convencimiento de que la vocación es un servicio a los demás, no un instrumento del que sacar un provecho personal. Ya hay quien desde la atrevida ignorancia ha dicho que ahora que es Papa está haciendo cosas que antes no hacía. Pronto se han tragado sus palabras al ver fotos como ésta en la que como Cardenal besaba un Jueves Santo los pies de un niño enfermo.

Creo que la autocrítica -como todas las críticas- cuando es constructiva, es un sano ejercicio que todos debemos practicar. Por ello, en esta mi Iglesia a la que tanto quiero y defiendo públicamente, creo que más de uno debería darse por aludido y cambiar su manera de entender el ministerio. En nuestra Iglesia sobran los prepotentes y los soberbios y falta mucha humildad y modestia. El Papa nos alerta de ello, nos previene contra la tentación del poder, del prestigio y de la fama y lo hace no solo con palabras sino con hechos.

Saltarse el protocolo y "volver locos" a los guardias de seguridad" para firmar una escayola de  una niña impedida me parece un gesto admirable.  Vivir en una humilde habitación y no habitar las estancias pontificias también lo es. Celebrar el Jueves Santo en una cárcel de menores de Roma y no en una Basílica Mayor es también todo un alarde de valentía. Besar los pies de doce menores reclusos es una lección de humildad. No utilizar las ostentosas vestiduras papales que hasta hace poco se exhibían merecen al menos un halago. Llamar a tus amigos de siempre para mantener una simple conversación con ellos en lugar de aislarse en el vacío del poder son también actos dignos de mención. Podríamos seguir con un sinfín de gestos y palabras con los que Francisco nos está deleitando casi a diario.

Me gusta este Papa. No me gusta, me encanta. Si le dejan hacer, le va a dar un necesario giro a la Iglesia. No será tarea fácil. Le aguardan muchas críticas (sobre todo internas) y mucho sufrimiento. No es fácil enfrentarse a un sistema establecido y anquilosado en el pasado. No es fácil pero sí necesario. Francisco nos está mostrando el rostro de una Iglesia más humana y por lo tanto más cristiana. En mi ámbito laboral todo el mundo habla bien de él, incluso los que se profesan no creyentes o no practicantes. Mucho me temo que ese juicio no será tan benévolo en círculos donde el ansia de poder y la corrupción acechan como una jauría de lobos harían temblar a un manso rebaño. 

Yo estoy con el Papa, me alineo con él. Todo Papa merece nuestra obediencia, pero me temo que éste, más que ningún otro, va a necesitar nuestra oración y nuestro apoyo. La tarea que tiene por delante no es fácil, aunque se ve que tiene las ideas muy claras y a buen seguro va a seguir mostrando la misma valentía y determinación que hasta ahora nos está regalando. Que Dios y el Espíritu Santo lo sigan iluminando en este largo y arduo camino. De momento, ya está siendo una voz profética en medio de un mundo necesitado más que nunca de auténticos testigos del Evangelio de Cristo.