martes, 8 de mayo de 2007

El Amor cristiano

Dicen que una monja se fue de un convento porque allí le hablaban mucho de amor pero en su casa la querían más...

Valga esta broma como introducción a que no os voy a dar la vara con charlas metafísicas y volátiles sobre el amor. Pero si quiero reflexionar algunos puntos sobre este tema capital con vosotros.

El Evangelio de este domingo era corto pero intenso. "Un mandamiento nuevo os doy, que os améis los unos a los otros como yo os he amado" (Jn. 13,34) nos decía Jesús. Bonitas palabras. La belleza en estado puro sale de los labios de Cristo. ¿Pero es posible darle cumplimiento a tan buenos propósitos...?
Que trabajo nos cuesta amar. Y digo amar, no querer o tener cariño. Amar es más profundo. Amar es darse sin esperar nada a cambio. A menudo nosotros somos como los bancos: Damos de nuestro "amor" pero esperando que nos devuelvan pronto lo mismo y con los intereses... eso no es amor. Eso es una forma incipiente de prostitución. Eso no deja de ser un amorcillo que entra en los comercios de la compraventa. El amor es otra cosa. Es completamente desinteresado, hace que uno se olvide de sí mismo y de sus intereses y que sólo se preocupe del otro. Ese es el amor de los auténticos esposos. El amor natural entre padres e hijos. El amor de los amigos de verdad. El amor al trabajo como realización vocacional. El amor cristiano al prójimo. Todo puede ser auténtico amor si se enfoca desde la entrega incondicional al otro. Humanamente hay que salir de uno mismo para poner al otro en el lugar privilegiado de nuestro corazón. Cristianamente hay que poner a Cristo en ese lugar privilegiado para con su amor amar a los otros. No hay otra forma de amar que ésas.

Demos un paso más: El amor humano puede fallar, puede venir a menos, puede incluso desaparecer. Si no hay correspondencia es lo más normal del mundo. Lo vemos en las rupturas matrimoniales, en los múltiples cuernos físicos o de pensamiento que se dan hoy en día. Se acaba la chispa, la pasión, el enamoramiento... y a buscarlo por otro lado. Dicen que dos no se pelean si uno no quiere. Humanamente tampoco dos personas se pueden amar si uno no quiere. Y digo humanamente, porque cristianamente sí. El amor cristiano - la caridad- no entiende de correspondencias. Jesucristo, San Francisco, la Madre Teresa o la legión de Santos del cielo obraban sin esperar a veces otra cosa que no fuera incomprensión e insultos. Cristo y los mártires murieron perdonando -amando- a sus enemigos. Ni lo más importante de este mundo, la propia existencia personal, tiene valor en sí comparable al amor cristiano.

A nosotros nos resulta relativamente fácil amar a las personas queridas. Amamos a los padres, a las personas de las que nos enamoramos, a los amigos, a los hijos... es un amor fácil: "Si amáis a los que os aman ¿qué merito teneis? también los paganos lo hacen..." (Lc. 6, 32). Lo difícil es el amor cristiano, el amor al otro porque es hijo-a de Dios y hermano-a en Cristo. Y si nos odia o nos la juega... ¡más lo tenemos que amar! ¿difícil, verdad? Evidentemente. La cruz no fue fácil, el seguimiento del crucificado tampoco puede serlo...

Como véis el Evangelio del domingo tiene mucha miga...

14 comentarios :

pedro antonio dijo...

!Aspirad a los carismas mejores¡ y aun os voy a mostrar un camino mas excelente.
Aunque hable las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy somo un bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tenga el don de la profecía, y conozca todos los misterios y toda la ciencia; aunque tenga plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque reparta todos mis bienes, y entregue mi cuerpo a las llemas, si no tengo amor, nada me aprovecha.
El amor es paciente, es amable; el amor no es envidioso, no es jactancioso, no se engríe; es decoroso; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.
El amor no pasa nunca.
(1cor 13,1-8)
a modo de complemento del texto

pedro antonio dijo...

Solo el amor como bien dice San Pablo, puede llevar todo a buen puerto y encima llevarlo con elegancia, con gusto, así cumpliriamos el precepto de Nuestro Señor: "Amaos los unos a los otros como yo os he amado". Ese es la condición clave para ser cristiano, el amor, pero ese amor es muy fácil llevarlo cuando todo marcha bien, pero cuando la cosa se tuerce, cuando nos toca practicar el amor a nuestros enemigos cuesta mucho, cuesta por que nos dejamos llevar en muchas ocasiones por nuestras sobervias, nuestros orgullos, el no hacer lo que el Señor hizo, rebajarse y morir por los demas, por que Jesús no solo quería a los que a Él le querían, tambien quería a aquellos romanos que se mafaron de Él, de los que le clavaron los calvos, de los que lo juzgaron injustamente y lo condenaron a muerte... Jesús dió un testimonio único de amor en el mundo.
Ahora viene la gran pregunta: cuando trato con los demás, amigos y no amigos,¿con cuanto amor lo hago?

rondan dijo...

¿Hasta donde puedemos llegar por Amor a Jesus? Pues podemos llegar a matar por Amor; Vean la historia de Fernando e Isabel, los Reyes Cátolicos.
El enfrentamiento diario entre personas, parejas...es constante, pero eso no implica a que exista una decadencia de Amor. ¿Quizás cuando una Madre le pega a un Hijo por una corrección significa que en ese momento no le quiere? Pues SI, lo quiere con todo el alma, por eso lo corrige(quizás no sea la forma mas idonea, pero bueno...)
Por el Amor a Cristo, por la verdad de sus Palabras, porque Él, que es el Camino, tenemos que propagar el evangelio, y si tenemos que enfrentarnos con quienes sean pues que nos guarden el Arcangel Miguel para vencer y expulsar a satanas de la tierra como ya lo fué del Cielo. Vasta ya de poner la mejilla siempre, hay que contraatacar con la verdad, por AMOR a Jesucristo; Como lo hace una Madre a su hijo indisciplinado...Un saludo

¿quien soy? dijo...

Tema complicado. ¿Con cuanta gente nos cruzamos todos los dias o a cuanta gente conoceremos a lo largo de nuestras vidas? Pues de todas ellas quizas nos enamoremos, quizas las admiremos, le tengamos cariño pero eso es humo. En ese momento creemos que esa persona vale mas que nuestra propia vida pero si realmente vienen y nos dicen dame tu vida para salvar la de fulano, ¿lo hariamos?no. No sabemos amar realmente ha excepcion del amor madre e hijo. Si Jesus vuelve en estos momentos se encuentra a un mundo identico al que el dejo hace 2007 años. Una pena pero es asi. Si no os amais por lo menos intentar no hacerle daño a los demas. Un saludo enorme para los que continuan por aqui.

Pajarillo verderón dijo...

Si ésta es la prueba de fuego del cristiano, estamos más quemaos que el culo de un anafe (con perdón). Siendo sincero (si no pa qué escribo), creo que somos muchos los que lo intentamos, y son pocos los que lo consiguen. El amor como nos pide el Evengelio, sin correspondencias, sin condiciones, anque nos hagan daño, aunque sea enemigo, quizá sólo sea fácil verlo de padres a hijos. Es el prototipo más puro. Sabemos que pase lo que pase, y por fuerte que sea la bronca o el enfado, siempre les querremos y nunca le desearemos mal alguno. A un hijo que nos maltrata seguramente no dejaremos de quererlo, pero ¿y a un marido maltratador?. A los niños, a un necesitado, a un enfermo, a los pueblos que sufren calamidades, incluso a cualquier desconocido o al ser humano en general, no nos cuesta trabajo amar. Podemos desterrar de nuestro corazón el odio, el rencor o la venganza, pero pasar de ahí al amor, habrá casos en que necesitaremos “Dios y ayuda”. Y nunca mejor dicho, porque cuando la cabeza no encuentra la fórmula, sólo queda hacerlo porque El quiere que sea así, porque es la esencia de su doctrina, y porque amar a los demás es amar a Cristo. Quizá nos ayude distinguir como hace ud. ese “amor cristiano”, de las formas convencionales de amor como el cariño, el enamoramiento o la amistad.
Seguimos intentándolo ........paciencia, por favor.

Adg dijo...

Jo, ésto he tenido que leerlo varias veces.-
En primer lugar, varias veces, la reflexión de D. Jaime, para ver si por algún lado daba a entender lo que, también varias veces, he creido leer en el comentario de "rondan".- Y no; no veo correspondencia entre ambos escritos.-
La reflexión de D. Jaime me parece muy buena; para meditar seriamente en ella.-
Pero el citado comentario...
"Basta ya de poner la mejilla siempre, hay que contraatacar con la verdad, por AMOR a Jesucristo".- Eso, pregunto yo, ¿de dónde sale?.- Del Evangelio creo que no.- Cuando Jesús habló de "poner la otra mejilla" no fijó un tope de veces, pero quedó claro que "cuando nos golpeen en una"; es decir, las veces que sean.-
¿Significa el mentado comentario que, por amor a Jesucristo hemos de corregirle a Él mismo y borrar del Evangelio parte (por mínima que sea) del legado de su voluntad?.-
Después hay frases como "enfrentarnos con quienes sean", "vencer y expulsar", el ejemplo de los Reyes Católicos, que mataron por "amor"...
Creo no comprender...
Lo que sí comprendo es por qué murió Jesús.- Murió por nuestros pecados, por nuestra salvación, para darnos ejemplo, por cumplir la Voluntad del Padre, por... vale, vale...
Pero, sobre todo, murió víctima del FANATISMO RELIGIOSO de los judíos.- El fanatismo es peligrosísimo porque no tolera que alguien vea de otra manera, propague y tergiverse la versión oficial de la religión.- Y eso es lo que le pasó a Jesús.- ¿Cómo iba a ser más importante el hombre que el sábado? ¿Cómo va a salir justificado del templo un publicano en vez de un fariseo? ¿Cómo va a permitirse que crezcan juntas la semilla buena y la cizaña HASTA QUE EL DUEÑO DEL CAMPO (y nadie más) decida? ¿Cómo va a quedar sin castigo de apedreamiento un delito de adulterio, femenino, naturalmente? ¿Cómo va Dios a hacer salir el sol sobre justos y pecadores, sobre buenos y malos?.-
Jesús estaba sacando los pies del plato; se la estaba buscando y no se enmendaba y adaptaba al poder establecido y ejercido por los que decidían "cómo tenía que comportarse Dios" el Justo (justicia del Talión, claro).-
Los romanos, mas civilizados y abiertos, no entendían demasiado ese interés fanático de los judíos por cargarse a Jesús, y Pilato trató de evitarlo mientras no le comprometiera a él.- Al final, cedió ante la presión fanática...
La Iglesia Católica, ha mandado a la hoguera a un montón de gente, cuando pudo, por no aceptar "su" doctrina, contraviniendo, de manera clara el mandamiento del Amor, de Jesucristo.-
Hoy nos quejamos del fanatismo musulmán y decimos que llevan 500 años de atraso con respecto a lo que se estila.- Pero esos 500 años son los que tienen "menos" que nosotros, los católicos.- O sea, estamos iguales.-
Ahora, gracias a Dios, la Iglesia en España no manda.- Y eso, que los cristianos de a pie vemos como una bendición, encoleriza a los que mandaron antes, y "calientan" al personal.-
La realidad es que ahora, alguien que no tenga nada que ver con el cristianismo ni con la Iglesia, puede arreglar el tejado de su casa en domingo, sin tener que pedirle permiso al cura por miedo a la multa que le puede caer encima...
Gracias a Dios.-
¿Acaso alguien se cree que el mundo es suyo, de su exclusiva propiedad, que no ha de compartirlo con quienes no le gustan en sus formas o en sus fondos?.-
Prediquemos el Evangelio, pero ofreciéndolo con amor; no imponiéndolo por narices, porque eso, no lo aprendimos del Maestro.-

Anónimo dijo...

con algo de humor .... D. Jaime, desmienta usted que el viaje que prepara a Tierra Santa no es en verdad una Novena Cruzada, y que Rondan no ira vestido de Ricardo Corazon de Leon.

rondan dijo...

A ver a ver, tampoco es tan complicado, ya está bien de comodismos (comodidad, pereza, pasotismo, hacer el gandhi...)Que estamos de acuerdo que el Amor vence; Pues sí, pero hay que propagarlo...y no quedarse con los brazos cruzados pensando que malo es fulano o el mengano...o simplemente decir que mi Religión me hace libre y cada cual con sus creencias, yo no propago la verdad, estoy salvado, o en camino, o almenos sé la dirección que hay que tomar, y los que no crean que se coman un pimiento... hay que moverse, hay que enseñar, dar la cara, y la vida si es preciso por la verdad y por los demás...(Jesus la dio por nosotros, que menos que la demos por Él).
Mateo 5.39 Nos lo explica perfectamente, no le hagamos frente al que les hace el mal, sino... que pongas la otra mejilla. Pero fijensé en el capitulo 18 versiculos 22 y 23 del Evengelio de Juan, despues de no hacer resistencia, como Jesús pide explicación. Veís que gesto tan grande de caridad y amor al projimo...y despues le enseña si está bien o no(por eso es el Gran Maestro)... a los niños y a los fanaticos de otras religiones o a los ateos no se les pueden explicar, por lo que hay que fijarse un poco en el Evangelio de Mateo (10.34) para dar alguna explicación a las batallitas que hemos librado y nos quedan aún por librar. Un saludo y como bien dice pajarillo verderón, PACIENCIA. Un saludo.

ana dijo...

jajaja. Si Rondan va de esa guisa a Tierra Santa yo me apunto.jjjj saludos

Duendecillo verde dijo...

Anita ten cuidao, Rondan te cambiaría por 15 camellas. jjjjjj.

ana dijo...

Que graciosillo nos ha salio este duencecillo!!!

Pajarillo verderón dijo...

Pues en este segundo comentario, Rondan plantea un asunto interesante. No sé si es lo que quiso escribir en el primero y se calentó demasiado. En mi opinión el Evengelio es tan “aparentemente contradictorio” entre unas frases y otras, que apoyándonos en él, hemos tenido a lo largo de la historia una actitud y la contraria. Basándonos en el amor a Dios y al prójimo, en la humildad que predica, en el “amar al enemigo”, “no resistais al mal”, “ofrece la otra mejilla”, en el “dale también el manto”, en alguna bienaventuranza, etc.., puede dar la sensación de que se nos pide resignación, pasividad, mansedumbre, aguantarnos con todo “que Dios proveerá”..... Sin justificar ninguna ideología, es posible que algo tenga que ver con aquello de que “la religión es el opio del pueblo”. Pero podemos verlo también de otra forma, y pensar que el amor a Dios y al prójimo nos exige otra actitud: la rebeldía, el inconformismo, la lucha por una sociedad más justa y más cristiana, defender nuestros valores, el no dejarnos tan fácilmente comer el terreno por otra moral y otras creencias, y el impetu en difundir las nuestras. También son actitudes cristianas, y también encontramos multitud de frases del Evangelio donde apoyarnos, entre ellas las que alude Rondan. Quizá uno de nuestros fallos por este lado ha sido muchas veces identificar como única forma de lucha, la fuerza y la violencia, y evidentemente ese no es el camino.

rondan dijo...

A pajarillo verderón, muy bien explicado y definido; se vé que escribes muy claro y con bastante solbura, es de agradecer su claridad sin lobregez alguna. Le agradezco estas sinceras lineas que me aportas a mi exigua cultura para engrandecerla...Un saludo

duendecillo verde dijo...

Rondan pelota!!!!!!!!!