sábado, 21 de septiembre de 2013

El Papa Francisco y el dinero: Giovanni Papini

Hoy me gustaría comentar un versículo del Evangelio de tremenda actualidad. Bueno, en realidad la actualidad de estas líneas, -como la de toda la predicación de Jesús- no pasa nunca de moda. Pero si hay una época y una sociedad apegadas a los bienes materiales y al dinero, ésa, queridos amigos y amigas, ésa es nuestra sociedad. Además, el Evangelio de este domingo termina con el versículo 13 del capitulo 16 de San Lucas, en el cual, Jesús (hace la friolera de casi 2.000 años) nos dice:

"Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero.". Conocida es la enemistad de Jesús con el dinero y su también famosísima cita: “Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César” (Mt. 22, 21) en alusión a la separación de las cosas de Dios con los menesteres de los impuestos. Por si fuera poco, ayer, el Papa Francisco, en su homilía diaria, definió al dinero aludiendo a los Santos Padres con una frase muy mediática: “El dinero es el excremento del diablo”.

No me voy a retrotraer tantos siglos (la Patrística se encuadra en los siglos II-IV), pero de verdad que no he encontrado un mejor comentario, ni una reflexión más al caso que la que os presento a continuación. Pertenece a Giovanni Papini (1881-1956), el escritor y poeta italiano que pasó en su vida personal del escepticismo al catolicismo fervoroso. Autor de una obra y unos pensamientos políticos controvertidos y discutibles, me limito a transcribir un texto que casi un siglo después lo firmaría cualquier autor contemporáneo independientemente de sus creencias religiosas y políticas. A mí sus palabras me han cautivado, espero que a vosotros también:

“Jesús nunca tomó en sus manos una moneda. Dio orden a sus discípulos de que durante sus viajes no llevasen talegos para las ofrendas. Hizo una excepción única, pero de tal calidad que hace estremecerse. De un inciso de un Evangelio nos enteramos de que la bolsa de la comunidad estaba a cargo de uno de los apóstoles. Este discípulo era Judas. Sin embargo, hasta Judas se creerá obligado a devolver el dinero de la traición antes de desaparecer en la muerte. Judas es la victima misteriosa inmolada a la maldición del dinero amonedado.

La moneda, junto con la suciedad de las manos que la han asido y palpado, lleva consigo el contagio inexorable del crimen. Entre todas las cosas inmundas que el hombre ha manufacturado para ensuciar la tierra y ensuciarse él mismo, quizá sea la moneda la más inmunda de todas.

Estas fichas de metal acuñado, que van y vienen todos los días de unas manos a otras, sucias de sudor y de sangre; estas fichas gastadas por los dedos rapaces del ladrón, del mercader, del banquero, del alcahuete y del avaro; estos esputos redondos y pringosos de las casas de moneda, anhelados, buscados, robados, envidiados, amados por todos más que el amor y con frecuencia más que la vida; estos asquerosos trocitos de materia historiada que el asesino entrega al sicario, el usurero al hambriento, el enemigo al traidor, el negociante al concesionario, el hereje al simoníaco, el lujurioso a la mujer vendida y comprada; estos sucios y apestosos vehículos del mal, que convencen al hijo de que mate al padre, a la esposa de que traicione al esposo, al hermano de que defraude al hermano, al pobre malvado de que apuñale al rico malvado, al criado de que engañe al amo, al salteador de que despoje al caminante, al pueblo de que acometa a otro pueblo; estos dineros, estos emblemas materiales de la materia son los objetos más pavorosos que ha fabricado el hombre. La moneda, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir también todos los días a millares de almas. Más contagiosa que los harapos de un apestado, que el pus de una postilla, que la grumosidad de una cloaca, entra en todas las casas, brilla encima de los bancos de los cambistas, se esconde en las cajas de caudales, profana la almohada sobre la que dormimos, se esconde en las tinieblas hediondas de los escondrijos, empuerca las manos inocentes de los niños, tienta a las vírgenes, paga el trabajo del verdugo, circula sobre la faz de la tierra excitando los odios, aguijoneando las apetencias, acelerando la corrupción y la muerte.

El pan que es ya santo sobre la mesa de casa, conviértese sobre la mesa de la Iglesia en el cuerpo inmortal de Cristo. También la moneda es el signo visible de una transustanciación; es la hostia infame del demonio. El dinero amonedado es el excremento corrompido del demonio. Quien ama el dinero y lo recibe con júbilo, se comunica visiblemente con el demonio. Quien toca el dinero con voluptuosidad, toca, sin saberlo, el excremento del demonio.

El hombre puro no puede tocarlo, el santo no puede tolerarlo. Saben ellos con seguridad indudable que es la obscena esencia del demonio, y sienten hacia la moneda el mismo horror que siente el rico por la miseria.”

Yo la primera vez que lo leí tuve que releerlo un par de veces más, como se hace con un exquisito manjar, que gusta ser paladeado varias veces… Añadir una línea más sería estropearlo, no sobra ni falta una palabra. Con que acierto y con que veracidad se describe uno de los inventos más necesarios pero a la vez más perjudiciales de la vida de la humanidad: El vil dinero. Grandes santos como Francisco de Asís, Felipe Neri, Juan Grande, la Beata Teresa de Calcuta… supieron alejarse de él y vivir de la caridad. El Papa Francisco ya nos ha dejado varias perlitas acerca del cuidado que hay que tener con el materialismo y el consumismo. Es una tentación continuamente presente en la vida del ser humano y de la propia Iglesia.


En definitiva, y para resumir el texto en una palabra: sublime.

17 comentarios :

  1. Dio orden a sus discípulos de que durante sus viajes no llevasen talegos para las ofrendas. Nuestra iglesia se ha saltado esa pagina del evangelio.......

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  2. Paciencia, Diego, que el nuevo pastor esta soltando lastre....

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  3. en el confio.....ojala la nuestra algun dia deje de ser la rica iglesia de occidente para convertise en pobre y al servicio de los pobres. No vale, para aquietar la conciencia, con dar las migajas que caen de la mesa (Caritas)

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  4. Totalmente de acuerdo, Diego, pero poco a poco este hombre está poniendo las cosas en su sitio.... http://www.elmundo.es/elmundo/2013/09/21/internacional/1379714434.html

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  5. Magnífica la cita de Giovanni Papini. "Como anillo al dedo".

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  6. Salvador Maldonado21 sept. 2013 12:56:00

    Perdonarme: puedo señalar, como colaborador/voluntario de CARITA, que NO se puede decir que "son las migajas que caen de la mesa". Ignorancia supina u otra cosa pudiera ser. CARITAS es IGLESIA, no una ONG más.

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  7. Javier Fernández21 sept. 2013 19:20:00

    El dinero es "necesario" para vivir, pero si no te ata, vivirás. Atado al dinero nos lleva al pecado y nos aparta de Dios. El dinero es como el estiércol, hay que repartirlo para que de alimento (abono) y si amontona, apesta. Por eso en los bancos huele mal. Moraleja: por eso yo huelo bien, no tengo un "duro", jejeje.

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  8. migajas ,.....comparado con lo que gasta en otras cosas.....migajas...ademas Salvador tu seras voluntario pero me parece que el de la ignorancia eres tu.... la mayoria de las cosas que se dan en caritas proceden de bancos de alimentos y los voluntarios son seglares, y el dinero que se da par luz agua etc procede de las colecyas de los seglares .....a la iglesia las caritas no le cuestan un duro....la caridad para que sea verdadera te tiene que doler hermano. Meparece genial la labor de las caritas pero, insisto, son LAS MIGAJAS. ....sabia yo que tenia que salir algun indignao....

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  9. Salvador Maldonado21 sept. 2013 19:36:00

    Mira, Diego, piensa lo que quieras, como es más que obvio, pero no tienes ni remota idea de lo que es CARITAS. Además, por si no lo sabes, gran parte de los voluntarios y responsables de los Bancos de Alimentos son católicos con una clara conciencia de sus deberes sociales.Además, y éso me alucina, los seglares o laicos somos tan Iglesia como los ordenados [no hace falta saber Teología para éso]

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  10. Hola
    Juan Manuel

    Esta entrada, creo, se habla de "dineros". Y si se habla de "dineros" Cáritas recibe de la ICAR poco más de un 1% mientras que los fondos públicos son el 38% y los fondos privados un 61%.
    El que yo pueda aportar dinero a Cáritas se me podrá decir que colaboro en una acción promovida por la Iglesia pero de ahí a que se me considere católico es un absurdo: soy ateo, gracias a Dios.

    Saludos

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  11. andres felipe castillo22 sept. 2013 8:21:00

    hola hermano estaba en mi iglesia favorita, Dios te de bendiciones todos los dias.

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  12. solo se que el estilo de vida de esta iglesia no es el estilo de vida de Cristo....si lo fuera de verdad no habria hambre en el mundo y ni tu ni nadie me hareis cambiar de opinion. Ser cristiano es ser seguidor de cristo no es estar apuntado en ninguna parte.

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  13. Hola

    Soy Juan Manuel

    Declaración del papa Francisco:
    "La corte vaticana es la lepra del papado"
    Está claro que el enemigo número 1 del papa lo tienen muy cerca de él. Más de uno estará rezando por que al Papa le pongan un café... muy cargado.

    Saludos

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  14. Pues sí, Juan Manuel, yo también leí esas declaraciones hace diez días y me gustaron mucho. Ya te digo que este Papa habla muy clarito y está rompiendo muchos esquemas, y aunque no te lo creas, somos muchos -afortunadamente- los que pensamos igual que él.
    Un saludo

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  15. Bueno, la verdad que el Artículo está excelente, esta reflexión del significado del dinero, pues en pocas partes la he visto así...
    Con respecto a las polémicas generadas en los comentarios, pues, La Iglesia está fundamentada en las Enseñanzas de Jesucristo, quien es la Cabeza de la Iglesia, nosotros los Cristianos-Católicos-Apostólicos y Romanos somos los que formamos el Cuerpo de la Iglesia (Carne Humana), por esta condición somos de naturaleza Pecadores (yo soy el primero) y tenemos el Libre albedrío que nos dio el mismo Dios cuando nos creó, por esto es que decidimos ser pecadores y no creyentes en Dios... Por esto es que la Iglesia es impura en muchos aspectos y situaciones, y nuestro Papa se está dando la Tarea de poder hacer una depuración de la Iglesia como dice Jaime... si existe un vicio no se puede quitar con éxito de la noche a la mañana, debe existir un camino lento pero seguro... pasos firmes, de lo radical no queda nada bueno...

    Por otra parte, que hace Caritas, que hace la Iglesia, que hacen los grupos Apostólicos, realmente no es de mi incumbencia, no soy quien para juzgar que hace o deja de hacer alguien, Cuando le presentaron a Jesús la mujer sorprendida en Adulterio, el dijo: "quien este libre de toda culpa que lance la primera piedra" y dice el Evangelio que poco a poco se fueron retirando desde el mas anciano hasta el mas joven hasta dejar solo a la mujer con Jesús, Nadie puede engañar a Dios, el lo sabe todo, por eso nadie lanzó la primera piedra... También dicen las Escrituras (en la parábola del Sembrador) que hay semillas que caen en el camino, en la piedra, entre abrojos y en tierra fértil y algunas dan 30, otras 40, otras 60 y otras cientos... Cada quien da de acuerdo a sus posibilidades... Repito, yo no soy quien para juzgar cuanto da alguien, lo que si puedo es juzgarme a mi mismo, porque yo se cual es mi comportamiento y se que soy capaz de hacer y de dar... y si está en mi Corazón y mi Conciencia puedo optar por ser una mejor persona...

    Otra cosa que noto importante es que dentro de los comentarios hay un Ateo que dice gracias a Dios, hasta donde tengo entendido los Ateos no creen en nada ni en nadie, solo en lo que son capaces de hacer por ellos mismos, por otra parte tal cual comenta esta persona que dice ser Ateo que es Caritativo porque ayuda a su prójimo (de la forma en que lo haga), pues Dios ha sembrado esa caridad en su corazón Hermano, no dejes que el Demonio te robe esos ideales y no te permita ver a Dios en todo lo que te pasa en tu Vida...

    Que Dios y la Virgen los Bendigan a todos.
    Saludos.

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  16. Apoyo tu comentario, Héctor, me parece muy acertado.

    Un saludo

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