sábado, 25 de abril de 2015

Dos amigos del desierto

Hoy quería compartir con vosotros un pensamiento acerca del perdón y la amistad. Ambos temas quedan perfectamente reflejados en esta bonita historia que me ha encantado leer:

"Cuenta la historia que dos amigos iban caminando por el desierto. En un punto del viaje comenzaron a discutir de manera acalorada, y en un arranque de violencia, un amigo le dio una bofetada al otro. Lastimado, pero sin decir nada, el amigo abofeteado escribió en la arena: 
Mi mejor amigo me dio hoy una bofetada. 

Siguieron caminando hasta que encontraron un oasis, donde decidieron bañarse. El amigo que había sido abofeteado sufrió un calambre y comenzó a ahogarse, pero su amigo lo agarró a tiempo y lo salvó. Después de recuperarse, el amigo rescatado escribió en una piedra: 
MI MEJOR AMIGO HOY SALVO MI VIDA. 

El amigo que había abofeteado y salvado a su mejor amigo preguntó:
- Cuando hice algo contra ti lo escribiste en la arena y ahora lo haces en una piedra. ¿Porqué? 

El otro amigo le respondió: 
- Cuando alguien nos lastima debemos escribirlo en la arena donde los vientos del perdón puedan borrarlo. Pero cuando alguien hace algo bueno por nosotros, debemos grabarlo en piedra donde ningún viento pueda borrarlo y todos puedan verlo." 

La historia me parece un perfecto reflejo de dos de los temas favoritos de Jesús. El primero nos habla del perdón, una de las prácticas más bonitas y liberadoras (al tiempo que difícil) que el ser humano puede realizar. El segundo se refiere al precepto del amor, que a fin de cuentas, es el resumen de toda la ley cristiana. Muchas personas dicen “perdono pero no olvido”. Muchas otras aman solo de manera interesada esperando una recompensa a cambio. Esta historia es una invitación justo a tener las actitudes contrarias. A perdonar siempre olvidando y a amar sin esperar ninguna contrapartida. Difícil ambas cosas, pero no imposible. Es cuestión de ascesis espiritual y de ponerse en manos de Dios, en quien lo imposible se convierte en posible.

3 comentarios :

  1. Francisco Javier Martos27 abr. 2015 13:36:00

    Mas me ha gustado tu reflexión, que la anecdota de los amigos. Será porque ya la conocía y tus palabras, no.

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  2. José Manuel Rodríguez27 abr. 2015 14:12:00

    Una metáfora muy acertada. En esta vida nos tenemos que quedar con lo mejor de las personas. Felicitaciones por esta reflexión. Me gustó.

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