sábado, 4 de febrero de 2017

Símbolos Cristianos (III): Símbolos varios

Tercera entrega sobre simbología, y mantengo la impresión que cuanto más lee uno sobre el tema más cosas interesantes aprende y más aspectos relevantes aparecen. De momento, después del estudio de la cruz y de los símbolos de animales, hoy toca el turno a otros elementos no menos interesantes aunque sin una temática específica que los aglutine. Dejo para otra entrega todos los símbolos relacionados con la Pasión de Cristo, que son muchos y muy variados. En esta ocasión han salido 14 símbolos que vienen a enriquecer los que ya hemos señalado en posts anteriores.

1. Alfa y Omega. Primera y última letra del alfabeto griego. "το 'Αλφα και το Ωμέγα" quería decir "El primero y el último". El libro del Apocalipsis aplica esta definición a Dios: "Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso." (Ap. 1, 8). Hay que notar que en el alfabeto griego las letras son distintas en mayúsculas o en minúsculas, por lo que  hay cuatro combinaciones posibles, Α-Ω, α-ω,  Α-ω o α-Ω.


2. El ancla. En las catacumbas de Roma aparece el ancla como un compendio de símbolos. Por un lado tiene forma de cruz para relacionarla con los misterios cristianos. Por otro lado aparece unida al pez (Ichthus),  símbolo de Cristo. Como símbolo propio, el ancla representa la fe y la esperanza en Jesucristo, siendo imagen de la firmeza, solidez y tranquilidad que proporciona un elemento estable (la fe) en medio de las tormentas de la vida (las contrariedades y dificultades).


3. El buen pastor. Uno de los símbolos más antiguos aparecidos en las catacumbas cristianas es el que refiere a Jesucristo con la figura del Buen Pastor, a la que alude en varias ocasiones a lo largo de N.T.: "¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra?" (Lc. 15, 4). De hecho, el Buen Pastor es un título con el que llega directamente a identificarse: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas" (Jn. 10,11). Por ello los primeros cristianos escogieron esta imagen como reconocible para un cristiano pero que a su vez pasaba desapercibida para los perseguidores de la fe.



4. El orante: Representación de una persona levantando las manos al Cielo en señal de oración. Era muy común encontrar esta representación en las tumbas cristianas de los primeros siglos. Como curiosidad se puede apuntar que suele ser siempre una figura femenina - incluso en las tumbas de los varones-, ya que lo que se representa es el alma de la persona que se dirige a Dios una vez terminada su peregrinación por el mundo. Los brazos están siempre extendidos y levantados, postura en la que rezaban en la antigüedad tanto los paganos como los judíos y los primeros cristianos.   


5. El sembrador: Una nueva imagen Bíblica, que aunque no fue usada por los primeros cristianos sí ha sido muy desarrollada posteriormente. Procede de la parábola del sembrador (Mt. 13,3), en la que Jesucristo compara a cualquier persona que anuncie el Evangelio con un sembrador: "Una vez salió un sembrador a sembrar..."


6. El Staurograma. Es, posiblemente, uno de los primeros símbolos cristianos de la literatura escrita. Se trata de una abreviatura procedente de la unión de dos letras griegas contenidas en la palabra cruz (σταυρός). De esta forma, la ρ se ubica encima de la τ dando como resultado una figura que se asemeja a un crucificado.
7. Monograma XP o Crismón: Procede de la intersección de  las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego: Χριστός (el ungido). Fue adoptado por el emperador Constantino tras el edicto de Milán (313) para acuñar las monedas romanas y los estandartes romanos, universalizando su significado.


8. Monograma IHS: Su origen son las tres primeras letras griegas del nombre de Jesús.  ΙΗΣΟΥΣ. Con el paso de los años, la Σ (S mayúscula griega) fue sustituida por la minúscula s, llegando al actual IHS, siendo en latín el origen de las palabras Iesus Hominum Salvator (o JHS Jesús Salvador de los Hombres). San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, adoptó el monograma como sello personal y extendió su uso y su iconografía por todo el mundo conocido.


9. La concha de vieira: Con origen en una antigua leyenda gallega, la concha se convirtió con el paso de los siglos en símbolo de la peregrinación cristiana a Santiago de Compostela, adornando monumentos, calles y señalando el recorrido del camino. Posteriormente ha adquirido un significado bautismal, y muchos de los objetos litúrgicos para coger el agua en el momento del bautismo tienen forma de concha de vieira. 


10. La vid: Símbolo tomado también del Evangelio de San Juan, en el que el propio Jesucristo se compara con el arbusto del que procede la uva:  "Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada." (Jn.15,5). Se trata de un símbolo más desarrollado en la pintura que en la escultura, aunque también se puede encontrar en decoraciones de Iglesias.



11. Ojo de la providencia o panóptico: Símbolo controvertido porque tiene un origen pagano (el ojo de Horus egipcio) y a su vez es usado por la secta masónica con otro sentido diverso al cristiano. No obstante, se puede encontrar en muchas Iglesias cristianas a partir del s. XVI, con el sentido de Dios que es omnipresente, providente y vigila a los hombres desde el Cielo. 


12. Rosa: Un nuevo símbolo no específicamente cristiano, pero que podemos encontrar en muchas decoraciones de Iglesias. La rosa es un objeto de la naturaleza que ha sido objeto de múltiple simbología: pasión, respeto, virginidad, prudencia, santidad... en concreto, la rosa como símbolo cristiano suele ser de 5 pétalos, en referencia a las cinco heridas de Cristo en la cruz. 


13. Palma: La hoja de la palmera se convirtió en signo de la victoria de los mártires frente a la muerte. Cuando alguien era martirizado, recibía "la palma del martirio", Posiblemente, el origen de este signo sea un recuerdo de aquellas palmas con la que se recibían a los triunfadores. Tenemos un testimonio de ello en la propia Biblia, cuando el pueblo de Jerusalén las agitaba el Domingo previo a la crucifixión de Jesucristo: "tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: ¡ Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, y el Rey de Israel!" (Jn. 12,13)

14. La barca: Se relaciona evidentemente con la Iglesia, como espacio físico de salvación. La Iglesia peregrina por el mundo en medio de las tempestades pero con la presencia de Cristo, que aunque aparentemente dormido vela por ella y la protege (Cf. Mt. 8, 24). De hecho, a la Iglesia se le conoce como "La barca de Pedro". Se trata de un elemento muy presente en la literatura cristiana, pero sorprendentemente no hay muchas imágenes que la representen. Ninguna de ella pertenece a los símbolos de los primeros cristianos, que prefirieron el ancla para simbolizar esta imagen, por lo que podemos considerarlo un símbolo moderno, al menos en su iconografía. 


3 comentarios :

  1. Interesante!

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  2. Joaquín Delgado8 feb. 2017 10:19:00


    1. Alfa y Omega. Primera y última letra del alfabeto griego. "το 'Αλφα και το Ωμέγα" quería decir "El primero y el último".
    En este idioma no tiene ningún significado.
    Primeramente hay que reconocer que Culturalmente el pueblo Hebreo nunca escribieron sus Textos Sagrados en otra Lengua que no fuera el Hebreo o Arameo.
    En el Libro de Abraham (libro de Formación), dice que el creador hizo su universo con 22 letras de fundamento.
    Así que originalmente es Yo soy Alef y Tav. Yo soy la Vida, soy la totalidad, Alef tiene el significado del Toro, el que abre el camino y Tav, la Justicia. Soy el Camino que te saca del sistema, soy la Justicia.
    la Verdad es la Totalidad Alef Mem Tav, y la mentira es Shin Kuf Resh. lo cual es una fracción de la Totalidad 

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    1. Estimado Joaquin:

      Su comentario es bastante interesante, pero parte de una premisa errónea. El último libro de la Biblia, el Apocalipsis, no está escrito en hebreo sino en griego, ya que se trata de un escrito del siglo I redactado en la isla de Patmos (Grecia) por un autor cristiano y no judío. El texto original conservado está en griego. Un saludo

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