martes, 10 de noviembre de 2020

Garabandal, solo Dios lo sabe (España, 2017)

Lo primero que tengo que decir de esta película es que antes de verla no conocía absolutamente nada de estas apariciones. Me he informado mucho sobre Fátima, Lourdes, Guadalupe o Medjugorje pero nunca había escuchado ni había buscado información sobre lo ocurrido en San Sebastián de Garabandal.

Así que voy a exponer brevemente la historia que es -no podía ser de otra forma- el argumento de la película.

Los hechos tuvieron lugar entre 1961 y 1965, cuatro años en los que cuatro niñas (Conchita, Jacinta, Mari Cruz y María Dolores) afirmaron tener apariciones de un ángel primero y de la Virgen del Carmen después. La película hace mención a un guardia civil y al párroco del pueblo, quienes al principio no las creen pero poco a poco van cambiando de parecer, cosa que no ocurre con las altas autoridades civiles y religiosas que “desmontan” el relato de las apariciones para hacerlo aparecer como falso. Esa fue la postura oficial hasta 1983, año en el que el científico encargado de llevar el proceso afirmó en una rueda de prensa que todo el informe que él había elaborado era un conjunto de mentiras que no recogía la realidad de lo sucedido. ¿Mentía en 1966 cuando elaboró el informe o en 1983 cuando se retractó? Nunca lo sabremos, de ahí el acertado subtítulo de la película “solo Dios lo sabe”.

El relato muestra muchas similitudes con las apariciones de Fátima, tantas que pueden hacen creer que las niñas bien pudieron inventarlo tras leer la historia de las acontecidas en Portugal. Primero la aparición del ángel, luego de la Virgen María, el mensaje es casi el mismo, la comunión visible.... No obstante a las. niñas de Garabandal se les atribuyen fenómenos añadidos propios de la investigación científica de la época, como el excesivo peso que las volvía inamovibles, la levitación, la curación de un sacerdote o el reconocimiento de objetos y personas sagradas que ellas desconocían por completo, como una polvera en la que sacerdotes escondieron la Eucaristía antes de ser fusilados por los republicanos o un sacerdote que acudió de paisano a las apariciones.

“Garabandal no aporta nada nuevo al Evangelio, solo nos lo recuerda” es una frase del Padre Luis en la película, a mi juicio genial, que puede aplicarse a todas las apariciones y que en ese sentido concede libertad a cada creyente para creer o no en ella según su conciencia y según crea que estas experiencias hacen aumentar su vida de fe y de oración.

A nivel personal no tengo un juicio al respecto, pero hay un dato que aporta la película y que para mí es muy revelador. Una niña que se levanta a las cinco de la mañana para rezar el Rosario en el monte ha tenido que ver o sentir algo que la motive a hacerlo. De las tres videntes que quedan vivas dos viven en los Estados Unidos y una en España, lejos del mundanal ruido. Siguen conservando los recuerdos de la infancia y mantienen la veracidad de las apariciones, así como del último mensaje del Ángel que transcribo íntegro: «El Ángel nos dijo que como no se ha cumplido y no se ha hecho conocer mi mensaje del 18 de octubre (1961), os diré que éste es el último. Antes, la Copa se estaba llenando, ahora está rebosando. Los sacerdotes, obispos y cardenales van muchos por el camino de la perdición y con ellos se llevan muchas más almas. A la Eucaristía cada vez se le da menos importancia. Debemos evitar la ira de Dios con nuestros esfuerzos. Si le pedís perdón con vuestras almas sinceras, Él os perdonará. Yo, vuestra Madre, por intercesión del Arcángel San Miguel, os quiero decir que estáis en los últimos avisos. Os quiero mucho y no quiero vuestra condenación».

A nivel de película hay muchas cosas mejorables. Los actores son amateurs y se nota, aunque el conjunto es entretenido e interesante. El sonido -como en casi todas las películas españolas- es muy deficiente. Aunque es cierto que hoy en día se pueden rodar cosas dignas con un presupuesto bajo, evidentemente con un mayor presupuesto se hubiera conseguido algo más relevante. La parte positiva es que con ese desparpajo se transmite frescura y los diálogos están bien hilvanados. El film se sitúa en favor de las apariciones, si bien deja un considerable hueco al recelo y la suspicacia, lo que habla en favor de su objetividad. 

En definitiva, una película para quien quiera profundizar (o iniciarse, como es mi caso) en los milagros de Garabandal

1 comentario :

  1. Dios les bendiga
    Mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com

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