Aunque me costaba trabajo reiniciar la escritura del Blog (la pereza se había adueñado de mí...), tengo que comunicaros que la operación de mi madre salió muy bien y que vuelvo a mis escritos y reflexiones socio-espirituales. La religión no sólo se ocupa del alma, también del cuerpo y le pese a quien le pese los cristianos podemos, tenemos y debemos opinar de cuestiones como la política o la economía. Del mismo modo que los políticos opinan de religión -y lo hacen muy a menudo...- los sacerdotes u obispos tenemos el derecho constitucional de hablar de política...
Acabamos de presenciar el último linchamiento mediático en contra de la jerarquía eclesial. Al PSOE le ha escocido que después de 4 años legislando de espaldas al cristianismo -lo cual es legítimo, dicho sea de paso- el episcopado oriente el voto hacia otra dirección. ¿Qué esperaban, que les rieran las gracias...?, ¿Que les aplaudieran por la negociación con ETA, por el matrimonio de los homosexuales, por el recorte económico en la financiación eclesial, por la batalla en contra de la asignatura de religión, por la supresión de las capillas en los hospitales, por la ampliación del aborto, por la cercana eutanasia...? Sinceramente, ¿Por cual de estos puntos esperaban el aplauso episcopal...?
El Partido de Zapatero ha optado por una política anti-cristiana y me parece muy respetable, pero creo que deberían atenerse a las consecuencias. Si quieren una separación Iglesia-Estado deben aceptar las críticas y ser consecuentes con su programa. Este documento no es ni más ni menos que una respuesta a esos 4 años de hostilidades. En lugar de ser consecuentes con sus posturas y defenderlas abiertamente, optan por decir que ellos son los más cristianos del mundo y que los obispos no debían meterse en política o que son de un determinado partido. Para ello se valen de su maquinaria propagandística (los medios de comunicación en general y la Real Academia de Cinematografía en particular...) con la que nunca se cansan de hostigar al episcopado.
Lo de la Academia de Cine chorrea sangre. Los del "No a la Guerra" y el "Nunca Mais" han callado como bellacos -por no usar otro término- ante las muertes en Afganistán o los incendios de Galicia o Guadalajara en esta legislatura. Continúan vaciando las salas de los cines con sus películas erótico-pornográficas o con su visión del bando Republicano de la Guerra Civil (Este año Las 13 Rosas, ¿Cuál será la del año que viene...?). Desde el 1982 hasta el 2008 son más de 100 las películas realizadas -con el erario público- para hacer apología del Republicanismo, y nadie puede discrepar de su ideología.
Ahora está en manos de los cristianos el ejercer el derecho al voto. Los obispos sólo orientan, no imponen. Habrá que preguntar en Martín Ferraz si allí se orienta o se impone el voto.
