martes, 7 de abril de 2020

María Magdalena (Mary Magdalene, UK, 2018)

Inmerso en la Semana Santa he visto esta película que narra las últimas semanas de la vida de Cristo desde la perspectiva de María Magdalena. Dirigida por Garth Davis, el film se me antoja una consecuencia lógica de las revisiones feministas que se están realizando en nuestra sociedad contemporánea. Ni la Biblia ni la vida de Cristo se libran de ello, y la película propone nuevas teorías sobre la importancia de las discípulas (especialmente de María Magdalena) en el seguimiento de Cristo. En ese sentido no se le puede reprochar mucho a su intención, ya que presenta alguna buena intuición (imposible de demostrar, eso sí), como que la única discípula aventajada que comprendió el mensaje de Cristo fue la de Magdala y que mientras todos los demás discípulos creían que Cristo iba a implantar un Reino terreno ella fue la única que comprendió que el Reino de Dios es algo interior y que crece en la medida en la que nos abrimos al mensaje de conversión de Cristo y cambiamos nuestras vidas. Interpretativamente tanto Rooney Mara como Joaquin Phoenix dan credibilidad a María Magdalena y a Jesucristo respectivamente con una trama algo lenta para mi gusto y que se podría haber resuelto con un metraje bastante menor. La primera parte en la que se narra la vida cotidiana de la Santa es bastante tediosa, si bien es cierto que puede ser necesaria para la comprensión de su figura. No obstante, toda esa parte es por supuesto inventada y no hay ni rastro de ella ni en la Biblia ni en los Evangelios apócrifos, por lo que insisto que se podía haber acortado algo. La visión de San Pedro como un apóstol de raza africana desconcierta bastante, si bien aunque poco fiable históricamente no es herético. Es de agradecer también que la película no sobrepase los límites de una historia amorosa entre Cristo y María, algo que se ha sostenido en ciertos círculos anticristianos pero que el film lo limita a una especie de amor platónico, alejándose de la polémica fácil y escabrosa. Que conste que el comienzo si es bastante bíblico, poniendo en boca de María Magdalena estas palabras que no se alejan en exceso del relato bíblico: "Y ella le preguntó: "¿Cómo será el reino?" Y él dijo: Es semejante a una semilla, un solo grano de mostaza, que tomó una mujer y sembró en su huerto, y creció y creció, y las aves del cielo hicieron nidos en sus ramas."

Teológicamente la película sí presenta bastantes patinazos, al menos respecto a la Biblia en la que dice estar basada. Más allá de las polémicas frases finales que lanza en las últimas palabras escritas, durante toda la película presenta acciones de Jesucristo cuanto menos discutibles, como el hecho de que Jesús bautizara al estilo de Juan Bautista o que la oración del Padrenuestro fuera del Bautista tal y como se afirma en el film. Tampoco parece probable el excesivo protagonismo que se le da a María Magdalena en el grupo de los discípulos lo cual es altamente improbable en una sociedad tan patriarcal como la judía del siglo I. De nuevo es elogiable presentar a Cristo como un Maestro que rompe esquemas y revoluciona esa mentalidad, aunque creo que las posturas están algo exageradas. Sí me gustó la manera en la que se tratan los milagros y las curaciones, con una especie de fuerza que sale de Cristo y que lo deja agotado. Algo muy de superhéroe, pero que funciona bien visualmente hablando. Respecto a la revisión histórica feminista... pues eso, todo fantasioso y políticamente correcto. Para muestra un botón:

Jesús: "¿Qué enseñaré?"
María Magdalena: "¿Somos tan diferentes de los hombres que debes enseñarnos cosas diferentes? Somos mujeres. Nuestras vidas no son nuestras"
Jesús: "Tu espíritu es tuyo. Y sólo tú respondes por él. Y tu espíritu es precioso para Dios. Tan precioso como el de tu marido... o el de tu padre."

Acerca de la figura en sí de María de Magdalena el material que tenemos en la Biblia es poco y confuso. Únicamente tenemos 4 datos de ella en los Evangelios, y ni siquiera concuerda el testimonio de los 4 Evangelistas:

1. Según Marcos y Lucas Jesús expulsó de ella 7 demonios.
2. Según el Evangelio de Lucas formaba parte del grupo de mujeres que servían a Jesús y al grupo de los discípulos. 
3. Según tres de los cuatro evangelios (todos excepto Lucas) estuvo al pie de la cruz con el grupo de mujeres que lo acompañaban siempre. 
4. Según tres de los cuatro Evangelios (todos excepto Marcos) es la primera a quien se le aparece Jesús resucitado. 

Otros datos sobre ella son más dudosos y han dado lugar a tradiciones que de una u otra manera están en el imaginario religioso popular. Algunos la identifican con la mujer adúltera que Jesús salva de la lapidación (como el Papa Gregorio I), otros con la mujer que enjuga sus pies con sus lágrimas antes de la cena (la película lo refleja) e incluso otros con María de Betania, la hermana de Lázaro y Marta. Sea como fuere el film intenta hacer una mezcla de todos estos datos, dando una versión bastante convincente aunque probablemente muy alejada de la realidad. María es presentada casi como una teóloga, lo cual es bastante improbable para su época. Ni de lejos me la imagino diciendo estas palabras que parecen sacadas de un manual progre de Teología: "El Reino no se puede construir mediante el conflicto. No por oposición, no por destrucción. Crece con nosotros, con cada acto de amor y cuidado, con nuestro perdón. Tenemos el poder de levantar al pueblo, tal como Él lo hizo, y entonces seremos libres, tal como Él lo es."

No obstante, algunas frases merecen la pena ser rescatadas del guion, aunque sea ficticio. Este diálogo entre Jesús y la Magdalena, por ejemplo:

Jesús: "¿Qué es lo que temes en ti misma?"
María Magdalena: "Mis pensamientos. Mis anhelos, mi infelicidad".

O este otro, en el que María es proclamada testigo privilegiada de Cristo casi a la altura de San Pedro. Pura fantasía, pero hermoso...:

Jesús: "Abre tus ojos a la luz. Ha comenzado. No lo detengas ahora. No dejes que lo detengan"
María Magdalena: "Estaré contigo. No me iré"
Jesús: "María. Eres mi testigo"

En definitiva, una película aprovechable, siempre que se tengan los conocimientos bíblicos necesarios para saber dónde termina la realidad y dónde comienza la ficción, un límite que intencionadamente está bastante desdibujado, lo que puede producir bastante confusión en el espectador que no tenga esa formación suficiente. Técnica y artísticamente, irreprochable. 

Cine en Semana Santa

La Semana Santa puede ser un buen momento para ver Cine religioso, más concretamente Cine Bíblico. El confinamiento que estamos obligados a realizar convierten esta año en una buena oportunidad para ello, así que en estos días he realizado una lista de películas basadas en los relatos bíblicos. En rojo aparecen los links de las películas que ya he comentado en el Blog, espero que la lista aumente estos días....





A.T.

Sansón y Dalila (1949) de Cecil B. de Mille
Los Diez Mandamientos (1956) de Cecil B. de Mille
David y Goliat (1960), de Richard Pottier
Esther y el rey (1960), de Raoul Walsh
La historia de Ruth (1960) de Henry Koster
Sodoma y Gomorra (1962), de Robert Aldridge
Jacob y Esaú (1963) de Mario Landi
Jacob, el hombre que lucho con Dios (1963), de Marcello Baldi
Saúl y David (1964), de Marcello Baldi
La Biblia (1966), de John Huston
El Príncipe de Egipto (1988), de Simon Wells
Genesis (1994) de Ermano Olmi
Jacob, el padre de Israel (1994) de Peter Hall
Salomón y la reina de Saba (1995), de Robert Young
José (1996), de Robert Young
Jeremías (1998) de Harry Winer
José, Rey de los sueños (2000), de Rob LaDuca
Una noche con el rey (2006), de Michael O. Sajbel
El libro de Esther (2013), de David A.R. White
Exodus: Dioses y reyes (2014), de Ridley Scott
Noé (2014), de Darren Aronofski
Sansón (2018), de Bruce Macdonald

N.T.

Quo Vadis (1951) de Mervyn LeRoy
El mártir del Calvario (1952), de Miguel Morayta
La Túnica Sagrada (1953) de Henry Koster
Demetrius y los Gladiadores (1954) de Delmer Daves
El canto del gallo (1955), de Rafael Gil
Un hombre tiene que morir (1957), de José Breen
El rey cruel (1957), de Viktor Tourjansky
La espada y la cruz (1958), de Carlo Ludovico Bragaglia
El poder de la resurrección (1958), de Harold D. Schuster
Ben Hur (1959) de William Wyler
Barrabás (1961), de Richard Fleischer
Rey de reyes (1961) de George Stevens
El Evangelio según San Mateo (1964), de Pier Paolo Pasolini
La historia más grande jamás contada (1965), de Nicholas Ray
La Biblia...En su principio (1966), de John Huston
Jesucristo Superstar (1973) de Norman Jewison.
El Mesías (1975), de Roberto Rosellini
Jesús de Nazareth (1977), de Franco Zeffirelli
Yo te saludo María (1985), de Jean-Luc Godard
Una historia que comenzó hace 2.000 años (1986), de Damiano Damiani
La última tentación de Cristo (1988), en Martin Scorsese
Jesús de Montreal (1989), de Denis Arcand
María, madre de Jesús (1999), de Kevin Connor
El hombre que hacía Milagros (2000) de Stanislaf Sokolov y Derek Hayes
Apocalipsis (2002) de Raffaele Mertes
María, madre del Hijo de Dios (2003), de Moacyr Góes
La Pasión de Cristo (2004), de Mel Gibson
Pedro (2005) de Giulio Base
En busca de la tumba de Cristo (2006), de Giulio Base
Natividad (2006), de Catherine Hardwicke
Pablo de Tarso. El último viaje (2010), de Pablo Moreno
María de Nazaret (2012), de Giacomo Campiotti
Hijo de Dios (2014), de Christopher Spencer
La espina de Dios (2015), de Óscar Parra de Carrizosa
El Hijo de Dios (2015), de Mariano Fernández
Llena de gracia (2015), de Andrew Hyatt
Últimos días en el desierto (2015), de Rodrigo García
Resucitado (2016), de Kevin Reynolds
María Magdalena (2018) de Garth Davis
Pablo, Apóstol de Cristo (2018), de Andrew Hyatt