lunes, 4 de noviembre de 2024

Siempre a mi lado (Charlie St. Cloud, EE.UU., 2010)

La película que hoy nos ocupa es el sexto largometraje dirigido por Burr Steers, quien nos presenta un interesante cocktail que mezcla cine romántico a través de una temática de Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM). Protagonizada por Zac Efron y Amanda Crew, el film tuvo como eslogan promocional la frase "la vida es para vivirla" y unos resultados discretos en taquilla. No obstante, espiritualmente es muy aprovechable y transmite de manera muy entretenida la experiencia vital de muchas personas que estuvieron cerca de morir pero en el último instante experimentaron un regreso a la vida. De la misma manera aborda otros temas escatológicos como si es posible comunicarse con personas fallecidas o si desde el más allá se pueden mandar mensajes a los seres queridos. Vamos a comentar el argumento y a continuación algo de estas temáticas a través de algunos diálogos de la película.

El film tiene como protagonista principal a Charlie St. Cloude, quien sufre un accidente de tráfico en el que es reanimado con un desfibrilador. No tiene tanta suerte su hermano Sam, quien fallece en la colisión. Tras este dramático suceso Charlie renuncia a su brillante futuro universitario y deportivo y decide trabajar en el cementerio donde su hermano está enterrado. Pero Charlie tiene un secreto para haber renunciado a todo: tras una promesa hecha a Sam, cada noche se encuentra con él para hablar y jugar juntos. Todo va bien entre los hermanos hasta que conoce a Tess, una chica que le hará tener que  elegir entre mantener la promesa hecha a Sam o ella.

Vamos con los diálogos y momentos más espirituales y que dan lugar a una reflexión teológica. El primero de ellos se produce tras el accidente, en el que se produce este diálogo entre dos sanitarios. En él aparece el primer elemento religioso, ya que Florio porta una medalla de San Judas a quien atribuye que Charlie responda a los electroshocks:

Sanitario: "Déjalo. Está muerto".
Florio: "No existen las causas perdidas. Cállate. (practica el electroshock y lo revive) Gracias Judas(se besa su medalla). Eh. ya has vuelto".

Previo a este momento de "resurrección" se intenta expresar con imágenes cómo puede ser ese momento. Aturdimiento, niebla, una especie de túnel, una luz... forman parte visual de una experiencia imposible de explicar con palabras. El espectador lo intuye pero no hay nada que lo explique, así que sino se está lo suficientemente atento este momento tan importante puede pasar desapercibido.

Precisamente el personaje del enfermero (Florio) es una de las claves de la película. Se presenta como el modelo religioso, manifestándose creyente y hablando de experiencias sobrenaturales. Para mi gusto la conversación más profunda e interesante de la película es ésta en la que un Florio al que le han diagnosticado una enfermedad terminal le da un sentido a la existencia de la vida de Charlie:

Florio: "No lamento nada. He vivido toda una vida" 
Charlie: "¿De verdad eso es un consuelo?"
Florio: "Es el único que tenemos, Charlie. Además, yo pude presenciar un milagro. ¿Cuántas personas podrán decirle eso a San Pedro cuando lleguen a las puertas del cielo? ¿Eh? Eras una línea totalmente plana. Nada. Y entonces… Debes preguntarte por qué"
Charlie: "¿Por qué qué?"
Florio: "¿Por qué tú?, ¿Por qué tuviste otra oportunidad? Dios no hace ostentación sin más, tiene que haber una razón, Dios te concedió una segunda oportunidad".
Charlie: "Pues si hay alguna razón, aún no sé cuál es".
Florio: "Ya. Pues… No creo que trabajando en un cementerio la acabes descubriendo. Eres joven. Deberías abrirte al mundo y vivir la vida. No desperdicies ese don que recibiste".

Tras la muerte de Florio es su esposa la encargada de incidir en esa conversación, ahondando en la idea de que Charlie ha tenido una segunda oportunidad en la vida para cumplir una misión: 

Viuda de Florio: "Florio quería que usted se quedara con su medalla"
Charlie: "¿Está segura?"
Viuda de Florio: "Segura. Decía que era su respuesta para usted"
Charlie: "¿A qué?"
Viuda de Florio: "A porqué usted"
Charlie: "¿Solo a eso?"
Viuda de Florio: "Solo"
Charlie: "Nunca había visto de estas sin cruz"
Viuda de Florio: "No es Jesucristo, es San Judas. Judas Tadeo, patrón de las causas perdidas"
Charlie: "No existen las causas perdidas"
Viuda de Florio: "Eso es lo que siempre decía mi marido"

Esa misión no es otra que salvar la vida de Tess, quien sufre un accidente al chocar su embarcación contra unos icebergs. Previamente ambos protagonistas habían comenzado una historia de enamoramiento en la que la chica conoce el secreto de Charlie. Un par de conversaciones destacan sobre el resto:

Charlie:: "Cuanto más me adentro en tu mundo más me alejo del suyo"
Tess: "En algún momento todos debemos dejar atrás el pasado"
Charlie: "Tess, no puedo perder a Sam"

Tess: "Tú no moriste en aquel accidente Charlie" 
Charlie: "En realidad sí"

El film encierra más sorpresas, pues al más puro "El sexto sentido" resulta que Tess es una especie de fantasma que se puede comunicar con Charlie para pedirle ayuda pues está malherida y casi moribunda. Así que el don de Charlie no solo le permite ver a su hermano, sino a muchos muertos-agonizantes, cuestión que el espectador ya había podido intuir cuando en el cementerio habla con un soldado amigo de juventud, Sully.

Respecto a los diálogos entre Charlie y Sam, los más interesantes suceden en la última parte del film. Me quedo con estos dos:

Charlie: "No tienes porque irte ahora mismo" 
Sam: "Bueno algún día hay que afrontarlo"

Charlie: "Te echo de menos".
Sam: "Estoy bien Charlie daría cualquier cosa porque pudieras verme. Lo que que ahora soy Pero nadie llega a ver nunca lo que podría haber sido".
Charlie: "Siento haber roto el trato"
Sam: "Era el momento. Esto es mucho más increíble de lo que nunca imaginamos, Charlie"
Charlie: "Me duele tanto como el día de tu muerte"
Sam: "Sientes dolor porque estás vivo".
Charlie: "Siempre seremos hermanos"
Sam: "¿Lo prometes? ¿Todos los días? ¿Llueva o truene, haga viento o diluvie?"
Charlie: "Lo prometo".

Al igual que tras el accidente Charlie atraviesa la experiencia del túnel, al final de la película el espectador se une a la mente de Sam para experimentar el Cielo. Siempre que eso sea posible de visualizarse en una película, claro. La paz, la alegría, la comunión con la naturaleza... son elementos que se intentan transmitir para visibilizar que Sam entra en otra dimensión y abandona para siempre este mundo.

En resumen, una película espiritual y muy interesante, entretenida de ver, con bastantes giros que la hacen sorprendente y tocando una temática que nunca defrauda. Muy recomendable para todos aquellos que sientan interés por las cuestiones sobrenaturales.

lunes, 28 de octubre de 2024

Coco (EE.UU., 2017)

Antes de comentar este film de animación lo primero que hay que justificar es si puede ser comentado bajo la etiqueta "Cine religioso" o hubiera encajado mejor en "Cine con valores". ¿Disney y Religión, no parecen dos elementos incompatibles..? Tras 210 películas comentadas en este Blog es la primera vez que afronto la tarea de desentrañar un producto de la Factoría Disney, por lo que el esfuerzo por responder de manera sensata a esa pregunta merece la pena. Las dos opciones que se me planteaban como posibles me parecían coherentes, pero me he decidido por poner la etiqueta "religiosa" porque ya se habrá escrito mucho sobre "valores", ya que al documentarme no he encontrado demasiada reflexión sobre los aspectos religiosos del film . ¿Plantea Coco una dimensión religiosa en su argumento? La respuesta es un rotundo "Sí", ya que al hablar de la vida después de la muerte está tocando uno de los temas fundamentales a los que toda religión intenta dar respuesta. Otra cosa, como veremos posteriormente, es si esa visión encaja dentro de alguna escatología o es un Universo paralelo inventado por sus creadores. Adelanto desde ya que me voy a decantar por la segunda opción...

Antes de entrar en ese debate, vamos con los aspectos técnicos, que no son menores. La película ganó los dos premios Oscar a los que optaba: Mejor largometraje de animación y mejor canción. Con un presupuesto de 175 millones de dólares recaudo en taquilla 814, merchandising aparte. La crítica especializada se rindió a sus pies de manera unánime. Parte de ese éxito puede deberse a la conjunción de los directores, la veteranía de Lee Unkrich (la saga de Toy Story, Buscando a Nemo) y el debutante codirector Adrián Molina, que además del conocimiento de la cultura mexicana aportó frescura, aspectos innovadores en la producción y un colorido que quita el hipo. El guion no tiene nada que envidiarle a un buen thriller. Además, la cultura mexicana recibe un merecido homenaje, con pequeños cameos animados de Santo (ídolo de masas del Pressing Catch) Cantinflas, Pedro Infante, Jorge Negrete, Frida Kahlo, Emiliano Zapata o María Félix.

Vamos a  lo que nos interesa: ¿Por qué se aventuró Disney a pisar el terreno pantanoso de la vida después de la muerte? Algunos creen que después de "Up" intentar responder a esa cuestión existencial era justo y necesario, claro que Disney lo iba a hacer... a su manera. Y la manera de Disney desde hace décadas es la no exclusión de ningún colectivo que sea susceptible de dejar dinero en caja. Su estrategia comercial es la de una continua ampliación del mercado abarcando a las "inmensas minorías": población negra, latina, LGTBI, feministas... y también a la creyente. La marca Disney es capaz de lo mejor y de lo peor, genera fiascos ideológicos como Barbie pero de lo que no cabe duda es de que es capaz de vender cubitos de hielo en Alaska. Basta darse una vuelta por uno de sus parques temáticos para darse cuenta de ello. Pero claro, tanta inclusión se realiza a costa de no identificarse con nadie para no ofender al resto. Por ejemplo, no se puede transmitir una escatología cristiana para no ofender al budismo, ni viceversa. Musulmanes, judíos, hindús y practicantes de religiones menores tenían que sentirse identificados con el film como si estuvieran viendo "Bambi". La solución a este problema pasó por crear un "Paraíso" válido para todos -y al 100% para nadie- basado en una antigua tradición mexicana mitad precolombina mitad cristiana. El tema religioso está tan someramente tratado que ni siquiera fue censurada en China, donde todos las películas de cualquier religión lo son. Una genialidad en toda regla, vamos. 

Previo a desentrañar ese Paraíso vamos con el argumento: En el pueblo de Santa Cecilia vive Coco,  la anciana matriarca de una familia mexicana muy peculiar: en su casa la música está prohibida desde que su padre se marchó abandonando a su familia para buscar fortuna en el mundo de la industria musical. Ahora su bisnieto, Miguel, quiere desafiar esa norma y convertirse en un cantante de éxito. Pero accidentalmente llega a la "Tierra de los Muertos", donde conocerá a todos sus ancestros difuntos y necesitará de su bendición para volver a la tierra de los vivos y cumplir su sueño.  

Llegamos a abordar por fin a los aspectos religiosos del film

¿Qué aspectos contiene Coco que pueden ser considerados genuinamente cristianos? En primer lugar, la defensa de la familia tradicional (guau, eso sí que no me lo esperaba de Disney/Pixar) y de las tradiciones ancestrales, como refleja este diálogo final:

Mamá Imelda: "Miguel, si te ayudamos a conseguir su foto, ¿volverás a casa?, ¿No más música?"
Miguel: "La familia es primero".

Al hilo de ello no está de más recordar la fecha en la que suceden los acontecimientos. El Día de Muertos es y será el 2 de noviembre, conocido en el cristianismo europeo como el Día de los Difuntos. En eso película y cristianismo se unen: Basta ya de Halloweens y vamos a defender nuestras costumbres cristianas. En esta fiesta se utiliza una flor, la caléndula mexicana o azteca, que guía a los muertos hacia la tierra de los vivos. Las casas se adornan con flores, velas y fotografías de los difuntos. Los altares también se adornan con alebrijes, animales fantásticos que tienen la misma función que la caléndula. La película -sin ser spoiler- es una defensa de la familia como valor fundamental de la vida. Más allá de la rebeldía de juventud, uno encuentra en ella y en sus raíces el sentido de la existencia, el apoyo en los momentos difíciles y la comprensión y el perdón cuando uno se equivoca. Valores sagrados que se van perdiendo en nuestra sociedad a pasos agigantados. 

Como segundo punto fuertemente cristiano, encontramos el recuerdo y la oración (esta última está casi omitida) que se pueden realizar por los difuntos, simbolizados en el montaje de los altares para el Día de Muertos de México. La intercesión de los vivos por los muertos es uno de los pilares sobre los que se sostiene tradicionalmente la escatología cristiana, de ahí que tengan sentido las misas y oraciones por los difuntos. Este es el punto de máxima unión entre el film y la doctrina católica. Encontramos también guiños menores a lo largo de la película, como el nombre del pueblo (Santa Cecilia, la patrona de la música) o alguna imagen -en muy segundo plano- de la Virgen de Guadalupe. Nadie reza, nadie se santigua, ninguna realidad divina aparece. Ya hemos dicho que hay una especie de Paraíso pero no es el Cielo cristiano ni de ninguna otra religión...

Voy directamente al grano: ¿Por qué no se puede identificar la cosmovisión de Coco con la escatología cristiana? Fundamentalmente, dos son las razones para ello:

1. La pervivencia en La Tierra de los Muertos (inspirada en la ciudad real mexicana de Guanajuatoestá ligada única y exclusivamente al recuerdo que los vivos tienen de los difuntos. Una vez que nadie recuerda a una persona, esta desaparece para siempre. Esta visión New Age de la pervivencia del alma en la vida eterna es diametralmente opuesta a la cristiana, en la que la inmortalidad del alma es concedida exclusivamente por Dios. En este diálogo queda expuesta esta teoría:

Miguel: [después de ver desaparecer a Chicharrón] "Espera... ¿qué pasó?"

Héctor: "Ha sido olvidado. Cuando ya no queda nadie en el mundo de los vivos que te recuerde, desapareces de este mundo. Lo llamamos la Muerte Definitiva".
M.: "¿A dónde fue?"
H.: "Nadie lo sabe".
M.: "¡Pero si lo conocí! Podría recordarlo cuando regrese".
H.: "No. Así no funciona, chamaco. Nuestros recuerdos tienen que ser transmitidos por quienes nos conocieron en vida, en las historias que cuentan sobre nosotros. Pero no queda nadie vivo que pueda transmitir las historias de Chicharrón. Oye, a todos nos pasa al final".

2. En la vida después de la muerte de la película, los personajes siguen teniendo libertad para escoger entre el bien y el mal, odiar, perdonar, traicionar, ayudarse... Según la doctrina cristiana la muerte pone fin a esa libertad. Ya no se puede pecar ni hacer el bien, por lo que tu suerte depende del juicio de tus actos en la tierra, no en el Cielo. Este diálogo final supone la reconciliación tras la muerte de un matrimonio que no pudo despedirse en vida:

Miguel: "No estuve ahí por Héctor. Él estaba allí por mi culpa. ¡Solo estaba tratando de llevarme a casa! ¡Yo no quería escucharlo, pero tenía razón! Nada es más importante que la familia. Estoy listo para aceptar tu bendición. Y tus condiciones. Pero primero necesito encontrar a De la Cruz. ¡Para conseguir la foto de Héctor!"
Mamá Imelda: "¿Qué?"
M.: "Entonces podrá volver a ver a Coco. Héctor debería estar en nuestra ofrenda. Él es parte de nuestra familia".
M.I.: "Él abandonó esta familia!"
M. "Intentó volver a casa contigo y con Coco. ¡Pero De la Cruz lo asesinó!" [Imelda mira sorprendida a Héctor]
Héctor.: [con tristeza] "Es verdad, Imelda".
M.I.: [después de una pausa] "¿Y qué si es verdad? ¿Me dejas sola con una niña que criar y se supone que debo perdonarte?"
Héctor: "Imelda, yo..."

Estos dos puntos pueden llevar a confusión a un niño, joven o adulto que no conozca bien la teología cristiana y deben ser bien clarificados si el film se usa con intenciones catequéticas. Hecha esta excepción, la película es disfrutable y aprovechable a nivel espiritual a partes iguales. 

Vamos a terminar con estos aspectos positivo. El recuerdo de los difuntos es un punto fuerte del film y del cristianismo. Que mejor colofón para ello entonces que la letra de la bella canción acreedora del Oscar...:

Recuérdame, aunque tenga que decir adiós,
Recuérdame, no dejes que eso te haga llorar.
Porque aunque esté lejos, te llevo en el corazón.
Te canto una canción secreta.
Cada noche que estemos separados,
Recuérdame, aunque tenga que viajar lejos,
Recuérdame, cada vez que escuches una guitarra triste,
Que sepas que estoy contigo,
de la única manera en que puedo estar.
Hasta que estés en mi brazos otra vez, recuérdame...