domingo, 16 de junio de 2013

Real Madrid y F.C. Barcelona, unidos por el cristianismo, ¿o no?

Que la rivalidad entre los dos mejores equipos españoles de fútbol es un hecho lo demuestran ya más de 100 años de encuentros, competiciones, “Partidos del siglo” que se repiten todos los años, exaltaciones políticas que utilizan un terreno de juego para reivindicar sentimientos nacionales o nacionalistas y un largo etcétera…

El abandono de un jugador de un club para pasarse al bando “enemigo” es considerado como “alta traición” que nunca será perdonada por una afición dolida y unida por una causa común: la defensa a ultranza de unos colores y de unas banderas símbolos de algo más que de fútbol: De una legítima historia y de muchos sentimientos de muchas generaciones.

Que fútbol y política caminan de la mano no es ninguna novedad ni algo que yo esté descubriendo como una cosa sorprendente. Paradigmático en este contexto es el famoso Argentina-Ingleterra del Mundial ´86, sí, el de la mano de “Dios”, el cual fue entendido como la revancha sobre el terreno de juego de la recién por aquel entonces derrota del ejército argentino en la Guerra de las Malvinas. Muchos, con el paso de los años, consideran incluso más importante la victoria de Maradona y sus muchachos que el conflicto diplomático que aún hoy en día sigue en liza.

Volviendo a nuestro país, pocos elementos en común podríamos encontrar entre el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid. Bueno, hay uno en el que ambos caminan siempre unidos, y es que como diría un buen catalán, “la pela es la pela”: El reparto de los derechos televisivos ha unido tradicionalmente en un bando común a los sempiternos enemigos en el terreno de juego.

¿Y que tiene esto que ver con un post de un Blog religioso…? Se estará preguntando más de uno… ¿Nos va salir con que en el Madrid juega “Cristiano” y en el Barça el “Messias?... pues no, no van por ahí los tiros…

Resulta, que en los últimos meses, hay otro elemento que une a ambos equipos. Cada uno por separado, eso sí. Un ejemplo de cómo Europa en general y España en particular se descristianizan y renuncian a sus símbolos históricos maltratándolos y vendiéndolos por 30 monedas de plata (quizás un poco más…)

El Real Madrid, cuyo escudo está rematado por la cruz monárquica de la que hace gala y a la que representa allá donde va, ha decidido eliminar la cruz para abrirse al mercado musulmán. Así lo refleja el vídeo de presentación del parque temático sobre el equipo que se inaugurará en enero de 2015 en la isla de Ras Al Khaimah, en los Emiratos Árabes Unidos. Sólo se eliminará en los países de mayoría musulmana, para no ofender al personal. Primer paso de lo que creo que dentro de unos años sea definitivo, cuando la comunidad musulmana de España proteste enérgicamente contra los signos cristianos. Tiempo al tiempo.

Su rival, el Futbol Club Barcelona, ha firmado un convenio de colaboración con el estado de Qatar. Pero claro, a cambio de tanta pasta que han soltado los jeques árabes hay que pagar peaje: quitar la cruz de San Jorge porque ofende a los musulmanes. Pues nada, se quita, dame pan, dime tonto y aquí paz y después gloria. De nuevo un primer paso de lo que dentro de unos añitos será definitivo: suprimir la cruz porque ofenderá a los “socis” ateos o musulmanes. De nuevo, tiempo al tiempo. 

En fin, que las dos “bienpagás” han vendido sus respectivas cruces por “un puñado de parné”, y mientras tanto, unos y otros, haciendo alarde de que sus equipos son los estandartes de sus ciudades… Eso sí, de sus ciudades descristianizadas…. Anda y que les den morcilla a los dos (a no, que es de cerdo y a lo mejor ofende a los musulmanes….). Para llorar...

viernes, 14 de junio de 2013

La alegría de Francisco I y Juan XXIII

Decía San Francisco de Sales que “Un Santo triste es un triste Santo”, haciendo alusión a que el cristiano debe vivir alegre y transmitir alegría a su alrededor. El Papa Francisco ha actualizado esa sentencia afirmando que “Algunos cristianos tienen cara de pepinillos en vinagre” (homilía del 10 de mayo de 2013). Por frases como ésta, algunos ya han empezado a ver claras sintonias entre las maneras de entender la vida del Papa Francisco y la del Beato Juan XXIII (El Papa Bueno).

El pasado 3 de junio se cumplieron 50 años de su fallecimiento, ocasión que podemos aprovechar para conocer algunas anécdotas de Angelo Roncalli. Yo no tuve la suerte de conocerlo, pero todo lo que he leído de él y sobre él es bueno. Quienes lo conocieron destacaban su espontaneidad, su naturalidad y su ingenio.

La primera (y para mi gusto más genial ocurrencia de Juan XXIII) fue cuando en una entrevista, le preguntaron: “Santidad, ¿Cuántas personas trabajan en el Vaticano?” a lo que el Papa Bueno respondió: “Más o menos la mitad”… Creo que sobran los comentarios, se comenta que las risas de los periodistas todavía hacen eco entre las columnatas de Bernini….

Cuentan también que una vez salió del Vaticano a escondidas (en plan Cirilo Lakota en “Las Sandalias del Pescador”) a visitar a un amigo sacerdote enfermo. Al llamar a la puerta del Hospital del Espíritu Santo, la portera fue a avisar a su Superiora, quien se presentó diciendo: “Santo Padre, soy la Madre superiora del Espíritu Santo”. Ante tal afirmación, la respuesta de Juan XXIII fue “¡Qué carrera ha hecho usted, Madre! Yo sólo soy el siervo de los siervos de Dios!”. Esta costumbre de andar sólo por las calles de Roma para visitar enfermos, presos, vagabundos, hizo que se ganara el sobrenombre de una famosa marca de Whisky: “Johnny Walker” (Juanito el caminante…).

Otra anécdota curiosa la contó el Rabino Jefe de París. Ambos fueron presentados en una recepción y entablaron una amistosa charla. Cuando fueron reclamados para sentarse a la mesa, al ir a pasar por la puerta de entrada, el Rabino le indicó al Santo Padre que pasara primero, a lo que éste respondió: “No, por favor, el Antiguo Testamento va antes...”.

También contaba en tono jocoso su condición de Papa. En su biografía escribió: “Con frecuencia me desvelo a media noche y empiezo a pensar en un algún problema grave y decido que a la mañana siguiente se los expondré al Papa. Después, me despierto completamente y ¡me acuerdo de que yo soy el Papa!”. En ese mismo escrito y en un tono sarcástico afirmaba: “Todo el mundo puede ser Papa. La prueba es que yo lo soy”.

Como veis el buen humor y la espiritualidad no están enfrentadas, más bien al contrario, deben ser complementarias la una de la otra.

Quizás con el declive de su progresiva enfermedad la imagen del Beato Juan Pablo II la tenemos un poco distorsionada. Muchas personas, tienden más a recordarlo achacoso y torpón en la última y dolorosa etapa de su vida que con la jovialidad y alegría que caracterizaron su extenso Pontificado. Sin embargo, esto no se corresponde con la realidad. Juan Pablo II destacó sobremanera por sus “puestas en escena”, su naturalidad, su sentido del humor y por su sonrisa. Para muestra, os dejo este vídeo con el testimonio de Japo, el payaso español que todos los años actuaba para Juan Pablo II







Son 5 minutos espectaculares... Sencillamente, para enmarcar