martes, 16 de octubre de 2018

Poseídos (Lost Souls , EEUU, 2000)

Hace unos días vi esta película de comienzos de siglo, precisamente del mismo año que Poseído, el excelente film que retrata de manera bastante fiel a los testimonios de los exorcistas un caso real de posesión y exorcismo acontecido en América y que ya fue comentada en el Blog en su día.

La similitud entre ambas se limita a sus títulos, al menos en la traducción española, ya que en la versión anglosajona no se parecen ni en eso. Para mi sorpresa, esta película dista mucho de estar basada en hechos reales y se adentra en el mundo de la fantasía, con algunos tintes bíblicos y escatológicos, eso sí, pero poco más que sea realmente aprovechable.

El argumento sí es religioso pero bastante oportunista. Coincidiendo con el tirón del “efecto2.000” (según el cuál el mundo estaba cercano a su fin en aquel año redondo) se plantea la llegada del Anticristo para poner punto y final a la Historia, siendo Maya Larkin (Winona Ryder, de lo poco salvarle del film) la encargada de desenmascararlo y neutralizarlo, contando para ello con la ayuda de dos exorcistas, el padre Lareaux y con John Townshend quienes en un pasado la habían exorcizado a ella. El tema es bastante sugerente y está basado en el Apocalipsis, pero los elementos bíblicos se sacrifican para dar mayor importancia a lo comercial, siendo el resultado bastante decepcionante.

La película, como digo, se aparta bastante de un contenido espiritual para centrarse en el ámbito del thriller de terror, con momentos de tensión y giros bastante interesantes, pero careciendo de una credibilidad en la temática y con errores teológicos de bulto. No obstante lo dicho, dentro de su género entretiene, y su escaso metraje (apenas 90 minutos) la hacen ágil y evitan que se haga pesada. 

Verla me recordó a su vez a otra película semejante y también casi de la misma época: Pactar con el Diablo, pero la calidad de una y otra también distan bastante, tanto en el reparto como en la trama.

En fin, una película para ver y poco más, ciertamente no dejó huella en su estreno y el tiempo tampoco la ha convertido en profética, al menos hasta el momento....

martes, 9 de octubre de 2018

Constantine (EEUU, 2005)

Constantine es un thriller de temática religiosa protagonizada por Keenu Reeves. Lo primero que hay que precisar de este film es que está basado en los cómics de DC, por lo que -como uno se puede imaginar- los aspectos religiosos son algo secundarios y sacrificados en favor de la fantasía y los efectos especiales.

Su argumento se basa en la lucha terrenal entre el bien y el mal, en la que Dios y Satanás “juegan” a ver quien consigue dominar el mundo, contando para ello con la respectiva ayuda de ángeles y demonios que en principio no pueden intervenir directamente en los acontecimientos; pero sí pueden ayudar o tentar a los seres humanos respectivamente. El protagonista, John Constantine, es un “cazador de híbridos”, siendo éstos los demonios que se saltan las reglas del juego e intervienen en la vida de las personas a través de posesiones o ataques paranormales.

Para esta misión que realiza “por libre” (me refiero a que no es ningún ministro de la Iglesia o algo parecido...), cuenta con la ayuda de personajes pintorescos como un ayudante aprendiz, un sacerdote alcohólico, buscadores de reliquias o personajes médiums entre el mundo real y el infierno. Sin faltar la presencia de un ambiguo Arcángel Gabriel que cumple a rajatabla la voluntad divina. Para que no falte de nada, la trama cuenta con toques de humor irónico aderezado con una historia romántica entre el protagonista e Isabel Dodson (Raquel Weltz), una incrédula detective de la policía. Hay un viejo refrán que dice que “quien mucho abarca poco aprieta” y esa es la sensación de una película que toca demasiados temas sin profundizar excesivamente en ninguno de ellos.

No obstante hechas estas apreciaciones, la película sí presenta algunos aspectos aprovechables y que merecen ser subrayados para que no pasen desapercibidos.

- Lo primero que hay que reseñar es que la noción de “juego” entre Dios y Satanás por la salvación de las almas es profundamente bíblica. Sí, tal como suena. En concreto, todo el libro veterotestamentario de Job se entiende en este contexto de pugna "amistosa" entre dos personajes antagónicos. Ciertamente no es más que un recurso literario, pero creo que en ese sentido la idea está muy bien aprovechada cinematográficamente, planteando un escenario en el que lo divino y lo Maligno se disputan la supremacía en la tierra como un par de amigos que juegan una partida estratégica. 

- La mediación eclesial en esta película es como he adelantado anteriormente algo marginal. Sí aparecen todos los elementos de la Iglesia en la lucha contra el mal (crucifijos, agua bendita, rituales de exorcismo, oraciones....), pero quien los emplea lo hace al margen de una misión eclesial actuando por su cuenta y riesgo, lo que hace que la historia se aparte de la realidad y se adentre en el mundo de la Ciencia Ficción (que como he dicho antes responde a la intención de adaptar un cómic, nada que reprochar en este sentido).

- Un último aspecto que sí me gustaría destacar es que la salvación final procede del auto sacrificio. Las reminiscencias de Jesucristo en esta idea son incuestionables, si bien de nuevo es John Constantine y no el verdadero Hijo De Dios quien aparece como el salvador de la humanidad. No obstante la idea está ahí, ocultada en parte por la trama del film pero visible a través de una sencilla analogía. Constantine vuelve a salvar el mundo (y de paso también su alma) como Cristo lo salvó en la cruz, aceptando el sacrificio de la propia existencia como redentor para el mundo. 

Por todo ello me parece una película interesante de ver, no para perder la cabeza pero sí para profundizar en algunos temas religiosos. En este sentido, y como he indicado anteriormente, la invitación a leer el libro de Job es más que evidente, ya que se encuentra muy relacionada con la trama del film.