martes, 9 de octubre de 2018

Constantine (EEUU, 2005)

Constantine es un thriller de temática religiosa protagonizada por Keenu Reeves. Lo primero que hay que precisar de este film es que está basado en los cómics de DC, por lo que -como uno se puede imaginar- los aspectos religiosos son algo secundarios y sacrificados en favor de la fantasía y los efectos especiales.

Su argumento se basa en la lucha terrenal entre el bien y el mal, en la que Dios y Satanás “juegan” a ver quien consigue dominar el mundo, contando para ello con la respectiva ayuda de ángeles y demonios que en principio no pueden intervenir directamente en los acontecimientos; pero sí pueden ayudar o tentar a los seres humanos respectivamente. El protagonista, John Constantine, es un “cazador de híbridos”, siendo éstos los demonios que se saltan las reglas del juego e intervienen en la vida de las personas a través de posesiones o ataques paranormales.

Para esta misión que realiza “por libre” (me refiero a que no es ningún ministro de la Iglesia o algo parecido...), cuenta con la ayuda de personajes pintorescos como un ayudante aprendiz, un sacerdote alcohólico, buscadores de reliquias o personajes médiums entre el mundo real y el infierno. Sin faltar la presencia de un ambiguo Arcángel Gabriel que cumple a rajatabla la voluntad divina. Para que no falte de nada, la trama cuenta con toques de humor irónico aderezado con una historia romántica entre el protagonista e Isabel Dodson (Raquel Weltz), una incrédula detective de la policía. Hay un viejo refrán que dice que “quien mucho abarca poco aprieta” y esa es la sensación de una película que toca demasiados temas sin profundizar excesivamente en ninguno de ellos.

No obstante hechas estas apreciaciones, la película sí presenta algunos aspectos aprovechables y que merecen ser subrayados para que no pasen desapercibidos.

- Lo primero que hay que reseñar es que la noción de “juego” entre Dios y Satanás por la salvación de las almas es profundamente bíblica. Sí, tal como suena. En concreto, todo el libro veterotestamentario de Job se entiende en este contexto de pugna "amistosa" entre dos personajes antagónicos. Ciertamente no es más que un recurso literario, pero creo que en ese sentido la idea está muy bien aprovechada cinematográficamente, planteando un escenario en el que lo divino y lo Maligno se disputan la supremacía en la tierra como un par de amigos que juegan una partida estratégica. 

- La mediación eclesial en esta película es como he adelantado anteriormente algo marginal. Sí aparecen todos los elementos de la Iglesia en la lucha contra el mal (crucifijos, agua bendita, rituales de exorcismo, oraciones....), pero quien los emplea lo hace al margen de una misión eclesial actuando por su cuenta y riesgo, lo que hace que la historia se aparte de la realidad y se adentre en el mundo de la Ciencia Ficción (que como he dicho antes responde a la intención de adaptar un cómic, nada que reprochar en este sentido).

- Un último aspecto que sí me gustaría destacar es que la salvación final procede del auto sacrificio. Las reminiscencias de Jesucristo en esta idea son incuestionables, si bien de nuevo es John Constantine y no el verdadero Hijo De Dios quien aparece como el salvador de la humanidad. No obstante la idea está ahí, ocultada en parte por la trama del film pero visible a través de una sencilla analogía. Constantine vuelve a salvar el mundo (y de paso también su alma) como Cristo lo salvó en la cruz, aceptando el sacrificio de la propia existencia como redentor para el mundo. 

Por todo ello me parece una película interesante de ver, no para perder la cabeza pero sí para profundizar en algunos temas religiosos. En este sentido, y como he indicado anteriormente, la invitación a leer el libro de Job es más que evidente, ya que se encuentra muy relacionada con la trama del film.

martes, 2 de octubre de 2018

Combatiendo al Diablo: Hablan los exorcistas (España, 2009)

Combatiendo al diablo es un documental muy interesante para conocer mejor el tema de los exorcismos y la acción del Demonio en el mundo. Además de su carácter divulgativo, presenta información de primera mano dada por exorcistas de reconocido prestigio como el Padre Fortea o el ya fallecido Padre Amorth, el que fuera exorcista oficial de la diócesis de Roma.

El documental comienza con una presentación del origen de Satanás, Lucifer, el Diablo, el Demonio o Luzbel; que son algunos de los nombres con los que la Biblia personifica el Mal proveniente de una rebelión de ángeles acontecida tras la creación del ser humano. Tras el pecado de Adán y Eva, el hombre fue condenado a un castigo temporal por tratarse de un pecado de debilidad, pero el de los ángeles caídos fue un castigo eterno al tratarse de un pecado de rebelión. Para los más escépticos en este campo, se aporta un dato contundente: solo en los Evangelios, el diablo aparece nombrado 53 veces, y gran parte de la misión de Cristo fue una lucha contra los espíritus inmundos. A este respecto se precisa también que en la oración del Padrenuestro, la traducción más literal sería “líbranos del Maligno” como una entidad real y personal.

Posteriormente se mencionan algunas frases del Magisterio reciente, como de Pablo VI El humo de Satanas ha entrado por alguna fisura en el Templo De Dios”o de León XIII, quien instituyó una oración a San Miguel para concluir la Eucaristía que hoy ha caído en desuso. A este respecto, se afirma que la táctica del Maligno hoy en día es la de no revelarse directamente, sino a través de las causas segundas. 

Comienzan aquí los estudios de los casos de posesiones, obsesiones, vejaciones o infestaciones en las que la Iglesia siempre comprueba que no se trate de una enfermedad mental con la ayuda de profesionales de la medicina y la psiquiatría. La Oración, el óleo, el agua bendita o el crucifijo son las únicas armas espirituales para luchar contra el mal. 

En estos últimos años se experimenta un auge en estos casos, debido en parte a que al reducirse la fe verdadera han aumentado las prácticas supersticiosas como el espiritismo, el ocultismo, la magia o el tarot. Es interesante el comentario del Padre Amorth, según el cual no le cabe duda que el 99% de las personas que realizan estas prácticas son charlatanes, pero el 1% no... Unido a ello se presenta el tema igualmente grave del maleficio o del hechizo alentados todos ellos por las proliferantes sectas satánicas como el Luciferismo o la masonería.

Un dato escalofriante es que de la visión del Maligno no se libraron ni muchos Santos, como atestiguan las hagiografías del Padre Pio, del Cura de Ars o de las visiones de Fátima o Medjugorje.

No obstante, el documental termina con un mensaje tranquilizador. Con una vida de fe fundada en los sacramentos y en la oración es el Diablo el que debe temblar ante un cristiano, no al revés. Dios se vale de la tentación -y la permite- para santificar al hombre pero Satanás no tiene mayor poder que el de un perro atado a una cadena. Si no te acercas no te puede hacer nada. Por ello es esencial mantenerse alejado de las prácticas demoníacas citadas anteriormente.