domingo, 20 de julio de 2014

El Noveno Día (Der Neunte Tag, Alemania,2004)

Ha vuelto el verano y con él mi puesta al día cinematográfica. Aprovecho este tiempo en el que disfruto de un poco más de tiempo libre para ver títulos, casi siempre nada comerciales pero con mensaje humano o cristiano. Hace unos días comencé esta actividad visualizando esta película alemana sobre los campos de concentración nazis, lo cual es ya de por sí una garantía de fidelidad. El director, Volker Schlöndorff, es tan aclamado y premiado en su país como desconocido en el nuestro. Nuestras salas de cine sobreviven a duras penas con las americanadas o españoladas de turno, y películas europeas como ésta pasan de puntillas sin estrenarse más que en salas de culto de las grandes capitales.

La película está basada en la novela del mismo nombre escrita por ­­­­­Jean Bernard, un sacerdote luxemburgués superviviente al campo de concentración de Dachau. Su argumento es realmente impactante. En 1942, al comienzo de la II Guerra Mundial, El Padre Kremer ha sido detenido y castigado a trabajos forzosos por su oposición al régimen nacional-socialista. Tras pasar varios meses en el campo de concentración se le concede al Padre Kremer un permiso envenenado: tendrá 9 días para que se retracte públicamente y convenza a su obispo para que apoye al régimen nazi. Si lo hace, será libre. Si no lo consigue, volverá al campo de concentración y su familia pagará las consecuencias. Si huye, todos los sacerdotes del pabellón del campo de concentración serán ejecutados.

Protagonizada por Ulrich Matthes en el papel del sacerdote-teólogo (un año antes había interpretado al nazi Gobbler en la nominada al Oscar El Hundimiento) y August Diehl como el oficial de las SS encargado de convencer a Kremer. Un duelo interpretativo de primer nivel.

La película es un drama moral en 9 actos, correspondientes a cada uno de los días de libertad condicional: ¿Qué hará el padre Kremer, ir contra su conciencia y salvar muchas vidas a costa de convertirse en un “Judas” que traiciona al cristianismo; o ser coherente con sus principios cueste lo que cueste? El silencio diplomático de Pio XII y los Obispos de Luxemburgo, la masacre de religiosos realizada por los comunistas de la Unión Soviética, las continuas amenazas a su familia, el terror de volver a los campos de exterminio… harán que la fe y la integridad del padre Kremer se pongan a prueba hasta límites insospechados…

Una película para no perderse, de las que hacen pensar e introspectarnos… ¿Cómo actuaría yo en una situación tan límite….? Y de paso, un testimonio más de lo mucho y bueno que hizo la Iglesia Católica a favor de los judíos en un periodo histórico tan convulso y complejo. Una pena que no llegue al gran público y que no haya tenido la publicidad de la que otros títulos más insignificantes y más intrascendentes gozan. No obstante, el testimonio histórico y personal quedan ahí, para la posteridad y para goce y disfrute de los amantes del buen Cine..

sábado, 12 de julio de 2014

Memes del Papa Francisco y el Mundial

Mañana domingo será la final del Mundial de Fútbol Brasil 2014. La casualidad (aunque cristianamente más bien habría que hablar de causalidad) ha querido que el último partido que dirima al campeón sea un duelo entre Argentina y Alemania. O lo que es lo mismo, los países de nacimiento de los dos actuales Papas (uno ejerciendo, el otro emérito) de la Iglesia Católica.

Esta coincidencia ha hecho que proliferen estos días por las redes sociales numerosos memes e imágenes que hacen referencia a este acontecimiento. Casi todos ellos son ingeniosos, graciosos, y a diferencia con los tradicionales "chistes" de curas o monjas que proliferan por internet, en este caso son muy puntuales y no resultan demasiado ofensivos, más allá de alguna mente obtusa (que digo yo que las habrá, ya que como es sabido, "de todo hay en la viña del Señor") o excesivamente ortodoxa. La afición del Papa Francisco por el fútbol y su confesa afición han hecho que estos mensajes proliferen como las setas en primavera...

He seleccionado los que a mi parecer son más originales y simpáticos:  


Este sí es un chiste gráfico de cuando Argentina eliminó a Suiza en Octavos de Final...











Alguno piensa que el contenido de las oraciones de los Papas estos días no es exactamente el mismo...


Para el último partido, desde los Himnos y las alineaciones parece que Argentina contará con una ayuda especial....
Algunos ya ven al Papa Francisco levantando la Copa Jules Rimet....














Y algunos otros con esta foto ya se atreven a pronosticar hasta el resultado....

(Como sea Alemania la que marque tres goles le va a salir al Papa alguna que otra bromita...)




Y esta, la recompensa para los campeones del Mundo.... 








Bueno, lo dicho, vamos a tomarlo con humor, ya que seguro que ambos tienen cosas más importantes que hacer, pero unas risas no le hacen mal a nadie, y con un Papa tan mediático ya se sabe....

Por cierto, un par de detalles más trascendentes: El primero, el Vaticano ha solicitado formalemente a la FIFA que la Final vaya precedida de un minuto de silencio-concienciación por las guerras en el mundo. Sin embargo, hay pocas esperanzas de que ello se lleve a cabo, ya que la FIFA no es muy dada a hacer concesiones de este tipo.

La segunda es que el Papa Francisco tuvo ayer audiencia con el exfutbolista y capitán de la selección argentina Javier Zanetti para solicitarle que organice un partido benéfico de tipo interreligioso, en su afán por buscar la paz y la concordia entre todos los pueblos. Para ello se ha comprometido a estar presente y realizar el saque inicial. Veamos si la iniciativa cuaja y es un éxito mediático al que nos tiene acostumbrado....

lunes, 30 de junio de 2014

Apocalipsis

Hoy estoy un poco escatológico. Ignoro el porqué de vez en cuando me pongo a pensar que todo puede acabar, pero a veces creo que es bueno estar en sobreaviso de que nuestros días pueden ser los últimos. Se funciona mejor a todos los niveles cuando uno está en esa tensión emocional. Se relativiza lo secundario y uno fija sus metas en lo verdaderamente importante de la vida.

La Biblia lo llama Apocalipsis, Armageddon, Parusía o Juicio Final, del cual desconocemos el día y la hora. Cristo nos da muchas indicaciones para que estemos alerta, aunque a veces preferimos pensar en otras cosas más livianas. No quiero parecer un telepredicador de una secta barata, pero lo cierto es que en la Palabra de Dios tenemos suficientes citas al respecto como para asustar al más ingenuo.

Os aporto una cuantas:

«En cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni los mismos ángeles del cielo, ni siquiera el Hijo de Dios. Solamente el Padre lo sabe» (Mt. 24, 36)

«A vosotros no os toca saber cuándo o en qué fecha el Padre va a hacer las cosas que solamente Él tiene autoridad para hacer» (Hch. 1, 1-7)

«Vosotros, estad preparados, porque cuando menos lo penséis vendrá el Hijo del Hombre» (Mt. 24, 44)

«El día del Señor vendrá cuando menos se espera, como viene un ladrón de noche» (2 Pedr. 3, 10)

«Nadie os engañe en ninguna manera; porque el final no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de la perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios». (2ª Tes. 2, 3-4)

Creo que hay motivos para pensar que esta última cita no está lejos de cumplirse, ya que nuestra sociedad ha endiosado y colocado en el lugar de culto elementos ajenos a tal dignidad, leanse dinero, poder, corrupción... y un largo etcétera.

Me gustaría terminar esta reflexión-desahogo con una cita del danés Soren Kierkegaard muy ilustrativa de lo que hoy estamos tratando, y de cómo a veces preferimos pensar en quien ganará el Mundial de Brasil o lo que vamos a hacer en estas vacaciones que en lo realmente importante de nuestra vida. El filósofo, teólogo y pastor protestante, padre del Existencialismo y maestro de la angustia vital nos dejo este fragmento (el 54) que es uno de mis favoritos:

Una vez sucedió que en un teatro se declaró un incendio entre bastidores. El payaso salió al proscenio para dar la noticia al público. Pero éste creyó que se trataba de un chiste y aplaudió con ganas. El payaso repitió la noticia y los aplausos eran todavía más jubilosos. Así creo yo que perecerá el mundo, en medio del júbilo general de la gente respetable que pensará que todo se trata de un chiste”