sábado, 11 de abril de 2015

Una historia que comenzó hace 2.000 años (L´Inchiesta, Italia, 1986)

De entre todas las películas religiosas que he visto la pasada Semana Santa  me quedo con ésta, bastante desconocida en España. Lo primero que llama la atención es la traducción de su título, ya que la simple palabra “inchiesta” (investigación) ha sido sustituida por una frase interminable. En Inglés sí se mantiene su título original como The Inquiry.

Pasados varios años de la muerte de Jesús, el Emperador Tiberio encarga al general Tauro (Harvey  Keitel) que realice una investigación sobre el asunto. Llegado a Jerusalén, encontrará continuas trabas por parte de Poncio Pilato (Keith Carradine) para llevar adelante su investigación. Pilato mantiene que los discípulos de Cristo robaron su cuerpo y que el asunto debe ser silenciado. No conforme con estas explicaciones, el general Tauro interrogará algunos testigos y buscará toda información posible para esclarecer el asunto.

La trama y lo bien que refleja el ambiente hostil de los judíos hacia los romanos en Jerusalén son lo mejor de la película. Ciertamente no destaca como otras por sus vestuarios, decorados o efectos especiales, pero su argumento si me parece muy sugerente.


Buscando información sobre ella he descubierto que la película “En busca de la tumba de Cristo”, (nuevamente L´inchiesta en italiano y The inquiry en Inglés) se trata de un remake realizado en 2006 con el mismo argumento. Así que cualquiera de las dos que podáis ver os sumergirá en el mismo argumento.

domingo, 5 de abril de 2015

Domingo de Pascua

Comienza un año más el tiempo de Pascua. Coincidiendo con la victoria de Cristo, la Madre Naturaleza también se confabula con Él para aclamar su victoria. Comienza la primavera, estalla la alegría y las flores surgen por doquier, mientras los árboles se adornan y de las ramas secas vuelven a brotar los tiernos brotes que se convierten en hojas, flores y frutos que devuelven la vida a nuestros campos y parques.

La muerte cede el paso a la vida, en un retorno cíclico en el caso de la Naturaleza, pero en un avance lineal en nuestras vidas. Nuestros cuerpos mueren un poco cada día. Más canas, más arrugas, más "goteras" que nos anuncian que algún día nuestras vidas tendrán que pasar por el trance del Viernes Santo. Será más tarde o más temprano, pero será. El consuelo y la esperanza con el que contamos los cristianos es que esa agonía será transitoria, un paso (de ahí procede la palabra "Pascua") hacía la Vida definitiva. La vida encuentra su aparente fin en la muerte, pero a ésta la sucede la resurrección. La victoria de Cristo será un día también la nuestra.

Ayer lo celebramos en la Vigilia Pascual. Os dejo el que a mi entender es la parte más bella del Pregón con el que se anunció la resurrección de Cristo:

Ésta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?

¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!

Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

sábado, 28 de marzo de 2015

Domingo de Ramos

Ramos de olivo. Chaquetas y corbatas para ellos. Vestidos y tacones para ellas. Sol. Una puerta que se abre. Cruz de guía. Nazarenos. Palmas. Incienso. Cera. Tambores y Cornetas se oyen a lo lejos. Cáscaras de cacahuetes pisadas al caminar. Un niño pide cera a un penitente. Un monaguillo repeinado reparte estampas y caramelos. Una palmera asoma. Jesús montado en la borriquita nos bendice a todos.Cámaras de fotos ahora sustituidas por Smartphones asoman por doquier. Una saeta. Más penitentes. Ciriales. Una virgen bajo palio llora desconsolada. Candelabros de cola. Cruces. Otra banda.

No cabe duda. Ya es Semana Santa.

Lo que acabo de escribir refleja como vive un Domingo de Ramos cualquier pueblo de Andalucía y gran parte de España de manera popular. Folklore, tradición y religiosidad popular se dan la mano para que a la calle llegue el mensaje que por las mañanas se ha proclamado en las Iglesias: Ha comenzado el recuerdo de la Semana de Pasión, de la Semana Mayor, de aquella en que los cristianos recordamos los fundamentos de nuestra fe. La Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo toman nuestras calles y nuestras almas, incluso de aquellos que el resto del año se olvidan del mensaje religioso.

Es una semana para disfrutar. Y, sobre todo, para rezar.