jueves, 2 de mayo de 2019

San Atanasio

La Iglesia hace memoria hoy de San Atanasio (295-373), obispo de Alejandría y Doctor de la Iglesia nacido en Egipto y que sufrió numerosas persecuciones y destierros por defender la fe ortodoxa frente a la herejía del arrianismo, que sostenía que Cristo no era Dios por naturaleza. Para definir este punto de la fe, se convocó el Concilio de Nicea, al que Atanasio acudió como diácono y tras refutar en todos sus puntos a Arrio fue proclamado poco después obispo. Copio para la meditación una parte de su exposición:

Nosotros no adoramos a una criatura. Lejos de nosotros tal pensamiento, que es un error más bien propio de paganos y de arrianos. Lo que nosotros adoramos es el Señor de la creación hecho hombre, el Verbo de Dios. Porque aunque en si misma la carne sea una parte de la creación, se ha convertido en el cuerpo de Dios. Nosotros no separamos el cuerpo como tal del Verbo, adorándolo por separado, ni tampoco al adorar al Verbo lo separamos de la carne, sino que sabiendo que «el Verbo se hizo carne», le reconocemos como Dios aun cuando está en la carne

miércoles, 1 de mayo de 2019

San José, obrero

Este es el segundo día que la Iglesia recuerda a San José (+s.I) tras el 19 de marzo. En este caso lo hace bajo la advocación de "obrero", haciendo hincapié en su labor de carpintero como el oficio con el que sustentaba a la Sagrada Familia. Es por ello el patrono de todos los trabajadores y día de fiesta en muchos países. Copio hoy para la meditación unas bellas palabras del Papa Francisco sobre la figura de San José:

“José toma en sus manos este misterio y ayuda: con su silencio, con su trabajo, hasta el momento en que Dios lo llama a sí. De este hombre que se hizo cargo de la paternidad y del misterio, se dice que era la sombra del Padre: la sombra de Dios Padre. Y si Jesús hombre aprendió a decir “papá”, “padre”, a su Padre que conocía como Dios, lo aprendió de la vida, del testimonio de José: el hombre que custodia, el hombre que hace crecer, el hombre que lleva adelante toda paternidad y todo misterio, pero que no toma nada para sí mismo”