lunes, 27 de agosto de 2012

El Eco de la Vida

De pequeño me contaron un cuento que se quedó grabado en mi memoria. Hoy que en España hemos amanecido con la trágica noticia del presunto asesinato de dos niños por parte de su padre (No cabe mayor aberración posible), ha venido a mi mente esta tierna historia, quizás para contrarrestar el efecto de tan duro golpe. No recuerdo las palabras exactas, sólo el mensaje final, así que me he atrevido a ponerlo en pie añadiendo elementos de mi propia cosecha… Espero que os guste…

Un padre fue con su hijo de cinco años a la montaña. Estuvieron subiendo a pie hasta que el niño se cansó. Entonces, su padre lo cogió en brazos y siguieron la ascensión hasta que por fin llegaron a la cima de la montaña. Una vez recuperado el aliento tras la dura caminata, el padre susurró al oído de su hijo:
-        "Voy a darte ahora una bonita sorpresa, hijo, quiero que conozcas a alguien que todavía no conoces y que recordaras el resto de tu vida…"
-        "¿De quién se trata, papá?" -Respondió su hijo.
-        "Tienes que descubrirlo tú mismo" -Comentó el padre de nuevo en un tono confidencial y solemne. Y añadió: "Quiero que lo saludes lo más fuerte que puedas. Venga, hazlo…"
-        "¡¡¡¡HOLA!!!!!" -Saludó enérgica aunque tímidamente el niño
-        "¡¡¡¡HOLA!!!!!" -Fue el enérgico y tímido saludo devuelto por la montaña….
-        "¿Qué ha sido eso, papá?, ¿Quién me ha saludado….?" -Preguntó desconcertado el niño.
-        "Quiero que ahora le hagas fuerte una pregunta a tu nuevo amigo" -le contestó su padre dejando sin responder las dudas anteriores.
-        "¿CÓMO TE LLAMAS?" -Volvió a gritar el niño, está vez más confiado.
-        "¿CÓMO TE LLAMAS?" -Respondió la montaña, con el mismo tono de confianza.
-        "Pero papá…" Inquirió el niño
-        "Pssshhh, calla...", - le interrumpió su padre. "...Ahora quiero que le digas a tu nuevo amigo algo bonito. Venga, fuerte otra vez…"
-        "¡¡¡¡GUAPO!!!!" -Gritó el niño con todas sus fuerzas
-        "¡¡¡¡GUAPO!!!!" -Respondió de nuevo la montaña con fortaleza
-        "No me gusta mi nuevo amigo, papá. Siempre dice lo mismo que yo… ¿Puedo decirle algo que pienso de él…?" -Dijo el niño enfadado
-         Su padre asintió con la cabeza, sin articular palabra alguna
-         "¡¡¡¡TONTO!!!!" -Gritó el niño con más fuerza que nunca
-        "¡¡¡¡TONTO!!!!" -Respondió la montaña fuertemente
-        "Bueno, vamos a ser educados", -dijo su padre. "Despídete de tu amigo, que hoy parece que no está de buen humor. Ya seguiremos hablando con él otro día…"
-        "¡¡¡ADIÓS!!!!" -Exclamó el niño
-        "¡¡¡¡ADIÓS!!!! -Respondió una vez más la montaña
-          Emprendieron en silencio el camino de vuelta. El niño no paraba de pensar quien habría sido su nuevo amigo, ese que sólo repetía lo que él decía. Al pie de la montaña, mirándola desafiante, el niño preguntó confiadamente a su padre:
-        "¿Con quién hemos hablado, papá?, ¿Era Dios…?" -Preguntó algo sonrojado al recordar que se había atrevido a insultarlo…
-        "No hijo, no era Dios, Dios está más arriba aún…. A tu nuevo amigo, ese que siempre repetía lo que tu decías, lo llaman Eco, aunque yo prefiero llamarlo Vida…"
-        "¿Eco?, ¿Vida? ¿Por… qué papá…?" -Preguntó el niño
-        "Porque la vida es como nuestro amigo Eco. Siempre te devuelve lo que tú le das. Dale cosas bonitas y te devolverá bienes, dale cosas malas y te devolverá males… A lo mejor tardas un poco en descubrirlo, no siempre responde tan rápido como nuestro amigo Eco… pero a la larga, funciona así… Si practicas la bondad, encontrarás bondad a tu alrededor, si siembras maldad, más tarde o más temprano cosecharás maldad, la vida te devuelve lo que tú le ofreces….
-        "Creo que lo he entendido, papá…. ¿Podemos venir la semana que viene  a hablar con nuestro amigo otra vez?" preguntó con cara entusiasmada el niño
-        "Claro que sí, hijo, claro que sí…" respondió su padre mientras ponía en marcha el motor del coche…

sábado, 25 de agosto de 2012

Ave Lucía (Sergio Dalma, 1992)

Hace ya muchos años, concretamente en 1992, Sergio Dalma compuso y cantó esta canción que todavía hoy me hace estremecer cuando la escucho. El afamado cantor catalán Josep Capdevila (su verdadero nombre) se posicionó valientemente en contra del aborto con este tema en el que nos cuenta y nos canta la historia real de su amiga Lucía, quien, al quedarse embarazada y ser abandonada por su novio tuvo que enfrentarse a la decisión más dura de su vida: seguir adelante con el embarazo o abortar. La posición de la Iglesia en este tema la he dejado ya muy clara en post anteriores, así que simplemente la recuerdo: la Iglesia se opone al aborto porque considera que Dios es el único que puede dar y quitar la vida y esa existencia comienza, según su doctrina, no en el momento en el que un niño viene al mundo, sino en el preciso instante en que un espermatozoide fecunda un óvulo y se implanta en el útero, es decir, en el momento de la concepción. En el aborto no cabe apelar al derecho de la madre sobre decidir que se debe hacer con el embrión, es precisamente el derecho del más indefenso (el del no nacido) el que debe ser salvaguardado. Suerte que en este campo la Iglesia cuenta con el apoyo de gran parte de la comunidad científica y jurídica. Parece ser que en España se va a revisar la ley del aborto con un carácter más restrictivo. Ciertamente no es el mejor de los escenarios, pero al menos, es un avance  en contra del mayor genocidio que se está produciendo en los países “civilizados” en el Siglo XXI.





Ave Lucía,  el predictor se pinta de rosa
en tu cuarto de baño
ave lucía
y te dice que vas a ser madre
a finales de mayo
y tu novia de noches secretas
se ha vuelto enemigo
vaya ironía
ave Lucía.

Ave Lucía
hay un médico tal que resuelve al final
este tipo de casos
con garantía
en un fin de semana te puede sacar
de un mal paso
pero sientes que dentro de ti
algo nuevo ha pasado
una rareza
una alegría
algo que crece
ave Lucía.

Nacerá de tu cuerpo nacerá
cuando pueda abrir los ojos te verá
y darás por buenas las peores de tus penas
ante todo, y sobre todo, vivirá.
Ave Lucía
has crecido diez años o más en un solo día
ave valiente
decidiendo marchar por la vida
levantando la frente
y jugándote el tipo por algo que vale la pena
yo soy tu amigo
amiga mía
cuenta conmigo
ave Lucía
ave Lucía.