lunes, 12 de febrero de 2024

Ruega por nosotros (The Unholy, EE.UU., 2021)

Comentamos hoy esta reciente película basada en la novela Shrine de James Herbert. En españa ha sido calificada como cine de terror si bien yo creo que se trata más bien un thriller con temática religiosa. También su nombre ha sufrido modificaciones. Ha sido llamada en España "Ruega por nosotros", mientras que en inglés el título es completamente distinto, "The unholy - Lo profano".

Se trata de la única película dirigida hasta la fecha por Evan Spiliotopoulos, si bien como guionista sí ha participado ya en 15 películas, entre ellas la reciente "El exorcista del Papa". El elenco de actores está formado en su mayoría por conocidos de series de Tv como Jeffrey Dean Morgan (The Walking Dead, Anatomía de Grey), Cricket Brown (WeCrashed), Cary Elwes (Stranger Things) o Katie Aselton (Legión). Escapa de esta lista William Sadler, mucho más acostumbrado a ejercer de secundario en largometrajes de prestigio (La Milla Verde, Cadena Perpetua o La Jungla 2). De la música destaca un bellísimo Ave María de J.S. Bach interpretado a capella por la protagonista principal. A nivel de taquilla se constató una vez más que este tipo de películas siempre son un acierto, ya que con 10 millones de dólares de presupuesto recaudó más de 30. No fue tan benévola la crítica especializada, que la tachó de quedarse a medio camino entre una película de acción y una de terror. No obstante con este tipo de críticas siempre digo que hay que ser precavidos, ya que todo lo que tiene contenido suele ser puntuado muy a la baja, a las pruebas me remito. 

Vamos con el argumento, que es muy sugerente. Gerry Fenn es un periodista desacreditado por haber inventado en el pasado historias con las que saltar a la fama. De manera casual -o causal según se mire- se encuentra con Alice, la sobrina del Padre Hagan, un sacerdote del pequeño pueblo de Banfield (Massachussets) quien afirma que se le aparece la Virgen María. Tras grabar casi accidentalmente un milagro, la Diócesis envía a investigar al Obispo Gyles y el Vaticano a Monseñor Delgarde, quienes tendrán que averiguar si lo que dice la muchacha es atribuible a la Virgen o a un engaño del que formaría parte gran parte del pueblo.

Lo primero que hay que decir es que la trama religiosa funciona bastante bien, en su mayor parte está bien documentada y no deja de ser una mera invención, ya que a diferencia de muchas otras películas de acontecimientos sobrenaturales no tiene la manida coletilla de "Basado en un caso real" que las encorseta excesivamente. Esta libertad le concede un guión original y existe bastante riqueza en las diferentes facetas que van mostrando los personajes, si bien el tema está ya tan manido que requiere siempre una vuelta de tuerca más, en este caso, con un final que para mi gusto mezcla el "happy end" con un exceso de efectos especiales. Los personajes aportan cada uno un par de visiones -al menos- sobre la cuestión debatida, ya que todos ellos -sin excepción- evolucionan de sus posiciones iniciales a otras más profundas. Especial mención merece el periodista, Gerry Fenn, quien va pasando del egoísmo inicial y la falta de fe en sí mismo, en los demás y en Dios a recuperarlas todas ellas de manera progresiva. Desde este punto de vista se me antoja una película muy aprovechable para un análisis exhaustivo de cada personaje y sus evoluciones interiores. 

Vamos con lo negativo. La excesiva reiteración en temas quemados. Hay escenas que parecen sacadas de La Aparición, de El tercer milagro o de cualquier película de exorcismos de las que tanto abundan últimamente, pero ello es casi inevitable por la proliferación de films de esta temática, que mientras sigan siendo rentables no creo que decrezcan. De la misma manera, siempre se echa en falta algún asesor espiritual en las escenas sacramentales, ya he comentado en otras ocasiones que son errores fácilmente evitables y no hacerlo empeora el producto. En este caso presenciamos una Eucaristía en la que se pasa del Cordero de Dios a la Consagración (el orden está invertido) y otra que comienza con una consagración a la Virgen María que no es litúrgica y por lo tanto, falsa. 

No obstante, a nivel espiritual el guion está plagado de frases bastante profundas y diálogos cargados de contenido religioso, en un ambiente en el que los objetos sagrados (estatuas que lloran lágrimas o sangre, capillas, cruces -latinas e irlandesas-, rosarios...) abundan por doquier. Algunas de las más destacables (en el orden en el que aparecen) son:

Alice: "La dama tiene un mensaje urgente para todos nosotros: Dice que quiere que volvamos mañana y dice, dice que se llama María"

Alice: ¿Crees en los milagros?
Niño: (Asiente)
A.: "¿Tienes fe en María?"
N.: "Si"
A.: "Pues camina"
N: "No puedo"
A: "María te manda que camines"
N: "Pero no puedo"
A: "Ten fe"
N: "¡Puedo!"

Obispo Gyles: "Una chica francesa, Bernadette Subirous alegó haber tenido una serie de visitas de la bendita Virgen en una gruta a las afueras de Lourdes. 1917, Fátima, Portugal. Tres niños pastores informaron de apariciones de la Virgen seguidos de milagros. Profecías. 1981 Medjugorje, Bosnia. Seis testigos observaron una aparición Mariana y muchos alegan que la Santa Madre continúa visitando este Santuario hoy en día. El presente. Estos tres Santuarios atraen a millones de fieles cada año. Solo en Lourdes se han registrado más de 5.000 curas milagrosas"
Periodista: "Disculpe. ¿Está diciendo que Banfield podría convertirse en un Santuario?"
O.G.: "Bueno, primero tenemos que confirmar que se ha producido un milagro de verdad y por eso a monseñor Delgarde lo envía el Vaticano para investigar estas supuestas curaciones, monseñor..."
Monseñor Delgarde: "En el siglo XVIII el papa Benedicto XIV estableció el procedimiento para determinar la veracidad de un milagro. Los principales pasos: la enfermedad debe ser incurable. La cura debe ser instantánea. La cura debe ser completa. En mi condición de inquisidor pretendo utilizar toda la ciencia y tecnología disponible para desmontar el supuesto milagro y destapar cualquier engaño. Si fracaso, el milagro será considerado genuino".

Gerry Fenn: "¿Qué aspecto tiene la Virgen?"
Alice: "Va vestida con un largo manto blanco, resplandece como el sol reluce en un día de bruma"
G.F. "¿Cuándo la viste por primera vez?"
A.: "Hace cinco noches, en el prado, usted estaba..."
G.F.: "Y bien, ¿Qué quiere María?"
A: "Nuestra fe". "María quiere llegar al mayor número posible". "Ver es creer". "Ella da voz a los que no la tienen. Y yo he estado en silencio mucho tiempo. He rezado mucho por ella anhelando una cura y ella me ha respondido. Me he abierto a María, la he dejado entrar y me ha oído señor Fenn. Y lo que es más, me ha escuchado Durante toda mi vida la gente no me miraba, parecía invisible, pero ahora cuando entro en una sala todos me escuchan. Sabe de lo que hablo, ¿verdad? como a usted, antes le escuchaban, tenia muchísimo poder pero ahora lo ha perdido. Me lo contó María. Usted y la Virgen quieren lo mismo. Predique su palabra y será recompensado·

Padre Hagan: "Cuando Dios construye una Iglesia, el diablo construye una capilla al lado"
Gerry Fenn: "Jamás creí que escucharía a un cura católico citar a Martin Lutero"
P.H.: "Señor Fenn, vivimos la eterna batalla entre el bien y el mal. Allí donde va Dios el diablo le sigue. La chica que vio a la Virgen en Lourdes pasó su vida encerrada en un convento, en Fátima, tres niños vieron a la Virgen María, dos de ellos murieron antes de terminar el año. Los milagros señor Fenn, son fuertes actos de fe y no hay nada que le guste más a Satán que corromper nuestra fe"

Padre Hagan: "Hay una parte de la Biblia sobre perdonar pecados, es una de las partes más importantes…."
Monseñor Delgarde: "Si el pecador confiesa sus pecados y se arrepiente de verdad. ¿Hay algo que quiera contarme?"
Padre Hagan: "No"

Alice: "¿De verdad crees en María? ¿Tienes fe en ella?"
Padre Hagan: (Asiente)
A.: "¿Juras servirla con todo tu cuerpo y alma?"
P.H. "Si" (Alice le pone la mano en el pecho) "Puedo respirar, risas. Alice, puedo respirar"

Periodista: "¿A donde va?"
Vecino: "Lo más lejos posible"
P.: "No le gustan los milagros"
V.: "No señor, para nada. Me gusta que Dios se quede en su sitio, ahí arriba. Cuando baja aquí solo pasan cosas malas: diluvios, plagas de langostas, el Dios del Antiguo Testamento está lleno de ira. ¿Y si algo lo cabrea?"

Gerry Fenn: "Fama. Es como una droga".
Nataly Gates: "El orgullo precede a la caída" (cita Proverbios, 16,18)
G.F.: "Todo el mundo cita la Biblia por aquí"
N.G.: "Banfield siempre ha sido un lugar de fe"

Nataly Gates: "La ciencia y Dios no son mutuamente excluyentes. Podría contarte cosas"

Voz femenina gutural: (en el confesionario) "He tomado el nombre de Dios en vano. He sido codiciosa, he tenido pensamientos impuros. He destruido muchas vidas. He guiado muchas almas a la perdición. Y ahora, he venido a por ti"
Padre William Hagan: "Reza tres avemarías"
V.f.g.: "Te he curado, y en vez de gratitud me lo pagas con dudas. ¿Y que has ganado con eso? Has descubierto la verdad a costa de tu vida. De verdad crees que puedes detenerme? Te cuento lo que les pasó a aquellos que lo intentaron? Les arranqué la carne de sus huesos, les rajé el cuello y vi como su aliento se escapaba lentamente. Satanás, el me dio el poder para obrar milagros. Adelante, rézale a tu dulce María para que te salve. A ver quien es más fuerte, ella o yo"

Obispo Gyles: "La fe es lo único que se interpone entre nosotros y la perdición. Este lugar, este Santuario ayudará a fortalecer nuestra fe"

Gerry Fenn: "¿Crees que podría haber otras fuerzas en juego aquí?"
Alice: "María jamás lo permitiría. No dudé de ella, señor Fenn. Es la Santa Virgen, madre De Dios, su amor por nosotros es tan profundo que quema. Maria me está hablando ahora mismo. Dice: la duda debilita la fe. La duda guía a la maldición".

Alice: "María ha vuelto a hablarme. Esta noche es la fiesta de la Inmaculada Concepción y para celebrarlo, Maria quiere que se oficie una Misa en el Santuario. Uníos todos a esta Misa. Rezad a María. Tiene un mensaje urgente para compartirlo con el mundo entero"

Monseñor Delgarde: "La fe en el mal empodera al mal. Dios siempre ofrece una oportunidad para la redención, y a menudo escoge a un pecador para servir a su divino propósito"
Gerry Fenn: "¿Insinúa que me Dios me ha escogido a mí?"
M.D.: "Digo que los caminos de Dios son misteriosos, algunos más misteriosos que otros"

Gerry Fenn: (Rezando a Dios) "Escúchame, los dos sabemos que esto no se me da bien, pero Alice se ha, se ha sacrificado por mí. Por favor, Dios, solo, déjala vivir. Por favor. Gracias"

Nataly Gates: "Tal vez Dios sí que estaba presente".

Frase final de la película: Mateo 7,15 "Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son como lobos rapaces"

En síntesis: Recomendable, tampoco para perder la cabeza, pero sí me parece una buena inversión de un tiempo que, por cierto, no es excesivo (95 minutos).

lunes, 5 de febrero de 2024

Forja de hombres (Boys Town, EE.UU., 1938)

Pasamos de comentar una película de 2022 a analizar hoy Forja de hombres, un film con 86 años de antigüedad pero por el que el tiempo parece no pasar. Con ello, esta entrada se convierte en la película religiosa más antigua comentada en este blog, récord simbólico que hasta ahora ostentaba La canción de Bernadette (1943).

La cinta de Norman Taurog fue acreedora de cinco nominaciones a los Oscars (incluyendo Mejor Película) de los que finalmente solo obtuvo dos, Mejor Actor (Spencer Tracy) y Mejor Guion Original. Al oscarizado protagonista principal le secundó magistralmente el por aquel entonces niño Mickey Rooney, quien comenzaba una carrera cinematográfica plagada de éxitos. Su desparpajo e interpretación ya auguraban esa brillante carrera.

Una curiosidad muy interesante: La película está basada en la historia real del Padre Edward Flanagan, quien murió 10 años después del estreno del film, lo que le convertía así en la primera persona de la historia en la que el actor que interpretaba a una persona viva ganaba un Oscar. Dicho Oscar fue regalado (a regañadientes, eso sí, y asegurándose de que La Academia le entregaría a él una copia) por Spencer Tracy al Padre Flanagan, tras una confusión en la promoción del film por parte de un guionista, quién aseguró a los periodistas que esa era la intención de Tracy (sin consultarlo con el interesado...).

Vamos con el argumento, que tantas y tantas veces se ha repetido en la historia del Cine, tanto con protagonistas curas o monjas como profesores, médicos o misioneros...:

El Padre Edward Flanagan (Spencer Tracy) acompaña a un convicto en sus últimos momentos en el corredor de la muerte. Allí el reo le confiesa que de haber tenido otra infancia, no habría terminado de esa manera.  Entre lágrimas le dice que nunca tuvo un amigo y que el reformatorio donde pasó su juventud solo sirvió para convertirlo en un delincuente. A partir de ese momento, el sacerdote dedica toda su vida a acoger niños huérfanos y marginados de las calles de Nebraska. Primero unos cuantos, luego fundaría toda una ciudad... "La ciudad de los muchachos". De entre todos ellos, solo uno parece ser inmune a los métodos del Padre FlanaganWhitey Marsh (Mickey Rooney). 

Las interpretaciones son extraordinarias, el ritmo te mantiene enganchado a la trama en los apenas 90 minutos que dura la historia, y la transmisión de valores humanos, sociales y religiosos son más que evidentes. Muchas de las historias contadas en los años posteriores beben sin duda de la fuente de esta original película por la que -insisto- apenas se nota el paso del tiempo. Si acaso se añora que valores tan importantes de la época como el honor o la honestidad hoy estén en desuso. El valor de la palabra dada o la coherencia entre lo que se cree, se piensa y se hace no viven precisamente sus mejores momentos. Más allá de este diferente contexto social -que no es menor, por cierto- la historia en sí y la manera en la que es contada son completamente contemporáneas. 
 
Algunas de las frases y diálogos que me parece merecen la pena ser destacados son las siguientes:

Dan Farrow: [con pánico, sabiendo que va a morir en la silla eléctrica] "¿Cuánto tiempo me queda, padre?"
Padre Edward J. Flanagan: "La eternidad comienza en cuarenta y cinco minutos, Dan".
D.F.: "¿Qué pasará entonces?"
P.E.J.F.: "Oh, uno o dos minutos malos".
D.F.: "¿Y después de eso?"
P.E.J.F.: "Bueno, Dan, esa es una pregunta que los científicos y filósofos se han estado haciendo durante un millón de años".

Dave Morris: "Nadie duda de sus buenas intenciones"
Padre Edward Flanagan: "De ellas está lleno el infierno"


Muchacho rezando: "Señor da pan a los que tienen hambre y paz a los que tienen pan"
Otro: "Gracias Señor por esta merced que de tu misericordiosa bondad recibimos"
Otro: "Padre celestial, gracias por esta comida"
Otro: "Señor de Cielo y Tierra ampara a todos los que sufren en este momento"
Otro: "Dios bondadoso, que la comida que nos das fortalezca nuestros cuerpos"
Whitey Marsh: "Oye, ¿por qué no os enseñan a todos lo mismo?"
Boliche: "No hace falta, tú das las gracias como quieras. Aquí puede cada uno tener sus propias creencias y pensar como quiera"
Tony Ponessa: "Si tú eres católico o protestante, puedes seguir siéndolo"
W.M.: "Bueno, yo no soy nada".
T.P.: "Entonces, puedes seguir "siendo nada" y a nadie le importa".

Padre Edward Flanagan: "¿Querrás dejarme a solas con el problema?
Dave Morris: "¿Qué te propones hacer?"
P.E.F.: "Algo que hago en la intimidad: rogar a Dios"

Padre Edward Flanagan: "No existe ningún chico malo".

Padre Edward Flanagan: "Sé que una madre puede darle unos azotes al chico más duro del mundo, y él lo olvida porque sabe que ella lo ama".

Lo dicho, imprescindible. Ahora toca ver y comentar la segunda parte, "La ciudad de los muchachos".