martes, 9 de octubre de 2018

Constantine (EEUU, 2005)

Constantine es un thriller de temática religiosa protagonizada por Keenu Reeves. Lo primero que hay que precisar de este film es que está basado en los cómics de DC, por lo que -como uno se puede imaginar- los aspectos religiosos son algo secundarios y sacrificados en favor de la fantasía y los efectos especiales.

Su argumento se basa en la lucha terrenal entre el bien y el mal, en la que Dios y Satanás “juegan” a ver quien consigue dominar el mundo, contando para ello con la respectiva ayuda de ángeles y demonios que en principio no pueden intervenir directamente en los acontecimientos; pero sí pueden ayudar o tentar a los seres humanos respectivamente. El protagonista, John Constantine, es un “cazador de híbridos”, siendo éstos los demonios que se saltan las reglas del juego e intervienen en la vida de las personas a través de posesiones o ataques paranormales.

Para esta misión que realiza “por libre” (me refiero a que no es ningún ministro de la Iglesia o algo parecido...), cuenta con la ayuda de personajes pintorescos como un ayudante aprendiz, un sacerdote alcohólico, buscadores de reliquias o personajes médiums entre el mundo real y el infierno. Sin faltar la presencia de un ambiguo Arcángel Gabriel que cumple a rajatabla la voluntad divina. Para que no falte de nada, la trama cuenta con toques de humor irónico aderezado con una historia romántica entre el protagonista e Isabel Dodson (Raquel Weltz), una incrédula detective de la policía. Hay un viejo refrán que dice que “quien mucho abarca poco aprieta” y esa es la sensación de una película que toca demasiados temas sin profundizar excesivamente en ninguno de ellos.

No obstante hechas estas apreciaciones, la película sí presenta algunos aspectos aprovechables y que merecen ser subrayados para que no pasen desapercibidos.

- Lo primero que hay que reseñar es que la noción de “juego” entre Dios y Satanás por la salvación de las almas es profundamente bíblica. Sí, tal como suena. En concreto, todo el libro veterotestamentario de Job se entiende en este contexto de pugna "amistosa" entre dos personajes antagónicos. Ciertamente no es más que un recurso literario, pero creo que en ese sentido la idea está muy bien aprovechada cinematográficamente, planteando un escenario en el que lo divino y lo Maligno se disputan la supremacía en la tierra como un par de amigos que juegan una partida estratégica. 

- La mediación eclesial en esta película es como he adelantado anteriormente algo marginal. Sí aparecen todos los elementos de la Iglesia en la lucha contra el mal (crucifijos, agua bendita, rituales de exorcismo, oraciones....), pero quien los emplea lo hace al margen de una misión eclesial actuando por su cuenta y riesgo, lo que hace que la historia se aparte de la realidad y se adentre en el mundo de la Ciencia Ficción (que como he dicho antes responde a la intención de adaptar un cómic, nada que reprochar en este sentido).

- Un último aspecto que sí me gustaría destacar es que la salvación final procede del auto sacrificio. Las reminiscencias de Jesucristo en esta idea son incuestionables, si bien de nuevo es John Constantine y no el verdadero Hijo De Dios quien aparece como el salvador de la humanidad. No obstante la idea está ahí, ocultada en parte por la trama del film pero visible a través de una sencilla analogía. Constantine vuelve a salvar el mundo (y de paso también su alma) como Cristo lo salvó en la cruz, aceptando el sacrificio de la propia existencia como redentor para el mundo. 

Por todo ello me parece una película interesante de ver, no para perder la cabeza pero sí para profundizar en algunos temas religiosos. En este sentido, y como he indicado anteriormente, la invitación a leer el libro de Job es más que evidente, ya que se encuentra muy relacionada con la trama del film.

martes, 2 de octubre de 2018

Combatiendo al Diablo: Hablan los exorcistas (España, 2009)

Combatiendo al diablo es un documental muy interesante para conocer mejor el tema de los exorcismos y la acción del Demonio en el mundo. Además de su carácter divulgativo, presenta información de primera mano dada por exorcistas de reconocido prestigio como el Padre Fortea o el ya fallecido Padre Amorth, el que fuera exorcista oficial de la diócesis de Roma.

El documental comienza con una presentación del origen de Satanás, Lucifer, el Diablo, el Demonio o Luzbel; que son algunos de los nombres con los que la Biblia personifica el Mal proveniente de una rebelión de ángeles acontecida tras la creación del ser humano. Tras el pecado de Adán y Eva, el hombre fue condenado a un castigo temporal por tratarse de un pecado de debilidad, pero el de los ángeles caídos fue un castigo eterno al tratarse de un pecado de rebelión. Para los más escépticos en este campo, se aporta un dato contundente: solo en los Evangelios, el diablo aparece nombrado 53 veces, y gran parte de la misión de Cristo fue una lucha contra los espíritus inmundos. A este respecto se precisa también que en la oración del Padrenuestro, la traducción más literal sería “líbranos del Maligno” como una entidad real y personal.

Posteriormente se mencionan algunas frases del Magisterio reciente, como de Pablo VI El humo de Satanas ha entrado por alguna fisura en el Templo De Dios”o de León XIII, quien instituyó una oración a San Miguel para concluir la Eucaristía que hoy ha caído en desuso. A este respecto, se afirma que la táctica del Maligno hoy en día es la de no revelarse directamente, sino a través de las causas segundas. 

Comienzan aquí los estudios de los casos de posesiones, obsesiones, vejaciones o infestaciones en las que la Iglesia siempre comprueba que no se trate de una enfermedad mental con la ayuda de profesionales de la medicina y la psiquiatría. La Oración, el óleo, el agua bendita o el crucifijo son las únicas armas espirituales para luchar contra el mal. 

En estos últimos años se experimenta un auge en estos casos, debido en parte a que al reducirse la fe verdadera han aumentado las prácticas supersticiosas como el espiritismo, el ocultismo, la magia o el tarot. Es interesante el comentario del Padre Amorth, según el cual no le cabe duda que el 99% de las personas que realizan estas prácticas son charlatanes, pero el 1% no... Unido a ello se presenta el tema igualmente grave del maleficio o del hechizo alentados todos ellos por las proliferantes sectas satánicas como el Luciferismo o la masonería.

Un dato escalofriante es que de la visión del Maligno no se libraron ni muchos Santos, como atestiguan las hagiografías del Padre Pio, del Cura de Ars o de las visiones de Fátima o Medjugorje.

No obstante, el documental termina con un mensaje tranquilizador. Con una vida de fe fundada en los sacramentos y en la oración es el Diablo el que debe temblar ante un cristiano, no al revés. Dios se vale de la tentación -y la permite- para santificar al hombre pero Satanás no tiene mayor poder que el de un perro atado a una cadena. Si no te acercas no te puede hacer nada. Por ello es esencial mantenerse alejado de las prácticas demoníacas citadas anteriormente.

lunes, 11 de junio de 2018

Las siete maravillas

Hace poco leí una de esas historias de las que te hacen pensar. Se trata de una historia relacionada con lo que los psicólogos contemporáneos denominan "pensamiento divergente" o "pensamiento lateral", el cual en el ámbito académico se relaciona directamente con la creatividad de un alumno.

En este caso la historia tiene además un componente espiritual y casi trascendente, por lo que me parece muy completo para reflejar de manera simbólica varios temas distintos y muy sugerente para la reflexión.

Ahí os lo dejo para vuestro provecho:

"En una clase de Geografía e Historia, los alumnos trabajaban sobre las Siete Maravillas del Mundo. Al término de la sesión, se les pidió hacer una lista de las que ellos consideraban deberían ser actualmente las Siete Maravillas del Mundo. 


A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente: 

1. Las Pirámides de Egipto. 
2. El Taj Mahal. 
3. El Gran Cañón. 
4. El Canal de Panamá. 
5. El Empire State. 
6. La Basílica de San Pedro. 
7. La Muralla China. 

Mientras se recontaba la votación, el maestro notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista. Así que le preguntó si tenía problema para terminar de hacer su elección. 

La muchacha tímidamente respondió:
 -Si, un poco. No podía decidirme pues son tantas las maravillas. 

El maestro dijo: 
-Bueno, dinos lo que has escrito y tal vez podamos ayudarte. 

La muchacha titubeo, y después leyó:
- Creo que las Siete Maravillas del Mundo son: 

1. Poder tocar. 
2. Poder saborear. 
3. Poder ver. 
4. Poder escuchar. 

Titubeando un poco continúo: 

5. Poder sentir. 
6. Poder reír. 
7. Y… Poder amar. 

Al terminar de leerlas el salón de clase quedó en un silencio absoluto, mientras el maestro, asintiendo con la cabeza, comprendió que la respuesta de la chica encerraba maravillas que en nuestras vidas damos por descontadas, pero que en el fondo deberían emocionarnos cada día..."

lunes, 4 de junio de 2018

Exorcismo en Connecticut (The Haunting in Connecticut, EEUU, 2007)

Atraído por un título que me llevaba a pensar en una temática netamente religiosa vi la semana pasada esta película, pero ciertamente no puedo ocultar mi desencanto ya que el tema de las posesiones es tocado bastante de pasada, al menos en su faceta demonológica. Exorcismo en Connecticut se puede catalogar como "de terror psicológico", más que una película que pretenda ahondar en el hecho de las posesiones diabólicas con un mínimo de profundidad.

El film arranca con el ya clásico en estas películas "basada en hechos reales", que a estas alturas viene a ser como la palabra "ibérica" en una buena carne que se precie, pero que indudablemente funciona y concede un plus de interés al visionado. Se han cambiado nombres y lugares, pero el relato responde a las experiencias de la familia Parker en los años 1980 e investigados por la familia Warren

La historia narra el episodio sucedido a la familia Campbell, quienes se mudan a una casa victoriana cerca del Hospital de Connecticut donde su hijo Matthew recibe un tratamiento experimental contra el cáncer. Poco a poco van sucediéndose apariciones y sueños extraños que en principio son atribuidos a los efectos secundarios del tratamiento. La familia se pondrá en contacto con un sacerdote, el reverendo Nicholas Popescu, quien irá sacando a la luz la verdad de los hechos acontecidos en décadas anteriores y que se relacionan directamente con el pasado de la casa, una antigua funeraria en la que se practicaba la nigromancia y la necrofilia y donde se realizaban sesiones espiritistas auspiciadas por un hombre oscuro llamado Aichman y presididas por su discípulo y medium Jonah, quien no para de manifestarse a Matthew

El argumento es -como se puede comprobar- interesante, pero la película carece de contenido religioso profundo. El sacerdote es un mero actor secundario que no realiza ningún acto destacable en la lucha contra el mal y para más inri la solución del conflicto la aporta el propio poseído, lo cual resulta algo sorprendente cuando no directamente surrealista. La película termina sin ninguna mención a un exorcismo ni de personas ni de la propia casa (como sí sucedió en la historia real) por lo que pasa de puntillas sobre el tema espiritual.

De las pocas ideas potables que a nivel espiritual el film me ha transmitido destacaría la importancia de la oración en la lucha contra el mal, el recurrir a las personas autorizadas en los casos extremos (aunque en esta cinta insisto que el sacerdote tiene un papel marginal) y algo que se repite en este género cinematográfico: el peligro real que supone la magia negra, que habitualmente se presenta de manera atractiva e inocua en forma de ouija o espiritismo.

Una película para ver y poco más, sin el calado teológico que presentan otros títulos de temática semejante como El Exorcista, El Exorcismo de Emily Rose, El Rito o mi preferida en este género, Poseído

lunes, 28 de mayo de 2018

La cabaña (The Shack, EEUU, 2017)

Ayer pude por fin ver La cabaña, una película que tiene como temática central a Dios mismo y su intervención en la vida de las personas. El film es una versión del libro del mismo nombre escrito en 2007 por William Paul Yong y que ha vendido desde entonces la friolera de 20 millones de copias a pesar de haber sido publicado por el propio autor al margen de las grandes editoriales. La película tampoco escapó mal, con 57 millones de dólares recaudados sólo en EEUU, siendo la número 49 más vista de ese año en ese país.

La cinta fue realizada por los mismos productores de la ya comentada en este Blog La vida de Pi, presentando las dos unos componentes netamente religiosos; si bien es cierto que la dirigida por Ang Lee se refería especialmente al hinduismo, mientras que la de Stuart Hazeldine se centra más bien en el cristianismo. No obstante, en el fondo ambas defienden una apertura a la trascendencia y aportan una visión que deja entrever una cierta similitud entre todas las grandes religiones, teniendo por ello una visión de Dios algo sincretista.

Personalmente tengo que reconocer que desde su estreno en los cines tenía muchas ganas de verla, ya que me encontraba desconcertado por un hecho curioso: mis conocidos (creyentes o no) que la habían visto me hablaban maravillas de ella, mientras que la crítica especializada soltaba pestes de la misma. Hasta el momento de verla había buscado y leído más de 30 críticas cinematográficas de la película y no encontré ni siquiera una que hablara bien de ella. 

Una vez vista me tengo que situar en la posición de mis amistades y distanciarme de todos aquellos que la critican. Es cierto que no pasará a la posteridad como una obra maestra de la Historia del Cine, pero al menos es entretenida, hace reflexionar y presenta una visión confesional del sentido de la vida. Sin lugar a dudas, esto último es lo que no le perdonan sus detractores, quienes vinculados a posiciones ateas -o al menos agnósticas- no soportan que en pleno siglo XXI se pueda realizar un cine de calidad que defienda la existencia de Dios. La película está bien dirigida,, bien interpretada y posee una fotografía excelente que enriquece mucho al conjunto. El conjunto de las críticas que he leído inciden en la idea de que se trata de un film con una clara intención moralizante y con tintes de  manual de autoayuda, como si en alguno de estos conceptos hubiera algo negativo per se. Creo sinceramente que la mayoría de las críticas que se encuentran en la web carecen de fundamento y se basan en las carencias religiosas de quienes las realizan, aportando una visión subjetiva y poco fundamentada de la temática tratada y limitándose a criticar "la cáscara" sin incidir en lo profundo de los temas tratados.  

El argumento tanto del libro como de la versión cinematográfica es el mismo. Mack Philips (Sam Worthington) es un padre de familia con un pasado escabroso al que una nueva desgracia familiar le hace perder la poca fe que tenía. En medio de esa crisis, recibe una carta para encontrarse en una cabaña de los bosques de Oregón con "papá". En dicha cabaña Mack encontrará respuestas a todas las preguntas e incomprensiones que lo han acompañado a lo largo de su existencia. No puedo desvelar mucho más ya que una de los puntos fuertes del film es la intriga que subyace a la trama.

Desde un punto de vista teológico la película no tiene desperdicio. Presenta muchos temas y muy variados, de los que destaco y comento algunos a continuación, intentando no ser demasiado spoiler, aunque indudablemente es mejor primero ver la película y luego los comentarios...

Como primer tema presenta una visión coincidente con el dogma cristiano de la la Santísima Trinidad. Dios es Padre (madre, en este caso), Hijo y Espíritu Santo. En el film aparecen antropomorfizados ya que de otra manera sería imposibles distinguirlos. Son un solo Dios pero a la vez tres Personas que viven en plena comunión de vida y amor. Son como una familia en la que cada uno tiene sus roles definidos pero funcionan al unísono. Cada uno se presenta ante Mack con una fisonomía diversa pero todos ellos actúan como uno solo. Desde un punto de vista cristiano no hay nada que reprochar a esta presentación de Dios, excepto que la película deja entrever que ese mismo Dios puede adoptar la imagen de otras divinidades para manifestarse a las personas. Esa es una perspectiva demasiado "new age" que en el fondo viene a querer decir que todas las religiones son iguales y que Dios se manifiesta a cada cultura de forma diversa. Aquí el film chirría un poco dogmáticamente hablando, aunque la intuición no deja de ser sugerente en la cultura que vivimos. 

El segundo tema en importancia es la capacidad de perdonar y ser perdonado. Se presenta para ello a Mack, un caso extremo que hizo algo en su pasado "imperdonable" para sí mismo y que en el presente sufre las consecuencias de otro acto violento desgarrador que también es incapaz de perdonar. En el fondo todos nos podemos sentir identificados con él sin llegar a esas situaciones tan "límite" para el ser humano. La película vuelve a presentar una realidad evidente: perdonar es un ejercicio para el que hay que entrenarse, y resulta imposible perdonar a los demás si uno primero no ha curado sus heridas internas perdonándose a sí mismo. La capacidad de perdonar y de pedir perdón van unidas, y son previas al amor. Sin perdón no hay reconciliación con uno mismo y no puede haber amor ni felicidad. Solo el perdón tiene una capacidad terapéutica y posibilita en cualquier momento un nuevo comienzo para quien lo experimenta.

Unido a ello va el tema del sufrimiento humano. La película refleja gráficamente que ninguna lágrima humana es estéril, y que el sufrimiento humano tiene sentido como acto que redime interiormente y que nos une al sufrimiento de Cristo en su Pasión. Dios no es un Dios sádico que quiera ese sufrimiento, pero es capaz de sacar cosas buenas aún de las mayores desgracias. La respuesta al mal en el mundo la encontramos en el pecado humano, y toda la vida debe ser una lucha contra el mal y una apertura a la acción de Dios en nuestro interior. La película repite incansablemente que Dios nunca abandona en el sufrimiento y que acompaña siempre al que sufre, a pesar de que esa compañía pase desapercibida para quien sufre "la noche oscura del alma". 

Junto a ello se presenta el tema de la familia como "Iglesia doméstica", como lugar de vivencia de la fe y del amor. Lugar de encuentro, de complicidad, de diálogo, de confianza mutua, de perdón y de amor. Una institución donde la falta de diálogo y el encerrarse en uno mismo provoca la autodestrucción y donde, por el contrario,  la capacidad de comunicar los propios sentimientos se convierte en la llave de la felicidad y de la comunión. 

Desde un punto de vista meramente humano y dejando a un lado la fe y a Dios se presentan otras ideas como sanas para el individuo: eliminar el sentimiento de culpa cuando no es objetivo, ser capaz de cerrar las heridas del pasado que nos atormentan o confiar en las propias capacidades son algunos ejemplos de ello. 

Por todo ello me parece una película altamente recomendable y que creo que puede hacer mucho bien a quien la visualice con una mente abierta. Yo, por mi parte, he comenzado a leer el libro, que en varios aspectos me han comentado que es más profundo incluso que la película. Ya os contaré. 

lunes, 21 de mayo de 2018

La llamada (España, 2017)

La llamada es una película de temática religiosa con múltiples aristas, por lo que creo que merece un comentario reposado y bien fundamentado evitando posturas extremistas, sobre todo siendo conscientes que lo que se analiza pertenece al mundo del entretenimiento, presentando altos componentes creativos y artísticos y no pretendiendo ser una catequesis al uso. Se trata de una buena película que mezcla comedia, drama, música y espiritualidad a partes iguales en una combinación bastante acertada, con un éxito generalizado de taquilla y crítica en nuestro país. 

Pocas películas contemporáneas hablan del tema de la vocación religiosa, por lo que creo que aunque sea solo por el intento que el film hace de explicar por qué un joven decide entregar a Dios completamente su vida ya merece la pena su visionado, si bien es cierto que bajo mi modesto punto de vista determinadas partes del film fueron mejorables o se podían haber gestionado de diferentes formas. 

De entrada comentar algo obvio. La película no está producida por el Vaticano ni por la Conferencia Episcopal Española, sino por personas laicas (creyentes o no, lo desconozco...) que apuestan por un producto y lo comercializan en función de los beneficios que quieren obtener de ella. No es una película para fomentar la vocación religiosa aunque creo que en parte cumple ese objetivo. No es de extrañar por lo tanto que el film, aún fomentando la vocación, también potencie otros valores o ideologías que siendo respetables no están en sintonía con la doctrina oficial de la Iglesia

Precisamente el trasfondo ideológico es uno de los puntos que más llaman la atención de este título. La película es una adaptación del musical homónimo, siendo ambos escritos y dirigidos por una pareja homosexual, Javier Calvo y Javier Ambrossí (conocidos como los Javis) y producida por Jorge Javier Vázquez, otro icono gay del panorama artístico español.  Con estos mimbres, y en consonancia con las posturas mayoritarias de este colectivo en nuestro país, uno hubiera esperado una caricatura o ridiculización del tema religioso o de la Iglesia, pero sin embargo y sorprendentemente el tema religioso está tocado con mucha delicadeza y profundidad. Todos los protagonistas religiosos del film salen bien parados del desarrollo de la trama y no hay ningún "malo-malísimo" relacionado con la institución eclesial como sí suele pasar en otras películas que tratan el tema religioso. Evidentemente se hace también un alegato de las relaciones homosexuales, pero como apuntaba antes se trata un producto comercial adaptado a todo tipo de públicos y que busca el mayor tipo posible de público en las salas o en los puntos de venta de DVDs

La acción se desarrolla en un campamento de verano dirigido por la Hermana Milagros (Belén Cuesta) y Sor Bernarda de los Arcos (Gracia Olayo). Allí, dos jóvenes de 17 años, Susana (Anna Castillo) y María (Macarena García) soportan como pueden el ambiente mientras sueñan con formar un grupo musical (Suma Latina) al tiempo que disfrutan de los conciertos, el sexo o las drogas. De repente, Dios se le aparece a María cantándole canciones de Whitney Houston, provocando un cambio radical en las vidas de todas las protagonistas de la historia.

Aquí comienzo la disección de la película en sí, intentando responder a la pregunta: ¿qué valores podemos sacar de esta historia...?

- En primer lugar, como he dicho anteriormente, la película aborda el tema de la vocación religiosa. Renunciar a todas las cosas de este mundo (en el caso de María al éxito, la fama, el dinero, la vida en pareja...) no es una cuestión fácil ni sencilla de explicar. El film deja claro que solo una experiencia personal de tipo amoroso es capaz de hacer que alguien tome en su vida una decisión de tal calibre. El tema está tratado con máximo respeto y profundidad, si bien es cierto que también hay espacio para la comedia, con gags bastante graciosos y sobre todo mucho espacio para una música que es complemento perfecto a los sentimientos de los protagonistas.

- Paralelo a ello se presenta una imagen de Dios que es Amor, que solo entiende el lenguaje del Amor (musical, en este caso) y que ofrece un proyecto de vida basado en ese mismo Amor. Un camino difícil, áspero y tortuoso pero para el que promete asistencia continua y compañía gratificante. Un Dios antropomorfo que no destaca por su belleza ni por su juventud (a mí personalmente me recuerda al difunto Robin Williams) pero sí por sus dotes de seductor musical. Un Dios que se carcajea de las palabras de la Biblia (elemento éste que se entiende en el contexto de la película), de las oraciones mecánicas y que huye de los ritos convencionales. Un Dios que aparece a través de una cruz que comunica con otra dimensión (la única referencia al Dios de Jesucristo) pero que en el fondo podría ser el dios de cualquier religión universal.

- Respecto al amor humano se defiende como he apuntado anteriormente que cualquier relación amorosa es lícita. No hay barreras de edad, cultura e incluso sexo. El amor traspasa todas esas cuestiones y se sitúa por encima de todo.

- La película plantea además ineludiblemente la pregunta existencial sobre el sentido de la vida. Una vida que ofrece todo tipo de lugares donde buscar la felicidad. Sexo, dinero, drogas, música, placer, religión, fama, amistad... y algunas más. Todas estas instancias se presentan como lugares donde se pueden encontrar pequeñas o grandes dosis de esa felicidad. La habilidad humana está en saber cuáles de ellas son constructivas y cuáles son destructivas. El film defiende asímismo que no necesariamente hay opciones para toda la vida, sino que las opciones son justificables en función de la felicidad momentánea que reportan. Una idea demasiado kitsch para mi gusto pero que encaja a la perfección en la sociedad actual y especialmente en la juventud a la que se dirige la película.

- A nivel humano y dejando a un lado la espiritualidad, creo que el film presenta una idea clara: Hay que luchar con todas las fuerzas por cumplir tus sueños, sean los que sean. Tienes que olvidarte de los demás y ser fiel a ti mismo y a tu llamada interior (sea la que sea) para ser feliz y escoger el camino correcto en la vida. De nada sirven los consejos ni las experiencias de los otros, ya que la vida hay que vivirla en primera persona y es única e irrepetible. Tú serás en última instancia el único responsable de tus aciertos o de tus errores. De nuevo una idea muy posmoderna, con la que se puede estar de acuerdo o no, pero que en el fondo creo que se nos ha ido filtrando hasta el tuétano a los que vivimos en esta sociedad. Atrás quedaron los tiempos en los que las personas fiaban sus decisiones vitales a consejeros, amigos, hermanos mayores o padres.

- Otra idea que recalca la película es el aprovechar el momento presente y experimentar cosas nuevas, lo cual es aplicable a todas las fases de la vida pero especialmente a la adolescencia. El tradicional carpe diem se sustituye en la película por el axioma "lo hacemos y ya vemos", título del single de Suma Latina y que es una clara invitación a hacer lo que te dé la gana sin tener excesivas preocupaciones por sus repercusiones. Tú primero actúa y luego reflexiona es el consejo que dan las protagonistas de la película. En este sentido me parece que se trata de una visión algo ingenua de la resolución de los problemas de la vida, con una posición bastante lejana a las reflexiones que solemos realizar quienes ya peinamos canas.

En fin, a pesar de algunas cuestiones discutibles como las anteriormente citadas recomiendo altamente su visionado. Hechas estas salvedades, es justo reconocer que el producto final divierte, entretiene e incluso emociona. Ni que decir tiene que al ser el primer film dirigido por los Javis les auguro una larga y exitosa carrera en el mundo del Cine y del espectáculo. Con esta opera prima demuestran que andan sobrados de talento, creatividad, frescura y empatía con el espectador, que a fin de cuentas, es lo más necesario en este Arte.

Por cierto, termino el comentario con otro detalle que me ha encantado de la película. Las pocas escenas de sexo que tiene el film no son explícitas,  al contrario  de lo que ha venido siendo habitual en el Cine Español desde la transición, con lo cual creo que los nóveles directores se desmarcan de esa tendencia burda, zafia y grosera que ha caracterizado a nuestro cine en las últimas décadas. Esperemos que así sea en sus sucesivos trabajos.

lunes, 14 de mayo de 2018

May feelings 11

Quienes habéis leído habitualmente el Blog sabéis que en esta fecha no podía faltar el vídeo promocional de la red social "May feelings" dedicada a fomentar la oración por diversas causas. Todos los años me he hecho eco de sus publicaciones, cada vez más profesionales y con mejores medios técnicos, si bien es cierto que con el paso de los años ha sufrido un desgaste en su originalidad. 

Quizás por este motivo (o por otros que yo personalmente desconozco) los responsables de dicha página web han decidido romper una tradición de 10 años y no realizar ningún vídeo promocional en 2018; pidiendo que el tiempo que uno hubiera tardado en ver el vídeo (3 minutos) lo dedique cada persona a rezar por los refugiados de todo el mundo. Han convocado de la misma manera una maratón de oraciones con esta intención para el día 31 de mayo en su página web. 

Este año, por lo tanto, me adhiero a esa llamada y os pido que también lo hagáis vosotros, pidiendo por los refugiados y (esto lo añado yo) contribuyendo económicamente -cada uno según sus posibilidades- con alguna causa humanitaria.

Veremos qué sucede el año que viene, si esto ha sido un parón en su actividad o el final de la realización de estos vídeos motivacionales.  

jueves, 3 de mayo de 2018

Tierra de María (Mary´s Land, España, 2013)

Como el propio director Juan María Cotelo dice, Tierra de María es tan variada como la vida misma, donde uno puede encontrar de todo. Cine, Documental, Drama, Comedia, Religión, Biblia, Espiritualidad... y muchas cosas más. Es tan peculiar como difícil de encasillar, lo que la convierte en un producto original y poco convencional.

De entrada tengo que reconocer que su visualización no me ha llenado tanto como el anterior trabajo del mismo director, La Última Cima, aunque ello no es grave. El listón estaba tan alto que ciertamente era difícil superarlo. Tierra de María llega también al corazón y te hace plantearte cosas desde un punto de vista espiritual, pero al menos para mi gusto está un escalón por debajo -o dos- de su primer trabajo. Supongo que cuando una primera obra es magistral, es algo bastante frecuente que por mucho empeño que el director ponga, todos los filmes siguientes sean inferiores a ése. Se me viene a la cabeza el ejemplo de Alejandro Amenábar, quien a pesar de sus éxitos y reconocimientos en mi opinión tampoco ha sido capaz de superar su primer trabajo, Tesis.

Fundamentalmente, la película presenta dos ejes transversales. De un lado, una recreación con actores de algunos momentos del A.T. y del N.T. Para mi gusto es la parte más floja del conjunto, con un casting muy mejorable y precariedad de medios. Uno está acostumbrado -para bien o para mal- a la puesta en escena de Hollywood y querer hacer una película de la Biblia con medios caseros decepciona bastante.  Por otro lado, se presenta una trama en la que el propio director Cotelo será el abogado del diablo que tendrá que interrogar a distintos conversos y testigos de la fe cristiana para averiguar si sus testimonios son convincentes o no. Esta parte es la más lograda y la que toca la fibra sensible del espectador, la que creo que hace que merezca la pena su visionado.

Tras estas dos tramas surgen temas colaterales que son los que verdaderamente dan sentido a la obra. ¿Qué sentido tiene la vida?, ¿Es la creación obra de Dios o de la casualidad?, ¿Verdaderamente Dios ama al ser humano o lo ha abandonado a su suerte?, ¿Cómo usa el ser humano su libertad?, ¿Es posible tener fe en la sociedad actual?, ¿Es posible cambiar de vida radicalmente?... Estas y muchas otras preguntas son respondidas de manera indirecta, a través de personas de todo el planeta que tienen en común un momento de sus vidas en los que se replantean su existencia, casi todos ellos a través de una experiencia profunda con María, la Reina de la Paz, que se viene apareciendo desde hace 30 años a un grupo de 6 niños en Medjugorje (Bosnia y Herzegovina). Un político que cambió el despacho por el rosario, un médico que pasó de practicar abortos a evitarlos, una modelo que cambió la pasarela por la ayuda a los más necesitados, un joven que cambió de vivir en ambientes depravados a evangelizar en ellos, una actriz y presentadora de Tv de Las Vegas que conoció a Cristo tras sufrir esclerosis múltiple, una joven que vivió la guerra y ahora predica la paz, una inválida que recuperó la salud milagrosamente... Todos ellos tienen en común que un día escucharon la voz de Dios y que sus historias no son tan increíbles como pudieran parecer por separado.

El testimonio de personas anónimas es lo más destacable del film. Personas que aman, que perdonan y que dejaron de juzgar a los demás. Hombres y mujeres que hablan de la urgencia de ayudar a la Virgen en la tarea de construir un mundo mejor. Seres humanos que cambiaron su vida y decidieron renunciar a las tres "p" (poder, poseer y placer) para entregar su tiempo y compartir sus bienes con los demás. No hay mejor aval que ese -el de una vida entregada a los demás y feliz- para demostrar que su fe es verdadera y que algo pasó en su interior que los hizo cambiar el rumbo de sus vidas.

Su estreno en los cines fue todo un fenómeno, permaneciendo siete meses en cartelera y acumulando más de 150.000 espectadores, lo cual no está nada mal para una película no subvencionada y poco publicitada. Su éxito se debió al boca a boca, no a la crítica especializada ni a grandes campañas de marketing. Las mayores críticas que recibió la película fueron precisamente por su proselitismo y su afán por evangelizar, como si ello tuviera que ser algo negativo per se.

Yo sí la recomiendo. Posiblemente haya películas mejores, pero al menos es original y entretiene, aportando elementos espirituales muy enriquecedores

lunes, 23 de abril de 2018

La Última Tentación de Cristo (The Last Temptation of Christ, EEUU, 1988)

Blasfema/evitable. Esta sería en dos palabras la crítica más sencilla que se puede hacer de esta película. Sin embargo, me parece justo dedicarle unas líneas más y matizar cada una de esas palabras en su justa medida, ya que la primera al menos merece un comentario sosegado.

La Última Tentación de Cristo es una película de Martin Scorsese basada en el libro homónimo de Nikos Kazantzakis. Lo primero que hay que decir de ambas obras es que las dos comienzan diciendo que no se trata de adaptaciones literarias o cinematográficas de los relatos bíblicos, sino versiones libres de los autores recreadas en contextos bíblicos, lo cual es muy distinto. No se pretende contar una historia verdadera sino fantasear y dejar espacio libre a la imaginación, a la duda y a la hipótesis; para responder a cuestiones últimas que sí están a la raíz del pensamiento de todo creyente. 

Es justo realizar esta aclaración porque aún recuerdo (tenía unos 13 años por aquel entonces) la polémica que suscitó el estreno de la película, con boicots a los cines, críticas de blasfemia y actitudes condenatorias que con el paso del tiempo se han relativizado en parte. Con el transcurso de los años creo que se puede dar una opinión más justa y objetiva del planteamiento que la película (dejo a un lado el libro) intenta ofrecer al espectador. Es cierto que hay quien hoy en día se puede sentir ofendido por la perspectiva del film, pero creo que esta introducción la coloca en su contexto y como tal hay que analizarla. No es una película que pueda provocar una crisis de fe (ya que no pretende ser histórica) pero sí trata sobre las crisis de fe y las crisis existenciales que todo creyente tienen en algún momento de su vida. Aplicar esa duda existencial -como hacen los autores- a Cristo es atrevido y criticable, pero lo importante es que refleja una duda razonable con la que el espectador se puede sentir identificado en su faceta de creyente. 

La película proyecta en primer lugar una imagen de Cristo (Willem Dafoe) como Mesías que no quiere serlo, que duda constantemente de su misión y que cambia constantemente de orientación existencial. Cristo es un ser humano angustiado por su mundo interior, percibiendo mensajes confusos y contradictorios que lo hacen dudar constantemente de si sus opciones son las correctas o no. Se deja entrever que ha tenido una relación amorosa con María Magdalena (Barbara Hershey) pero ha optado por una vida de celibato y de renuncia a una vida familiar. Tampoco es comprendido por María, su madre. En su camino aparecen figuras que lo confunden más que lo clarifican, como es el caso de Juan Bautista (Andre Gregory) , Judas (Harvey Keitel) o la propia María Magdalena. Juan Bautista le propone un mesianismo de tipo violento de lucha contra el pecado, Judas aparece como el único discípulo que tiene las ideas claras, un zelote que quiere la liberación del pueblo judío a través de la violencia contra Roma, y María Magdalena le ofrece a Jesús una vida cómoda y familiar sin complicarse la vida. Jesucristo tendrá que ir librando sucesivas batallas interiores reflejo de las tentaciones que el diablo le puso en el desierto. Finalmente, la cruz aparecerá como el sacrificio necesario para cumplir la voluntad de Dios, por lo que Cristo la acepta como parte de un plan divino. Hasta aquí la visión de la vida de Cristo es novedosa pero la película no traspasa ninguna frontera infranqueable. Scorsese es un director al que le gusta la aspereza en los diálogos, la sangre y la violencia en la acción, así como el erotismo y la sensualidad en las relaciones, por lo que pequeñas dosis de todo ello van sucediéndose en la trama. 

En la última hora del film (con un total de 151 minutos) se produce una ensoñación de Cristo en la cruz que es la parte más polémica. En ella, Jesús es acompañado por un ángel (posteriormente se sabrá que es Satanás) para bajar de la cruz e iniciar una vida de pareja primero con María Magdalena y posteriormente con Marta, la hermana de Lázaro. Las relaciones sexuales explícitas que aparecen son en este contexto de sueño o visión de un futuro hipotético. Más allá de ellas me parece muy original el planteamiento de un Mesías que tiene que escoger entre cumplir la voluntad de Dios o su propia voluntad y la duda que ello conlleva. En este sentido la tesitura encaja perfectamente en la oración de Cristo en Getsemaní recogida en San Mateo, 26, 39: "Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú"

En fin, que como toda película tiene aspectos aprovechables, si bien no la recomiendo en general y mucho menos sin un buen conocimiento de la vida y la Pasión de Cristo, pues puede llevar más a la confusión que otra cosa. 

lunes, 16 de abril de 2018

El Evangelio Según San Mateo (Il Vangelo secondo Matteo, Italia, 1964)

El Jueves Santo volví a ver esta película que Pier Paolo Pasolini dirigió en plena celebración del Concilio Vaticano II y que dedicó de manera póstuma a Juan XXIII, quien había convocado el Concilio  pero no pudo verlo terminar (1962-1965).

El Evangelio Según San Mateo fue una película controvertida en su estreno. Pasolini se había declarado unos años antes homosexual, ateo convencido y defensor del régimen comunista, que por aquel entonces todavía existía en Europa. En su anterior película (Ro.Go.Pa.G.) fue directamente acusado de blasfemo por la jerarquía eclesiástica. Por todo ello, a priori no parecía el más adecuado para dirigir un proyecto cinematográfico con tintes cristianos, pero el resultado final no dejó lugar a la duda. Preestrenada en el Vaticano, cosechó tantos aplausos como críticas positivas y entusiasmadas por los Padres Conciliares que buscaban un aire nuevo y fresco en la Iglesia. Pasolini no se había apartado un milímetro del texto bíblico del Evangelio de San Mateo y su literalidad provocó tanto asombro en quienes recelaban de él como desencanto en sus más fieles seguidores, que pasaron entonces a criticarlo de retrógrado y conservador.   

Su argumento es evidentemente la vida de Cristo, desde su nacimiento en Belén hasta su Pasión, Muerte y Resurrección en Jerusalén. Cinematográficamente es una película sobria, con escasos diálogos y tiempos de silencio para la meditación del espectador. Algunos discursos de Jesucristo (como el Sermón de la montaña) se citan de manera atropellada con la intención de no hacerlos demasiado extensos. La imagen que se transmite de Cristo es muy humana, siendo quizás la primera película que se aleja de su divinidad para centrarse en su humanidad, lo cual era signo del nuevo acento que se ponía en aquella época tanto en la Cristología bíblica como en su proyección a la literatura y el cine. Quizás por ello y por el pasado de Pasolini anteriormente citado la película fue catalogada como no recomendada para menores de 18 años, calificación que aún conserva en la actualidad y que a estas alturas no puede sino provocar risa. Los actores fueron todos de segunda fila o familiares del director. El actor que realizó de Jesucristo, el anarquista antifranquista español Enrique Irazoqui, hacía su debut cinematográfico con esta película siendo prácticamente su último trabajo destacado. Fue rodada con escasos medios técnicos en Matera, al sur de Italia.  No obstante estas carencias, Pasolini supo sacar a la perfección los sentimientos de los protagonistas, siendo a mi juicio esa la mayor virtud del director italiano. A falta de grandes decorados, vestuarios, efectos especiales u originalidad del guión, la riqueza del film radica en las interpretaciones. En este sentido me parece justo destacar las escenas de San Pedro tras las negaciones y de la Virgen María (interpretada por la madre de Pasolini) tras la muerte de su Hijo. También merece una mención la música tan ecléctica del film, que va desde "La Pasión según San Mateo" de Bach a los ritmos congoleños de la Misa Luba, pasando por Prokofiev o al canto espiritual Gospel "Sometimes I Feel Like a Motherless Child".

Termino el comentario con otra curiosidad. En el año 2015, el periódico oficial de la Ciudad del Vaticano L´osservatore Romano afirmaba que esta obra del neorealismo italiano es la mejor película que se ha filmado sobre la vida de Jesús. Ahí queda eso, que me parece que no es un halago menor. Desde luego es una de las más fieles al texto bíblico, eso es innegable. No obstante, es justo reconocer que el tiempo ha pasado por ella y no me cabe duda que el espectador actual prefiera filmes tipo "La Pasión" con más acción y efectos especiales que la hacen visualmente más atractiva. 

lunes, 9 de abril de 2018

Resucitado (Risen, EEUU, 2016)

No pude ver en mejor día la película "Resucitado", ya que en España se estrenó en televisión el pasado Domingo de Pascua. Se trata de una película que comienza en el momento de la Crucifixión y abarca hasta la Ascensión de Cristo a los Cielos, 40 días después de su Resurrección de la tumba.

De entrada es justo reconocer que no es fácil realizar una película sobre un tema como la resurrección. Creo que es mucho más sencillo abordar el momento histórico de la Pasión y la Muerte de Cristo que un acontecimiento tan espiritual como su Resurrección. Los propios relatos bíblicos pascuales son posiblemente algo más elaborados, confusos y en algunos casos probablemente alegóricos. 

El argumento y la perspectiva del film no es excesivamente novedosa, ya que la idea está tomada de dos películas que ya he comentado en este BlogUna Historia que comenzó hace 2.000 años y En busca de la Tumba de Cristo. Las tres tienen en común que un soldado romano inicia una investigación sobre la resurrección de Cristo, si bien es cierto que la originalidad de "Resucitado" radica en el hecho de que el protagonista principal es un centurión romano que había participando activamente de la crucifixión y comienza a investigar a las pocas horas de la desaparición del cadáver, mientras que en las otras dos películas sus protagonistas son legados de Roma ajenos al asunto que acuden a Jerusalén años más tarde para investigar los hechos.

Como toda película me parece que tiene aspectos positivos y aspectos muy mejorables, los cuales serán tenidos en cuenta en sucesivas actualizaciones de un tema que cada vez apasiona más a la Literatura y el Cine. 

Entre los positivos me gustaría destacar el ambiente de la película, que te sumerge realmente en el contexto histórico del s.I de nuestra era. El Palacio de Pilato, los barracones romanos, las murallas de Jerusalén o el Mar de Galilea presentan un realismo que unido al vestuario y la música te sumergen completamente en la historia. La película fue rodada en España, concretamente en Almería, al igual que varias de las últimas películas bíblicas que he comentado en el Blog, como Noé o Exodus. La trama está bien llevada, fluye correctamente, y las interpretaciones son bastante dignas, destacando evidentemente la de su protagonista Clavius (Joseph Fiennes). Aspectos bíblicos como la alegría de los discípulos, el papel de Pedro o las apariciones de Cristo están bastante bien hilados y corren paralelos a una historia de misterio que consigue tener en vilo al espectador hasta el final de los hechos, a pesar de ser una historia de sobra conocida.

Pero como decía antes, hay también aspectos mejorables, y lo peor de ellos es que casi todos eran elementos fácilmente corregibles al no existir necesidad de introducirlos en la trama. Por ejemplo, me refiero a la muerte de Barrabás el mismo día que la crucifixión de Jesucristo, cuestión más que discutible e hipotéticamente bastante improbable. Tampoco me termina de convencer introducir un elemento bíblicamente extraño (Clavius) en las apariciones, ya que para mi gusto resta credibilidad a la historia. La persecución de los apóstoles en su camino de Jerusalén a Galilea añade acción a la trama, pero tampoco es probable que hubiera ninguna huida grupal. Mucho menos acertado me parece que Clavius acuchille a Pedro, o que el propio Cristo se dirija más al propio Clavius que a sus discípulos. En ese sentido, la película recuerda bastante a la los relatos de fantasía de J.J. Benítez en su saga "Caballo de Troya".

Todo ello me dejó una sensación agridulce, de algo que gusta pero que es manifiestamente mejorable. Me queda el consuelo del anuncio de Mel Gibson acerca de la secuela de La Pasión de Cristo, que probablemente se llamara  "Resurrection",  anunciada para la Pascua de 2020 y de la que la película de Kevin Reynolds debería ser un buen banco de pruebas para mantener los aciertos y corregir los errores. A buen seguro que el bueno de Mel Gibson lo logrará, no me cabe ninguna duda. 

lunes, 2 de abril de 2018

Exodus: Dioses y Reyes (Exodus: Gods and kings, EEUU, 2014)

Esta Semana Santa me hice el propósito de ver Cine únicamente religioso.  Me pareció justo comenzar por el Antiguo Testamento, por lo que inicié el ciclo viendo "Exodus", la revisión cinematográfica de Ridley Scott del segundo libro de la Biblia, el Éxodo. La película trata sobre la apasionante figura de Moisés y la historia de los orígenes de la Pascua judía, que no podemos olvidar es el fundamento de la Última Cena de Cristo.

La acción se sitúa 1.300 años antes del nacimiento de Cristo. A diferencia de la clásica "Los Diez Mandamientos", la película no da comienzo con un Moisés (Christian Bale) niño rescatado de las aguas, sino que desde las primeras escenas ya es el brazo derecho del faraón Seti hasta que descubra su pasado israelita y decida dar un giro radical a su existencia. Entonces se convertirá en el antagonista del nuevo faraón Ramsés (Joel Edgerton) El resto del argumento es de sobra conocido, incluyendo las plagas, el cruce del Mar Rojo y la elaboración de los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí.

Voy primero a ofrecer una crítica de la película en sí y después de sus aspectos bíblico-teológicos.

Respecto a lo meramente cinematográfico se trata de una superproducción en la que evidentemente los efectos especiales, el decorado, el vestuario o la música ayudan a meterte en situación y a pasar 150 minutos de puro entretenimiento y goce visual. Especialmente logradas me parecen las plagas tanto en su espectacularidad como en el intento de explicación "científica" que dan los consejeros al faraón. A veces se abusa un poco del los efectos digitalizados, pero el conjunto es bastante provechoso. Ciertamente la pareja Bale-Edgerton no le llega a la altura de los tobillos a la memorable Heston-Brynner, ni tampoco Scott es De Mille, pero en ese sentido me atrevo a decir que el listón estaba tan alto que ningún apellido hubiera resistido la comparación. Hay asimismo detalles evitables, como que Ramsés masque chicle siendo éste un invento americano del siglo XX ajeno completamente a la cultura egipcia precristiana. Supongo que un error tan de bulto no puede ser sino intencionado para intentar acercar la trama al espectador actual, que a fin de cuentas es el consumidor del producto. Como aspecto muy positivo a destacar, el cine moderno cuenta con un acercamiento mucho mayor a la psicología de los personajes que el clásico. Tal y como comenté en con el film Noé, uno de los puntos fuertes del film es la empatía que se produce entre el espectador y el protagonista. En este caso, se incide en su experiencia religiosa personal e intransferible, en su capacidad de liderazgo pero también en la soledad e incomprensión que ello conlleva. Como curiosidad patriótica decir que fue rodada en su mayor parte en España, concretamente en el desierto de Tabernas de Almería

Vamos ahora a la parte teológica, la más interesante a mi juicio. Partamos de la base de que no es fácil narrar un acontecimiento con más de 3.300 años de antigüedad del que su única fuente por cierto es la bíblica. De Mille lo tuvo muy claro en 1956 y no se metió en ningún jardín, limitándose a coger los textos bíblicos y transcribirlos a un guión sin dejar nada a la imaginación. Este film es muy distinto. En el caso de Scott hay mucha lectura libre de los textos, lo cual hace que la película sea insostenible bíblicamente hablando. La teofanía de la zarza ardiente y las posteriores conversaciones Dios-Moisés son el mejor exponente de ello. La experiencia religiosa de Moisés parte -por cierto- de un fuerte golpe en la cabeza (¿me podría decir en que versículo de la Biblia se ha basado para ello, sr. Scott...?) y a partir de entonces comienza a ver a un niño que le habla en nombre de Dios o es el mismo Dios, algo que no queda claro en el propio desarrollo de la trama. Quiero creer que es lo primero, ya que ponerle rostro al Dios del A.T. es una blasfemia tal que es inconcebible para la mentalidad hebrea el solo pensarlo. El Dios de Moisés es precisamente el Dios sin rostro que se antepone a los dioses antropomorfos o zoomorfos del resto de culturas antiguas. Como cristianos habrá que esperar a Cristo, el Hijo de Dios, para poner un rostro visible al Dios invisible. Para los judíos o musulmanes -que no creen en Jesucristo- evidentemente la imagen de Dios sigue siendo irrepresentable, por lo que el film -repito- debe ser más insultante aún para ellos. Dicho esto, hay que reconocer que sí hay una base de estudio bíblico que Scott ha tenido en cuenta a la hora de realizar el guión de la salida de Egipto. Hay mucha literatura acerca de posibles explicaciones racionales de las plagas y del cruce del mar Rojo que subyacen al film. Una posible concatenación de catástrofes naturales, una bajamar excesiva, un fuerte viento que secó las marismas, una vuelta brusca del nivel del mar... son explicaciones plausibles de la intervención de Dios para liberar al pueblo judío y que no se oponen a la fe. Sugerente pero también controvertida es la imagen final de Moisés cincelando los Diez Mandamientos mientras habla con su niño-amigo-Dios para consensuarlos entre ambos.

Por último, me gustaría apuntar un tema que el propio Ramsés echa en cara a Moisés, y es la de la imagen de un Dios sádico que para liberar a su pueblo manda 7 plagas, mata a los primogénitos de Egipto y causa tanto dolor y devastación. En la película el propio niño-Dios justifica estas acciones por los 400 años de esclavitud y humillación a los que el pueblo judío ha tenido que hacer frente. Yo personalmente prefiero quedarme con el Dios anunciado por Jesucristo, quien habiendo recibido una educación en la religión judía predicó sin embargo un Dios que es Padre, amor y perdón; y no odio y venganza. En este sentido la película me hace reafirmarme en mi fe y en el Dios Padre cristiano, una versión más civilizada del Yahvé del Antiguo Testamento que el film transmite.

viernes, 23 de marzo de 2018

Semana Santa

La Semana Santa es la semana en la que los cristianos recordamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Una semana intensa, cargada de sentimientos encontrados y tan diferentes entre sí como complementarios en la vida de cualquier persona. Tenemos que afrontar días de Vida y días de Muerte, alternar lágrimas de pena con otras de alegría, mezclar tristeza y regocijo, angustia y esperanza... y todo ello con el respeto y el asombro que produce el Misterio. 

El Domingo de Ramos es el día que aclama a Jesús como Mesías y como Rey. Sin olvidar que los mismos que gritaron ese día "Hossana" gritaron más fuerte aún "Crucifícalo" unos días más tarde. El Jueves Santo recordaremos su Última Cena, su precepto de Amor, el lavatorio de pies y la Institución de la Eucaristía, la traición de Judas y las negaciones de Pedro. Con una madrugada para no dormir, recordando los procesos civiles y religiosos de Anás y Caifás, Herodes y Pilatos que terminarían por sentenciar a Cristo a la crucifixión.  El Viernes Santo será el día de recordar el triunfo (aparente) de la Muerte. Finalmente, el Domingo de Pascua ésta quedará definitivamente vencida con la Resurrección, momento en el cambió para siempre la Historia Universal. 

Como digo son unos días para dar alimento a nuestras almas. Afortunadamente hoy tenemos muchos caminos para el encuentro con Dios. A través de la Biblia, de la asistencia a las celebraciones religiosas, de la oración personal, de las procesiones, de la caridad, y por qué no decirlo, también a través del Cine o de Internet si se saben usar bien. En estos días todo nos recuerda y nos acerca al Misterio Santo

Y por supuesto también ayudan a este propósito un buen libro espiritual o la misma poesía. De hecho, la contribución que os ofrezco hoy en el Blog es un poema de Carlos Alberto Boaglio que leí hace un tiempo pero que hoy me ha venido a la mente. Desde que me encontré con ella vi que tenía una doble lectura. En primer lugar nos recuerda a nuestros seres queridos, aquellos que ya no están con nosotros y que recordamos todos los días. En ese sentido es conmovedora y nos proporciona paz con nosotros mismos al tiempo que nos ayuda a volver a encontrarnos interiormente con ellos. Pero la última parte del poema también tiene una segunda lectura religiosa y espiritual, en el que ese ser querido que nos habla es Jesucristo, que si bien no lo hemos conocido personalmente sí que lo sentimos a nuestro lado y también nos proporciona un mensaje de consuelo y esperanza.

Os invito a que la leáis detenidamente, en la clave que queráis y poniendo el/los rostro/s que queráis, pero que la disfrutéis y os lleve a realizar un rato de oración en estos días, de acción de gracias a Dios por la salvación que nos ofrece y de petición por el eterno descanso de nuestros seres queridos. Que os aproveche:

Cuando yo me vaya, no quiero que llores,
quédate en silencio, sin decir palabras,
y vive recuerdos, reconforta el alma.
Cuando yo me duerma, respeta mi sueño,
por algo me duermo; por algo me he ido.
Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada,
y casi en el aire, con paso muy fino,
búscame en mi casa,
búscame en mis libros,
búscame en mis cartas,
y entre los papeles que he escrito apurado.
Ponte mis camisas, mi suéter, mi abrigo
y puedes usar todos mis zapatos.
Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama,
y cuando haga frío, ponte mis bufandas.
Te puedes comer todo el chocolate
y beberte el vino que dejé guardado.
Escucha ese tema que a mí me gustaba,
usa mi perfume y riega mis plantas.
Si tapan mi cuerpo, no me tengas lástima,
corre hacia el espacio, libera tu alma,
palpa la poesía, la música, el canto
y deja que el viento juegue con tu cara.
Besa bien la tierra, toma toda el agua
y aprende el idioma vivo de los pájaros.
Si me extrañas mucho, disimula el acto,
búscame en los niños, el café, la radio
y en el sitio ése donde me ocultaba.
No pronuncies nunca la palabra muerte.
A veces es más triste vivir olvidado
que morir mil veces y ser recordado.
Cuando yo me duerma,
no me lleves flores a una tumba amarga,
grita con la fuerza de toda tu entraña
que el mundo está vivo y sigue su marcha.
La llama encendida no se va a apagar
por el simple hecho de que yo me vaya.
Los hombres que “viven” no se mueren nunca,
se duermen de a ratos, de a ratos pequeños,
y el sueño infinito es sólo una excusa.
Cuando yo me vaya, extiende tu mano,
y estarás conmigo sellada en contacto,
y aunque no me veas,
y aunque no me palpes,
sabrás que por siempre estaré a tu lado.
Entonces, un día, sonriente y vibrante,
sabrás que volví para no marcharme.

martes, 13 de marzo de 2018

Cartas al Padre Jacob (Postia pappi Jaakobille / Letters to Father Jaakob, Finlandia, 2009)

Debo de estar convirtiéndome en un friki. De otra manera es incomprensible que en estos días haya visto una película finlandesa y encima me haya gustado. Atraído por su temática religiosa, me he encontrado con un film sólido, con diálogos escasos pero profundos, un argumento inquietante y unos personajes que conmueven y provocan empatía. No se puede pedir más en los apenas 72 minutos de duración de la película seleccionada al Oscar por su país en 2010. Cartas al Padre Jacob no es desde luego una película frenética tipo Hollywood, en la que la acción o los diálogos no dan respiro al espectador, sino que más bien el silencio, la austeridad de los decorados y la relajación producida por los sonidos de la naturaleza dejan un espacio abierto para la reflexión del espectador. Ambientada en la época contemporánea, la acción se desarrolla en un ámbito rural ajeno a los móviles, a internet o incluso a la televisión. La película se apoya también en una preciosa fotografía con paisajes naturales muy bellos.  Es un film de los que dejan un poso para ser reelaborado en los días posteriores a su visionado, repasando mentalmente frases y situaciones para establecer conexiones entre ellos. 

Su director, Klaus Härö, comentó en la presentación de la película que "Durante mucho tiempo había querido hacer un film que presentase la fe de una manera cálida y genuina. Quería hablar de nosotros, las personas comunes, que nos encontramos necesitados de misericordia y perdón por nuestras deficiencias, y de la esperanza y el respeto por la vida, aunque ésta no siempre sea lo que esperábamos"

El argumento es el siguiente: El Padre Jacob pasa los últimos días de su vida recluido en la casa rectoral respondiendo a las cartas que le mandan sus feligreses. Siendo ciego, necesita de otra persona que le lea y escriba las respuestas. Usando sus influencias, consigue que le envíen a Leila, una asesina que había sido condenada a cadena perpetua pero que obtiene el indulto para realizar esta labor. Entre ambos se establece una relación difícil, interesada por ambas partes y sin una aparente relación entre sus vidas y sus mundos. Los roles de los personajes cambiarán a lo largo de la película. El Padre Jacob sufrirá una crisis existencial cuando deje de recibir cartas. Leila, por su parte, encontrará en esta relación un motivo para perdonarse a sí misma y recomenzar una nueva vida cuando estaba al borde del suicidio. El final desvelará además que sus vidas estaban relacionadas de alguna forma desde hacía años.

A lo largo de esta trama, se tratan dos temas universales con los que todo el mundo puede identificarse de una u otra manera. Eso me parece que es uno de los secretos de la película. Son temas recurrentes que cualquier persona de cualquier país, sexo, religión o cultura tiene que afrontar a lo largo de su existencia:

1. El perdón. Leila, como tantas y tantas personas no consigue perdonarse a sí misma por sus malas acciones del pasado. La falta de comunicación y el aislamiento externo al que ha sido sometida en prisión es agravado por un sentimiento de culpa que le impide comunicarse con nadie de su familia. Un pasado tormentoso la persigue y la sitúa al borde de la desesperación. Sentirse perdonada por Dios, por su familia y por el Padre Jacob le ofrecerán una nueva oportunidad en la vida. En una aplicación evidente a nuestras vidas, a menudo nos resulta más difícil perdonarnos a nosotros mismos que obtener el perdón externo, como a la protagonista del film.

2. El sentido de la vida. El Padre Jacob ayuda a los demás y es una buena persona. No obstante, no tiene demasiado éxito como pastor, a excepción de la correspondencia. Su Iglesia está vacía y sin feligreses, reflejando la sociedad posmoderna en la que vivimos. Leer cartas, rezar por esas personas y responderlas es su refugio espiritual. Por contra, dejar de recibir cartas supone para él la más dolorosa de las situaciones, vaciando de sentido su existencia y provocando una angustia vital. Aquí es donde el Pastor debe realizar un replanteamiento espiritual: Responder a las cartas, ¿le servía para ayudar y amar a los demás de corazón o era únicamente una manera de sentirse útil?, ¿hay que esperar una recompensa en las buenas obras que hagamos?, ¿por qué dedicamos nuestras fuerzas a unas cosas y no a otras en la vida?... Leila y San Pablo a través del capítulo 13 de la Primera Carta a los Corintios les van a ayudar a encontrar respuestas a sus preguntas.

En fin, una película que merece la pena ver para profundizar en estos y otros temas. Un film humano y humanizador, con un optimismo vital no exento de realismo. 

miércoles, 7 de marzo de 2018

Faustina. Apóstol de la Divina Misericordia (Faustyna, Polonia, 1994)

Esta semana he visto la película polaca "Faustina. Apóstol de la Divina Misericordia", que narra de manera sintética (72 minutos) la también breve vida de Helena Kowalska (1905-1938) conocida en el cristianismo como Santa Faustina

La película refleja como Helena tiene una experiencia de encuentro con Cristo a los 15 años en una fiesta popular, pero debido a sus raíces humildes y a la oposición de sus padres no ingresa en el convento de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Piedad hasta la edad de 20 años, donde pasará a llamarse Hemana Maria Faustina, comenzando a tener experiencias místicas con Jesucristo quien se le presenta bajo la apariencia de la Divina Misericordia, pidiéndole que extienda esa devoción al mundo y que pinte un cuadro para que todo el mundo comprenda que Él es Amor y Misericordia, y no un juez severo. Un mensaje que es fácilmente asumible en la época contemporánea, pero que a comienzos del siglo XX no es del todo comprendido por sus compañeras de Convento, por su confesor o por las autoridades eclesiásticas. Precisamente la trama de la película está narrada por la Hermana Feliksa, quien en la etapa final de su vida contó como los celos y la envidia la llevaron a hacerle la vida imposible a Santa Faustina, lo cual me parece un punto de vista bastante original.

Todas estas dificultades, unidas a su frágil salud, van dejando entrever en el film el sufrimiento propio de la Santa, que atraviesa por la noche oscura de la incomprensión de quienes no tienen sus experiencias. Relegada a trabajos físicos en la panadería o en el huerto conventual, será a través de la fe, de la perseverancia y de su vida de oración como únicamente pueda superar la oposición que provoca a su alrededor. Finalmente muere de tuberculosis en el convento a la edad de 33 años. 

La película refleja también como fue su confesor -el beato Michal Sopocko- quien la animó a escribir sus experiencias místicas en un diario espiritual, una obra de 600 páginas que fue la base de su beatificación en 1993 y de su posterior canonización en el año 2000 por San Juan Pablo II, quien además instituyó la Fiesta de la Divina Misericordia el segundo domingo de Pascua.

Aunque la película no lo relata, es también destacable que Santa Faustina y sus experiencias místicas están muy relacionadas con las recientes apariciones de la Virgen en Medjugorje, donde existe una capilla con sus reliquias y donde también se hace una llamada a la conversión y el cambio de vida basado en la Misericordia de Dios.

Por todo ello creo que se trata de una película bastante interesante y que aporta una visión bastante objetiva de la vida de Santa Faustina, aunque para mi gusto se queda un poco corta de metraje, insinuando solo algunos temas que deben ser profundizados posteriormente para tener una percepción más amplia de la vida de esta mística del siglo XX. 

jueves, 1 de marzo de 2018

Teresa. El cuerpo de Cristo (España, 2007)

Suelo ver todo lo que cae en mis manos referente a cine religioso, y me jacto de tener una mente bastante abierta para ello. Evidentemente unas películas las veo con más agrado y otras no tanto. La polémica película de Ray Loriga (su último trabajo hasta la fecha, por cierto) que hoy comento está entre estas últimas. La he visto por dos convicciones personales. En primer lugar, soy de los que piensa que para criticar una cosa primero hay que conocerla. Y en segundo -y no menos importante- también creo que al igual que las obras de arte pueden presentar defectos también películas mediocres pueden presentar aspectos interesantes.

Teresa. El cuerpo de Cristo fue una película transgresora en su estreno. Provocativa en su portada y en su marketing publicitario presenta en 90 minutos una síntesis de la vida de Santa Teresa de Jesús (o de Ávila), Virgen y Doctora de la Iglesia. Se trata de una biografía libre y no autorizada cuya primera escena deja ya intuir al espectador la pérdida de la virginidad de Teresa de Cepeda y Ahumada previamente a su entrada en el convento de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, avisando en este sentido de por dónde van los tiros ideológicos.

Partiendo de esa base -más que discutible históricamente hablando-, la película se ambienta a mediados del siglo XVI, sin dejar a la imaginación ninguno de los tópicos que se le atribuyen a la época. El film recoge intencionadamente un ambiente depravado y amoral en el que campan a sus anchas La Inquisición, la caza y quema de brujas, la prostitución y los abortos clandestinos en el interior de los conventos, la degeneración del clero, las luchas de poder entre dominicos y jesuítas, el clasismo imperante en la vida religiosa o la concepción de mortificación y la ascésis como único camino válido de encuentro con Dios, con una amplia colección de flagelos, cilicios y disciplinas que no hubieran desentonado en el cuarto rojo del dolor de Christian Grey. Todo ello va transmitiendo una imagen bastante sombría, tétrica y lúgubre de la vida en el interior de un convento de la época.

La actuación del reparto es bastante buena, si bien hay un pero muy evidente. Paz Vega (Santa Teresa) no logra ocultar (a pesar de sus esfuerzos) totalmente su deje andaluz, mientras que Geraldine Chaplin (la madre superiora) tiene un marcadísimo y evidente acento francés. Con todo ello el convento podría estar enclavado en cualquier parte del mundo, pero ni se atisba el acento castellano de Ávila del s. XVI. Otra cuestión es el vestuario, la ambientación o la música, que a mi gusto si están muy logrados y consiguen meterte en la situación histórica.

Vamos a lo polémico. En el caldo de cultivo anteriormente expuesto es en el que se insertan las escenas místicas de Santa Teresa como experiencias orgásmicas de tipo sexual. De nuevo sin dejar nada a la imaginación, aparecen escenas explícitas de goce sexual entre Jesucristo y la Santa. Para ello el director afirmó que se basó en el capítulo 29 de El Libro de la Vida que transcribo a continuación:

No era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos que parecen todos se abrasan. Deben ser los que llaman querubines, que los nombres no me los dicen; mas bien veo que en el cielo hay tanta diferencia de unos ángeles a otros y de otros a otros, que no lo sabría decir. Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me hacía dar aquellos quejidos, y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento.

La experiencia mística de la Santa con un ángel es traducida en la película por un encuentro de tipo sexual con el propio Cristo, en una interpretación como digo libre y atrevida del director.

De entre toda esta provocación y tergiversación de los hechos hay -como dije antes- que intentar sacar algo positivo. La figura de Santa Teresa de Jesús emerge en la película como una mujer tenaz y constante en sus propósitos, luchadora incansable e infatigable hasta conseguir sus propósitos. No fue una vida fácil para una mujer en un mundo de hombres y la película así lo reconoce. Junto a ella hay algunos personajes que se salvan de la quema general como San Pedro de Alcántara, San Francisco JavierDoña Guiomar de Ulloa, quien a pesar de insinuarse su lesbianismo (para que no faltara ningún tópico) sale bastante bien parada como brazo derecho y mecenas de la Santa. La fundación de la Orden de las Carmelitas Descalzas aparece también como un intento sincero de purificación de la Iglesia en los momentos difíciles de la Reforma, presentando a la Santa como una avanzada de la Contrareforma del Concilio de Trento.

En fin, una película no hace justicia a Santa Teresa de Jesús, canonizada en 1622 por Gregorio XV y declarada por Pablo VI como  primera mujer Doctora de la Iglesia en 1970. Un film para ver sin excesivos prejuicios y pasar el rato, sabiendo que si uno quiere acercarse más en profundidad a la vida de la Santa debera buscar en otras fuentes más fiables y menos tendenciosas. 

miércoles, 21 de febrero de 2018

En busca de la tumba de Cristo (L´Inchiesta, Italia, 2006)

En estos días previos a la Semana Santa he visto una película sobre los años posteriores a la muerte de Cristo. Su título en italiano es L´Inchiesta (La Investigación), nombre que refleja mejor la trama de la película que la traducción española "En busca de la tumba de Cristo", sin duda más comercial pero que no es tan fiel al argumento.

La película es un remake de otra película italiana de 1986 con el mismo título que ya comenté en este Blog hace unos años. Prácticamente tiene los mismos puntos fuertes y débiles, aunque al ser más moderna se nota que el argumento está más trabajado y los actores mejor seleccionados. El elenco dirigido por Giulio Base cuenta con caras conocidas en el panorama internacional como Max Von Sydow, Ornella Muti, F. Murray Abraham o Mónica Cruz. No obstante al visualizarla se nota que no es una superproducción de Hollywood, por lo que a nivel de decorados, música, ambientación... la película deja mucho que desear.

El argumento sí es sugerente, aunque como digo no aporta nada nuevo a la anterior. El Emperador Tiberio (Max Von Sydow, sin lugar a dudas la mejor interpretación de la película) envía a Judea a Tito Valerio Taurus, un soldado romano, para que investigue acerca de Jesucristo y los rumores sobre su resurrección. Allí tendrá que comprobar con sus propios ojos la persecución de los primeros cristianos, siendo obstaculizada su tarea por el complot de Poncio Pilatos y los sacerdotes del templo para silenciar el asunto. El tesón de Taurus y su amor por una joven cristiana, Tabitha, hará que para encontrar la verdad tenga que sacar a la luz todo el entramado de corrupción en la región.

La película tiene una fuerte base bíblica, y junto a numerosos flashbacks de la vida de Cristo se presentan historias narradas en el libro de los Hechos de los Apóstoles como el martirio de Esteban o la resurrección de Tabitha. Por ello es una buena fuente para conocer mejor la vida de los primeros cristianos, reflejando el ambiente de amor, perdón, solidaridad... que caracterizó a las primeras comunidades evangélicas y que consiguieron que su expansión por el Imperio Romano fuera tan rápida. 

Merece la pena verla, ya que si bien no es para perder la cabeza sí aporta una visión relativamente novedosa sobre el asunto, o al menos lo hizo su predecesora y continúa en la misma línea.