miércoles, 5 de diciembre de 2018

Oración de confianza en Dios

Hay momentos de nuestra vida en los que una palabra de ánimo es necesaria. Hoy he recibido una de ellas, la cual a su vez me ha impulsado a poner por escrito esta reflexión por si en algún momento pueden ayudar de la misma manera a alguien. Todos pasamos por momentos difíciles en los que por una u otra razón la esperanza decae y el pesimismo se quiere adueñar de nuestras almas. Cuando he tenido que afrontar esos momentos en mi vida, me han hecho mucho bien algunas citas de la Biblia que hoy quería compartir con vosotros y que tienen por objeto fortalecer la fe y la confianza en Dios. Todas ellas tienen algo en común. Alimentan una firme convicción que me acompaña en la vida: nada pasa por casualidad, nada pasa sin que sea la Voluntad de Dios la que lo permita. 

Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo;
cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas. (Isaías 43,2)

Dios es para nosotros refugio y fortaleza, un socorro en la angustia siempre a punto. Por eso no tememos si se altera la tierra, si los montes se conmueven en el fondo de los mares, aunque sus aguas bramen y borboten, y los montes retiemblen a su ímpetu. (Salmo 46, 2-4)

Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. (Salmo 56, 3)


Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? (Mt 6, 25)

No perdáis ahora vuestra confianza, que lleva consigo una gran recompensa. Necesitáis paciencia en el sufrimiento para cumplir la voluntad de Dios y conseguir así lo prometido. (Heb 10, 35-36) 

Y unido a ello os ofrezco una oración de confianza en Dios de mi propia cosecha que he ido madurando en estas últimas semanas:

Señor, en Ti confío.

Sólo tú que gobiernas y dispones todas las cosas,
sabes lo que más me conviene en cada momento.

Te pido que me ayudes en estos momentos difíciles,
que me ilumines para comprender tus designios,
y saber ver tu mano en los acontecimientos 
que me angustian.

No apartes de mí tu mirada, y ayúdame 
a mantener firme mi fe y mi confianza en ti.

Amén

lunes, 26 de noviembre de 2018

Los tres filtros de Sócrates

Esta semana me he tropezado con otro de esos cuentos que te hacen reflexionar. Es una historia inventada que tiene multitud de versiones, unas hablan "tres rejillas" otras de "tres preguntas", aunque la versión de este relato que más me ha gustado es esta de los "tres filtros". De la misma manera, unos textos la atribuyen al pensador griego Sócrates, mientras que otros lo hacen a un maestro oriental anónimo. Lo más probable es que se trate de este último caso, un relato no histórico atribuido a un personaje célebre para darle mayor popularidad.

Sea como fuere, lo más importante es que si de verdad lo pusiéramos en práctica acabaríamos con los rumores y las maledicencias, que sin lugar a dudas son auténticos enemigos de la convivencia y de la armonía en las relaciones humanas. Os lo copio, espero que lo disfrutéis y a partir de hoy lo apliquemos a nuestras vidas espirituales:


Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:
- “¡Maestro! Quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…”
Sócrates lo interrumpió diciendo: -“¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de los Tres Filtros lo que me vas a decir?
-“¿Los Tres Filtros…?”
-“Sí” – replicó Sócrates. El primer filtro es la VERDAD. –“¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?”
-“No… lo oí decir a unos vecinos…”
-“Pero al menos lo habrás hecho pasar por el segundo Filtro, que es la BONDAD: ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?”
-“No, en realidad no… al contrario…”
-“¡Ah!” – interrumpió Sócrates.- “Entonces vamos a la último Filtro. ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?”
– “Para ser sincero, no…. Necesario no es.”
– “Entonces -sonrió el sabio- Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… sepultémoslo en el olvido…”

lunes, 19 de noviembre de 2018

Dos Ángeles viajeros

Comparto hoy este bonito cuento con moraleja que nos debe hacer pensar que las cosas siempre tienen una doble lectura. En ese sentido, esta historia me recuerda a otro cuento  que comenté en el Blog hace un par de años. Os lo dejo para vuestra lectura y vuestras propias conclusiones:

Dos ángeles viajeros se detuvieron a pasar la noche en la casa de una familia adinerada. La familia era grosera y les negaron a los ángeles la estancia en el cuarto de huéspedes de la mansión. Se les dio un pequeño espacio en el frío sótano. Mientras hacían su cama sobre el frío y duro suelo, el ángel mayor vio un hoyo en la pared y lo reparó. Cuando el joven ángel preguntó porqué los ayudaba, el mayor le contestó:
"- Las cosas no siempre son lo que parecen".

La siguiente noche el par de ángeles fueron a descansar en la casa de un granjero y su esposa, quienes eran muy hospitalarios. Después de compartir con ellos la poca comida que tenían, la pareja dejó a los ángeles dormir en su cama donde pudieran tener a una buena noche de descanso. Cuando el sol salió la siguiente mañana los ángeles encontraron al granjero y a su esposa llorando. Su única vaca, cuya leche había sido su único sustento, había muerto en el campo. El ángel joven se enojó y le preguntó al mayor cómo había dejado que eso pasara:
"- El primer hombre tenía todo y aún así lo ayudaste" - le dijo- "La segunda familia no tenía nada pero compartía amablemente lo que tenía y tú dejaste que su vaca muriera".

El ángel mayor respondió:
"- Las cosas no siempre son lo que parecen. Cuando estuvimos en el sótano de la mansión, noté que había oro dentro del hoyo en la pared. Ya que el dueño estaba obsesionado con la avaricia y no compartía lo que tenía con los demás, sellé el hoyo para que no encontrara el oro. Anoche mientras dormíamos en la cama de los granjeros, el ángel de la muerte llegó por la esposa del dueño. En su lugar le di la vaca. Te repito que las cosas no son siempre lo que parecen...".

Cada uno puede sacar sus propias conclusiones y aplicar la enseñanza que le parezca -ya que en eso consiste una de las virtudes de los buenos cuentos- pero a mi la idea que se me vino a la cabeza al leerlo es que a menudo cuando juzgamos situaciones cotidianas nos falta información y sacamos conclusiones erróneas debido a ello. Conocer todos los detalles de una historia es fundamental para saber interpretar bien los resultados. Desde una perspectiva creyente esto es esencial, ya que la totalidad del conocimiento solo la posee Dios y los seres humanos debemos conformarnos con una visión parcial de la Historia y el devenir de los acontecimientos. Quizás por ello Jesucristo nos recomendó en el Evangelio de San Mateo: "No juzguéis y no seréis juzgados..."

miércoles, 14 de noviembre de 2018

12 cumpleaños

14 de noviembre. Nuevo aniversario del Blog. Y ya van 12, que se dice pronto. Un nuevo año de publicaciones (casi todas cinematográficas) y reflexiones acerca de la espiritualidad cristiana se nos queda atrás. En esta entrada conmemorativa, como viene siendo costumbre, ofrezco cifras y datos que son interesantes para ver la evolución anual de esta página. Como cifras que son pueden parecer frías, pero os puedo asegurar como administrador del Blog que me hacen sentirme orgulloso y me dan fuerzas para seguir intentando mantener viva a esta criaturita en la que he invertido tantas horas de mi vida. A veces la rutina y la desidia me pueden y hacen que cada vez me cueste más trabajo sentarme a escribir y promocionar mis entradas. 

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El año pasado comencé con un nuevo cuadrante de estadísticas. Creo que es interesante mantenerlo, aunque la información que contiene no va a variar sustancialmente con el paso de los años. A pesar de ello, sí que se pueden destacar algunos aspectos. Por ejemplo, se aprecia que el buscador Google Chrome aumenta sus distancias respecto a todos los demás, todo lo contrario que el sistema operativo Windows, que pierde terreno en favor de los Androids y dispositivos Apple:

Año
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2018
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Estados Unidos
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Google Chrome
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Sistema operativo
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724.601 (61%)
Windows
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lunes, 5 de noviembre de 2018

Maria Goretti (Italia, 2003)

Este año, para conmemorar el día de todos los Santos he visto esta película sobre la vida de Maria Goretti. Se trata de una película italiana coproducida por la RAI que narra la corta hagiografía de esta niña laica que vivió en Nettuno (Ancona) entre los años 1890 y 1902 y fue canonizada por Pio XII en 1950.

Tengo que reconocer que no conocía mucho de la vida de esta niña-mártir hasta ver la película, que a su vez es un remake de "El Cielo sobre el pantano (cielo sulla pallude)" de 1949. 

La película esta dirigida por Giulio Base y protagonizada por Martina Pinto. Como film destaca especialmente su banda sonora, conducida por Andrea Morricone y supervisada por su padre Ennio. Para mi gusto le da un plus al film que hace que merezca la pena verlo aunque solo sea por el hecho de deleitarse oyendo la BSO. Por contra, no me ha gustado excesivamente el doblaje, que no está realizado en España sino en países de América Latina. No está mal realizado pero utiliza giros y expresiones lejanos a mi contexto más cercano.

La película, como no podía ser de otro modo, se ambienta en la misma ciudad y época de la santa. Su familia vivía de manera muy humilde al estilo de aquella época. María fue la tercera de siete hermanos (en la película aparece como la mayor) en un ambiente rural, donde la malaria campaba a sus anchas y la clase obrera era explotada por los terratenientes de la zona. Como todas las épocas, su sociedad es propicia para que pecados como la envidia, la lujuria, la soberbia o la ira sean claramente plasmados a lo largo de la trama. El argumento comienza prácticamente por el final, en el momento en que María es asesinada y su agresor detenido. 

La figura de la Santa María Goretti aparece reflejada de varias maneras. Durante su corta vida aparece como una niña familiar, bondadosa, alegre, siempre dispuesta a trabajar y a rezar. Ilusionada con su primera Comunión, con el rezo del Rosario y con la santificación a través de la vida familiar y los quehaceres de su vida cotidiana. En esos momentos advierte varias veces con una sabiduría impropia de su edad que "El odio es como la malaria. Si lo dejas entrar no se va más". Junto a ello, en el momento de su martirio (tras negarse a mantener relaciones sexuales con su agresor) aparece como Mártir de la pureza, siendo incluso capaz de perdonar antes de morir a quien la asesina. Humanamente esta actitud es difícil de entender para los que no alcanzamos ese grado de perfección, pero sin duda es un rasgo inequívoco de santidad y de perfección evangélica tal y como la Iglesia reconoció con su canonización. Solo el perdón al enemigo es capaz de detener la espiral de violencia tal y como Cristo demostró en la cruz mostrándonos el camino de la redención.

Por todo ello es una película muy recomendable, para conocer mejor la vida de la Santa y admirar y poner en práctica sus virtudes. 

lunes, 22 de octubre de 2018

El pueblo de cartón (Il Villagio di cartone, Italia, 2011)

Casi por casualidad he tenido la oportunidad de ver esta película, la última que rodó el cineasta italiano Ermanno Olmi, fallecido en mayo de este año a la edad de 86 años. No ha sido fácil ya que su cine no es comercial, por lo que incluso el DVD que llegó a mis manos solo trae la Versión Original italiana subtitulada al castellano. Mis estudios de italiano y la escasez de los diálogos hacen que la tarea haya sido sencilla y muy provechosa. Olmi, como en toda su filmografía, acentúa los sentimientos de los protagonistas por encima de las conversaciones, con esa sensibilidad social que caracteriza toda su obra y que consigue que el espectador empatice con todos sus personajes, que son cercanos y campechanos, retrato de lo cotidiano. No en vano se le ha llamado el nuevo maestro del neorrealismo italiano, sucesor de los maestros Rossellini o Visconti.

El argumento mezcla dos temas principales, la soledad del sacerdote en el mundo posmoderno y el drama humano de la emigración, una situación tan compleja como injusta.

El primer tema es el protagonizado en primera persona por Michael Lonsdale, actor también en el film religioso De Dioses y hombres. En esta ocasión protagoniza a un sacerdote cercano al final de su vida, sin apenas fuerzas para sobrevivir, cuya Parroquia de toda la vida está siendo desalojada para ser derribada por falta de feligreses. Volviendo la vista atrás, el sacerdote contempla su existencia como estéril, se replantea como pudo ser su vida si hubiera optado por otros caminos y afronta el final de su vida con la misma pregunta de Cristo en la cruz: Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?. El sacerdote refleja de manera simbólica a todo occidente, donde día a día se cuestiona la fe, no se encuentra una respuesta al sentido de la vida y se contempla impasible la decadencia de una cultura y un estilo de vida sin poder hacer nada para evitarlo. Hay una escena en la que se retira la cruz del templo que es todo un símbolo de lo que sucede en Europa con la desacralización que se percibe día a día. Se expulsa a Dios de la sociedad pero ese vacío no es llenado con nada que aporte felicidad a los ciudadanos, solo evasión y distracciones. Desde el punto de vista de un célibe, se presenta una amargura por las oportunidades afectivas perdidas, al tiempo que un sentimiento de culpa por no comprender los planes de Dios respecto a esa entrega que exige la renuncia de un sentimiento plenamente humano como el enamoramiento o las relaciones familiares. Frente a esta controversia, el sacerdote va a encontrar un último sentido en la caridad al acoger a un grupo de refugiados que ocupan su iglesia. “Cuando la caridad es un riesgo, entonces es el momento de la caridad”, son sus palabras al ser advertido por las fuerzas del orden de que el encubrimiento de ilegales es un acto subversivo. 

Ello engarza con el segundo tema del film, la emigración. A través del grupo de refugiados se retrata la enorme diversidad de personas que abandonando África buscan un mejor futuro en Europa: Los que vienen con estudios pero pronto descubren que no tienen acceso al mercado laboral, aquellos que son engañados y estafados, los que mueren en el intento, los que se lucran de sus propios compatriotas, los terroristas que buscan la violencia para dinamitar el sistema desde dentro, los que únicamente buscan sobrevivir y dar un futuro mejor a su descendencia.... Todos ellos quedan reflejados en un grupo que al principio parece homogéneo pero que poco a poco se va descubriendo como una estructura poligonal llena de aristas diversas. 

Dentro de toda esta realidad se incide en la injusticia social, con una imagen espiritual de un Dios creador que sufre de nuevo por la matanza de Abel por parte de su hermano Caín (símbolos del hombre africano y europeo) reflejado de manera bellísima en una vidriera con el ojo de Dios que “llora” cada vez que azota una tormenta. La última frase del film es una llamada a la reflexión y al cambio estructural que reclama esta situación: “O cambiamos el curso que le hemos dado a la Historia o será la Historia la que nos cambiará a nosotros”, aparece en pantalla sobre el fondo de las olas del mar en las que tantas criaturas inocentes han perdido la vida buscando un futuro mejor en una tierra donde las fronteras no las puso Dios, sino los hombres.

martes, 16 de octubre de 2018

Poseídos (Lost Souls , EEUU, 2000)

Hace unos días vi esta película de comienzos de siglo, precisamente del mismo año que Poseído, el excelente film que retrata de manera bastante fiel a los testimonios de los exorcistas un caso real de posesión y exorcismo acontecido en América y que ya fue comentada en el Blog en su día.

La similitud entre ambas se limita a sus títulos, al menos en la traducción española, ya que en la versión anglosajona no se parecen ni en eso. Para mi sorpresa, esta película dista mucho de estar basada en hechos reales y se adentra en el mundo de la fantasía, con algunos tintes bíblicos y escatológicos, eso sí, pero poco más que sea realmente aprovechable.

El argumento sí es religioso pero bastante oportunista. Coincidiendo con el tirón del “efecto2.000” (según el cuál el mundo estaba cercano a su fin en aquel año redondo) se plantea la llegada del Anticristo para poner punto y final a la Historia, siendo Maya Larkin (Winona Ryder, de lo poco salvarle del film) la encargada de desenmascararlo y neutralizarlo, contando para ello con la ayuda de dos exorcistas, el padre Lareaux y con John Townshend quienes en un pasado la habían exorcizado a ella. El tema es bastante sugerente y está basado en el Apocalipsis, pero los elementos bíblicos se sacrifican para dar mayor importancia a lo comercial, siendo el resultado bastante decepcionante.

La película, como digo, se aparta bastante de un contenido espiritual para centrarse en el ámbito del thriller de terror, con momentos de tensión y giros bastante interesantes, pero careciendo de una credibilidad en la temática y con errores teológicos de bulto. No obstante lo dicho, dentro de su género entretiene, y su escaso metraje (apenas 90 minutos) la hacen ágil y evitan que se haga pesada. 

Verla me recordó a su vez a otra película semejante y también casi de la misma época: Pactar con el Diablo, pero la calidad de una y otra también distan bastante, tanto en el reparto como en la trama.

En fin, una película para ver y poco más, ciertamente no dejó huella en su estreno y el tiempo tampoco la ha convertido en profética, al menos hasta el momento....

martes, 9 de octubre de 2018

Constantine (EEUU, 2005)

Constantine es un thriller de temática religiosa protagonizada por Keenu Reeves. Lo primero que hay que precisar de este film es que está basado en los cómics de DC, por lo que -como uno se puede imaginar- los aspectos religiosos son algo secundarios y sacrificados en favor de la fantasía y los efectos especiales.

Su argumento se basa en la lucha terrenal entre el bien y el mal, en la que Dios y Satanás “juegan” a ver quien consigue dominar el mundo, contando para ello con la respectiva ayuda de ángeles y demonios que en principio no pueden intervenir directamente en los acontecimientos; pero sí pueden ayudar o tentar a los seres humanos respectivamente. El protagonista, John Constantine, es un “cazador de híbridos”, siendo éstos los demonios que se saltan las reglas del juego e intervienen en la vida de las personas a través de posesiones o ataques paranormales.

Para esta misión que realiza “por libre” (me refiero a que no es ningún ministro de la Iglesia o algo parecido...), cuenta con la ayuda de personajes pintorescos como un ayudante aprendiz, un sacerdote alcohólico, buscadores de reliquias o personajes médiums entre el mundo real y el infierno. Sin faltar la presencia de un ambiguo Arcángel Gabriel que cumple a rajatabla la voluntad divina. Para que no falte de nada, la trama cuenta con toques de humor irónico aderezado con una historia romántica entre el protagonista e Isabel Dodson (Raquel Weltz), una incrédula detective de la policía. Hay un viejo refrán que dice que “quien mucho abarca poco aprieta” y esa es la sensación de una película que toca demasiados temas sin profundizar excesivamente en ninguno de ellos.

No obstante hechas estas apreciaciones, la película sí presenta algunos aspectos aprovechables y que merecen ser subrayados para que no pasen desapercibidos.

- Lo primero que hay que reseñar es que la noción de “juego” entre Dios y Satanás por la salvación de las almas es profundamente bíblica. Sí, tal como suena. En concreto, todo el libro veterotestamentario de Job se entiende en este contexto de pugna "amistosa" entre dos personajes antagónicos. Ciertamente no es más que un recurso literario, pero creo que en ese sentido la idea está muy bien aprovechada cinematográficamente, planteando un escenario en el que lo divino y lo Maligno se disputan la supremacía en la tierra como un par de amigos que juegan una partida estratégica. 

- La mediación eclesial en esta película es como he adelantado anteriormente algo marginal. Sí aparecen todos los elementos de la Iglesia en la lucha contra el mal (crucifijos, agua bendita, rituales de exorcismo, oraciones....), pero quien los emplea lo hace al margen de una misión eclesial actuando por su cuenta y riesgo, lo que hace que la historia se aparte de la realidad y se adentre en el mundo de la Ciencia Ficción (que como he dicho antes responde a la intención de adaptar un cómic, nada que reprochar en este sentido).

- Un último aspecto que sí me gustaría destacar es que la salvación final procede del auto sacrificio. Las reminiscencias de Jesucristo en esta idea son incuestionables, si bien de nuevo es John Constantine y no el verdadero Hijo De Dios quien aparece como el salvador de la humanidad. No obstante la idea está ahí, ocultada en parte por la trama del film pero visible a través de una sencilla analogía. Constantine vuelve a salvar el mundo (y de paso también su alma) como Cristo lo salvó en la cruz, aceptando el sacrificio de la propia existencia como redentor para el mundo. 

Por todo ello me parece una película interesante de ver, no para perder la cabeza pero sí para profundizar en algunos temas religiosos. En este sentido, y como he indicado anteriormente, la invitación a leer el libro de Job es más que evidente, ya que se encuentra muy relacionada con la trama del film.

martes, 2 de octubre de 2018

Combatiendo al Diablo: Hablan los exorcistas (España, 2009)

Combatiendo al diablo es un documental muy interesante para conocer mejor el tema de los exorcismos y la acción del Demonio en el mundo. Además de su carácter divulgativo, presenta información de primera mano dada por exorcistas de reconocido prestigio como el Padre Fortea o el ya fallecido Padre Amorth, el que fuera exorcista oficial de la diócesis de Roma.

El documental comienza con una presentación del origen de Satanás, Lucifer, el Diablo, el Demonio o Luzbel; que son algunos de los nombres con los que la Biblia personifica el Mal proveniente de una rebelión de ángeles acontecida tras la creación del ser humano. Tras el pecado de Adán y Eva, el hombre fue condenado a un castigo temporal por tratarse de un pecado de debilidad, pero el de los ángeles caídos fue un castigo eterno al tratarse de un pecado de rebelión. Para los más escépticos en este campo, se aporta un dato contundente: solo en los Evangelios, el diablo aparece nombrado 53 veces, y gran parte de la misión de Cristo fue una lucha contra los espíritus inmundos. A este respecto se precisa también que en la oración del Padrenuestro, la traducción más literal sería “líbranos del Maligno” como una entidad real y personal.

Posteriormente se mencionan algunas frases del Magisterio reciente, como de Pablo VI El humo de Satanas ha entrado por alguna fisura en el Templo De Dios”o de León XIII, quien instituyó una oración a San Miguel para concluir la Eucaristía que hoy ha caído en desuso. A este respecto, se afirma que la táctica del Maligno hoy en día es la de no revelarse directamente, sino a través de las causas segundas. 

Comienzan aquí los estudios de los casos de posesiones, obsesiones, vejaciones o infestaciones en las que la Iglesia siempre comprueba que no se trate de una enfermedad mental con la ayuda de profesionales de la medicina y la psiquiatría. La Oración, el óleo, el agua bendita o el crucifijo son las únicas armas espirituales para luchar contra el mal. 

En estos últimos años se experimenta un auge en estos casos, debido en parte a que al reducirse la fe verdadera han aumentado las prácticas supersticiosas como el espiritismo, el ocultismo, la magia o el tarot. Es interesante el comentario del Padre Amorth, según el cual no le cabe duda que el 99% de las personas que realizan estas prácticas son charlatanes, pero el 1% no... Unido a ello se presenta el tema igualmente grave del maleficio o del hechizo alentados todos ellos por las proliferantes sectas satánicas como el Luciferismo o la masonería.

Un dato escalofriante es que de la visión del Maligno no se libraron ni muchos Santos, como atestiguan las hagiografías del Padre Pio, del Cura de Ars o de las visiones de Fátima o Medjugorje.

No obstante, el documental termina con un mensaje tranquilizador. Con una vida de fe fundada en los sacramentos y en la oración es el Diablo el que debe temblar ante un cristiano, no al revés. Dios se vale de la tentación -y la permite- para santificar al hombre pero Satanás no tiene mayor poder que el de un perro atado a una cadena. Si no te acercas no te puede hacer nada. Por ello es esencial mantenerse alejado de las prácticas demoníacas citadas anteriormente.

lunes, 11 de junio de 2018

Las siete maravillas

Hace poco leí una de esas historias de las que te hacen pensar. Se trata de una historia relacionada con lo que los psicólogos contemporáneos denominan "pensamiento divergente" o "pensamiento lateral", el cual en el ámbito académico se relaciona directamente con la creatividad de un alumno.

En este caso la historia tiene además un componente espiritual y casi trascendente, por lo que me parece muy completo para reflejar de manera simbólica varios temas distintos y muy sugerente para la reflexión.

Ahí os lo dejo para vuestro provecho:

"En una clase de Geografía e Historia, los alumnos trabajaban sobre las Siete Maravillas del Mundo. Al término de la sesión, se les pidió hacer una lista de las que ellos consideraban deberían ser actualmente las Siete Maravillas del Mundo. 


A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente: 

1. Las Pirámides de Egipto. 
2. El Taj Mahal. 
3. El Gran Cañón. 
4. El Canal de Panamá. 
5. El Empire State. 
6. La Basílica de San Pedro. 
7. La Muralla China. 

Mientras se recontaba la votación, el maestro notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista. Así que le preguntó si tenía problema para terminar de hacer su elección. 

La muchacha tímidamente respondió:
 -Si, un poco. No podía decidirme pues son tantas las maravillas. 

El maestro dijo: 
-Bueno, dinos lo que has escrito y tal vez podamos ayudarte. 

La muchacha titubeo, y después leyó:
- Creo que las Siete Maravillas del Mundo son: 

1. Poder tocar. 
2. Poder saborear. 
3. Poder ver. 
4. Poder escuchar. 

Titubeando un poco continúo: 

5. Poder sentir. 
6. Poder reír. 
7. Y… Poder amar. 

Al terminar de leerlas el salón de clase quedó en un silencio absoluto, mientras el maestro, asintiendo con la cabeza, comprendió que la respuesta de la chica encerraba maravillas que en nuestras vidas damos por descontadas, pero que en el fondo deberían emocionarnos cada día..."

lunes, 4 de junio de 2018

Exorcismo en Connecticut (The Haunting in Connecticut, EEUU, 2007)

Atraído por un título que me llevaba a pensar en una temática netamente religiosa vi la semana pasada esta película, pero ciertamente no puedo ocultar mi desencanto ya que el tema de las posesiones es tocado bastante de pasada, al menos en su faceta demonológica. Exorcismo en Connecticut se puede catalogar como "de terror psicológico", más que una película que pretenda ahondar en el hecho de las posesiones diabólicas con un mínimo de profundidad.

El film arranca con el ya clásico en estas películas "basada en hechos reales", que a estas alturas viene a ser como la palabra "ibérica" en una buena carne que se precie, pero que indudablemente funciona y concede un plus de interés al visionado. Se han cambiado nombres y lugares, pero el relato responde a las experiencias de la familia Parker en los años 1980 e investigados por la familia Warren

La historia narra el episodio sucedido a la familia Campbell, quienes se mudan a una casa victoriana cerca del Hospital de Connecticut donde su hijo Matthew recibe un tratamiento experimental contra el cáncer. Poco a poco van sucediéndose apariciones y sueños extraños que en principio son atribuidos a los efectos secundarios del tratamiento. La familia se pondrá en contacto con un sacerdote, el reverendo Nicholas Popescu, quien irá sacando a la luz la verdad de los hechos acontecidos en décadas anteriores y que se relacionan directamente con el pasado de la casa, una antigua funeraria en la que se practicaba la nigromancia y la necrofilia y donde se realizaban sesiones espiritistas auspiciadas por un hombre oscuro llamado Aichman y presididas por su discípulo y medium Jonah, quien no para de manifestarse a Matthew

El argumento es -como se puede comprobar- interesante, pero la película carece de contenido religioso profundo. El sacerdote es un mero actor secundario que no realiza ningún acto destacable en la lucha contra el mal y para más inri la solución del conflicto la aporta el propio poseído, lo cual resulta algo sorprendente cuando no directamente surrealista. La película termina sin ninguna mención a un exorcismo ni de personas ni de la propia casa (como sí sucedió en la historia real) por lo que pasa de puntillas sobre el tema espiritual.

De las pocas ideas potables que a nivel espiritual el film me ha transmitido destacaría la importancia de la oración en la lucha contra el mal, el recurrir a las personas autorizadas en los casos extremos (aunque en esta cinta insisto que el sacerdote tiene un papel marginal) y algo que se repite en este género cinematográfico: el peligro real que supone la magia negra, que habitualmente se presenta de manera atractiva e inocua en forma de ouija o espiritismo.

Una película para ver y poco más, sin el calado teológico que presentan otros títulos de temática semejante como El Exorcista, El Exorcismo de Emily Rose, El Rito o mi preferida en este género, Poseído

lunes, 28 de mayo de 2018

La cabaña (The Shack, EEUU, 2017)

Ayer pude por fin ver La cabaña, una película que tiene como temática central a Dios mismo y su intervención en la vida de las personas. El film es una versión del libro del mismo nombre escrito en 2007 por William Paul Yong y que ha vendido desde entonces la friolera de 20 millones de copias a pesar de haber sido publicado por el propio autor al margen de las grandes editoriales. La película tampoco escapó mal, con 57 millones de dólares recaudados sólo en EEUU, siendo la número 49 más vista de ese año en ese país.

La cinta fue realizada por los mismos productores de la ya comentada en este Blog La vida de Pi, presentando las dos unos componentes netamente religiosos; si bien es cierto que la dirigida por Ang Lee se refería especialmente al hinduismo, mientras que la de Stuart Hazeldine se centra más bien en el cristianismo. No obstante, en el fondo ambas defienden una apertura a la trascendencia y aportan una visión que deja entrever una cierta similitud entre todas las grandes religiones, teniendo por ello una visión de Dios algo sincretista.

Personalmente tengo que reconocer que desde su estreno en los cines tenía muchas ganas de verla, ya que me encontraba desconcertado por un hecho curioso: mis conocidos (creyentes o no) que la habían visto me hablaban maravillas de ella, mientras que la crítica especializada soltaba pestes de la misma. Hasta el momento de verla había buscado y leído más de 30 críticas cinematográficas de la película y no encontré ni siquiera una que hablara bien de ella. 

Una vez vista me tengo que situar en la posición de mis amistades y distanciarme de todos aquellos que la critican. Es cierto que no pasará a la posteridad como una obra maestra de la Historia del Cine, pero al menos es entretenida, hace reflexionar y presenta una visión confesional del sentido de la vida. Sin lugar a dudas, esto último es lo que no le perdonan sus detractores, quienes vinculados a posiciones ateas -o al menos agnósticas- no soportan que en pleno siglo XXI se pueda realizar un cine de calidad que defienda la existencia de Dios. La película está bien dirigida,, bien interpretada y posee una fotografía excelente que enriquece mucho al conjunto. El conjunto de las críticas que he leído inciden en la idea de que se trata de un film con una clara intención moralizante y con tintes de  manual de autoayuda, como si en alguno de estos conceptos hubiera algo negativo per se. Creo sinceramente que la mayoría de las críticas que se encuentran en la web carecen de fundamento y se basan en las carencias religiosas de quienes las realizan, aportando una visión subjetiva y poco fundamentada de la temática tratada y limitándose a criticar "la cáscara" sin incidir en lo profundo de los temas tratados.  

El argumento tanto del libro como de la versión cinematográfica es el mismo. Mack Philips (Sam Worthington) es un padre de familia con un pasado escabroso al que una nueva desgracia familiar le hace perder la poca fe que tenía. En medio de esa crisis, recibe una carta para encontrarse en una cabaña de los bosques de Oregón con "papá". En dicha cabaña Mack encontrará respuestas a todas las preguntas e incomprensiones que lo han acompañado a lo largo de su existencia. No puedo desvelar mucho más ya que una de los puntos fuertes del film es la intriga que subyace a la trama.

Desde un punto de vista teológico la película no tiene desperdicio. Presenta muchos temas y muy variados, de los que destaco y comento algunos a continuación, intentando no ser demasiado spoiler, aunque indudablemente es mejor primero ver la película y luego los comentarios...

Como primer tema presenta una visión coincidente con el dogma cristiano de la la Santísima Trinidad. Dios es Padre (madre, en este caso), Hijo y Espíritu Santo. En el film aparecen antropomorfizados ya que de otra manera sería imposibles distinguirlos. Son un solo Dios pero a la vez tres Personas que viven en plena comunión de vida y amor. Son como una familia en la que cada uno tiene sus roles definidos pero funcionan al unísono. Cada uno se presenta ante Mack con una fisonomía diversa pero todos ellos actúan como uno solo. Desde un punto de vista cristiano no hay nada que reprochar a esta presentación de Dios, excepto que la película deja entrever que ese mismo Dios puede adoptar la imagen de otras divinidades para manifestarse a las personas. Esa es una perspectiva demasiado "new age" que en el fondo viene a querer decir que todas las religiones son iguales y que Dios se manifiesta a cada cultura de forma diversa. Aquí el film chirría un poco dogmáticamente hablando, aunque la intuición no deja de ser sugerente en la cultura que vivimos. 

El segundo tema en importancia es la capacidad de perdonar y ser perdonado. Se presenta para ello a Mack, un caso extremo que hizo algo en su pasado "imperdonable" para sí mismo y que en el presente sufre las consecuencias de otro acto violento desgarrador que también es incapaz de perdonar. En el fondo todos nos podemos sentir identificados con él sin llegar a esas situaciones tan "límite" para el ser humano. La película vuelve a presentar una realidad evidente: perdonar es un ejercicio para el que hay que entrenarse, y resulta imposible perdonar a los demás si uno primero no ha curado sus heridas internas perdonándose a sí mismo. La capacidad de perdonar y de pedir perdón van unidas, y son previas al amor. Sin perdón no hay reconciliación con uno mismo y no puede haber amor ni felicidad. Solo el perdón tiene una capacidad terapéutica y posibilita en cualquier momento un nuevo comienzo para quien lo experimenta.

Unido a ello va el tema del sufrimiento humano. La película refleja gráficamente que ninguna lágrima humana es estéril, y que el sufrimiento humano tiene sentido como acto que redime interiormente y que nos une al sufrimiento de Cristo en su Pasión. Dios no es un Dios sádico que quiera ese sufrimiento, pero es capaz de sacar cosas buenas aún de las mayores desgracias. La respuesta al mal en el mundo la encontramos en el pecado humano, y toda la vida debe ser una lucha contra el mal y una apertura a la acción de Dios en nuestro interior. La película repite incansablemente que Dios nunca abandona en el sufrimiento y que acompaña siempre al que sufre, a pesar de que esa compañía pase desapercibida para quien sufre "la noche oscura del alma". 

Junto a ello se presenta el tema de la familia como "Iglesia doméstica", como lugar de vivencia de la fe y del amor. Lugar de encuentro, de complicidad, de diálogo, de confianza mutua, de perdón y de amor. Una institución donde la falta de diálogo y el encerrarse en uno mismo provoca la autodestrucción y donde, por el contrario,  la capacidad de comunicar los propios sentimientos se convierte en la llave de la felicidad y de la comunión. 

Desde un punto de vista meramente humano y dejando a un lado la fe y a Dios se presentan otras ideas como sanas para el individuo: eliminar el sentimiento de culpa cuando no es objetivo, ser capaz de cerrar las heridas del pasado que nos atormentan o confiar en las propias capacidades son algunos ejemplos de ello. 

Por todo ello me parece una película altamente recomendable y que creo que puede hacer mucho bien a quien la visualice con una mente abierta. Yo, por mi parte, he comenzado a leer el libro, que en varios aspectos me han comentado que es más profundo incluso que la película. Ya os contaré. 

lunes, 21 de mayo de 2018

La llamada (España, 2017)

La llamada es una película de temática religiosa con múltiples aristas, por lo que creo que merece un comentario reposado y bien fundamentado evitando posturas extremistas, sobre todo siendo conscientes que lo que se analiza pertenece al mundo del entretenimiento, presentando altos componentes creativos y artísticos y no pretendiendo ser una catequesis al uso. Se trata de una buena película que mezcla comedia, drama, música y espiritualidad a partes iguales en una combinación bastante acertada, con un éxito generalizado de taquilla y crítica en nuestro país. 

Pocas películas contemporáneas hablan del tema de la vocación religiosa, por lo que creo que aunque sea solo por el intento que el film hace de explicar por qué un joven decide entregar a Dios completamente su vida ya merece la pena su visionado, si bien es cierto que bajo mi modesto punto de vista determinadas partes del film fueron mejorables o se podían haber gestionado de diferentes formas. 

De entrada comentar algo obvio. La película no está producida por el Vaticano ni por la Conferencia Episcopal Española, sino por personas laicas (creyentes o no, lo desconozco...) que apuestan por un producto y lo comercializan en función de los beneficios que quieren obtener de ella. No es una película para fomentar la vocación religiosa aunque creo que en parte cumple ese objetivo. No es de extrañar por lo tanto que el film, aún fomentando la vocación, también potencie otros valores o ideologías que siendo respetables no están en sintonía con la doctrina oficial de la Iglesia

Precisamente el trasfondo ideológico es uno de los puntos que más llaman la atención de este título. La película es una adaptación del musical homónimo, siendo ambos escritos y dirigidos por una pareja homosexual, Javier Calvo y Javier Ambrossí (conocidos como los Javis) y producida por Jorge Javier Vázquez, otro icono gay del panorama artístico español.  Con estos mimbres, y en consonancia con las posturas mayoritarias de este colectivo en nuestro país, uno hubiera esperado una caricatura o ridiculización del tema religioso o de la Iglesia, pero sin embargo y sorprendentemente el tema religioso está tocado con mucha delicadeza y profundidad. Todos los protagonistas religiosos del film salen bien parados del desarrollo de la trama y no hay ningún "malo-malísimo" relacionado con la institución eclesial como sí suele pasar en otras películas que tratan el tema religioso. Evidentemente se hace también un alegato de las relaciones homosexuales, pero como apuntaba antes se trata un producto comercial adaptado a todo tipo de públicos y que busca el mayor tipo posible de público en las salas o en los puntos de venta de DVDs

La acción se desarrolla en un campamento de verano dirigido por la Hermana Milagros (Belén Cuesta) y Sor Bernarda de los Arcos (Gracia Olayo). Allí, dos jóvenes de 17 años, Susana (Anna Castillo) y María (Macarena García) soportan como pueden el ambiente mientras sueñan con formar un grupo musical (Suma Latina) al tiempo que disfrutan de los conciertos, el sexo o las drogas. De repente, Dios se le aparece a María cantándole canciones de Whitney Houston, provocando un cambio radical en las vidas de todas las protagonistas de la historia.

Aquí comienzo la disección de la película en sí, intentando responder a la pregunta: ¿qué valores podemos sacar de esta historia...?

- En primer lugar, como he dicho anteriormente, la película aborda el tema de la vocación religiosa. Renunciar a todas las cosas de este mundo (en el caso de María al éxito, la fama, el dinero, la vida en pareja...) no es una cuestión fácil ni sencilla de explicar. El film deja claro que solo una experiencia personal de tipo amoroso es capaz de hacer que alguien tome en su vida una decisión de tal calibre. El tema está tratado con máximo respeto y profundidad, si bien es cierto que también hay espacio para la comedia, con gags bastante graciosos y sobre todo mucho espacio para una música que es complemento perfecto a los sentimientos de los protagonistas.

- Paralelo a ello se presenta una imagen de Dios que es Amor, que solo entiende el lenguaje del Amor (musical, en este caso) y que ofrece un proyecto de vida basado en ese mismo Amor. Un camino difícil, áspero y tortuoso pero para el que promete asistencia continua y compañía gratificante. Un Dios antropomorfo que no destaca por su belleza ni por su juventud (a mí personalmente me recuerda al difunto Robin Williams) pero sí por sus dotes de seductor musical. Un Dios que se carcajea de las palabras de la Biblia (elemento éste que se entiende en el contexto de la película), de las oraciones mecánicas y que huye de los ritos convencionales. Un Dios que aparece a través de una cruz que comunica con otra dimensión (la única referencia al Dios de Jesucristo) pero que en el fondo podría ser el dios de cualquier religión universal.

- Respecto al amor humano se defiende como he apuntado anteriormente que cualquier relación amorosa es lícita. No hay barreras de edad, cultura e incluso sexo. El amor traspasa todas esas cuestiones y se sitúa por encima de todo.

- La película plantea además ineludiblemente la pregunta existencial sobre el sentido de la vida. Una vida que ofrece todo tipo de lugares donde buscar la felicidad. Sexo, dinero, drogas, música, placer, religión, fama, amistad... y algunas más. Todas estas instancias se presentan como lugares donde se pueden encontrar pequeñas o grandes dosis de esa felicidad. La habilidad humana está en saber cuáles de ellas son constructivas y cuáles son destructivas. El film defiende asímismo que no necesariamente hay opciones para toda la vida, sino que las opciones son justificables en función de la felicidad momentánea que reportan. Una idea demasiado kitsch para mi gusto pero que encaja a la perfección en la sociedad actual y especialmente en la juventud a la que se dirige la película.

- A nivel humano y dejando a un lado la espiritualidad, creo que el film presenta una idea clara: Hay que luchar con todas las fuerzas por cumplir tus sueños, sean los que sean. Tienes que olvidarte de los demás y ser fiel a ti mismo y a tu llamada interior (sea la que sea) para ser feliz y escoger el camino correcto en la vida. De nada sirven los consejos ni las experiencias de los otros, ya que la vida hay que vivirla en primera persona y es única e irrepetible. Tú serás en última instancia el único responsable de tus aciertos o de tus errores. De nuevo una idea muy posmoderna, con la que se puede estar de acuerdo o no, pero que en el fondo creo que se nos ha ido filtrando hasta el tuétano a los que vivimos en esta sociedad. Atrás quedaron los tiempos en los que las personas fiaban sus decisiones vitales a consejeros, amigos, hermanos mayores o padres.

- Otra idea que recalca la película es el aprovechar el momento presente y experimentar cosas nuevas, lo cual es aplicable a todas las fases de la vida pero especialmente a la adolescencia. El tradicional carpe diem se sustituye en la película por el axioma "lo hacemos y ya vemos", título del single de Suma Latina y que es una clara invitación a hacer lo que te dé la gana sin tener excesivas preocupaciones por sus repercusiones. Tú primero actúa y luego reflexiona es el consejo que dan las protagonistas de la película. En este sentido me parece que se trata de una visión algo ingenua de la resolución de los problemas de la vida, con una posición bastante lejana a las reflexiones que solemos realizar quienes ya peinamos canas.

En fin, a pesar de algunas cuestiones discutibles como las anteriormente citadas recomiendo altamente su visionado. Hechas estas salvedades, es justo reconocer que el producto final divierte, entretiene e incluso emociona. Ni que decir tiene que al ser el primer film dirigido por los Javis les auguro una larga y exitosa carrera en el mundo del Cine y del espectáculo. Con esta opera prima demuestran que andan sobrados de talento, creatividad, frescura y empatía con el espectador, que a fin de cuentas, es lo más necesario en este Arte.

Por cierto, termino el comentario con otro detalle que me ha encantado de la película. Las pocas escenas de sexo que tiene el film no son explícitas,  al contrario  de lo que ha venido siendo habitual en el Cine Español desde la transición, con lo cual creo que los nóveles directores se desmarcan de esa tendencia burda, zafia y grosera que ha caracterizado a nuestro cine en las últimas décadas. Esperemos que así sea en sus sucesivos trabajos.