La Iglesia celebra hoy a San Timoteo y San Tito, dos santos del siglo I relacionados directamente con San Pablo. San Timoteo acompañó a San Pablo hasta que éste le encomendó el oficio de predicador, mientras que San Tito también lo acompañó hasta que fue nombrado obispo de Creta. A ambos les escribió cartas que se conservan en el N.T. Rescato un par de textos alusivos a cada uno de ellos.

De San Tito: "El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como yo te ordené. El candidato debe ser irreprochable, casado una sola vez, cuyos hijos sean creyentes, no tachados de libertinaje ni de rebeldía. Porque el epíscopo, como administrador de Dios, debe ser irreprochable; no arrogante, no colérico, no bebedor, no violento, no dado a negocios sucios; sino hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, piadoso, dueño de sí. Que esté adherido a la palabra fiel, conforme a la enseñanza, para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y refutar a los que contradicen." (1 Tit 1, 5-9)
No hay comentarios :
Publicar un comentario