lunes, 27 de octubre de 2025

La justicia divina: Abdías

El libro de Abdías es el más corto del Antiguo Testamento. Lo compone un único capítulo con 21 versículos. Es una ardua tarea la de encontrar un versículo interesante, debido a su brevedad, a su complejidad y a su sentido metafórico. 

Para aumentar la dificultad, el libro tiene un contexto de venganza. Escrito en el siglo VI a.C., narra en una visión profética el juicio contra Edom, el pueblo descendiente de Esaú y hostil contra Israel. Debido a la actitud orgullosa y cruel de sus habitantes, se anuncia destrucción, robos y saqueos y para todo el pueblo, mientras que se anuncia la victoria y restauración del pueblo de Israel

Quizás el versículo que más merezca la pena ser destacado espiritualmente (es difícil escoger uno, ya que el mensaje fundamental es la venganza y la justicia divina) es aquel en el que se anuncia el castigo sobre Edom por haberse alegrado del mal ajeno, en concreto, del mal recaído sobre Israel. Hay un refrán castellano que dice "A todo cerdo le llega su San Martín" y este es, en definitiva, el mensaje de este libro sagrado: Nadie puede escapar del juicio divino.

Abdías 1, 15

"¡Está cerca, para todas las naciones, el día del Señor!: como tú has hecho, así se te hará; sobre tu cabeza recaerá tu merecido".

lunes, 20 de octubre de 2025

La fidelidad de Dios: 2 Timoteo

La Segunda Carta a Timoteo forma parte de las llamadas "Cartas pastorales" de San Pablo. La Primera Carta a Timoteo se compone fundamentalmente de exhortaciones que el Apóstol de los gentiles daba al propio Timoteo, a los obispos, presbíteros, diáconos y responsables de comunidades, así como consejos en el tratamiento necesario para diversas personas. Esta segunda carta tiene únicamente 4 capítulos, y tienen un tinte de despedida, pues Pablo está preso y prácticamente esperando sentencia. La fidelidad al ministerio en medio de la dificultad, de la prueba -y del sufrimiento que conlleva- son por ello claves para comprender el contenido de su mensaje. 

Algunas partes de esta Carta son muy profundas teológicamente hablando, mientras que otras -sobre todo el final y las despedidas- no dejan de ser meras curiosidades históricas que aportan poco a la espiritualidad cristiana. De entre este material me quedo con tres versículos en los que el apóstol intenta sintetizar el núcleo del dogma cristiano. Lo hace precisamente alabando la fidelidad de Cristo, pues aunque Él pudiera renegar de una persona, por su naturaleza únicamente puede ser fiel, cosa que no podemos decir de todos los seres humanos. 

2 Timoteo 2, 11-13

Esta doctrina es digna de fe: Si hemos muerto con él, viviremos con él. Si somos constantes, reinaremos con él. Si renegamos de él, él también renegará de nosotros. Si somos infieles, él es fiel, porque no puede renegar de sí mismo.