lunes, 14 de agosto de 2023

La Posesión de Emma Evans - Exorcismus- (España, 2010)

Creo que es la primera vez que veo una película sobre exorcismos española, y solo por ello merece la pena su visionado. Es cierto que se trata de cine independiente, de bajo presupuesto y rodada en inglés con actores ingleses, pero la producción y el director son españoles. La Posesión de Emma Evans es el segundo largometraje de Manuel Carballo (en la actualidad ha realizado cuatro) protagonizado por los semidesconocidos Sophie Vavasseur (Emma Evans), Stephen Billington (Padre Christopher) y Richard Felix (John Evans). El único actor con cartel -Doug Bradley- (Padre Ennis) aparece únicamente en la última escena del film, de apenas un minuto de duración. La música -bastante acertada- corrió a cargo de Zacarías Martínez de la Riva. La trama es interesante, los planos bastante conseguidos y las interpretaciones convincentes. Se trata de una vuelta de tuerca más a un tema bastante manido, pero que creo que presenta algunas intuiciones muy buenas, así como también es justo reconocer que reincide en tópicos bastante gastados. "Hay cosas que es mejor no haber deseado nunca" es su sugerente slogan publicitario. Lo primero que hay que decir de ella es, que a diferencia de otras producciones semejantes, no presenta el atrayente gancho de "Basada en un caso real / hechos reales", por lo que se asume que todo es ficción, con lo que el guion y la dirección juegan con total libertad para dar una buena dosis de thriller al argumento.

Vamos precisamente con la sinopsis. Emma Evans es una chica de 15 años algo diferente a las demás (sus padres han decidido que reciba homeschooling -educación académica- en casa, algo permitido en Inglaterra) y a la que sus padres tienen bastante reprimida. A pesar de ello, tiene un grupo de amigos y una vida normal, hasta que un día juega con otra pareja a la ouija y hace un sacrificio de sangre con el diablo: "Quiero ser libre (de mi familia)". A partir de entonces empieza a experimentar sucesos extraños a su alrededor. Tras pasar examenes médicos y psicológicos en los que no se detecta ninguna anomalía, sus padres piden ayuda al tío Christopher, un sacerdote que fue suspendido tras la muerte de una chica a la que él estaba tratando con exorcismos. A pesar de no estar autorizado, le piden un exorcismo para solucionar la situación.

A partir de aquí entran en juego todos los tópicos propios de una película de posesiones: Sangre (mucha), vaho, convulsiones, vómitos (de más sangre), cucarachas... acompañadas de las clásicas propiedades extraordinarias en la poseída: levitación, visiones. insultos, fuerza desproporcionada, conocimiento sobrenatural... y el atrezzo eclesiástico necesario para los exorcismos: libros y oraciones en latín, agua bendita, crucifijos que salen repelidos por el contacto con el poseído o que provocan quemaduras en ellos... Hasta aquí, todo de manual y bastante reiterativo en el género.

La novedad viene dada por la figura del sacerdote. Las reglas que da para el exorcismo son muy interesantes, y tienen sentido pleno en la conclusión de la trama:

"Hay un par de reglas básicas: Primera, tendré que quedarme aquí hasta que Emma vuelva a estar bien. Si pasa algo no quiero estar a dos horas en coche. Segunda regla: nada de preguntas. Solo os diré lo que creo que necesitáis saber. Y por supuesto no podéis tomar parte en las sesiones de exorcismo. El diablo es un perfecto mentiroso. Puede que mi fe me ayude a distinguir entre la verdad y la mentira, pero sin fe es demasiado peligroso. Y nadie debe saber que estoy aquí, ni siquiera tu hermana Sara. Hay una cosa más: voy a grabar todo lo que pase en las sesiones de exorcismo. Si la diócesis se entera quiero que sepan que tenia un buen motivo para desobedecerles".

Expuestas y aceptadas las reglas, el exorcismo comienza con los rituales apropiados: en latín, preguntando al poseedor que se manifieste y diga su nombre. Todo queda grabado y recogido en cintas que el sacerdote esconde en su habitación.

Sin embargo, a partir de aquí, la trama da un giro y ya no se centra en el exorcismo, sino que adopta más el género de thriller. Se produce una serie de continuas desgracias en el entorno de Emma al más puro estilo de La Profecía: Su novio y ella tienen un accidente de coche, muere su hermano, su madre se vuelve loca, su tío mata a su padre y se suicida... 

Todos estos acontecimientos tienen un porqué que descubrimos en la última escena, durante una conversación de otro sacerdote, el Padre Ennis, con Emma

Padre Ennis: “El diablo se ha ido. Puede que creyera que estabas muerta o lo que es más probable, que simplemente lograra lo que buscaba cuando entró en tu cuerpo. Es imposible saberlo."
Emma Evans: "¿Dónde está mi tío?".
P.E.: "Lo siento Emma. Me temo que Christopher no espero a que Dios le juzgara por sus errores. Lo que el padre Taylor hizo es imperdonable, pero puedes estar segura de que Dios le hará que pague por ello".
E.E.: "¿Y las cintas?"
P.E.: "Están en un lugar seguro, no te preocupes por ellas. Nadie las verá jamás"
E.E.: "Lo que quiero es recuperar a mi familia. ¿Puede su Dios devolvérmela, Padre? ¿Puede?"

Este final proporciona dos claves. La primera es que el diablo siempre vence (en este sentido es fiel heredera de El Exorcista) y que el sacerdote falla en su cometido. La otra -más extraña- es que la Iglesia Católica tiene un oscuro interés en que estos temas no salgan a la luz. Agregar al Vaticano y su oscurantismo aporta un toque conspiranoico que a mí me deja una severa duda: ¿Por qué iba a querer la Iglesia ocultar la existencia del demonio si con ello se demuestra indirectamente la existencia de Dios?. No encuentro respuesta a esta pregunta.

No obstante, como dije anteriormente, también hay muchas cosas aprovechables de la película. Por ejemplo, algunas frases espiritualmente acertadas del sacerdote son las siguientes:

"Dios no permitirá que te pase nada malo"
"No os preocupéis. Dios nunca abandona a nadie a merced del mal"
"Desgraciadamente, El diablo no necesita que los obispos crean en él para existir"
"El diablo siempre miente. Siempre"

La parte más negativa del film es la continua recaída en los tópicos al respecto de las posesiones. Creo que no hubiera hecho falta sacarlos todos a relucir. Un fallo también bastante común en estas cintas (normalmente por no contar con un asesor para las cuestiones religiosas) es la vestimenta de los sacerdotes. En concreto, el Padre Christopher aparece en varias ocasiones portando en el pecho la cruz pectoral reservada para los obispos, un detalle que no es menor y fácilmente subsanable. 

Finalmente, durante los créditos vemos a Emma paseando a su madre en silla de ruedas por un parque de lo que bien podría ser un psiquiátrico. Una vez más el diablo es el ganador en el film... Ha cnseguido destrozar una familia y arruinar al sacerdote. Dos por uno. En ese sentido, la historia es redonda y el final cuadra a la perfección, siendo un thriller que te mantiene enganchado. A ese respecto, ningún pero que valga.

lunes, 7 de agosto de 2023

Legión (Legion, EE.UU., 2010)

Abundan más las películas de Exorcismos o de Posesiones que de Ángeles. No obstante, en este Blog ya he comentado El Cielo sobre Berlín, su secuela Tan lejos, tan cerca o su remake City of Angels como paradigmas de Cine de Angeología. La que hoy comentamos, Legión, es una vuelta de tuerca más, pues propone una lucha terrena entre el bien y el mal protagonizada por los Arcángeles San Miguel y San Gabriel

El film de Scott Stewart me ha decepcionado bastante. Es ficción, y como tal hay que entenderlo, pero lo cierto es que esperaba más contenido subyacente a la historia. Siendo un éxito en taquilla (con un presupuesto de 26 millones de dólares recaudó 67) y teniendo una secuela televisiva del mismo director a sus espaldas (Dominion) tenía altas expectativas al verla. Está bien en cuanto efectos especiales y poco más, ya que la trama se antoja algo disparatada e inverosímil. Protagonizada por Paul Bettany y Dennis Quaid, entre otros, antepone la acción y la fantasía a un futuro escatológicamente probable, lo que me ha dejado al final un sabor agridulce.

El argumento es el siguiente: En el restaurante de carretera "Paradise Falls" (juego de palabras donde tienen cabida las traducciones "Cataratas del Paraíso" o "Caídos del Paraíso") se va a jugar el fin de los tiempos. Dios envía a sus legiones de ángeles a exterminar al ser humano, pero el arcángel San Miguel se rebela contra esta orden y ayuda a un grupo de personas a escapar del inminente Apocalipsis, especialmente a una camarera embarazada cuyo hijo será la esperanza de un mundo nuevo.

Vamos con el apartado espiritual, que insisto es poco convincente. El film comienza con las palabras del Salmo 34, 11: "Venid, hijos, escuchadme. Yo os enseñaré el temor de Yahvé". A continuación escuchamos la voz en off de la camarera protagonista, Charlie:

Charlie: "Cuando era niña, mi madre me recordaba todas las noches antes de acostarme que abriera mi corazón a Dios, porque Él era bondadoso, misericordioso y justo. Las cosas cambiaron cuando mi padre se fue unos años más tarde, dejándola para criarnos a mí y a mis hermanos en un lugar al borde del desierto de Mojave. Nunca volvió a hablar de un Dios bondadoso y misericordioso. En cambio, habló de una profecía. De una época en que todo el mundo estaría cubierto de oscuridad y se decidiría el destino de la humanidad. Una noche, finalmente tuve el coraje de preguntarle a mi madre por qué Dios había cambiado, por qué estaba tan enojado con sus hijos. "No lo sé", dijo, arropándome con las sábanas, "Creo que simplemente se cansó de toda esta mierda"."

Casi de inmediato comienza la acción en la que descubrimos que Dios ha decidido castigar a la humanidad pero el Arcángel San Miguel se ha rebelado contra esa decisión:

Miguel: "La última vez que Dios perdió la fe en el hombre, envió un diluvio. Esta vez, envió lo que ves afuera".
Percy Walker: "¿Estás diciendo que esto es el Apocalipsis?"
M.: "Estoy diciendo que esto es un exterminio".

Miguel: "Cuando Dios escogió a la humanidad como objeto de su amor, yo fui el primero en todo el cielo en inclinarme ante vosotros. Mi amor, mi esperanza para la humanidad no era menor que la suya. Pero os he visto pisotear ese regalo. Os he visto mataros unos a otros por la raza y la codicia... haciendo la guerra por el polvo y los escombros y por las palabras de libros antiguos. Y sin embargo, en medio de toda esta oscuridad, veo algunas personas que no se doblegarán. Veo algunas personas que no se darán por vencidas, incluso cuando saben que se ha perdido toda esperanza. Algunas personas, que se dan cuenta de que estar perdidos los acerca a ser encontrados. Te veo, Jeep. Con quince años, tu madre se va. Tu padre se retira del mundo y pasas los siguientes cinco años de tu joven vida ayudándolo a encontrar el camino a casa. Amas a una mujer que da a luz al hijo de otro y la amas sin pensar en ti mismo, aunque sabes que es posible que nunca te ame como tú la amas. Tú, Jeep... tú eres la razón por la que todavía tengo fe".

Desobedecer a Dios le costó a Lucifer ser expulsado del Cielo, por lo que no entiendo cómo el guionista piensa que San Miguel pueda salirse teológicamente de rositas, incluso luchando "a muerte" contra San Gabriel. Hipótesis y suposiciones aparte, me parecen interesantes los diálogos entre San Miguel y San Gabriel, todo dentro de este contexto, insisto, bastante inverosímil:

Gabriel: "Han traído este juicio sobre ellos mismos".
Miguel: "Simplemente están perdidos. Es nuestro deber guiarlos".

Miguel: "Sabía que te enviaría a ti, Gabriel, siempre estabas tan ansioso por complacerlo".
Gabriel: "A diferencia de ti. El hijo rebelde. Lástima de tus alas. Te habrían ayudado ahora".
M.: "No sentir su peso... es un sueño".
G: "¿Crees que puedes desafiarlo y no pagar el precio?"
M.: "El niño vive. Lo que me suceda a mi ahora no importa".
G.: "El tuyo es un sacrificio estúpido. Puedes ayudarlos a escabullirse por la puerta de atrás, pero no escaparán".

Gabriel: "Esto no puede ser. Lo has desobedecido".
Miguel: "Le diste lo que te pidió. Le di lo que necesitaba".

Gabriel: "Esta no es tu batalla, Miguel. ¿Cómo te atreves a presumir de conocer su corazón?
Miguel: [llevándose una mano al pecho] Porque Él hizo este. Y me dice que Él no debería perder la fe ahora.

El film termina con "final feliz" y unas nuevas palabras "proféticas" de Charlie: "Y un niño enfrentó su miedo y se levantó hasta salvarnos a todos".

En fin, entretenida, sin más. A trozos aburrida y teológicamente sin sentido. No puedo decir otra cosa positiva, y mira que me hubiera gustado...