lunes, 14 de febrero de 2022

Don Camilo Monseñor (Don Camillo monsignore ma non troppo, Italia, 1961)

Comentamos la cuarta entrega de la saga del personaje de Giovannino Guareschi, siendo al igual que la anterior dirigida por el italiano Carmine Gallone. Sin novedades en el reparto, en esta ocasión el argumento condensa seis pequeñas historias de la saga "Don Camilo". Aunque la película se lleva seis años con su predecesora, la acción se retoma doce años después del final de la tercera entrega. Don Camilo ha sido nombrado obispo, mientras que Peppone ha conseguido ser elegido senador. Ambos coinciden en Roma, donde continúan sus entrañables disputas dialécticas. De esta manera, entre otros asuntos, tendrán que llegar a un acuerdo sobre la boda de Walter, el hijo de Peppone, así como sobre la capilla de la Virgen del Borghetto, pretendida por ambas instituciones como propia.

Al igual que en las tres partes anteriores, copio algunas frases interesantes, en concreto un diálogo entre Don Camilo y Peppone que me parece muy certero, así como tres diálogos entre Don Camilo y Jesús crucificado que pertenecen a la parte más "espiritual" del film:

Don Camilo: "Hermanos, Jesús descendió a la tierra para redimir los pecados de la humanidad, para sufrir, siendo hijo de Dios, como simple mortal, por eso eligió nacer, no burgués, sino proletario porque solo los que trabajan, solo los que sudan saben lo que es el sufrimiento". 
Peppone: "Monseñor, aquí hacemos trampa,  los comunistas somos nosotros..."
Don Camilo: "El cristianismo es una religión democrática basada en el trabajo". 

Don Camilo: "Señor, ¿has visto qué efecto tiene el dinero en los comunistas?"
Jesús: "¡Eh, es fácil despreciar el dinero cuando uno es sacerdote! ¡Me gustaría verte si tuvieras esposa y seis hijos!"

Jesús: "Oh, mira quien se vuelve a ver: ¡Don Camilo! Bueno, ¿has perdido el habla?"
Don Camilo: "Señor, cuántas veces te he llamado en estos tres años y nunca me has respondido, mientras que ahora, aquí está tu voz otra vez. Dios está más cerca aquí que en Roma."
Jesús: "Don Camilo, Dios está siempre al mismo nivel, aquí parece más cercano a ti porque aquí estás más cerca de ti mismo."

Don Camilo: "¡Señor! tu que lo sabes todo, dime quien lo hizo! 
Jesús: "¿Me estás pidiendo que espíe, Don Camilo?"
Don Camilo: "Bueno, ¡lo averiguaré de todos modos!"


lunes, 7 de febrero de 2022

Don Camilo y el honorable Peppone (Don Camillo e l'onorevole Peppone, Italia, 1955)

Tercera película de la saga y primer cambio de director. El francés responsable de las dos primeras (Julien Duvivier) decidió apartarse de las secuelas restantes y dirigir su carrera hacia un cine con un corte más erótico, dando el relevo al italiano Carmine Gallone, con una dilatada trayectoria a sus espaldas y que dirigiría esta y la siguiente, falleciendo poco después por lo que no podría dirigir la quinta entrega. El dúo de actores Fernandel-Cervi se mantiene intacto.

A nivel de guion la película vuelve a realizar una mezcla genial y convincente de diez historias cortas de Guareschi de la colección Don Camilo, obteniendo como síntesis el siguiente argumento:

Peppone en esta ocasión se quiere presentar a diputado nacional, pero carece de los estudios necesarios, por lo que antes de las elecciones deberá realizar un examen de "quinto y reválida" consistente en geometría y lengua italiana. Con la ayuda de Don Camilo logrará pasar el examen e intentar ganar las elecciones. Todo ello entremezclado con las disputas dialécticas entre los protagonistas, en este caso acerca de un tanque de la Segunda Guerra Mundial, un altavoz para los discursos políticos, un affaire de Peppone o unos pollos de Don Camilo

Como he realizado en las anteriores entradas me gustaría destacar un par de diálogos por su ingenio y otro entre Don Camilo y Jesús crucificado por su contenido espiritual (en este caso cómo a veces justificamos ante Dios nuestras acciones, aunque sean injustas...). Son los siguientes:

Don Camilo: "Recordad, en el secreto de la cabina electoral Dios os ve .. ¡y Stalin no!"

Peppone: "¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres?"
Don Camilo: "Nunca he olvidado que viniste a saludarme cuando me fui al exilio. Ahora eres tú el que se va".
P: "No me voy al exilio: me marcho porque he ganado, no porque he perdido".
D.C.: "Has perdido a tu mujer que votó en tu contra, has perdido tu pueblo donde eras alguien; ¿Qué has ganado con eso? convertirte en alguien anónimo, una pelota para ser arrojada en una urna".
P.: "Siempre seré quien soy".

Don Camilo: "Verás, no puedo en absoluto soportar el engaño. Tendré muchas faltas, Señor, pero no la de mentir y estafar a mi prójimo. Este "Frente Independiente" es falso y..."
Jesús: "Como tu billete, Don Camilo".
D.C.: "¿Mi billete? ¿Qué billete?"
J: "El billete de cinco mil liras que le entregaste a Peppone". 
D.C.: "Lo había olvidado... una distracción... en cualquier caso con ese dinero falso compré algunas falsedades, ¡lo uno por lo otro!"
J.: "Sí, pero las verdaderas 4.975 liras que te dio Peppone de vuelta, ¿Dónde las has metido?"
D.C.: "Bueno, esas también las podría aceptar como una donación voluntaria del Frente Independiente para mejorar la sopa de los ancianos pobres. Por supuesto que le enviaré un recibo legal. (se escuchan, fuera de pantalla, eslóganes anticlericales del Frente).
D.C.: "¿Los escuchas, Señor? ¿Los escuchas? Pero de todos modos es inútil, no pasarán. ¡Dios no lo permitirá!"
J.: Entonces que se haga la voluntad de Don Camilo.
D.C.: la tuya, Señor, la tuya, no la mía.

En conclusión, tercera película de la saga, que no desmerece a las dos anteriores. Interesante y entretenida.